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Economía

El paro sube en 95.900 personas pese al récord de empleo en España

El empleo alcanza 22,85 millones de ocupados y el paro crece en 95.900 personas. Servicios, extranjeros y sector público sostienen la subida.

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El paro sube en 95.900 personas

Resumen

  • España suma 73.600 ocupados y alcanza el récord de 22,85 millones
  • El paro aumenta en 95.900 personas y la tasa vuelve al 10,18 %
  • Extranjeros, sector público y servicios concentran el avance del empleo

El mercado laboral español cerró el tercer trimestre de 2026 con una paradoja: España tiene más trabajadores que nunca, pero también vuelve a aumentar el desempleo. Entre julio y septiembre se incorporaron 73.600 personas a la ocupación, hasta alcanzar el máximo histórico de 22.852.600 trabajadores. Al mismo tiempo, el paro aumentó en 95.900 personas y la tasa de desempleo regresó al 10,18 %.

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicados este martes 27 de octubre por el Instituto Nacional de Estadística (INE), reflejan una desaceleración en la creación de empleo. El incremento de ocupados, de apenas el 0,3 % trimestral, es el más moderado para un verano desde 2019. El desempleo, por su parte, registra su mayor subida en un tercer trimestre desde 2020, cuando la pandemia alteró profundamente el mercado de trabajo.

El número total de desempleados se sitúa en 2.591.200 personas, frente a los 2.495.300 registrados al terminar junio. La tasa de paro aumenta 31 centésimas, desde el 9,87 % anterior, y supera nuevamente la barrera psicológica del 10 %.

La evolución presenta, sin embargo, dos caras. España mantiene una cifra récord de ocupados y acumula 465.500 trabajadores más que hace un año, pero el ritmo de crecimiento pierde intensidad. También cambia la composición del empleo: los trabajadores extranjeros concentran todo el incremento neto, el sector público compensa la destrucción de puestos privados y los servicios sostienen la actividad mientras retroceden las demás grandes ramas económicas.

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Por qué sube el paro cuando España tiene más trabajadores

La explicación está en la evolución de la población activa, que incluye tanto a quienes trabajan como a quienes no tienen empleo y lo buscan activamente.

Durante el tercer trimestre, 169.500 personas se incorporaron a la población activa, que alcanzó otro máximo histórico de 25.443.800 personas. El mercado laboral consiguió absorber a 73.600 de ellas en términos netos, pero el resto del incremento se tradujo en más desempleados.

Que suban simultáneamente el empleo y el paro no es, por tanto, una contradicción estadística. Puede aumentar el número de personas que encuentran trabajo y, al mismo tiempo, crecer todavía más el de quienes se incorporan a su búsqueda. El resultado es un aumento del desempleo pese a la creación de puestos de trabajo.

La tasa de actividad se situó en el 59,52 %, mientras que la de desempleo volvió a superar el 10 %. Esto último supone un retroceso respecto al segundo trimestre, aunque el porcentaje continúa por debajo del registrado en el mismo periodo de 2025.

La llegada de nuevos trabajadores, los cambios demográficos y la incorporación de personas anteriormente inactivas pueden influir en estas cifras. La EPA constata el aumento de la población activa, pero ese dato por sí solo no permite atribuirlo a una única causa.

Los extranjeros impulsan el empleo y las mujeres ganan peso

Uno de los datos más significativos de la nueva EPA aparece al analizar la ocupación por nacionalidad. De los 73.600 trabajadores adicionales registrados entre julio y septiembre, 75.400 corresponden a personas de nacionalidad extranjera.

Entre quienes tienen nacionalidad española, incluidas las personas con doble nacionalidad, la ocupación disminuyó en 1.800 personas.

El balance significa que el crecimiento neto del empleo durante el verano descansó exclusivamente en los trabajadores extranjeros. Este colectivo alcanza aproximadamente 3,8 millones de ocupados, equivalentes al 16,7 % del empleo total en España.

El dato pone de manifiesto la importancia de la población inmigrante para el funcionamiento del mercado laboral. Conviene, eso sí, distinguir nacionalidad y lugar de nacimiento: las estadísticas sobre trabajadores extranjeros no incluyen a quienes han adquirido la nacionalidad española.

También aumentó más el empleo femenino que el masculino. El número de mujeres ocupadas creció en 46.800 personas, frente a los 26.800 hombres adicionales.

La diferencia contribuye a reducir ligeramente la distancia entre ambos grupos, aunque todavía hay aproximadamente 1,5 millones de hombres ocupados más que mujeres.

En materia de desempleo, las mujeres siguen encontrándose en una situación menos favorable. La tasa de paro femenina alcanzó el 11,28 %, después de aumentar 26 centésimas, mientras que la masculina se situó en el 9,20 %, con un incremento de 36 centésimas.

En términos absolutos, el paro creció en 55.700 hombres y 40.300 mujeres. Por nacionalidad, aumentó en 71.400 personas españolas y 24.500 extranjeras.

Los servicios crean 235.600 empleos mientras retroceden los demás sectores

La distribución sectorial revela hasta qué punto el crecimiento de la ocupación se concentra en determinadas actividades. Los servicios incorporaron 235.600 trabajadores durante el tercer trimestre, una cifra que contrasta con las pérdidas registradas en las otras tres grandes ramas de la economía.

La agricultura perdió 58.300 ocupados, la industria redujo su plantilla en 54.400 personas y la construcción registró 49.300 trabajadores menos. En conjunto, estos tres sectores eliminaron 162.000 empleos netos, una caída compensada por el crecimiento de los servicios.

La evolución coincide con los meses centrales de la temporada turística, aunque no toda la creación de empleo en los servicios puede atribuirse al turismo. Esta categoría incluye también comercio, transporte, sanidad, educación, hostelería y numerosas actividades profesionales.

La distribución del desempleo muestra una tendencia igualmente significativa. El paro aumentó en todos los grandes sectores, con 54.800 desempleados adicionales en los servicios, 18.000 en la agricultura, 14.300 en la industria y 4.900 en la construcción.

Que los servicios ganen trabajadores y registren simultáneamente más parados refleja los movimientos de un mercado laboral amplio y diverso. Una actividad puede incorporar personal mientras otras empresas del mismo sector reducen plantillas o mientras más personas comienzan a buscar empleo.

El empleo público crece mientras el sector privado pierde trabajadores

La diferencia entre la evolución del empleo público y el privado es otra de las particularidades de este trimestre.

Según la EPA, las administraciones y entidades del sector público sumaron 89.900 ocupados, hasta situar su plantilla conjunta en aproximadamente 3,7 millones de personas.

El sector privado, por el contrario, perdió 16.300 trabajadores y cerró septiembre con alrededor de 19,1 millones de ocupados.

Este comportamiento supone un cambio respecto al segundo trimestre de 2026, cuando el empleo privado había aumentado en 501.600 personas y el público había descendido en 15.600.

Las cifras no permiten determinar por sí solas qué parte del incremento público responde a contrataciones estacionales, sustituciones o necesidades estructurales. Sí muestran que el aumento neto de la ocupación entre julio y septiembre dependió del sector público, mientras el privado retrocedía ligeramente.

Aumentan los contratos temporales, pero también el empleo a jornada completa

La evolución de los contratos introduce otro matiz importante. El número de asalariados creció en 90.000 personas, mientras que los trabajadores por cuenta propia disminuyeron en 15.500, hasta quedar en torno a 3,17 millones.

Entre los asalariados, los trabajadores con contrato indefinido aumentaron en 22.100, hasta alcanzar aproximadamente 16,7 millones. Los temporales, en cambio, crecieron en 68.000 personas, hasta situarse cerca de los tres millones.

Como consecuencia, la tasa de temporalidad aumentó cuatro décimas, hasta el 15,4 %.

No significa que el empleo indefinido esté desapareciendo ni que se haya revertido la transformación de la contratación registrada en los últimos años. Significa que, durante este trimestre concreto, el crecimiento del trabajo asalariado se concentró especialmente en los contratos temporales.

La distribución por jornada ofrece un resultado distinto. El número de personas que trabajan a tiempo completo aumentó en 244.400, mientras que el de ocupados a tiempo parcial descendió en 170.800.

La tasa de parcialidad cayó ocho décimas, hasta el 12,9 %. Es uno de los datos favorables de un trimestre que, en términos generales, muestra una creación de empleo bastante más débil que la observada en otros veranos.

La Comunidad Valenciana lidera el aumento del desempleo

El comportamiento del mercado laboral tampoco fue uniforme entre las comunidades autónomas.

La Comunidad Valenciana registró el mayor incremento absoluto del paro, con 31.000 desempleados adicionales entre julio y septiembre. La cifra supone un aumento trimestral del 10,2 % y eleva el número de personas sin trabajo hasta aproximadamente 335.600.

La tasa de desempleo valenciana alcanzó el 11,82 %, por encima de la media nacional. Pese a ello, la región también ganó 8.400 ocupados y llegó a un máximo histórico de 2.504.200 trabajadores. La simultaneidad de ambos incrementos responde al crecimiento de su población activa.

En el extremo contrario, Baleares protagonizó la mayor reducción del desempleo, con 9.900 parados menos. La importancia de la actividad turística y las diferencias en los calendarios de contratación ayudan a entender por qué los resultados regionales pueden divergir considerablemente.

Estas diferencias territoriales son relevantes porque el crecimiento agregado del empleo no garantiza una mejora equivalente en todas las comunidades. La composición sectorial, la evolución de la población activa y las necesidades de contratación condicionan cada mercado regional.

España mantiene 465.500 empleos más que hace un año, pero pierde impulso

La perspectiva interanual permite matizar los resultados del verano. Pese al aumento reciente del paro, España cuenta con 465.500 ocupados más que en el tercer trimestre de 2025, lo que representa un crecimiento del empleo del 2,08 %.

El número de desempleados también es ligeramente inferior al de hace doce meses. En concreto, hay 21.900 parados menos, una reducción anual del 0,84 %.

La población activa ha aumentado en 443.500 personas durante ese mismo periodo, un 1,77 %. La economía española continúa generando empleo, pero también incorpora una cantidad considerable de personas al mercado laboral.

El contraste entre ambas perspectivas resulta significativo. En un año se han creado casi medio millón de empleos netos, pero la reducción del desempleo ha sido relativamente pequeña. Durante el último trimestre, incluso, el paro ha vuelto a aumentar.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha destacado que España encadena 25 trimestres consecutivos de crecimiento de la ocupación y que nunca habían trabajado tantas personas en el país. Los máximos históricos constituyen, efectivamente, un avance relevante.

Pero el récord absoluto no explica por sí solo la situación del mercado laboral. Importa también a qué velocidad crece la ocupación, qué sectores generan oportunidades, cuánto duran los contratos y cuántas personas siguen buscando trabajo sin encontrarlo.

El tercer trimestre de 2026 deja precisamente esa combinación: un volumen de empleo sin precedentes y señales de debilitamiento en su crecimiento.

Con más de 2,59 millones de personas desempleadas, la recuperación del mercado laboral todavía convive con dificultades importantes. La tasa de paro continúa por encima del 10 % y el avance trimestral de la ocupación depende principalmente de los trabajadores extranjeros, los servicios y el empleo público.

La evolución de los próximos trimestres permitirá comprobar si la moderación del verano responde principalmente a factores estacionales o anticipa una desaceleración más persistente. De momento, la EPA deja dos hechos igualmente ciertos: España nunca había tenido tantos trabajadores y el desempleo acaba de registrar su mayor aumento estival desde la pandemia.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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