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Adif repara la catenaria de Aranjuez para normalizar Madrid-Valencia

Adif repara la catenaria dañada por un tren Ouigo en Aranjuez para recuperar la circulación normal de alta velocidad entre Madrid y Levante.

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la catenaria de Aranjuez

Imagen: Javier Beristain Labaca, dominio público.

Resumen

  • Adif repara durante la noche la catenaria dañada en Aranjuez
  • El enganchón de un Ouigo obligó a circular por una sola vía
  • La previsión es normalizar este sábado la línea Madrid-Valencia

Adif trabaja durante la noche del viernes al sábado para reparar la catenaria dañada en Aranjuez y recuperar la circulación normal de los trenes de alta velocidad entre Madrid, la Comunidad Valenciana y Murcia. La avería, provocada por el enganchón de un tren de Ouigo, obligó a cerrar una de las dos vías y ha generado retrasos en uno de los principales corredores ferroviarios del país.

El objetivo del administrador ferroviario es completar los trabajos para que la línea pueda recuperar su funcionamiento habitual este sábado 31 de octubre. Durante el viernes, los trenes han podido continuar circulando por una sola vía, una solución que mantiene abierto el corredor, pero reduce considerablemente su capacidad y puede trasladar los retrasos de unos servicios a otros.

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Adif trabaja durante la noche para recuperar las dos vías

Los técnicos de Adif han concentrado la intervención principal en las horas nocturnas para poder trabajar sobre la infraestructura dañada con una menor presión del tráfico ferroviario. La incidencia afecta al corredor de alta velocidad que conecta Madrid con Levante y Murcia y ha obligado a modificar temporalmente la explotación normal de la línea.

El tren de Ouigo implicado pudo ser apartado durante la madrugada del viernes. A partir de ese momento, la circulación continuó utilizando la vía que permanecía operativa, mientras la otra quedó cerrada para permitir los trabajos sobre la catenaria afectada.

La reapertura de una de las vías permitió evitar una interrupción total durante toda la jornada, pero no eliminó el problema. Cuando los trenes de ambos sentidos tienen que coordinar su paso por una única vía disponible, la capacidad del tramo cae y cualquier demora tiene más facilidad para propagarse a las circulaciones posteriores.

El enganchón de un Ouigo originó la avería en Aranjuez

El incidente comenzó el jueves por la mañana. Un tren de Ouigo que realizaba el trayecto Murcia-Valladolid sufrió un enganchón de catenaria en un túnel a la altura de Aranjuez y quedó detenido. La incidencia afectó al suministro eléctrico y obligó inicialmente a interrumpir la circulación de alta velocidad en el tramo.

No se produjeron daños personales. Los viajeros del convoy afectado tuvieron que abandonar el tren y continuar su desplazamiento mediante alternativas organizadas por la compañía, mientras los equipos ferroviarios trabajaban para retirar el material y recuperar parte de la circulación.

El problema no quedó limitado al convoy averiado. La reducción de capacidad acabó repercutiendo en distintos servicios que conectan Madrid con Valencia, Alicante, Cuenca y Murcia, con demoras variables según el tren, el momento del día y la acumulación de circulaciones en el tramo afectado.

Por qué una avería de catenaria puede afectar a tantos trenes

La catenaria es el sistema de cables situado sobre las vías que proporciona electricidad a los trenes. Los convoyes reciben esa energía mediante el pantógrafo, un dispositivo articulado instalado en el techo que mantiene el contacto con el hilo eléctrico mientras el tren está en movimiento.

Un enganchón entre ambos elementos puede provocar daños en el cableado, las suspensiones, los soportes o el propio sistema de captación del vehículo. No basta con retirar el tren detenido: antes de reabrir la vía es necesario comprobar que la instalación eléctrica vuelve a reunir las condiciones necesarias para que los trenes puedan circular con seguridad.

Es una de esas averías que, sobre el papel, puede parecer localizada en unos metros de infraestructura y terminar condicionando cientos de kilómetros de servicio. En una línea de alta velocidad con numerosas circulaciones diarias, perder temporalmente una vía significa perder también margen operativo.

La vía única mantiene el servicio, pero reduce la capacidad

La existencia de una segunda vía ha permitido mantener abierto el corredor mientras avanzaban las reparaciones. Pero se trata de una solución provisional. Una infraestructura diseñada para gestionar trenes simultáneamente en ambos sentidos pasa a depender de un tramo compartido, lo que obliga a ordenar los pasos y puede generar esperas.

Por eso la reparación completa de la vía cerrada resulta determinante. Incluso después de solucionar la avería, los horarios pueden tardar un tiempo en estabilizarse si varios servicios llegan al punto afectado con retrasos acumulados. El ferrocarril recupera capacidad de inmediato; la puntualidad, a veces, necesita algo más.

Los viajeros entre Madrid y Levante, pendientes de la reparación

La incidencia afecta especialmente a los usuarios de los servicios de alta velocidad entre Madrid y la Comunidad Valenciana y Murcia. Mientras continúe la restricción de capacidad en Aranjuez, pueden producirse variaciones en los tiempos de viaje aunque los trenes sigan circulando.

Para los pasajeros con desplazamientos previstos durante las primeras horas del sábado, el dato fundamental será la recuperación de las dos vías. Ese paso permitiría devolver al corredor su capacidad habitual y reducir progresivamente las demoras que hayan podido acumularse durante la jornada anterior.

La previsión de Adif es que los trabajos nocturnos permitan normalizar el tráfico ferroviario, pero la recuperación efectiva dependerá de que la reparación quede terminada y las comprobaciones técnicas permitan devolver la infraestructura al servicio con todas las garantías.

Madrid-Valencia, pendiente de recuperar toda su capacidad

Tras más de una jornada de tráfico condicionado, la intervención en Aranjuez debe resolver las consecuencias del enganchón del tren de Ouigo. El convoy ha sido retirado, la circulación se ha podido mantener por una vía y queda el paso decisivo: reparar completamente la catenaria y recuperar la capacidad normal del tramo.

Si los trabajos concluyen según lo previsto, la alta velocidad entre Madrid y Levante podrá ir recuperando su funcionamiento habitual durante este sábado 31 de octubre. Hasta entonces, el corredor permanece condicionado por una avería que demuestra algo bastante sencillo: para que un tren avance a más de 250 kilómetros por hora, catenaria, pantógrafo y vía tienen que funcionar al milímetro.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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