Síguenos

Mundo

El auge socialista divide a los demócratas en la lucha por el Congreso

El avance de los candidatos socialistas en EEUU moviliza a la izquierda demócrata, pero preocupa a los moderados ante la disputa por el Congreso.

Publicado

el

Los candidatos socialistas dividen

Resumen

  • Once candidatos respaldados por el DSA aspiran al Congreso de EEUU
  • El avance socialista moviliza a la izquierda y preocupa a los moderados
  • Las urnas medirán qué rumbo gana peso en el Partido Demócrata

El Partido Demócrata de Estados Unidos afronta las elecciones legislativas del 3 de noviembre de 2026 con una contradicción difícil de resolver: necesita movilizar a sus votantes más progresistas para recuperar el control del Congreso, pero teme que el creciente protagonismo de los candidatos socialistas aleje a los sectores moderados. Una disputa interna que puede influir tanto en los resultados electorales como en el futuro político de la formación.

En estas elecciones, once candidatos respaldados por los Socialistas Democráticos de América (DSA) concurren al Congreso bajo las siglas demócratas. Sus propuestas sobre sanidad, vivienda, impuestos y desigualdad económica han encontrado apoyo entre parte del electorado, aunque también han provocado resistencias dentro de un partido que busca recuperar el poder legislativo frente al presidente Donald Trump.

La cuestión va más allá de una discusión ideológica. Los demócratas necesitan ganar distritos competitivos, atraer a votantes independientes y aprovechar el descontento con la Administración republicana. Al mismo tiempo, su ala izquierda sostiene que la mejor forma de recuperar la confianza ciudadana es ofrecer cambios económicos profundos, no limitarse a presentar una alternativa menos conservadora que Trump.

La victoria de Zohran Mamdani en la alcaldía de Nueva York en 2025 dio un impulso considerable a ese movimiento. Las elecciones de medio mandato permitirán comprobar si aquella victoria representó un fenómeno localizado o el comienzo de una transformación más amplia de la izquierda estadounidense.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

El socialismo democrático gana terreno dentro del partido

Los Socialistas Democráticos de América, fundados en 1982, han aumentado su presencia en la política estadounidense mediante una estrategia particular: apoyar a candidatos que participan en las primarias del Partido Demócrata, en lugar de competir habitualmente como una tercera fuerza nacional.

Esta fórmula les permite aprovechar la estructura electoral demócrata y disputar directamente la representación política a sus dirigentes tradicionales. También genera conflictos, especialmente cuando los aspirantes progresistas derrotan a congresistas veteranos en distritos donde la victoria del candidato demócrata en las elecciones generales suele estar prácticamente asegurada.

El avance es significativo, aunque conviene ponerlo en perspectiva. Un análisis publicado en agosto por el centro de estudios Brookings señalaba que la influencia electoral del DSA continúa concentrada en territorios de clara mayoría demócrata. Sus resultados en las primarias no permiten concluir que el socialismo democrático haya conquistado el conjunto del partido.

De Nueva York a Colorado y Míchigan

Entre las candidaturas más destacadas se encuentra Darializa Avila Chevalier, que derrotó en las primarias al veterano congresista Adriano Espaillat en un distrito de Nueva York. Chevalier había trabajado en la campaña municipal de Mamdani y ha centrado su discurso en la representación de la clase trabajadora y las críticas a la influencia de los grandes donantes políticos.

En Colorado, Melat Kiros, abogada de 29 años, consiguió imponerse a Diana DeGette, congresista con tres décadas de experiencia. Entre sus propuestas figuran la ampliación de la sanidad pública, la reforma de la política migratoria y una mayor intervención frente a la concentración del poder económico.

Otro caso significativo es el de Donavan McKinney, legislador estatal de Míchigan que venció en las primarias a Shri Thanedar en un distrito del área de Detroit. Su campaña puso el acento en el coste de los servicios básicos, la cobertura sanitaria y la reducción de la influencia empresarial en las decisiones políticas.

En Nueva York también destaca Claire Valdez, respaldada por Mamdani y vinculada al DSA desde 2019. Su victoria en las primarias de un distrito de Brooklyn y Queens refleja el peso creciente de una generación de candidatos que defiende la vivienda asequible, los servicios públicos y la lucha contra la desigualdad como prioridades políticas.

Estos resultados muestran una renovación real dentro de determinados distritos. Otra cosa es que puedan trasladarse a circunscripciones donde republicanos y demócratas compiten por márgenes muy estrechos.

Mamdani y Ocasio-Cortez impulsan una nueva izquierda

La expansión del socialismo democrático tiene dos referentes especialmente visibles: el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, conocida popularmente como AOC.

La llegada de Mamdani al Ayuntamiento de Nueva York demostró que una campaña basada en el coste de la vida, la vivienda y el transporte público podía alcanzar el poder en una de las principales ciudades del país. Su éxito reforzó la confianza de las organizaciones progresistas y dio proyección nacional a su estrategia electoral.

Ocasio-Cortez, por su parte, ha participado en actos de campaña junto a candidatos situados a la izquierda del Partido Demócrata. También ha destinado un millón de dólares de sus fondos electorales a respaldar a Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Míchigan que rechaza identificarse como socialista.

La congresista mantiene una posición especialmente relevante porque combina su proximidad a los movimientos progresistas con una trayectoria consolidada dentro de las instituciones federales.

Richard Bensel, profesor de política estadounidense en la Universidad de Cornell, considera que los buenos resultados de los candidatos socialistas podrían aumentar su influencia dentro del partido. Esa evolución también mejoraría la posición política de Ocasio-Cortez ante una eventual candidatura presidencial en 2028, aunque no existe ninguna certeza sobre sus planes.

Bruce Cain, profesor de la Universidad de Stanford, cree que la congresista podría conceder todavía más importancia a cuestiones como el empleo, la desigualdad y el coste de la vida para ampliar su base de apoyos.

El desafío consiste en representar a una izquierda que reclama cambios profundos sin perder capacidad para establecer alianzas con otros sectores demócratas. Y eso, en un partido tan amplio como el estadounidense, no es precisamente un trámite.

Las encuestas revelan las divisiones entre los demócratas

El crecimiento del socialismo democrático no significa que todos los votantes del partido compartan sus propuestas ni que acepten con entusiasmo a sus representantes. Las diferencias entre progresistas y moderados siguen siendo importantes.

Una encuesta de CNN realizada entre el 23 y el 27 de julio de 2026 reveló que aproximadamente un tercio de los adultos demócratas o próximos al partido se identificaba como socialista democrático.

Sin embargo, entre quienes no se reconocían bajo esa etiqueta, el 36 % afirmaba sentirse incómodo o molesto ante la posibilidad de que el partido presentase candidatos socialistas democráticos. El 64 % restante aceptaría o, al menos, no se opondría a esas candidaturas.

Los datos reflejan una división importante, aunque no necesariamente una fractura irreversible. La mayoría de los votantes demócratas no socialistas consultados mostraba cierta disposición a respaldar a candidatos de esa corriente.

Las diferencias también aparecen en asuntos internacionales, particularmente en las relaciones con Israel y la guerra de Gaza.

Una encuesta del Jewish Electorate Institute difundida en septiembre encontró que el 25 % de los demócratas judíos no estaba dispuesto a votar por candidatos socialistas democráticos. Un 15 % mantenía esa negativa incluso si su voto resultaba decisivo para conseguir una mayoría demócrata en el Congreso.

El mismo estudio, no obstante, constataba que la mayoría de los demócratas judíos tenía una opinión favorable del socialismo democrático. Las posiciones críticas de algunos candidatos sobre la actuación militar israelí en Gaza y sus propuestas para interrumpir la ayuda militar estadounidense a Israel han contribuido a intensificar el debate.

Los republicanos aprovechan las divisiones ideológicas

El Partido Republicano ha convertido el crecimiento de la izquierda socialista en uno de sus argumentos electorales. Su estrategia consiste en presentar a los demócratas como una formación dominada por posiciones radicales, incluso cuando la mayoría de sus candidatos no pertenece al DSA.

Steven Smith, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Estatal de Arizona, considera que esa asociación generalizada distorsiona la realidad política del partido.

El académico señala que la mayoría de los demócratas que resulten elegidos no estará vinculada al DSA. También sostiene que el atractivo de los candidatos socialistas se explica más por sus propuestas concretas sobre sanidad, educación, impuestos o medioambiente que por la adhesión de los votantes a una doctrina ideológica.

La distinción importa. Defender una ampliación de la cobertura sanitaria pública, impuestos más elevados para las grandes fortunas o determinadas políticas de vivienda no convierte automáticamente a todos los candidatos demócratas en miembros de una misma corriente socialista.

Para los republicanos, sin embargo, la etiqueta tiene una utilidad electoral evidente: trasladar las propuestas más controvertidas de determinados aspirantes al conjunto de la oposición demócrata.

Los demócratas moderados temen que esa estrategia resulte eficaz en distritos suburbanos y estados competitivos. Los progresistas responden que renunciar a políticas ambiciosas para evitar las críticas republicanas puede desmovilizar precisamente a los electores que el partido necesita recuperar.

El 3 de noviembre decidirá también el rumbo demócrata hacia 2028

Las elecciones de medio mandato de este martes determinarán quién controla la Cámara de Representantes y el Senado durante los dos últimos años de la presidencia de Donald Trump.

Los republicanos llegan a la votación con el control de ambas cámaras. Los demócratas cuentan con perspectivas favorables para recuperar la Cámara de Representantes, mientras que la disputa por el Senado presenta mayores dificultades y depende de varias carreras muy ajustadas.

Conseguir una mayoría en cualquiera de las cámaras permitiría a la oposición aumentar su capacidad para supervisar al Gobierno, impulsar investigaciones parlamentarias y limitar parte de la agenda legislativa de Trump.

El resultado también tendrá consecuencias dentro del Partido Demócrata.

Si los candidatos socialistas obtienen victorias significativas, sus dirigentes podrán defender que una agenda económica más ambiciosa ofrece una vía para renovar el partido. Si los demócratas moderados consiguen los triunfos decisivos en los distritos disputados, dispondrán de argumentos para reclamar una estrategia más centrada en atraer al electorado independiente.

Ambas cosas pueden suceder a la vez. Una candidatura socialista puede ganar cómodamente en Nueva York mientras otra de perfil moderado resulta decisiva en un distrito competitivo. Confundir esos escenarios llevaría a conclusiones precipitadas sobre el sentido del voto.

La disputa tendrá especial importancia de cara a las elecciones presidenciales de 2028, cuando los demócratas deberán elegir un nuevo candidato para intentar recuperar la Casa Blanca.

Por ahora, el socialismo democrático ha demostrado capacidad para movilizar militantes, ganar primarias y desplazar a figuras consolidadas en determinados territorios. Lo que todavía debe demostrar es hasta dónde llega su atractivo fuera de los grandes bastiones progresistas.

Ese será uno de los principales asuntos que dejarán las urnas del 3 de noviembre: no solo cuántos escaños ganan los demócratas, sino qué sectores del partido salen fortalecidos y con mayor capacidad para definir su futuro.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído