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Evacúan RTÉ y otros medios en Dublín tras recibir amenazas de bomba

RTÉ y otros medios de Dublín fueron evacuados tras recibir amenazas de bomba. La Policía investiga los correos y posibles vínculos con vuelos.

Publicado

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adiotelevisión pública RTÉ, en Dublín

Foto: William Murphy, CC BY-SA 2.0.

Resumen

  • RTÉ y otras redacciones de Dublín fueron evacuadas por amenazas de bomba
  • Las alertas interrumpieron emisiones de radio; algunas ya se han reanudado
  • La Policía investiga posibles vínculos con amenazas a vuelos europeos

Varias redacciones de periódicos, emisoras de radio y cadenas de televisión de Irlanda han sido evacuadas este viernes, 6 de noviembre de 2026, después de recibir amenazas de bomba por correo electrónico. La alerta ha obligado a desalojar la sede de la radiotelevisión pública RTÉ, en Dublín, y las instalaciones de otros importantes grupos de comunicación, mientras la Policía irlandesa investiga el origen de los mensajes.

Entre los medios afectados figuran RTÉ, Newstalk, Today FM y el Irish Independent. Los desalojos han interrumpido temporalmente varias emisiones en directo y han provocado el despliegue de agentes policiales, incluidos efectivos armados, en las instalaciones de la televisión pública. Algunas emisoras han conseguido recuperar su programación utilizando estudios alternativos.

Las amenazas llegan después de una serie de falsas alertas de bomba contra vuelos comerciales europeos que el jueves afectaron al menos a 27 aviones. Aunque uno de los correos recibidos por los medios irlandeses aseguraba proceder de los responsables de aquellos incidentes, las autoridades todavía no han confirmado que exista una relación entre ambos episodios.

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La televisión pública RTÉ, evacuada en plena programación

La situación comenzó durante la mañana del viernes, cuando RTÉ recibió un correo electrónico que advertía de la posible explosión de un artefacto en sus instalaciones. Según las informaciones conocidas, el mensaje llegó poco antes de las nueve de la mañana y advertía de una detonación en un plazo de 45 minutos.

La radiotelevisión pública activó sus protocolos de seguridad y ordenó el desalojo del complejo de Montrose, situado en el barrio de Donnybrook, al sur de Dublín. Los trabajadores abandonaron los edificios mientras agentes de la Garda Síochána, la Policía nacional irlandesa, acudían para inspeccionar las instalaciones.

La evacuación afectó directamente a RTÉ Radio 1. Su programación habitual quedó interrumpida y el espacio Today with David McCullagh, previsto para las nueve de la mañana, fue sustituido temporalmente por música y mensajes grabados.

La presentadora Sarah McInerney, que participaba en el programa matinal Morning Ireland, confirmó que se encontraba entre los trabajadores desalojados. La periodista explicó que habían tenido que abandonar las instalaciones después de recibir el aviso de seguridad.

Las emisiones se recuperan desde instalaciones alternativas

RTÉ puso en funcionamiento recursos técnicos de emergencia para recuperar sus emisiones. El periodista David McCullagh volvió a antena poco después de las diez de la mañana, utilizando una unidad móvil de radio estacionada fuera del complejo.

La cadena también recurrió a instalaciones alternativas, entre ellas sus dependencias de Cork, para mantener parte de la programación. La medida permitió restablecer servicios mientras continuaban las comprobaciones policiales en Dublín.

El incidente demuestra hasta qué punto una amenaza enviada por correo electrónico puede alterar el funcionamiento de una infraestructura informativa. No es necesario que exista un explosivo confirmado para activar una evacuación: ante una advertencia de esta naturaleza, la prioridad de los responsables de seguridad es proteger a trabajadores y visitantes.

Newstalk, Today FM y el Irish Independent, también afectados

Las amenazas no se limitaron a las instalaciones de RTÉ. Los trabajadores del edificio Marconi House, que alberga las emisoras Newstalk y Today FM en el centro de Dublín, también tuvieron que abandonar sus puestos de trabajo.

Newstalk suspendió temporalmente su programación en directo y recurrió a contenidos grabados. La presentadora Claire Byrne explicó posteriormente que los empleados habían recibido autorización para regresar al edificio después de que la amenaza fuera considerada una falsa alarma.

La emisora recuperó su programación habitual alrededor de las diez de la mañana, hora de Irlanda. No obstante, que una amenaza concreta haya sido descartada no significa que todas las alertas recibidas por los medios puedan darse por resueltas.

También fueron evacuadas las oficinas de Mediahuis, el grupo editorial responsable del periódico Irish Independent, situadas en Talbot Street, en el centro de la capital. Los trabajadores tuvieron que abandonar temporalmente el edificio mientras se evaluaba la amenaza recibida.

La cadena Virgin Media figura igualmente entre los medios que recibieron avisos. Sin embargo, las informaciones publicadas sobre un posible desalojo de sus instalaciones son contradictorias, por lo que no está confirmado que tuviera que interrumpir su actividad.

La Policía irlandesa investiga las amenazas

La Garda Síochána ha confirmado que tiene conocimiento de las amenazas dirigidas contra organizaciones periodísticas de Irlanda y otros países europeos.

La Policía mantiene contactos con los medios afectados y ha abierto una investigación para esclarecer quién envió los mensajes, desde dónde se remitieron y si forman parte de una actuación coordinada.

El primer ministro irlandés, Micheál Martin, ha calificado la situación de preocupante y ha pedido mantener la calma. Durante una intervención radiofónica, ha señalado que este tipo de acciones pueden alterar con relativa facilidad el funcionamiento normal de la sociedad y generar miedo entre la población.

Martin ha asegurado que las autoridades tratarán de identificar y exigir responsabilidades a los autores. También ha evitado atribuir las amenazas a un país, organización o grupo determinado mientras no existan pruebas.

Por el momento, no se ha identificado públicamente a los responsables ni se ha confirmado el hallazgo de explosivos en los medios afectados. Las inspecciones y las diligencias policiales deberán determinar el alcance real de las amenazas.

Las amenazas llegan después de 27 alertas de bomba en vuelos europeos

El episodio de Dublín coincide con una semana especialmente complicada para la seguridad aérea europea.

El jueves 5 de noviembre, al menos 27 vuelos comerciales fueron objeto de amenazas de bomba en distintos países. Los avisos obligaron a modificar rutas, inspeccionar aeronaves y, en algunos casos, movilizar aviones militares.

Uno de los incidentes más destacados afectó al vuelo EI402 de Aer Lingus, que había despegado de Dublín con destino a Roma. La aeronave, con 151 pasajeros y seis tripulantes, fue desviada a la base aérea francesa de Évreux, en Normandía.

El avión aterrizó sin incidentes después de una intervención de las autoridades francesas. Los pasajeros fueron trasladados a una zona segura y los especialistas revisaron la aeronave. No encontraron explosivos.

Otros vuelos de compañías como Ryanair, Wizz Air, Finnair y EasyJet también se vieron afectados por las amenazas registradas durante la semana.

Las investigaciones realizadas hasta entonces habían descartado la presencia de artefactos explosivos en los aviones inspeccionados. Aun tratándose de falsas alarmas, las consecuencias operativas fueron importantes: desvíos, retrasos, controles extraordinarios y movilización de efectivos de seguridad.

Precisamente, uno de los correos dirigidos a RTÉ aseguraba proceder del mismo grupo responsable de aquellas alertas. Pero la coincidencia temporal y esa reivindicación no demuestran una autoría común.

Los investigadores tendrán que determinar si existe una conexión real o si los mensajes enviados a los medios buscan aprovechar el impacto de los incidentes aéreos para extender la alarma a otros sectores.

Irlanda refuerza la vigilancia antes de una cumbre europea

Las amenazas aparecen, además, pocos días antes de que Dublín acoja una importante reunión de la Comunidad Política Europea, prevista para el jueves 12 de noviembre.

El encuentro reunirá a dirigentes de numerosos países europeos y supondrá un importante dispositivo de seguridad para las autoridades irlandesas. La reunión está prevista en el Convention Centre de Dublín, en un momento de especial atención a las amenazas contra infraestructuras y servicios europeos.

La ministra de Defensa, Helen McEntee, había expresado su preocupación por las falsas amenazas contra vuelos comerciales y confirmado que las fuerzas de seguridad estaban preparando las medidas necesarias para garantizar la protección de los asistentes.

Las autoridades trabajan también con organismos de otros países europeos para esclarecer el origen de las alertas y establecer si los distintos mensajes comparten responsables.

No existe, sin embargo, ninguna confirmación oficial de que los correos recibidos por las redacciones estén relacionados con la celebración de esa cumbre. Tampoco se ha demostrado que formen parte de una operación organizada por un Estado extranjero.

Dublín recupera sus emisiones mientras continúa la investigación

El episodio ha provocado una interrupción excepcional de la actividad de algunos de los principales medios de comunicación irlandeses. Las amenazas obligaron a desalojar edificios, suspender programas y recurrir a sistemas alternativos para mantener el servicio informativo.

La principal preocupación de las autoridades es doble: garantizar la seguridad de las instalaciones afectadas e identificar a quienes están utilizando amenazas de atentado para provocar interrupciones en servicios esenciales.

En Dublín, las emisoras han logrado recuperar buena parte de su actividad tras los desalojos. Sin embargo, la investigación policial permanece abierta, la autoría de los mensajes sigue sin esclarecerse y todavía no se ha confirmado si las amenazas contra los medios guardan relación con la oleada de falsas alarmas que ha afectado a la aviación europea.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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