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BYD muestra el accidente del U9 Xtreme antes de buscar los 500 km/h

El Yangwang U9 Xtreme de BYD sufrió un aparatoso accidente en un circuito de pruebas. El piloto sobrevivió y la marca prepara el reto de 500 km/h.

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el U9 Xtreme

Foto: BYD Auto / Galería de prensa oficial.

Resumen

  • El BYD U9 Xtreme quedó destrozado en una prueba de alta velocidad
  • El piloto salió por su propio pie y no se conocen lesiones graves
  • El choque precede al récord de 496,22 km/h; BYD busca llegar a 500

El Yangwang U9 Xtreme, el superdeportivo eléctrico de BYD que aspira a superar los 500 km/h, ha protagonizado un aparatoso accidente durante unas pruebas de alta velocidad en China. El vehículo quedó prácticamente destrozado tras perder el control e impactar contra las protecciones de un circuito cerrado. Pese a la violencia del choque, el piloto consiguió salir por su propio pie y no se han comunicado lesiones graves.

Las imágenes, difundidas el 2 de noviembre de 2026, muestran cómo el hiperdeportivo pierde su trayectoria y acaba golpeando las barreras de seguridad. La parte delantera y el conjunto trasero sufren daños extraordinarios, mientras que el habitáculo central permanece reconocible. No obstante, hay un detalle importante: el accidente ocurrió antes del récord de septiembre de 2025, según la información facilitada por un responsable de BYD Francia. Lo que acaba de hacerse público es el vídeo, no necesariamente el siniestro.

La difusión coincide con los preparativos del fabricante chino para intentar superar una barrera que hasta ahora se le ha resistido: los 500 kilómetros por hora. Su mejor registro es de 496,22 km/h, una cifra que convirtió al Yangwang U9 Xtreme en uno de los grandes protagonistas de la industria del automóvil.

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Un accidente espectacular que destroza el coche, pero deja al piloto ileso

El vídeo muestra al Yangwang U9 Xtreme circulando a gran velocidad por una pista de pruebas. En determinado momento pierde estabilidad, se desplaza lateralmente e impacta contra las protecciones. La violencia del golpe provoca que el conjunto del eje trasero se desprenda de la carrocería, mientras numerosos componentes quedan esparcidos por el asfalto.

El vehículo termina detenido con daños estructurales muy importantes. Sin embargo, el espacio ocupado por el conductor conserva buena parte de su integridad y el piloto logra abandonar el automóvil sin ayuda para salir del habitáculo.

Las imágenes posteriores muestran la intervención de los equipos de asistencia y al conductor sometiéndose a comprobaciones médicas. Las informaciones conocidas indican que no sufrió heridas de gravedad, aunque no se ha difundido un parte médico detallado.

Tampoco se ha confirmado oficialmente la velocidad exacta a la que circulaba cuando perdió el control. Algunas publicaciones han situado el accidente entre los 420 y los 450 km/h, pero esas cifras carecen de una confirmación técnica pública. La causa de la salida de pista tampoco ha quedado establecida.

La importancia de la estructura de seguridad

Uno de los aspectos más llamativos del accidente es el comportamiento del habitáculo. El Yangwang U9 Xtreme incorpora una estructura de seguridad basada en fibra de carbono, diseñada para mantener un espacio de supervivencia alrededor del conductor.

Durante el impacto, las zonas exteriores del vehículo sufrieron daños enormes, mientras que la célula central resistió aparentemente la colisión. En las grabaciones tampoco se aprecia un incendio de la batería, un aspecto especialmente relevante en un automóvil eléctrico sometido a condiciones tan extremas.

El resultado resulta llamativo, pero conviene distinguir entre la resistencia observada en este accidente y una demostración general de seguridad. Sin conocer la velocidad del impacto, las fuerzas soportadas y los datos de los sistemas de protección, no es posible establecer conclusiones definitivas sobre el comportamiento del vehículo.

El accidente ocurrió antes de su récord de 496,22 km/h

Aunque las imágenes han comenzado a circular masivamente en noviembre de 2026, el accidente no constituye necesariamente un contratiempo reciente para los planes de BYD.

Un responsable de la compañía en Francia ha confirmado que el choque ocurrió antes de la prueba en la que el U9 Xtreme alcanzó los 496,22 km/h. Por tanto, no se trata de un accidente posterior al récord que haya obligado al fabricante a comenzar de nuevo su programa de desarrollo.

Aquella marca se consiguió el 14 de septiembre de 2025, cuando el piloto alemán Marc Basseng condujo el hiperdeportivo en las instalaciones de Automotive Testing Papenburg, en Alemania.

El resultado superó los 490,484 km/h del Bugatti Chiron Super Sport 300+ en 2019 y permitió a BYD presentar su modelo como el coche de producción con la mayor velocidad máxima registrada.

Existe, eso sí, un matiz técnico: el registro de Papenburg corresponde a una pasada en un solo sentido, mientras que otros procedimientos de homologación de récords exigen mediciones en ambas direcciones. Esa diferencia debe tenerse en cuenta al comparar marcas de distintos fabricantes.

Más de 3.000 CV y cuatro motores eléctricos para alcanzar los 500 km/h

El Yangwang U9 Xtreme pertenece a Yangwang, la división de lujo del grupo BYD. Se trata de una evolución del U9 convencional, desarrollada para conseguir prestaciones propias de un hiperdeportivo de competición.

Su sistema de propulsión utiliza cuatro motores eléctricos independientes que desarrollan conjuntamente unos 2.220 kW, equivalentes a algo más de 3.000 CV. Cada motor puede alcanzar hasta 30.000 revoluciones por minuto.

La arquitectura eléctrica funciona a 1.200 voltios, frente a los 800 voltios del U9 convencional, y emplea una batería Blade de fosfato de hierro y litio preparada para soportar tasas de descarga extraordinariamente elevadas.

El fabricante también ha incorporado neumáticos semislick específicos para alta velocidad, una configuración aerodinámica adaptada y una puesta a punto especial de su suspensión inteligente DiSus-X.

No es precisamente un deportivo pensado para circular entre semáforos. Su desarrollo busca explorar los límites de velocidad de un automóvil eléctrico de producción, con soluciones que también sirven como escaparate tecnológico para BYD.

La exclusividad acompaña a las prestaciones: la compañía ha anunciado una producción limitada a un máximo de 30 unidades.

BYD prepara otro intento de superar los 500 km/h en Dubái

El próximo objetivo del fabricante chino es superar el registro conseguido en Alemania y atravesar una frontera simbólica para la industria del automóvil.

La vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, ha situado en noviembre de 2026 los planes para realizar una nueva tentativa en Emiratos Árabes Unidos, con Dubái como escenario previsto.

La compañía pretende disponer de una vía cerrada al tráfico y de longitud suficiente para acelerar, alcanzar la velocidad máxima y detener el vehículo con seguridad. Entre los requisitos planteados figura un recorrido de aproximadamente 15 kilómetros.

Por el momento, no se ha confirmado públicamente una fecha exacta ni el tramo de carretera elegido.

La diferencia entre la marca actual del Yangwang U9 Xtreme y el objetivo es de apenas 3,78 km/h. Puede parecer insignificante, pero a esas velocidades cualquier pequeño incremento exige un esfuerzo considerable.

A 500 km/h, el automóvil recorre casi 139 metros cada segundo. La resistencia aerodinámica aumenta, las exigencias sobre los neumáticos son extremas y mantener la estabilidad se convierte en una cuestión decisiva.

No basta con disponer de miles de caballos. La superficie de la pista, las condiciones meteorológicas, la temperatura de los componentes y el comportamiento aerodinámico pueden determinar el éxito o el fracaso de una tentativa.

El récord de velocidad sigue pendiente de esos 3,78 km/h

La difusión del accidente permite conocer una parte menos visible del desarrollo del Yangwang U9 Xtreme: las dificultades y los riesgos asociados a las pruebas de velocidad extrema.

También deja una imagen contundente. Un automóvil prácticamente destruido y un conductor que consigue sobrevivir sin lesiones graves conocidas, aunque todavía faltan datos técnicos para evaluar con precisión lo sucedido.

El accidente no impidió que BYD consiguiera posteriormente su marca de 496,22 km/h. Tampoco existe confirmación pública de que las imágenes difundidas hayan provocado modificaciones en el calendario de la próxima tentativa.

El fabricante chino mantiene así su ambición de superar los 500 km/h con un coche eléctrico de producción limitada. El desafío ya no consiste únicamente en demostrar la potencia de sus motores, sino en conseguir que todos los elementos del vehículo funcionen de manera segura y coordinada a una velocidad excepcional.

Los 496,22 km/h están registrados. Los 500 km/h siguen siendo el objetivo. Y el accidente recuerda que, en esa pequeña distancia entre ambas cifras, las exigencias técnicas son enormes.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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