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Witkoff llama «compasivo» a Putin y desata críticas entre republicanos

El elogio de Steve Witkoff a Putin por liberar a Stephen Hubbard provoca una tormenta entre republicanos y obliga a Trump y Vance a defenderle.

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Witkoff elogiando a Putin

Imagen: Kremlin.ru / CC BY 4.0.

Resumen

  • Witkoff llamó «compasivo» a Putin tras la liberación de Stephen Hubbard
  • Varios republicanos rechazaron el elogio y cargaron contra el enviado de Trump
  • Trump y Vance defendieron la frase y destacaron el regreso del estadounidense

Steve Witkoff, enviado especial de Donald Trump, ha provocado una inesperada tormenta política en Estados Unidos después de llamar «compasivo» a Vladimir Putin durante su encuentro en San Petersburgo. El comentario llegó al agradecer al presidente ruso la liberación de Stephen Hubbard, estadounidense de 74 años que llevaba más de cuatro años encarcelado en Rusia, pero terminó eclipsando buena parte del éxito diplomático que la Casa Blanca pretendía exhibir.

La reacción más incómoda para la Administración Trump no llegó desde los demócratas, sino desde las propias filas republicanas. Senadores y congresistas conservadores rechazaron abiertamente el elogio a Putin, mientras Donald Trump y JD Vance salieron en defensa de Witkoff y pusieron el foco en el resultado: Hubbard ha recuperado la libertad y, según el presidente estadounidense, Washington no tuvo que entregar a ningún preso ni ofrecer una contraprestación para conseguirlo.

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La frase de Witkoff a Putin que encendió la polémica

Witkoff había viajado a San Petersburgo para reunirse con Putin dentro de los contactos destinados a intentar reactivar las negociaciones sobre la guerra de Ucrania. Durante el encuentro, el dirigente ruso comunicó la puesta en libertad de Hubbard, que había sido trasladado para abandonar el país. El enviado estadounidense agradeció el gesto y recordó que Putin acostumbra a definir a Trump como una persona compasiva.

Fue entonces cuando añadió que el propio Putin también era «compasivo», lo elogió por ello y volvió a agradecerle la liberación. Una cortesía diplomática, sobre el papel. En Washington cayó como una piedra. El problema no estaba en agradecer la excarcelación de un ciudadano estadounidense, sino en utilizar semejante calificativo para referirse al presidente que ordenó la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.

La elección de una sola palabra terminó así ocupando casi tanto espacio político como la liberación de Hubbard. Y no es un detalle menor: Witkoff es uno de los principales interlocutores de Trump con Moscú y sus declaraciones tienen un peso que difícilmente tendría el comentario casual de un funcionario secundario.

Los republicanos cargan contra Witkoff por elogiar a Putin

El senador republicano de Texas John Cornyn reaccionó de forma tajante y definió a Putin como un «asesino despiadado». El congresista Don Bacon calificó las palabras de Witkoff como «otra vergüenza», mientras el senador Thom Tillis fue todavía más lejos y reprochó al enviado que empleara el término compasivo para describir al mandatario ruso.

Tillis aludió a las familias ucranianas y a los menores trasladados desde territorios ocupados por Rusia para cuestionar frontalmente el elogio. El ataque es políticamente significativo porque no procede de adversarios habituales de Trump, sino de representantes del mismo partido que controla la Casa Blanca. La polémica ha dejado al descubierto una fractura republicana sobre Rusia que lleva años latiendo bajo la superficie.

Una parte del conservadurismo estadounidense acepta el argumento de Trump de que hablar directamente con Moscú, rebajar la retórica y ofrecer incentivos puede facilitar un acuerdo. Otra sigue viendo a Putin como un adversario estratégico y considera que cualquier gesto de legitimación personal debilita la posición estadounidense y, de paso, la de Ucrania.

Quién es Stephen Hubbard y por qué estaba preso en Rusia

En medio de la pelea política está el hombre cuya liberación originó todo. Stephen Hubbard, de 74 años, es natural de Michigan, antiguo profesor de inglés y veterano de la Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional estadounidense. Había vivido durante años fuera de Estados Unidos y residía en la ciudad ucraniana de Izium cuando fue detenido por las fuerzas rusas en abril de 2022.

Moscú lo acusó de haber combatido del lado ucraniano como mercenario y de haber participado en tareas relacionadas con la defensa de la zona. Hubbard terminó condenado a seis años y diez meses de prisión por actividad mercenaria. Su entorno rechazó esa versión y sostuvo que las fuerzas rusas simplemente lo habían detenido en su domicilio después de ocupar la zona.

Trump asegura que no hubo intercambio de prisioneros

Putin acordó finalmente su puesta en libertad después de una petición directa de Trump. El presidente estadounidense celebró el resultado y aseguró que Estados Unidos no entregó nada a cambio, subrayando que no fue necesario organizar uno de los intercambios de prisioneros que han marcado otros episodios entre Washington y Moscú.

La edad y el estado de salud de Hubbard también habían adquirido importancia durante las conversaciones. Rusia presentó la decisión como un gesto humanitario, mientras Trump aprovechó la liberación para reivindicar su capacidad de interlocución personal con Putin y criticar que el estadounidense no hubiera sido puesto en libertad durante la anterior Administración.

Trump y Vance defienden al enviado pese a las críticas

La Casa Blanca cerró filas alrededor de Witkoff. JD Vance sostuvo que no veía problema en que un diplomático dijera algo amable a una persona que acababa de liberar a un estadounidense. Para el vicepresidente, el debate sobre el adjetivo era secundario frente al resultado obtenido: Hubbard regresaba con su familia después de más de cuatro años detenido.

Trump siguió una línea parecida. Defendió a su enviado y señaló que, al menos en relación con la liberación de Hubbard, podía entenderse que Witkoff utilizara ese calificativo. La respuesta resume bastante bien la posición de la Administración: menos atención a las formas, más al acuerdo conseguido. Aunque, claro, en diplomacia las formas rara vez son solo decoración.

La controversia enfrenta así dos lecturas muy distintas. Para la Casa Blanca, el lenguaje amable forma parte del repertorio habitual de cualquier negociador y puede ayudar a desbloquear acuerdos. Para los republicanos críticos, elogiar personalmente a Putin supera la cortesía diplomática y contribuye a normalizar a un dirigente responsable de la guerra contra Ucrania.

La polémica llega en plena negociación sobre Ucrania

El episodio tiene todavía más relevancia porque Witkoff no viajó a Rusia para una visita ceremonial. Llegó a San Petersburgo después de mantener contactos con Volodímir Zelenski y representantes europeos en Oslo, dentro de una nueva ofensiva diplomática estadounidense para acercar posiciones entre Kiev y Moscú.

Tras reunirse con Putin, Witkoff describió las conversaciones como constructivas y señaló que todavía queda trabajo por hacer. Rusia se mostró dispuesta a retomar contactos trilaterales con Estados Unidos y Ucrania a nivel técnico durante noviembre. Kiev también ha expresado su disposición a participar en un formato a tres bandas.

Eso no significa que exista un acuerdo cercano. Permanecen abiertas cuestiones enormes: el control de los territorios ocupados, las garantías de seguridad para Ucrania, las condiciones de un eventual alto el fuego y las exigencias territoriales de Moscú. La liberación de Hubbard aporta un pequeño gesto de distensión, pero el campo de batalla continúa muy lejos de una solución sencilla.

Una liberación convertida en problema político para Trump

La paradoja resulta difícil de ignorar. La Administración Trump disponía de una historia políticamente favorable: un estadounidense volvía a casa tras más de cuatro años encarcelado en Rusia y, según el presidente, sin que Washington hubiera tenido que realizar un intercambio. Era una victoria diplomática bastante fácil de comunicar.

Una palabra terminó cambiando el foco. Witkoff pretendía agradecer a Putin la liberación y quizá mantener una atmósfera favorable para unas negociaciones mucho más delicadas. Sus críticos escucharon algo diferente: un elogio personal difícil de reconciliar con la conducta de Rusia en Ucrania.

El episodio deja una fotografía bastante nítida de la política estadounidense hacia Moscú. Trump quiere negociar directamente con Putin y sus enviados están dispuestos a emplear un lenguaje conciliador para mantener abierto ese canal. Pero incluso dentro del Partido Republicano existen límites. La puesta en libertad de Stephen Hubbard ha sido celebrada casi sin fisuras; llamar compasivo al hombre que la concedió, definitivamente, no.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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