Síguenos

España

Docentes se encierran en Fuenlabrada para exigir diálogo a Educación

Docentes de Fuenlabrada se encierran en cuatro centros para exigir diálogo a Educación en plena huelga indefinida por salarios y carga lectiva.

Publicado

el

Docentes se encierran en Fuenlabrada

Resumen

  • Profesores se encierran en cuatro centros de Fuenlabrada
  • La huelga indefinida de docentes comenzó el 14 de octubre
  • Exigen menos horas lectivas, bajada de ratios y una subida de 600 euros

La huelga indefinida de profesores en Madrid suma nuevos episodios de tensión. Decenas de docentes se encerraron el viernes 6 de noviembre en cuatro centros educativos de Fuenlabrada para exigir al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso que abra una negociación sobre sus condiciones laborales y la situación de la enseñanza pública. La protesta llega después de más de tres semanas de paros y movilizaciones, sin que los convocantes consideren atendidas sus principales reivindicaciones.

Los encierros se organizaron de forma simultánea en tres colegios y un instituto, con la intención de permanecer durante la noche en sus instalaciones. Los participantes reclaman a la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, una reunión para abordar cuestiones como la reducción de las horas lectivas, la disminución del número de alumnos por aula y una subida salarial de 600 euros mensuales.

La movilización no surge de manera aislada. Forma parte de un conflicto que comenzó el 14 de octubre, cuando organizaciones sindicales y plataformas del profesorado iniciaron una huelga indefinida en la educación pública no universitaria madrileña. Desde entonces, las protestas se han sucedido en distintos puntos de la comunidad, mientras aumenta el enfrentamiento entre los convocantes y la Consejería de Educación.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Cuatro centros de Fuenlabrada participan en los encierros

Las protestas del viernes se desarrollaron en los colegios públicos Ramón y Cajal, Carlos Cano y Dulce Chacón, además del instituto Carpe Diem, todos situados en Fuenlabrada.

Los encierros comenzaron después de una asamblea de zona convocada a las 18:00 horas. Los docentes decidieron prolongar la movilización durante la noche como medida de presión para conseguir que la administración autonómica se siente a negociar.

Según el testimonio de uno de los participantes, en el colegio Ramón y Cajal se reunieron alrededor de 50 profesores, acompañados por algunas familias. En el Dulce Chacón, la cifra comunicada alcanzaba las 150 personas.

La presencia de familiares refleja que las protestas no se limitan a una discusión salarial. Los convocantes vinculan sus condiciones de trabajo con la calidad de la enseñanza pública y sostienen que la falta de recursos repercute directamente en la atención al alumnado.

Los encierros buscan mantener la visibilidad de un conflicto que entra en su cuarta semana. El profesorado pretende trasladar sus reivindicaciones más allá de las concentraciones habituales y aumentar la presión sobre la Consejería de Educación.

Qué reclaman los profesores en huelga en Madrid

La plataforma de movilización reúne a distintas organizaciones sindicales y colectivos docentes que coinciden en la necesidad de introducir cambios en la enseñanza pública madrileña.

Menos horas lectivas, grupos más pequeños y mejores salarios

Una de sus principales exigencias es la reducción de las horas lectivas semanales, aunque los objetivos varían según la etapa educativa.

En Secundaria, Formación Profesional y enseñanzas de Régimen Especial, los docentes reclaman pasar de 19 a 17 periodos lectivos semanales. En Infantil y Primaria, solicitan reducirlos de 25 a 22.

Conviene distinguir las horas lectivas del conjunto de la jornada laboral. Las primeras corresponden a la enseñanza directa al alumnado. La preparación de clases, las correcciones, las reuniones y otras responsabilidades profesionales también forman parte del trabajo docente.

Los convocantes consideran que reducir la carga lectiva permitiría disponer de más tiempo para preparar las actividades educativas, evaluar al alumnado y atender las necesidades individuales.

Otra reivindicación importante es la disminución de las ratios de alumnos por aula, acompañada de un aumento de los recursos para orientación y atención a la diversidad.

En el apartado económico, los profesores exigen una subida salarial de 600 euros mensuales, así como mejoras retributivas específicas para determinados colectivos, entre ellos los profesionales de Educación Especial.

Las peticiones incluyen también la reducción de tareas burocráticas, mejoras en los edificios escolares y sistemas de climatización adecuados. Otras reivindicaciones afectan al modelo de bilingüismo, la segregación escolar y la recuperación de las aulas de enlace.

Los encierros llegan después de nuevas protestas en Madrid

Las acciones desarrolladas en Fuenlabrada tienen un precedente inmediato en los acontecimientos del jueves 5 de noviembre.

Ese día, nueve integrantes del comité de huelga protagonizaron un encierro en la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación para reclamar una reunión con los responsables del departamento.

Los participantes justificaron su iniciativa por lo que consideran una falta de diálogo de la administración regional. La protesta estuvo acompañada de una concentración de apoyo en el exterior del edificio.

También el jueves, alrededor de 40 profesores se encerraron en el instituto Numancia, situado en Puente de Vallecas. Los participantes pretendían pasar la noche en el centro, pero agentes de la Policía Nacional acudieron durante la madrugada y procedieron a desalojarlos, según los testimonios recogidos.

La sucesión de movilizaciones refleja una escalada del conflicto. A las jornadas de huelga y las manifestaciones se suman acciones dentro de instalaciones educativas y dependencias administrativas.

La respuesta de la consejera Mercedes Zarzalejo

La tensión ha aumentado también por las declaraciones de la responsable de Educación de la Comunidad de Madrid.

Durante el pleno de la Asamblea de Madrid del jueves 5 de noviembre, Mercedes Zarzalejo criticó los encierros protagonizados por docentes y afirmó que determinadas actuaciones no podían ampararse en el derecho a la huelga.

La consejera llegó a calificarlas de «delincuencia y prácticas mafiosas», en referencia a las actuaciones que, según sostuvo, habían tenido lugar durante las movilizaciones.

Zarzalejo reprochó a los participantes la realización de concentraciones no autorizadas y denunció supuestas conductas intimidatorias hacia empleados públicos, además de alteraciones en instalaciones oficiales.

Sus declaraciones muestran la distancia entre la posición del Gobierno autonómico y la de los convocantes, que defienden los encierros como una forma de reclamar negociaciones sobre sus reivindicaciones.

El derecho a la huelga y la posibilidad de ocupar instalaciones públicas no son jurídicamente equivalentes. La legalidad de las actuaciones concretas depende de sus circunstancias, sin que las acusaciones políticas constituyan por sí mismas una determinación de responsabilidades.

Una huelga indefinida que continúa sin acuerdo

El conflicto educativo madrileño mantiene abierto un desacuerdo sobre las condiciones laborales del profesorado y los recursos destinados a la enseñanza pública.

Los sindicatos y plataformas convocantes consideran imprescindible establecer una negociación efectiva sobre la jornada lectiva, las retribuciones y los medios disponibles en los centros. La administración regional, por su parte, ha cuestionado las formas empleadas en algunas movilizaciones.

La convocatoria no tiene una fecha general de finalización establecida, aunque las distintas organizaciones mantienen sus propios calendarios de protesta. La huelga puede prolongarse mientras no se alcance una solución que permita desconvocarla.

Para las familias, el elemento más relevante es la incertidumbre sobre la continuidad del conflicto y sus posibles efectos en la actividad escolar. La convocatoria de huelga no significa que todos los centros permanezcan cerrados ni que todo el profesorado participe en los paros.

Los encierros de Fuenlabrada evidencian que la protesta educativa sigue activa después de más de tres semanas. Los docentes buscan una respuesta concreta a sus peticiones y, por el momento, no se ha comunicado un acuerdo que ponga fin al enfrentamiento.

La posibilidad de abrir una negociación entre el comité de huelga y la Consejería de Educación será determinante para conocer la evolución de las movilizaciones durante las próximas semanas.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído