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Cultura

Una mujer con gas pimienta obliga a parar a Niña Pastori en Alicante

El concierto de Niña Pastori en Alicante se detuvo cerca de una hora después de que una mujer liberara gas pimienta junto a las primeras filas

Publicado

el

Niña Pastori

By Junta de Andalucía - Flickr, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons

Resumen

  • Una mujer liberó gas pimienta durante el concierto de Niña Pastori
  • La actuación quedó interrumpida durante cerca de una hora
  • La mujer tenía una orden de alejamiento respecto a la cantante

El concierto de Niña Pastori en Alicante quedó interrumpido durante cerca de una hora después de que una mujer situada en las primeras filas liberara gas pimienta en pleno espectáculo. El incidente ocurrió la noche del domingo 11 de octubre en El Muelle Live, en el Puerto de Alicante, cuando la actuación llevaba aproximadamente media hora.

La mujer fue desalojada del recinto y posteriormente quedó en manos de agentes de la Policía Nacional. Según fuentes del dispositivo de seguridad, existía además una orden de alejamiento previa respecto a la cantante por acoso. A los hechos ocurridos durante el concierto podría sumarse un presunto delito de desórdenes públicos, además del posible quebrantamiento de esa medida judicial.

El gas pimienta se dispersó junto a las primeras filas

El episodio se produjo con el concierto ya en marcha y con la mujer situada en una zona próxima al escenario. Según la información disponible, había accedido al recinto con una entrada no nominativa, circunstancia por la que no habría tenido que identificarse personalmente en el control de entrada.

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Ya dentro, habría roto el dispositivo que contenía el espray y lo lanzó al suelo. El gas pimienta se dispersó alrededor de las primeras filas y afectó a varias personas que estaban cerca. La actuación se detuvo inmediatamente.

No se ha comunicado un balance de heridos ni consta que el episodio provocara consecuencias graves entre los asistentes. El efecto, sin embargo, fue suficiente para convertir durante unos minutos un concierto multitudinario en una escena bastante distinta: música cortada, seguridad movilizada y un público esperando noticias sobre si el espectáculo podía continuar.

La intervención de los equipos de seguridad del puerto, coordinados con las fuerzas policiales, permitió sacar a la mujer del recinto. La situación quedó controlada sin que se produjeran nuevos incidentes entre el público.

Niña Pastori detuvo la actuación de inmediato

La primera previsión comunicada a los asistentes era una pausa de unos 15 minutos. Terminó siendo mucho más larga. Niña Pastori no regresó al escenario hasta cerca de una hora después.

El público permaneció en el recinto y, una vez ventilada y normalizada la zona, regresó a sus localidades. La cantante reapareció visiblemente afectada y lamentó lo ocurrido antes de retomar el espectáculo. Después intentó devolver la noche a su cauce: había música pendiente y miles de personas que no tenían ninguna responsabilidad en el episodio.

No era sencillo. Un concierto funciona precisamente porque durante unas horas todo lo exterior desaparece; aquí ocurrió al revés. La realidad entró de golpe, y en forma de gas irritante, entre las primeras filas.

La mujer tenía una orden de alejamiento respecto a la artista

El elemento más relevante conocido después del incidente va más allá del propio espray. Fuentes del dispositivo de seguridad señalaron que Niña Pastori había obtenido previamente una orden de alejamiento contra la mujer por acoso.

Ese antecedente explica por qué la actuación policial no queda circunscrita al altercado dentro del recinto. Los agentes se hicieron cargo de la mujer una vez desalojada y se estudia la posible existencia de un quebrantamiento de la orden de alejamiento, junto con un presunto delito de desórdenes públicos por lo sucedido durante el concierto.

La entrada utilizada, según esas mismas informaciones, no era nominativa. Es un detalle relevante porque habría permitido acceder al recinto sin que su identidad quedara comprobada en el acceso, pese a la medida judicial existente.

Conviene, en todo caso, separar hechos de conclusiones. Será la investigación y, en su caso, la autoridad judicial la que determine las responsabilidades concretas. De momento, lo conocido es el incidente, la existencia de la medida de alejamiento comunicada por fuentes de seguridad y la intervención policial posterior.

El concierto formaba parte de la gira de ‘Color Fania’

La actuación de Alicante estaba programada para el 11 de octubre en El Muelle Live, junto al Puerto de Alicante. La apertura de puertas estaba anunciada desde las 19.30 horas y el concierto formaba parte de la gira con la que Niña Pastori presenta ‘Color Fania’, su trabajo publicado en 2026.

El álbum supone una nueva incursión de la artista gaditana en los ritmos latinoamericanos, llevando su raíz flamenca hacia canciones y sonoridades vinculadas a la salsa y a la tradición musical del Caribe. La gira combina ese repertorio con algunos de los temas que han marcado sus tres décadas de carrera.

‘Color Fania’ ha situado además a Niña Pastori entre las nominadas de los Latin Grammy 2026 en la categoría de mejor álbum tropical contemporáneo. La cantante acumula seis Latin Grammy y mantiene una trayectoria poco amiga de quedarse quieta: flamenco, pop, canción latina y una forma de interpretar que sigue teniendo la raíz como punto de partida, aunque el camino cambie.

Un día antes de la cita alicantina había actuado en Almería. Después de Alicante, su calendario de octubre contempla nuevas actuaciones dentro de una gira que continúa llevando el nuevo disco por diferentes ciudades españolas.

Una hora inesperada en una noche que terminó con música

El episodio alteró por completo el ritmo de la actuación, pero no terminó con el concierto. Tras cerca de una hora de interrupción y con la situación controlada, Niña Pastori volvió al escenario y el espectáculo pudo continuar.

Quedará, inevitablemente, la imagen extraña de esa noche: un público esperando frente a un escenario vacío, un despliegue de seguridad donde minutos antes sonaban palmas y percusión, y una cantante obligada a detener su actuación por una circunstancia que nada tenía que ver con la música.

La investigación deberá aclarar las consecuencias penales del comportamiento de la mujer y las circunstancias concretas de su acceso al recinto pese a la orden de alejamiento. Para los asistentes, la noche del 11 de octubre ya tiene otra memoria: el concierto de Niña Pastori que estuvo una hora en silencio antes de volver a sonar.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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