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Junts abre la puerta a negociar con el PSOE tras el 29N sin Sánchez

Nogueras deja abierta una negociación con el PSOE después del 29N, aunque descarta apoyar a Sánchez y reclama más competencias para Cataluña.

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Junts se abre a negociar con el PSOE

Foto: Ministerio de la Presidencia / Gobierno de España, La Moncloa. Imagen del 17 de junio de 2025.

Resumen

  • Junts contempla negociar con el PSOE tras el 29N, pero no apoyar a Sánchez
  • Nogueras exige avances en financiación, inmigración y agenda catalana
  • Junts descarta facilitar un Gobierno de PP y Vox tras las elecciones

Junts per Catalunya no descarta volver a sentarse con el PSOE después de las elecciones generales del 29 de noviembre, pero cualquier negociación dependerá de que Cataluña ocupe una posición central en los acuerdos y de que los socialistas asuman compromisos concretos. La candidata independentista Míriam Nogueras mantiene abierta la puerta al diálogo, aunque ha dejado claro que su partido no ofrecerá sus votos sin contrapartidas políticas y que su disposición no incluye investir nuevamente a Pedro Sánchez.

La posición quedó expresada el pasado 27 de octubre, cuando Nogueras planteó la posibilidad de facilitar un Gobierno socialista sin Sánchez, y fue matizada el 4 de noviembre con una nueva disposición a negociar si se produce un cambio en las políticas del futuro Ejecutivo. Entre las principales reivindicaciones de Junts figuran la delegación de competencias en inmigración, el reconocimiento del catalán como lengua oficial de la Unión Europea y una mayor capacidad de Cataluña para gestionar sus propios impuestos.

La postura de Junts introduce un elemento relevante en la precampaña electoral. El partido de Carles Puigdemont mantiene su enfrentamiento con Pedro Sánchez, pero no cierra completamente la posibilidad de alcanzar acuerdos con el Partido Socialista después de las urnas. Eso sí, no existe un pacto en marcha ni un compromiso de apoyar una futura investidura.

La diferencia importa. Hablar no equivale a apoyar un Gobierno, y Nogueras pretende utilizar la eventual fuerza parlamentaria de Junts para obtener avances que considera esenciales para Cataluña. La formación independentista quiere volver a ser decisiva en Madrid, pero sin quedar vinculada de antemano a ninguno de los dos grandes bloques políticos.

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Las tres exigencias de Junts para negociar con el PSOE

La dirigente independentista ha situado las reivindicaciones catalanas por delante de las afinidades ideológicas con los grandes partidos nacionales. Su planteamiento consiste en negociar sobre medidas concretas, no en comprometer de antemano el respaldo a un determinado bloque.

El concierto económico para Cataluña figura entre las condiciones expresamente planteadas por Nogueras para una eventual investidura. La inmigración y la oficialidad del catalán en Europa forman parte de las reivindicaciones que Junts ha defendido durante la legislatura y que pretende mantener en la agenda de negociación.

Inmigración y oficialidad del catalán en Europa

Una de las reclamaciones es que Cataluña asuma competencias en materia de inmigración. Junts ya había impulsado una proposición de ley para delegar determinadas funciones a la Generalitat, una iniciativa que encontró obstáculos parlamentarios y que provocó discrepancias sobre el alcance de las competencias transferidas.

La cuestión requeriría concretar qué funciones podrían asumir las instituciones catalanas y cuáles continuarían bajo responsabilidad estatal. No se trata de una transferencia automática ni de una materia que pueda resolverse únicamente mediante un acuerdo verbal entre partidos.

La segunda reivindicación afecta al reconocimiento del catalán como lengua oficial de la Unión Europea. Junts considera esta cuestión una prioridad política, pero su aplicación no depende exclusivamente de un acuerdo con el Gobierno español.

La oficialidad requiere una decisión en el ámbito comunitario. Por tanto, aunque el PSOE aceptara impulsar nuevamente esa reivindicación, el resultado dependería también de los demás Estados miembros. El compromiso de promover una medida no garantiza su aprobación, una diferencia que resulta especialmente importante en las negociaciones europeas.

Cataluña quiere gestionar sus impuestos

El tercer gran asunto afecta directamente a la financiación autonómica. Nogueras quiere que Cataluña tenga capacidad para gestionar sus propios impuestos, una reivindicación que Junts vincula a la necesidad de disponer de un sistema fiscal diferenciado.

La posición independentista va más allá de reclamar incrementos presupuestarios. Su objetivo es reforzar la autonomía de la Generalitat sobre la recaudación y administración tributaria, reduciendo su dependencia de las decisiones del Gobierno central.

Junts ha situado expresamente el concierto económico entre las condiciones de una posible investidura. Sin embargo, el alcance de cualquier propuesta tendría que definirse en una negociación y traducirse después en las reformas legales correspondientes.

Este asunto puede convertirse en uno de los principales obstáculos para un entendimiento con el PSOE. Un cambio profundo en la financiación catalana tendría consecuencias para el sistema de financiación territorial y para las relaciones entre comunidades autónomas.

Nogueras descarta facilitar un Gobierno de PP y Vox

La candidata de Junts también ha rechazado expresamente que el Partido Popular y Vox puedan contar con los votos de su formación para constituir un futuro Ejecutivo. Su posición sobre el bloque de PP y Vox es especialmente relevante porque reduce las posibilidades de negociación postelectoral que contempla públicamente el partido de Puigdemont.

Nogueras ha recordado lo ocurrido después de las elecciones generales de 2023, cuando los diputados independentistas no respaldaron la investidura de Alberto Núñez Feijóo y acabaron facilitando la continuidad de Pedro Sánchez.

El 4 de noviembre, la dirigente volvió a insistir en que su formación no contribuiría a un Ejecutivo con representantes de Vox. También rechazó la posibilidad de apoyar un Gobierno que reprodujera determinadas políticas de la izquierda que Junts considera perjudiciales para Cataluña.

La formación pretende situarse como una fuerza capaz de condicionar al PSOE sin integrarse en el bloque progresista. Al mismo tiempo, rechaza que sus críticas al Gobierno socialista signifiquen una aproximación a la derecha española.

Nogueras sostiene que Junts representa intereses propios y que esos intereses no tienen por qué coincidir con los de ninguno de los dos grandes bloques políticos. La estrategia pasa por conservar autonomía negociadora y utilizarla cuando el reparto de escaños permita obtener resultados concretos.

La relación con Sánchez sigue marcada por la desconfianza

La disposición a hablar con el PSOE no supone una reconciliación con Pedro Sánchez. El pasado 27 de octubre, Nogueras planteó la posibilidad de facilitar un Gobierno socialista siempre que el actual presidente se apartara y el partido aceptase reivindicaciones catalanas.

La candidata independentista sostuvo entonces que Sánchez había desaprovechado su oportunidad y emplazó al PSOE a decidir si debía priorizar la continuidad de su líder o la posibilidad de alcanzar nuevos acuerdos. La referencia a un relevo en la dirección del futuro Gobierno se convirtió así en uno de los aspectos más destacados de su posición.

Junts ya había planteado anteriormente la denominada vía Starmer, en alusión al relevo político producido en el Reino Unido. En el caso español, su propuesta apunta a que otro dirigente socialista pudiera encabezar una eventual negociación de investidura.

La desconfianza también está relacionada con los desacuerdos parlamentarios de los últimos meses. Nogueras ha criticado al presidente por la gestión de las negociaciones sobre vivienda y ha acusado al Ejecutivo de anteponer los intereses electorales a la búsqueda de soluciones.

La formación independentista presentó una propuesta alternativa a los decretos de vivienda impulsados por el Gobierno. El PSOE y Junts mantuvieron contactos sobre posibles modificaciones, pero las discrepancias impidieron alcanzar un acuerdo.

El enfrentamiento tuvo una consecuencia política de primer orden: el rechazo parlamentario de los decretos de vivienda el 2 de octubre, una votación en la que Junts coincidió con PP y Vox y que precipitó el adelanto electoral anunciado por Sánchez el 5 de octubre.

Nogueras ha sostenido que el presidente estaba más interesado en convocar elecciones que en negociar una salida al conflicto sobre vivienda. Se trata de una acusación política de Junts, no de una constatación sobre las motivaciones personales del líder socialista.

El resultado del 29N decidirá la fuerza negociadora de Junts

La principal incógnita es si los diputados de Junts volverán a resultar imprescindibles para formar una mayoría parlamentaria. Nogueras ha vinculado su disposición a negociar a que los votos independentistas puedan ser determinantes después del 29 de noviembre.

La aritmética del Congreso será decisiva. Si el PSOE necesita a Junts para una eventual investidura, los independentistas podrían intentar convertir sus reivindicaciones territoriales en condiciones para alcanzar un acuerdo.

En cambio, si los resultados permiten formar una mayoría sin sus diputados, su capacidad de presión parlamentaria disminuiría considerablemente. Tampoco está garantizado que un resultado favorable a Junts se traduzca en un acuerdo: dependerá de las posiciones que adopten los demás partidos.

La situación recuerda al escenario surgido de las elecciones de julio de 2023, cuando los siete diputados de Junts resultaron necesarios para la investidura de Sánchez.

Aquella negociación desembocó en un acuerdo político que incluía la amnistía y otros compromisos relacionados con Cataluña. Sin embargo, las discrepancias posteriores sobre su cumplimiento deterioraron las relaciones entre ambas formaciones.

Nogueras pretende evitar que se repita esa experiencia sin garantías suficientes. Su mensaje electoral consiste en reclamar una representación parlamentaria capaz de impedir que las decisiones importantes se adopten en Madrid sin contar con Cataluña.

La dirigente ha insistido en que su objetivo es conseguir que no pueda decidirse nada en Madrid sin la participación catalana. Esa aspiración resume la estrategia de Junts: disponer de suficientes escaños para colocar la agenda catalana en el centro de las negociaciones de la próxima legislatura.

Cataluña vuelve a marcar las condiciones de la investidura

La posición de Nogueras confirma que Junts no pretende cerrar todas las puertas antes de conocer el resultado electoral. Tampoco está dispuesto a asumir compromisos gratuitos con el PSOE.

Su estrategia combina apertura al diálogo y exigencias territoriales, con el propósito de reforzar el peso político de Cataluña en las futuras negociaciones. La formación quiere que cualquier acuerdo incluya compromisos concretos y que sus diputados conserven capacidad para exigir su cumplimiento.

El margen para alcanzar acuerdos dependerá tanto del reparto de escaños como de la disposición socialista a aceptar cambios en inmigración, financiación y política lingüística. También quedará por resolver una cuestión particularmente delicada: el veto de Junts a la continuidad de Pedro Sánchez al frente de un Gobierno respaldado por sus diputados.

Por el momento, no existe una oferta formal de investidura ni un acuerdo entre ambas formaciones. Lo que sí ha quedado establecido antes de las elecciones del 29 de noviembre es que Junts contempla volver a negociar con los socialistas si sus votos son necesarios y Cataluña ocupa el lugar que reclama en la futura legislatura. La puerta sigue abierta al PSOE, pero no en las condiciones de la legislatura que termina.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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