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Antonio Cassano admite sus excesos en el Madrid: «Merecía cárcel»
Cassano revisa su paso por el Real Madrid, admite excesos, diez kilos de más y falta de disciplina, y arremete con dureza contra Mourinho y Vinícius.
Por Football.ua, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
Resumen
- Cassano admite que desperdició su etapa en el Real Madrid por sus excesos
- El italiano reconoce que llegó a tener diez kilos de más y poca disciplina
- También carga contra Mourinho y sitúa a Rodrygo por delante de Vinícius
Antonio Cassano ha vuelto a mirar hacia su etapa en el Real Madrid sin intentar maquillarla. El exdelantero italiano reconoce que desperdició buena parte de aquella oportunidad por su falta de disciplina, sus excesos con la comida y las salidas nocturnas y su escasa predisposición para entrenarse. Lo resume con una hipérbole tan cruda como propia de su personaje: «Tendría que haber ido a la cárcel».
No habla de ningún episodio judicial, sino de sí mismo. Cassano admite que llegó a tener unos diez kilos de más y asume por completo la responsabilidad de que su paso por el Santiago Bernabéu quedara muy por debajo de lo que prometía su talento. «Mi comportamiento era una mierda», reconoce al recordar aquellos meses. Dos décadas después, la rebeldía sigue ahí; la diferencia es que ahora sabe contra quién iba dirigida: contra su propia carrera.
Cassano admite que desperdició su gran oportunidad en el Real Madrid
El italiano aterrizó en Madrid con 23 años procedente de la Roma, donde ya había construido una reputación doble: futbolista técnicamente extraordinario y personaje difícil de domesticar. El Real Madrid pagó alrededor de cinco millones de euros por un jugador cuyo contrato en Italia se acercaba a su final, una operación que entonces parecía ofrecer muchísimo talento por relativamente poco dinero.
La presentación en el Bernabéu retrata bastante bien aquella época. Cassano recuerda incluso la ropa que llevaba y admite que no era precisamente la más adecuada para semejante escenario. Pero el problema, claro, no fue una chaqueta. Fue todo lo demás.
Comer demasiado, salir, entrenarse poco. Cassano lo cuenta sin buscar una coartada veinte años después. Tenía capacidad para jugar entre los mejores y compartió vestuario con Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário y Guti, pero reconoce que estaba pendiente de otras cosas. A su juicio, con la mentalidad que tiene actualmente habría podido permanecer una década en el Madrid.
La historia real fue mucho más corta. El delantero perteneció al club blanco entre 2006 y 2007, disputó 29 partidos oficiales y formó parte de la plantilla que conquistó la Liga 2006-07. Después salió rumbo a la Sampdoria, el equipo donde recuperaría parte del fútbol que había ido dejando por el camino.
Fabio Capello, el entrenador al que Cassano reconoce haber tratado mal
Dentro de aquella autocrítica aparece inevitablemente Fabio Capello. Ambos habían coincidido anteriormente en la Roma y volvieron a encontrarse cuando el técnico italiano asumió el banquillo madridista en 2006.
Cassano reconoce que se comportó mal con Capello, pese a considerarlo ahora el entrenador más importante de su carrera. El desencuentro tenía una lógica casi de manual: Capello exigía entrenamiento, disciplina, cuidado físico y profesionalidad; el Cassano de entonces hacía exactamente lo contrario.
Con los años, aquella relación se recompuso. El antiguo delantero asegura mantener una buena relación con el técnico y su familia. Es quizá la parte menos estridente de sus declaraciones, pero también una de las más reveladoras: Cassano no está revisando el pasado para repartir culpas. Esta vez, se las queda casi todas.
De Guti a Ronaldo: los Galácticos que Cassano no supo aprovechar
Su recuerdo del vestuario blanco conserva, pese a todo, bastante afecto. Cassano considera al Real Madrid el club más grande de la historia y asegura que todavía le reconocen fuera de Italia por haber vestido aquella camiseta.
Entre todos sus compañeros elige tres nombres: Ronaldo Nazário, Zidane y Guti. Con el brasileño es especialmente contundente. Para Cassano, el Fenómeno fue un delantero irrepetible y las lesiones le impidieron alcanzar un techo todavía mayor. Su comparación con Cristiano Ronaldo tampoco conoce términos medios: prefiere claramente al brasileño.
Su fascinación por Guti resulta aún más curiosa. Cassano sostiene que el centrocampista español jugaba muy por debajo de todo su potencial y lo coloca futbolísticamente cerca de Xavi, Iniesta o Modric. A su juicio, podía haber llegado incluso a competir por varios Balones de Oro.
Es una valoración discutible, naturalmente, pero encaja con el Cassano que siempre ha mirado el fútbol: menos pendiente del palmarés y más fascinado por la técnica, la imaginación y el último pase, ese tipo de jugadores capaces de encontrar un hueco donde el resto solo ve piernas.
Cassano carga contra Mourinho: «Su fútbol caducó hace diez años»
La entrevista no se queda en la nostalgia. Cassano también dispara contra el presente del Real Madrid y, sobre todo, contra José Mourinho. El italiano cuestiona abiertamente la apuesta de Florentino Pérez por el entrenador portugués y sostiene que su propuesta futbolística pertenece al pasado.
Su crítica va bastante más allá de una diferencia estética. Según Cassano, Mourinho concede demasiado protagonismo al conflicto, las declaraciones públicas y la gestión del entorno. Incluso afirma que su fútbol «caducó hace diez años» y coloca a Gian Piero Gasperini, técnico de la Roma, claramente por encima del portugués en cuanto a propuesta sobre el campo.
El comentario llega alrededor del Roma-Real Madrid de Champions, un partido que une casi todas las piezas de su biografía: la ciudad donde se convirtió en estrella, el club en el que pudo tocar el cielo y dos entrenadores que representan formas muy distintas de entender el juego.
Cassano, eso sí, considera al Madrid favorito por la calidad de su plantilla. Su reproche es otro: cree que un equipo con futbolistas como Mbappé, Bellingham o Vinícius debería producir mucho más fútbol colectivo y depender menos de que una individualidad arregle una noche torcida.
Vinícius tampoco se libra: Cassano prefiere a Rodrygo
Donde tampoco utiliza anestesia es al hablar de Vinícius Júnior. Cassano considera que el brasileño es un buen futbolista, pero rechaza situarlo entre los grandes talentos técnicos de su generación y sostiene que su rendimiento depende demasiado de su estado físico.
Su elección dentro del propio Real Madrid es Rodrygo. Cree que tiene más recursos futbolísticos y que, cuando está en condiciones, debería estar por delante de Vinícius. Es una opinión muy personal —y probablemente combustible suficiente para varias tertulias—, pero coherente con sus preferencias: Cassano suele valorar el control, la asociación y la lectura del juego por encima de la potencia pura.
También elogia a Arda Güler, aunque frena cualquier comparación con Guti, y observa con admiración el fútbol de Lamine Yamal y Raphinha. Por encima de todos continúa colocando a Lionel Messi, al que considera incomparable incluso cerca de los 40 años.
No es precisamente un hombre de opiniones templadas. Nunca lo fue.
Del gran talento desperdiciado a una autocrítica poco habitual
Cassano vive actualmente en Génova y participa en el programa de Twitch Viva el fútbol, donde conserva intacta esa manera de hablar que durante su carrera le creó tantos titulares como problemas. Tiene 44 años y contempla su recorrido con una mezcla extraña de orgullo y resignación.
No dice que habría sido el mejor del mundo. Tampoco construye la habitual leyenda del futbolista incomprendido. Reconoce algo bastante más sencillo: tenía muchísimo talento y muy poco sacrificio.
Ahí está probablemente el interés de sus palabras veinte años después. El Real Madrid fichó a uno de los atacantes italianos más dotados de su generación. Cassano había deslumbrado muy joven en la Serie A y todavía tenía casi toda su carrera por delante cuando apareció en el Santiago Bernabéu.
Pero el talento, por sí solo, es una moneda que caduca rápido en el fútbol de élite. Entrenamientos, alimentación, descanso, continuidad, cabeza. Todo aquello que entonces le parecía secundario terminó definiendo su carrera tanto como sus controles, sus regates y su visión de juego.
El Cassano que llegó tarde a entender a Cassano
Hay futbolistas que recuerdan su pasado agrandándolo. Cassano hace casi lo contrario. Sabe que jugó en la Roma, vistió la camiseta de Italia, ganó una Liga con el Madrid y encontró después su lugar en la Sampdoria. No reniega de esa carrera ni dice vivir atormentado por lo que pudo ser.
Pero tampoco se engaña.
El chico que llegó al Bernabéu tenía fútbol suficiente para aspirar a mucho más. Le faltaba la disciplina que exige permanecer allí. Cassano tardó años en entenderlo, cuando ya no había entrenamientos que recuperar ni partidos que volver a jugar.
Quizá por eso su frase más llamativa no es la dedicada a Mourinho, Vinícius o Cristiano Ronaldo. Es la que pronuncia contra aquel Antonio Cassano que tenía delante a Zidane, Ronaldo y Guti y, aun así, prefería comer, salir y entrenarse menos de lo necesario. El talento estaba; la cabeza llegó después.
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