Mundo
Xavier Becerra será el primer gobernador latino electo en California
Xavier Becerra será el primer latino elegido gobernador de California. Así fue su ascenso desde Sacramento hasta Washington y su victoria electoral.
Foto: Gage Skidmore, CC BY-SA 2.0.
Resumen
- Becerra vence a Hilton y será el primer gobernador latino electo en California
- El demócrata nació en Sacramento y fue secretario de Salud de Joe Biden
- Promete actuar sobre vivienda y sanidad y afrontar las políticas de Trump
El demócrata Xavier Becerra, de 68 años, ha ganado las elecciones a gobernador de California celebradas el 3 de noviembre de 2026 y se ha convertido en el primer latino elegido directamente para dirigir el estado más poblado de Estados Unidos. El antiguo secretario de Salud de Joe Biden ha derrotado al republicano Steve Hilton, respaldado por Donald Trump, y sucederá a Gavin Newsom el 4 de enero de 2027.
Su victoria tiene una dimensión histórica, pero también política. California no tenía un gobernador de origen latino desde 1875, cuando Romualdo Pacheco ocupó el cargo durante unos meses por sucesión, sin haber sido elegido directamente para ese puesto. Becerra rompe ese precedente después de una trayectoria de más de tres décadas que le ha llevado desde la política local hasta el Gobierno federal.
El resultado ha sido contundente. Con el escrutinio todavía provisional este 4 de noviembre, Becerra reunía alrededor del 64 % de los votos, frente al 36 % de Hilton. El triunfo prolonga el dominio demócrata en California y coloca al nuevo gobernador ante una relación previsiblemente conflictiva con la Casa Blanca, especialmente en inmigración, sanidad y medioambiente.
La biografía del vencedor añade otra dimensión a la noticia. Becerra pasó su infancia en una pequeña vivienda de Sacramento, estudió en Stanford y llegó a convertirse en uno de los políticos latinos con mayor experiencia institucional de Estados Unidos. Su camino hasta la gobernación, sin embargo, no estaba precisamente despejado cuando comenzó la campaña.
De una casa de 64 metros cuadrados a la Universidad de Stanford
Xavier Becerra nació el 26 de enero de 1958 en Sacramento, la capital de California. Creció junto a sus padres y sus tres hermanas en una casa de aproximadamente 64 metros cuadrados situada en un barrio trabajador.
Su madre nació en el estado mexicano de Jalisco y emigró a Estados Unidos. Su padre, nacido en Sacramento y criado en México, trabajó en el campo y en la construcción. La familia conocía de cerca las dificultades económicas de quienes dependen de un salario y tienen que organizar cada gasto doméstico.
Aquella infancia ha ocupado un lugar importante en el discurso político de Becerra. Su padre participó personalmente en la construcción de la vivienda familiar, un recuerdo al que el futuro gobernador ha recurrido para explicar su defensa del empleo y del acceso a una casa asequible.
La educación abrió otra puerta. Becerra consiguió estudiar en la prestigiosa Universidad de Stanford, donde se licenció en Economía en 1980. Fue el primero de su familia en obtener un título universitario de cuatro años.
No terminó ahí. En 1984 completó sus estudios de Derecho en la misma universidad y comenzó una carrera jurídica vinculada a la asistencia legal y al servicio público.
Está casado con la médica Carolina Reyes, con quien tiene tres hijas, Clarisa, Olivia y Natalia. La familia vivió durante años en Los Ángeles y Washington, ciudades estrechamente vinculadas a la trayectoria política de Becerra.
Una carrera de más de 30 años entre California y Washington
La llegada de Becerra a la gobernación no supone la aparición repentina de una nueva figura política. Al contrario: su trayectoria institucional comenzó mucho antes de que la representación latina alcanzara el peso actual en California.
Tras ejercer como abogado, trabajó para el senador estatal Art Torres y posteriormente ingresó en el Departamento de Justicia de California como fiscal adjunto.
En 1990 comenzó a ejercer como miembro de la Asamblea estatal. Dos años después ganó las elecciones al Congreso de Estados Unidos, donde representó a distintos distritos de Los Ángeles.
Permaneció en la Cámara de Representantes entre 1993 y 2017, durante 24 años. Allí desarrolló buena parte de su actividad en cuestiones presupuestarias, Seguridad Social, sanidad y derechos civiles.
También ocupó responsabilidades dentro de la dirección del Partido Demócrata en la Cámara y participó en los debates sobre la reforma sanitaria impulsada durante la presidencia de Barack Obama.
De fiscal general de California a secretario de Salud de Biden
En enero de 2017, Becerra dejó su escaño en Washington para convertirse en fiscal general de California, cargo al que llegó inicialmente por nombramiento y en el que fue posteriormente respaldado por los votantes.
Fue el primer latino que dirigió la Fiscalía General del estado.
Durante el primer mandato de Donald Trump encabezó numerosos litigios contra decisiones de la Administración federal, particularmente relacionadas con inmigración, políticas ambientales y derechos sociales.
Su siguiente destino volvió a ser Washington.
En 2021, el presidente Joe Biden lo incorporó a su Gabinete como secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, responsabilidad que desempeñó hasta enero de 2025.
Su etapa coincidió con la gestión de las consecuencias de la pandemia, los debates sobre el acceso a la asistencia sanitaria y las primeras negociaciones federales para reducir los precios de determinados medicamentos de Medicare.
Esa experiencia se convirtió en uno de los principales argumentos de su candidatura a gobernador: había trabajado en la legislación federal, dirigido el aparato jurídico de California y gestionado un departamento fundamental del Gobierno estadounidense.
Cómo consiguió ganar unas elecciones que comenzaron cuesta arriba
La victoria de Becerra no estaba garantizada dentro de su propio partido. Durante los primeros meses de 2026, las encuestas situaban al antiguo secretario de Salud lejos de las primeras posiciones de una concurrida carrera demócrata.
El panorama cambió después de que Eric Swalwell, uno de los aspirantes más destacados, abandonara la competición en abril tras la aparición de acusaciones de agresión sexual que él ha negado.
La retirada alteró los equilibrios de las primarias. Becerra logró reunir apoyos entre sectores demócratas que valoraban su experiencia institucional y buscaban una candidatura capaz de competir en noviembre.
California tiene un sistema electoral particular: en las primarias participan candidatos de distintos partidos y los dos más votados pasan a las elecciones generales, aunque pertenezcan a la misma formación.
El 2 de junio, Becerra terminó primero con aproximadamente el 28,1 % de los votos, por delante del republicano Steve Hilton, que obtuvo el 24,6 %. El también demócrata Tom Steyer quedó tercero, con alrededor del 22,9 %, y se quedó fuera de la elección definitiva.
Ese resultado dejó a Becerra frente a Hilton en noviembre.
El republicano, nacido en Reino Unido, había trabajado como asesor político y comentarista de Fox News. Su campaña defendió una reducción de regulaciones, cambios en la administración pública y medidas para abaratar el coste de la vida.
Becerra concentró sus propuestas en vivienda, asistencia sanitaria y protección de los consumidores. También subrayó las diferencias con Trump, cuyo respaldo a Hilton convirtió las relaciones entre California y Washington en un asunto central de la campaña.
La ventaja demócrata en el estado resultó determinante. Los republicanos llevan aproximadamente dos décadas sin conquistar un cargo ejecutivo estatal mediante unas elecciones, aunque el coste de la vivienda, la inseguridad económica y la falta de hogares asequibles siguen generando críticas a las administraciones demócratas.
En su intervención tras conocerse la victoria, Becerra aseguró que no se había presentado para hacer historia, sino para mejorar la vida de los californianos, incluidos quienes no le habían votado.
Por qué Becerra es el primer gobernador latino elegido de California
La precisión histórica importa. Becerra no será el primer gobernador latino que ha tenido California, sino el primero que ha ganado directamente unas elecciones para ocupar ese cargo.
El precedente corresponde a Romualdo Pacheco, un político republicano de ascendencia hispana nacido en Santa Bárbara en 1831.
Pacheco había sido elegido vicegobernador y asumió la gobernación el 27 de febrero de 1875, después de que el entonces gobernador Newton Booth abandonara el puesto para incorporarse al Senado estadounidense.
Su mandato duró hasta diciembre de aquel mismo año. Nunca ganó unas elecciones específicas para gobernador.
Han transcurrido más de 150 años desde entonces.
La elección de Becerra también refleja una transformación demográfica. Los ciudadanos de origen latino representan más del 40 % de la población californiana, lo que los convierte en el grupo étnico más numeroso del estado.
Sin embargo, su representación en los principales puestos de poder no siempre ha seguido el mismo ritmo.
Con Becerra en la gobernación, las tres figuras que ocupan posiciones centrales en las negociaciones presupuestarias del estado —el gobernador y los presidentes de las dos cámaras legislativas— tendrán antecedentes familiares vinculados a la inmigración y a la clase trabajadora.
El significado simbólico es evidente, aunque la identidad del gobernador no determina automáticamente el sentido del voto latino. Se trata de un electorado diverso, con diferencias económicas, generacionales y políticas.
Vivienda, sanidad y Trump: los grandes desafíos del nuevo gobernador
La victoria convierte a Becerra en el próximo responsable de una de las mayores economías del mundo. California concentra industrias tecnológicas, universidades, producción audiovisual y grandes centros agrícolas, pero también arrastra algunos de los problemas de vivienda más graves de Estados Unidos.
La crisis inmobiliaria será una de sus primeras prioridades.
Durante la campaña, Becerra se comprometió a declarar una emergencia estatal de vivienda desde su primer día en el cargo. Su propuesta incluye acelerar las autorizaciones urbanísticas, movilizar financiación para proyectos paralizados y exigir a los municipios que cumplan sus obligaciones de construcción.
Su programa identifica cerca de 40.000 viviendas asequibles aprobadas que todavía necesitan financiación para comenzar las obras.
También quiere reforzar las ayudas para adquirir una primera vivienda y limitar determinadas prácticas de grandes inversores inmobiliarios que, según su planteamiento, dificultan el acceso de las familias a la propiedad.
La sanidad constituye otro frente importante. Becerra ha prometido proteger Medi-Cal, el programa público de cobertura sanitaria para personas con bajos ingresos, en un contexto de restricciones presupuestarias federales.
Sus compromisos incluyen evitar interrupciones en la asistencia, fortalecer la atención sanitaria y avanzar hacia una mayor cobertura pública.
No será sencillo. Las decisiones de Washington sobre financiación y elegibilidad pueden condicionar cualquier reforma estatal, y California tendrá que afrontar sus propias limitaciones presupuestarias.
Los incendios forestales, el encarecimiento de los seguros, la falta de vivienda para personas sin hogar y las dificultades de la industria audiovisual completan una agenda especialmente exigente.
A estos problemas se sumará el enfrentamiento político con Donald Trump.
Becerra llega con experiencia en los tribunales frente a la Administración republicana y ha anunciado que defenderá las competencias californianas en materias como inmigración, medioambiente y derechos civiles.
Esa oposición política no elimina la necesidad de cooperación administrativa entre los gobiernos estatal y federal. California depende de programas, inversiones y recursos que requieren coordinación con Washington.
Un triunfo histórico que tendrá que traducirse en resultados
Becerra tomará posesión el 4 de enero de 2027 y sustituirá a Gavin Newsom, que no podía volver a presentarse por los límites de mandato establecidos en California.
El nuevo gobernador encontrará un estado con grandes oportunidades económicas, entre ellas el desarrollo de la inteligencia artificial y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 2028. También heredará problemas estructurales que llevan años resistiéndose a las reformas.
Su elección constituye un hito para la representación política latina, pero el propio desarrollo de la campaña ha dejado claro que muchos votantes esperan algo más que un avance histórico.
Reducir el coste de la vivienda, mejorar el funcionamiento de los servicios públicos y afrontar los riesgos climáticos serán pruebas concretas de su gestión.
La distancia recorrida por Becerra resulta notable: de una casa de unos 64 metros cuadrados en Sacramento al Gobierno de California, pasando por Stanford, el Congreso y la Casa Blanca.
Con su triunfo del 3 de noviembre, el hijo de una familia trabajadora de raíces mexicanas ha conseguido un puesto que ningún latino había alcanzado mediante elección directa en la historia del estado. El siguiente desafío será convertir esa victoria electoral en políticas que mejoren la vida de los californianos.
-
NaturalezaTerremotos en España hoy, 4 de noviembre: seísmo de 2,5 en Granada
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 4 de noviembre: focos y riesgo por zonas
-
EspañaAccidente de Urda: qué se sabe una semana después del choque de trenes
-
NaturalezaEmbalses en España, 4 de noviembre: bajan al 56% tras perder 407 hm³
-
MundoElecciones EEUU 2026: los demócratas ganan el Senado y la Cámara Baja
-
EspañaÓscar Puente dimite tras Urda y deja las listas del PSOE para el 29N
-
MundoEE. UU. prepara un ataque a Irán desde el 4 de noviembre, según NYT
-
EspañaTres vagones sueltos chocan con una locomotora de Renfe en Martorell
-
MundoPanamá celebra 123 años de separación de Colombia tras el terremoto
-
CulturaPaz Vega se emociona en MasterChef con las cartas de sus tres hijos
-
EspañaAyuso prevé en 2027 menos dinero para hospitales que el gasto de 2024
-
EconomíaLas bolsas remontan tras las midterms de EE. UU. y el oro sube un 2,6%