Economía
Alemania se fija en el auge de España: casi 3 millones más de ocupados
Alemania mira el auge económico español: casi tres millones más de ocupados desde 2019, un PIB que crece más y serios problemas de productividad.
Resumen
- El auge económico español llama la atención en Alemania
- España tiene casi tres millones de ocupados más que en 2019
- La inflación y la baja productividad limitan el avance del bienestar
El crecimiento de la economía española está despertando una atención poco habitual en Alemania. El país que durante décadas ha ejercido de locomotora económica europea observa cómo España encadena años de expansión mientras su propia economía intenta superar un prolongado periodo de estancamiento. Y lo más interesante del análisis alemán es que el avance español no parece responder únicamente a la recuperación posterior a la pandemia: hay mucha más gente trabajando que antes.
Las cifras respaldan buena parte de esa interpretación. En el tercer trimestre de 2026, el producto interior bruto (PIB) de España creció un 0,6% trimestral y un 2,7% interanual, frente al 0,2% trimestral y el 1,2% interanual de Alemania. España cuenta, además, con 22,85 millones de ocupados, casi tres millones más que en el mismo trimestre de 2019. Son diferencias que ayudan a explicar por qué el comportamiento español despierta tanto interés fuera de nuestras fronteras.
El contraste tiene algo de cambio de papeles. Alemania, tradicionalmente asociada a la fortaleza industrial, la competitividad y la disciplina económica, lleva años tratando de recuperar el dinamismo perdido. España, que arrastra problemas estructurales tan conocidos como el desempleo o la baja productividad, ha conseguido mantener una expansión superior a la de las principales economías de la zona euro.
Eso no convierte automáticamente a España en una economía más próspera que la alemana. Ni mucho menos. Pero obliga a revisar algunos tópicos sobre la capacidad de crecimiento de ambos países.
España crece tres veces más rápido que Alemania
La comparación de los últimos datos trimestrales resulta especialmente significativa. Según las estimaciones publicadas el 30 de octubre, España avanzó un 0,6% entre julio y septiembre, mientras Alemania registró un crecimiento del 0,2%.
La zona euro, por su parte, creció un 0,4% trimestral y un 1,3% interanual. España mantiene así una ventaja sobre el promedio europeo, incluso después de moderar ligeramente su ritmo de expansión respecto al segundo trimestre, cuando había crecido un 0,7%.
La diferencia no procede únicamente del turismo, aunque los servicios continúan desempeñando un papel fundamental. El consumo de los hogares españoles aumentó un 3,1% interanual en el tercer trimestre y el gasto público creció un 2,5%.
También hubo avances en la industria. El valor añadido industrial aumentó un 2,1% interanual, mientras que las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 3,6%.
La demanda interna explica prácticamente toda la expansión interanual del PIB español. El consumo, el empleo y la actividad empresarial sostienen el crecimiento en un escenario internacional que sigue condicionado por la incertidumbre energética, comercial y financiera.
Alemania también ha recuperado tasas positivas de crecimiento durante 2026. Sin embargo, su economía continúa acusando las dificultades de una industria muy dependiente de las exportaciones, los elevados costes energéticos y una competencia internacional cada vez más intensa.
Casi tres millones de ocupados más que antes de la pandemia
El elemento que más ayuda a entender el crecimiento español es el mercado laboral.
En el tercer trimestre de 2019, antes de la crisis sanitaria, España tenía aproximadamente 19,87 millones de personas ocupadas. Siete años después, la cifra asciende a 22.852.600 trabajadores.
La diferencia es de casi tres millones de ocupados. Es decir, España no se ha limitado a recuperar los puestos de trabajo perdidos durante la pandemia, sino que ha ampliado considerablemente su capacidad para incorporar personas al mercado laboral.
Durante los últimos doce meses, el número de ocupados aumentó en 465.500 personas, un 2,08%. De ese incremento, 417.600 correspondieron a trabajadores a tiempo completo.
También ha aumentado el empleo asalariado indefinido, aunque la evolución del mercado laboral no ha sido uniforme. En el tercer trimestre, por ejemplo, el número de desempleados aumentó en 95.900 personas y la tasa de paro se situó en el 10,18%.
Por tanto, más empleo no significa que haya desaparecido el problema del paro. Significa que la economía española dispone de una población trabajadora considerablemente mayor que hace unos años.
La inmigración y los servicios impulsan el mercado laboral
El crecimiento demográfico y la incorporación de trabajadores extranjeros también forman parte de esta transformación.
Durante el tercer trimestre de 2026, la ocupación de personas de nacionalidad extranjera aumentó en 75.400 trabajadores, mientras que la correspondiente a personas de nacionalidad española, incluidas las que tienen doble nacionalidad, descendió en 1.800.
El sector servicios concentró el incremento trimestral del empleo, con 235.600 ocupados adicionales. En cambio, agricultura, industria y construcción registraron descensos.
Esta distribución refleja una característica importante del modelo español: buena parte de su capacidad para generar empleo sigue concentrándose en actividades de servicios.
La inmigración laboral, el crecimiento de la población activa y la incorporación de más trabajadores permiten ampliar la producción y el consumo. Sin embargo, para mantener esa expansión a largo plazo también resulta necesario mejorar la productividad.
Por qué el crecimiento español no es un simple rebote
La recuperación posterior a la pandemia explica una parte de la evolución económica de España, pero resulta insuficiente para describir lo ocurrido desde entonces.
Un rebote estadístico se produce cuando una economía crece con fuerza después de una caída pronunciada. Ese efecto fue especialmente relevante en los primeros años posteriores a 2020, cuando se recuperaron actividades que habían sufrido restricciones extraordinarias.
En 2026, la situación es distinta. España no solo ha recuperado los niveles de actividad anteriores a la crisis sanitaria: dispone de más ocupados, una población activa más numerosa y un volumen de producción superior.
Existen, además, otros factores que ayudan a entender el dinamismo económico, como la recuperación del turismo internacional, el desarrollo de determinados servicios empresariales, las inversiones vinculadas a los fondos europeos y el crecimiento del consumo privado.
Pero conviene distinguir entre crecimiento económico total y aumento de la riqueza por habitante.
Si una economía produce más porque tiene más trabajadores, el PIB aumenta aunque la productividad individual mejore poco. El verdadero salto económico llega cuando, además de incorporar empleo, las empresas consiguen producir más valor por cada hora trabajada.
Ahí aparece una de las principales asignaturas pendientes de España.
El crecimiento del PIB todavía no se refleja igual en los hogares
Los datos agregados muestran una economía dinámica, pero no eliminan las dificultades que afrontan millones de familias.
La inflación española alcanzó una tasa estimada del 4,9% en octubre de 2026, según el indicador adelantado del INE. La inflación subyacente se mantuvo en el 3,1%.
El encarecimiento de los bienes y servicios reduce el poder adquisitivo cuando los ingresos de los hogares no aumentan al mismo ritmo. El problema resulta especialmente visible en los gastos esenciales, incluido el acceso a la vivienda.
Hay otra cuestión relevante: la productividad.
Según un análisis de BBVA Research publicado el 3 de noviembre, la productividad española por hora trabajada permanece aproximadamente en el 74% del nivel registrado por las ocho economías más productivas de la Unión Europea. La distancia apenas se ha reducido durante las últimas dos décadas.
La productividad por hora trabajada creció únicamente un 0,4% interanual en el tercer trimestre de 2026. La cifra evidencia que el avance del empleo sigue siendo mucho más intenso que la mejora de la productividad.
Esto ayuda a comprender una aparente contradicción: España puede crecer más que Alemania y, al mismo tiempo, mantener una diferencia considerable respecto a los niveles alemanes de renta y productividad.
El auge económico español es real, pero sus beneficios no se distribuyen automáticamente ni se traducen de manera idéntica en el bienestar de todos los ciudadanos.
El desafío español: transformar el empleo en prosperidad
El interés alemán por la evolución de España tiene una explicación sólida. El país ha demostrado capacidad para crear empleo, ampliar su actividad económica y mantener un crecimiento superior al promedio europeo durante varios ejercicios.
La cuestión es cuánto podrá prolongarse esa tendencia.
BBVA Research prevé que el PIB español crezca un 2,6% en el conjunto de 2026 y modere su avance hasta el 2,1% en 2027. Entre los obstáculos identifica la debilidad de la productividad, las restricciones de oferta, las dificultades de acceso a la vivienda y la finalización progresiva del impulso extraordinario de los fondos europeos.
Alemania, mientras tanto, afronta sus propios problemas estructurales, especialmente en la industria y en la adaptación de su modelo exportador a un escenario internacional diferente.
La comparación entre ambos países permite extraer una conclusión económica importante: crecer más deprisa no significa necesariamente ser más rico, pero sí demuestra una capacidad de expansión que no debería subestimarse.
España ha conseguido algo que durante muchos años parecía especialmente difícil: aumentar de manera sostenida el número de personas que trabajan y mantener el crecimiento incluso cuando buena parte de Europa pierde impulso.
El siguiente paso será conseguir que ese avance se traduzca en mejores salarios reales, mayor productividad y unas condiciones de vida acordes con las cifras macroeconómicas. Porque el PIB puede impresionar en Alemania, pero la medida más exigente del éxito económico sigue estando en los hogares españoles.
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