Síguenos

Mundo

Francia afronta más protestas, caceroladas y huelga el 5 de noviembre

Francia prepara caceroladas el 30 y manifestaciones el 31 de octubre, antes de la huelga convocada para el 5 de noviembre por los sindicatos.

Publicado

el

Francia afronta nuevas protestas

Resumen

  • Francia prepara caceroladas el 30 y nuevas protestas el 31 de octubre
  • Cinco sindicatos convocan una huelga y manifestaciones el 5 de noviembre
  • El Gobierno negocia con estudiantes tras una jornada con 1.314 detenidos

Francia inicia este lunes 26 de octubre una nueva semana de movilizaciones sociales contra el Gobierno de Emmanuel Macron, con caceroladas previstas para el viernes 30, manifestaciones el sábado 31 y una huelga convocada por los principales sindicatos para el 5 de noviembre. Las protestas mantienen la presión sobre el Ejecutivo, que afronta también las reivindicaciones de los estudiantes de Secundaria después de más de un mes de movilizaciones.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, tiene previsto reunirse este lunes con representantes estudiantiles para presentar respuestas concretas a sus demandas. El encuentro llega tras las manifestaciones del 24 de octubre, que reunieron a 410.000 personas según el Ministerio del Interior y cerca de 800.000 según la CGT. Aunque la última jornada registró menos incidentes que la del 17 de octubre, el malestar por el coste de la vida, los salarios y los servicios públicos sigue lejos de desaparecer.

Las protestas se desarrollan en un clima de tensión política y social. Los disturbios y saqueos del 17 de octubre llevaron a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad y endurecer el control de determinadas concentraciones. Los convocantes, por su parte, denuncian restricciones al derecho de manifestación y reclaman que el Gobierno responda a las demandas sociales en lugar de centrarse exclusivamente en el orden público.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Macron busca una salida al conflicto con los estudiantes

La primera cita relevante de esta semana está fijada para las 14.30 horas de este lunes, cuando Lecornu recibirá a los representantes de las organizaciones de estudiantes de Secundaria. El Gobierno francés espera anunciar medidas relacionadas con las condiciones educativas, uno de los principales focos de las protestas iniciadas a mediados de septiembre.

El encuentro se produce después de que Macron recibiera el pasado viernes 23 de octubre en el Palacio del Elíseo a una veintena de representantes estudiantiles. La reunión duró aproximadamente tres horas y el presidente se comprometió a impulsar una reforma profunda del sistema de acceso a la universidad y a ofrecer respuestas específicas a las reivindicaciones planteadas.

Los estudiantes comenzaron sus movilizaciones con bloqueos de institutos y posteriormente organizaron manifestaciones en distintas ciudades francesas. La protesta ha continuado incluso durante las vacaciones escolares, iniciadas el 17 de octubre y previstas hasta el 2 de noviembre.

Parcoursup y la falta de profesores, entre las principales demandas

Uno de los puntos más conflictivos es Parcoursup, la plataforma francesa que organiza las solicitudes de acceso a la enseñanza superior. Las organizaciones estudiantiles reclaman su supresión y cuestionan un sistema que consideran perjudicial para sus oportunidades educativas.

A esta reivindicación se suman la renovación de los centros escolares, la mejora de las condiciones de estudio y la necesidad de garantizar la sustitución de los profesores ausentes.

El Ejecutivo anunció a principios de octubre un plan para incorporar 3.000 docentes sustitutos, de los que ya se han integrado unos 2.000. La iniciativa ha tenido una acogida desigual entre los representantes estudiantiles, que esperan compromisos más amplios.

Los ministros de Educación, Édouard Geffray, y de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste, tienen previsto comparecer después de la reunión con Lecornu para explicar las medidas gubernamentales. Por ahora, la cuestión pendiente es si las propuestas serán suficientes para reducir la movilización.

Nuevas protestas en Francia el 30 y 31 de octubre

El calendario de manifestaciones continuará el viernes 30 de octubre con una convocatoria de caceroladas impulsada por los denominados chalecos amarillos. La concentración está prevista durante la tarde frente a la Asamblea Nacional, en París.

Los organizadores denuncian lo que consideran una deriva autoritaria del Ejecutivo por las restricciones impuestas a algunas manifestaciones no sindicales y la aplicación de toques de queda en determinadas zonas afectadas por los disturbios del 17 de octubre.

El movimiento vuelve así a utilizar las cacerolas como instrumento de protesta, una fórmula que ya ganó protagonismo durante las movilizaciones contra la reforma de las pensiones de Macron en abril de 2023.

Los chalecos amarillos, surgidos en Francia en otoño de 2018 como respuesta al encarecimiento de los carburantes, evolucionaron hacia un movimiento más amplio contra la pérdida de poder adquisitivo, los impuestos y distintas decisiones económicas del Gobierno.

Para el sábado 31 de octubre está convocada una nueva jornada de movilización, la tercera consecutiva, con concentraciones y sentadas ante la Asamblea Nacional y distintos ayuntamientos franceses.

El objetivo de esta nueva convocatoria es mantener visibles las reivindicaciones económicas y las denuncias sobre las restricciones a las protestas. También servirá para comprobar si el movimiento conserva su capacidad de convocatoria después de dos fines de semana de manifestaciones multitudinarias.

Huelga en Francia el 5 de noviembre por salarios y servicios públicos

La movilización no terminará con las protestas del sábado. Los principales sindicatos franceses mantienen una jornada de huelga y manifestaciones para el jueves 5 de noviembre, con la intención de aumentar la presión sobre el Ejecutivo.

La convocatoria cuenta con el respaldo de cinco organizaciones sindicales: CFDT, CGT, FO, Unsa y FSU. Sus reivindicaciones incluyen mejoras salariales, protección del empleo, defensa de la industria y refuerzo de los servicios públicos.

Entre las exigencias destacan el aumento del salario mínimo, la actualización de las pensiones y prestaciones sociales y una mejora de las retribuciones de los funcionarios.

Los sindicatos también reclaman respuestas a las necesidades sociales y medioambientales, después de una primera jornada de movilizaciones celebrada el 29 de septiembre.

La huelga del 5 de noviembre supone un nuevo paso en la estrategia sindical: trasladar la protesta desde las manifestaciones a los centros de trabajo. El alcance efectivo de los paros dependerá de la participación en cada sector y de las convocatorias concretas que se desarrollen.

Las manifestaciones del 24 de octubre dejaron 1.314 detenidos

La magnitud del descontento quedó reflejada en las movilizaciones del pasado sábado 24 de octubre. El Ministerio del Interior contabilizó 410.000 participantes en 289 acciones de protesta, de los cuales 110.000 se concentraron en París.

La Confederación General del Trabajo (CGT), sin embargo, elevó la participación nacional hasta cerca de 800.000 manifestantes. La diferencia entre los datos oficiales y los sindicales es considerable, aunque ambas cifras reflejan una movilización de gran alcance.

Según los datos del Gobierno, la participación descendió respecto al 17 de octubre, cuando se contabilizaron 550.000 manifestantes y 441 acciones de protesta.

La última jornada fue menos violenta, pero no estuvo completamente libre de incidentes. El balance provisional publicado el domingo por el Ministerio del Interior recogió 1.314 detenciones, 53 agentes heridos y 24 comercios saqueados.

También se registraron 75 intervenciones relacionadas con incendios. Las cifras fueron inferiores a las de la semana anterior, cuando las autoridades notificaron 2.628 detenciones, 1.144 agentes heridos y daños en numerosos establecimientos comerciales.

Para garantizar la seguridad de las manifestaciones del 24 de octubre, las autoridades desplegaron aproximadamente 70.000 policías y gendarmes en todo el territorio francés.

El Gobierno atribuye la reducción de los incidentes a las medidas preventivas y a la intervención de las fuerzas de seguridad. Las organizaciones convocantes, por su parte, cuestionan determinadas restricciones y advierten del riesgo de limitar el ejercicio del derecho de manifestación.

Una semana decisiva para el diálogo social en Francia

El Ejecutivo francés afronta ahora dos conflictos relacionados, aunque con reivindicaciones diferentes. Por un lado, las organizaciones estudiantiles exigen soluciones para los problemas educativos. Por otro, sindicatos y colectivos sociales reclaman medidas frente a la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos.

La respuesta de Lecornu a los estudiantes será la primera prueba de esta nueva semana. Las decisiones que anuncie el Gobierno permitirán valorar hasta qué punto está dispuesto a introducir cambios y si existe margen para una negociación que reduzca las protestas.

El siguiente examen llegará con las movilizaciones del 30 y 31 de octubre y, especialmente, con la huelga del 5 de noviembre. Su seguimiento permitirá medir la capacidad de los sindicatos para sostener un movimiento que lleva semanas ocupando las calles francesas.

Macron ha ofrecido diálogo y reformas educativas, pero las principales reivindicaciones económicas siguen sobre la mesa. Francia encara así un nuevo tramo de movilizaciones en el que la cuestión ya no es únicamente cuántas personas salen a protestar, sino qué respuestas concretas puede ofrecer el Gobierno.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído