Síguenos

España

Protestas en Barcelona dejan a cientos atrapados en El Corte Inglés

Los disturbios juveniles en Barcelona dejaron 128 detenidos, 23 comercios vandalizados y a cientos de personas atrapadas en tiendas del centro

Publicado

el

El Corte Inglés de Barcelona

Imagen: Felix König / CC BY 3.0.

Resumen

  • Cientos de personas quedaron atrapadas en tiendas de plaza Catalunya
  • Los disturbios dejaron 128 detenidos, 72 de ellos menores de edad
  • Hubo 23 comercios vandalizados y 33 intervenciones por incendios

Cientos de personas quedaron atrapadas este sábado por la tarde en El Corte Inglés de plaza Catalunya y otros comercios del centro de Barcelona después de que los establecimientos bajaran sus persianas ante la escalada de una protesta juvenil que acabó en saqueos, incendios, destrozos y enfrentamientos con la policía. Muchos de quienes permanecieron dentro eran clientes, turistas y peatones ajenos a la concentración, sorprendidos por unos disturbios que se extendieron rápidamente por una de las zonas comerciales más transitadas de la ciudad.

El balance conocido este domingo eleva a 128 las personas detenidas, 72 de ellas menores de edad. Los Mossos d’Esquadra contabilizan además 23 comercios vandalizados, 33 intervenciones de los bomberos por incendios y al menos 14 agentes de la policía catalana heridos, cuatro de ellos de gravedad. Una tarde que comenzó con una convocatoria juvenil difundida por redes sociales terminó dejando una de las jornadas de disturbios más graves registradas recientemente en el centro de Barcelona.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

El cierre de las persianas dejó a cientos de personas dentro

La situación cambió rápidamente alrededor de plaza Catalunya cuando algunos participantes comenzaron a lanzar piedras y otros objetos, provocar daños en el mobiliario urbano y atacar establecimientos. Ante el riesgo de saqueos, numerosos comercios optaron por bajar inmediatamente las persianas y cerrar los accesos.

La medida protegía los locales, pero tuvo una consecuencia inmediata: numerosos clientes quedaron dentro mientras los incidentes continuaban en el exterior. Entre los establecimientos afectados estaba El Corte Inglés de plaza Catalunya, donde las imágenes difundidas durante la noche mostraron a personas esperando en el interior tras el cierre preventivo. En otros comercios, algunos clientes pudieron salir posteriormente por puertas traseras o salidas de emergencia, cuando la situación en la calle lo permitió.

La escena resultó especialmente desconcertante para quienes simplemente paseaban o hacían compras un sábado por la tarde. Plaza Catalunya y su entorno concentran habitualmente una elevada presencia de visitantes, y buena parte de los afectados desconocía que se hubiera convocado una protesta.

De una convocatoria juvenil a saqueos e incendios

La concentración había circulado principalmente por redes sociales y no había sido comunicada oficialmente a las autoridades. La convocatoria empleaba referencias como «Institut Indignats», vinculadas al movimiento francés «Lycées Indignés», que ha protagonizado movilizaciones estudiantiles durante las últimas semanas.

Alrededor de las 18.00 horas comenzaron a concentrarse centenares de jóvenes en plaza Catalunya. Parte de los asistentes vestía de negro y llevaba el rostro cubierto. Lo que inicialmente aparecía presentado como una movilización juvenil fue derivando en grupos que rompieron escaparates, levantaron barricadas e incendiaron contenedores, además de lanzar objetos contra los agentes.

Los Mossos y la Guardia Urbana intervinieron para dispersar a los grupos más violentos, que se desplazaron por las calles próximas a plaza Catalunya, Universitat y Urquinaona. La policía llegó a recomendar a la población que evitara acercarse a la zona mientras continuaban los incidentes.

128 detenidos y más de la mitad menores

El dato que más cambió durante la madrugada fue el número de arrestos. El primer balance situaba las detenciones alrededor del centenar, pero los Mossos elevaron posteriormente la cifra a 128 personas, de las cuales 72 son menores de edad, alrededor del 56 %.

De los detenidos, 122 son hombres y seis mujeres. Solo dos tenían antecedentes relacionados con desórdenes públicos, según el balance policial difundido este domingo.

Los agentes levantaron también 68 actas administrativas tras intervenir objetos como armas blancas, espráis, pasamontañas, material pirotécnico y piedras. El volumen de menores implicados añade una dimensión especialmente delicada a unos hechos que ya han abierto investigaciones policiales y judiciales.

23 comercios vandalizados y 33 incendios

Los daños fueron mucho más allá del cierre preventivo de El Corte Inglés. El balance actualizado cifra en 23 los establecimientos vandalizados o afectados por saqueos durante los altercados.

Los bomberos tuvieron que realizar 33 intervenciones para apagar fuegos en contenedores, papeleras y otros elementos urbanos. También quedaron dañadas motocicletas, bicicletas, marquesinas, escaparates y diferente mobiliario público.

Los incidentes obligaron a cortar accesos y modificar la circulación en pleno centro de la ciudad. La Guardia Urbana estableció restricciones en el entorno comprendido entre plaza Universitat, plaza Catalunya y Urquinaona, mientras unidades antidisturbios trataban de evitar que los grupos se reagruparan.

La consigna era supuestamente «contra el sistema». El resultado acabó siendo bastante más concreto: escaparates rotos, negocios cerrados y fuego en las calles, además de centenares de personas refugiadas dentro de establecimientos que poco tenían que ver con la convocatoria.

Una protesta conectada con una ola europea

La movilización barcelonesa tomó como referencia protestas juveniles desarrolladas durante las últimas semanas en Francia y otros países europeos. La difusión se produjo especialmente a través de TikTok y posteriormente mediante otros canales digitales utilizados por grupos de participantes.

Las autoridades, sin embargo, han pedido no confundir los disturbios con otras reivindicaciones sociales que se desarrollaban en Barcelona. En concreto, los responsables municipales y de Interior han desvinculado los altercados de la acampada por el derecho a la vivienda instalada desde hace semanas en plaza Catalunya.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los actos violentos y defendió el derecho a manifestarse pacíficamente. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció por su parte que el Ayuntamiento ejercerá acciones judiciales por los daños y advirtió de posibles responsabilidades también para los progenitores de menores implicados.

Una investigación que continúa tras una noche de disturbios

Los incidentes dejan dos imágenes difíciles de separar. Por un lado, los saqueos, incendios y enfrentamientos protagonizados por grupos de jóvenes. Por otro, cientos de personas encerradas en comercios esperando a que fuera seguro volver a salir a una plaza Catalunya convertida durante horas en el epicentro de los disturbios.

La investigación deberá determinar cómo se organizó exactamente la convocatoria, quién promovió los episodios violentos y qué responsabilidades corresponden a los detenidos. Las autoridades también analizan la difusión de la protesta mediante redes sociales y la posibilidad de nuevas acciones similares.

El balance provisional es contundente: 128 detenidos, 72 menores, 23 comercios vandalizados y 33 intervenciones por incendios. Y una tarde de compras de sábado que, para cientos de turistas, trabajadores y vecinos de Barcelona, acabó detrás de una persiana bajada por motivos de seguridad.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído