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Francia detiene a tres allegados del sospechoso del atentado racista

El sospechoso del ataque racista de Trappes sigue detenido mientras la Fiscalía investiga a tres allegados y reconstruye cómo preparó los disparos.

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Tres policias franceses

Imagen: Rama / CC BY-SA 2.0 FR.

Resumen

  • Francia detiene a tres allegados del sospechoso del atentado racista
  • El ataque de Trappes dejó un muerto y cinco heridos cerca de París
  • La Fiscalía investiga el entorno, las armas y la preparación del ataque

La investigación por el atentado racista cometido en las afueras de París se amplía. Tres personas del entorno familiar y amistoso del principal sospechoso fueron puestas bajo custodia policial entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado 24 de octubre, mientras la Fiscalía Nacional Antiterrorista francesa mantiene abierta la investigación por el ataque que dejó un muerto y cinco heridos en Trappes y La Verrière. Entre los detenidos figura la madre del presunto tirador.

El sospechoso, Kévin T., de 39 años, permanece igualmente detenido y su custodia policial ha sido prolongada después de una primera declaración ante los investigadores. La justicia trata de reconstruir no solo el recorrido del atacante y el origen de las armas, sino también su entorno y la preparación del ataque, unos hechos que el presidente Emmanuel Macron calificó como un atentado terrorista y racista.

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Tres personas del entorno del sospechoso, bajo custodia

Las nuevas detenciones no significan, por sí mismas, que esas personas hayan participado en el ataque. La custodia policial permite a los investigadores interrogarlas, contrastar versiones y determinar qué sabían sobre el sospechoso, sus armas, sus movimientos y sus posibles motivaciones.

La Fiscalía Antiterrorista ha precisado que se trata de personas de su entorno familiar y amistoso. Una de ellas es su madre, que ya había quedado bajo custodia durante las primeras horas de la investigación. La distinción importa: pertenecer al círculo próximo del investigado no equivale a ser cómplice, por mucho que en las primeras horas de un caso así el ruido tienda a correr más que los hechos.

La ampliación de las pesquisas llega mientras los especialistas antiterroristas analizan los dispositivos electrónicos intervenidos y los objetos encontrados tanto en el vehículo como en la vivienda del presunto atacante. Ese material puede ayudar a reconstruir sus contactos, búsquedas, comunicaciones y movimientos previos.

Un recorrido de disparos entre Trappes y La Verrière

El ataque comenzó durante la mañana del viernes 23 de octubre en Trappes y La Verrière, dos municipios del departamento de Yvelines, al oeste de París. El hombre habría recorrido durante unos veinte minutos distintos puntos de la zona disparando desde un automóvil contra personas que se encontraban en la calle.

El balance comunicado por la Fiscalía Antiterrorista es de una persona fallecida y cinco heridas. Entre estas últimas se encuentra una niña de 12 años que recibió varios impactos de bala y fue trasladada de urgencia al hospital Necker de París. El fallecido era un joven de 26 años.

El sospechoso fue detenido poco después en Coignières, también en Yvelines. Los agentes encontraron un arma automática y otros objetos en su vehículo. Hasta entonces no constaba como miembro de organizaciones de extrema derecha ni figuraba entre las personas vigiladas por los servicios franceses de inteligencia por radicalización política. Sí tenía antecedentes por delitos comunes.

La elección de las víctimas centra la investigación

Una de las cuestiones decisivas es establecer por qué fueron atacadas esas personas. Las primeras pesquisas apuntan a que el tirador seleccionó a sus víctimas por su origen o apariencia, una circunstancia que llevó a la Fiscalía Nacional Antiterrorista a asumir el caso y abrió de lleno la investigación sobre un posible móvil racista.

El procedimiento se investiga, entre otros delitos, como asesinato y tentativas de asesinato vinculados a una empresa terrorista, con el agravante de haber sido presuntamente cometidos por la pertenencia real o supuesta de las víctimas a una raza, etnia, nación o religión determinada.

Las informaciones conocidas este sábado señalan que Kévin T. habría manifestado durante su detención que pretendía vengar los saqueos de comercios ocurridos durante los disturbios del 17 de octubre y que quería atacar a personas negras y árabes. Los investigadores deberán determinar ahora hasta qué punto esas declaraciones reflejan una ideología estructurada, una radicalización individual o una mezcla bastante más difícil de encajar en una sola etiqueta.

Un ejemplar de ‘Mein Kampf’ y una vivienda con una trampa

El registro del domicilio del sospechoso, situado en Plaisir, añadió otro elemento inquietante. Los investigadores encontraron un ejemplar de ‘Mein Kampf’, de Adolf Hitler, mientras los artificieros y agentes del RAID tuvieron que intervenir por un dispositivo instalado en el apartamento.

Según los datos conocidos de la investigación, había tres bombonas de gas, cables eléctricos y un temporizador, una instalación que obligó a extremar las precauciones durante el registro. La presencia de estos elementos será analizada para determinar su finalidad concreta y su relación, en su caso, con el ataque.

El material informático intervenido puede resultar especialmente relevante para saber si el sospechoso mantenía contactos con grupos extremistas, consumía propaganda radical, había buscado información sobre sus objetivos o preparó previamente el recorrido de los disparos.

Un perfil conocido por delitos comunes, no por extremismo

Hasta el ataque, Kévin T. no aparecía en los registros de los servicios territoriales de inteligencia ni de la Dirección General de Seguridad Interior por vínculos con movimientos de ultraderecha. Su historial judicial sí acumulaba trece antecedentes por delitos comunes, entre ellos robos, consumo de drogas y conducción bajo los efectos del alcohol, con las últimas referencias conocidas anteriores a 2013.

Ese perfil obliga a los investigadores a mirar en varias direcciones. La presencia de literatura nazi o unas declaraciones abiertamente racistas son indicios relevantes, pero la investigación deberá establecer si existía una trayectoria ideológica previa, contactos con terceros y, sobre todo, una planificación concreta del ataque.

Macron habla de un atentado terrorista y racista

Emmanuel Macron endureció el viernes la descripción de lo ocurrido y habló directamente de un ataque terrorista y racista. El presidente francés sostuvo que las víctimas habrían sido escogidas por su color de piel o su religión y consideró los hechos un punto de inflexión especialmente grave para el país.

La dimensión política es inevitable, pero la causa judicial avanza por un carril más estrecho: pruebas, interrogatorios, armas y comunicaciones. La Fiscalía Antiterrorista dispone además de mecanismos de investigación específicos para determinar el grado de preparación del ataque y la posible existencia de terceras personas relacionadas con los hechos.

La investigación se extiende al círculo del detenido

Veinticuatro horas después de los disparos, el foco ya no está únicamente sobre el hombre detenido en Coignières. Los investigadores examinan su círculo próximo, sus dispositivos electrónicos y la preparación material del ataque para determinar si actuó completamente solo o si alguna persona conocía de antemano sus planes.

Las tres nuevas custodias policiales forman parte de esa reconstrucción. Los investigadores intentan saber quién conocía sus movimientos, cuándo consiguió las armas y si hubo señales previas que permitan explicar cómo llegó hasta la mañana del viernes dispuesto a recorrer varios municipios disparando contra personas seleccionadas aparentemente por su origen.

Las detenciones abren una nueva fase de la investigación

Lo que ya aparece asentado es la gravedad del episodio: un hombre muerto, cinco personas heridas, disparos con un arma automática y una investigación antiterrorista que contempla expresamente el móvil racista. Lo que queda por esclarecer es igual de importante: cómo se preparó el ataque, si existió ayuda externa y qué papel, si alguno, tuvo el entorno del sospechoso antes de que comenzaran los disparos.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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