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Flávio Bolsonaro sale de Brasil rumbo a EE. UU. pese al veto judicial

Fuentes familiares sitúan a Flávio Bolsonaro rumbo a Estados Unidos tras perder ante Lula. Brasil investiga la salida y le cancela los pasaportes.

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viaja a EE. UU.

Resumen

  • Fuentes familiares sitúan a Flávio Bolsonaro rumbo a Estados Unidos
  • Brasil anuló sus pasaportes después de que no los entregara a la Policía
  • El senador perdió ante Lula y tenía prohibido salir del país

Flávio Bolsonaro habría abandonado Brasil con destino a Estados Unidos apenas dos días después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Varios medios brasileños informan de su salida citando a personas próximas a su familia. El viaje se habría producido después de que el Tribunal Supremo le prohibiera abandonar el país, aunque las autoridades todavía no han confirmado oficialmente su recorrido ni su llegada a territorio estadounidense.

La Policía Federal brasileña ha cancelado sus pasaportes, tanto el ordinario como el diplomático, después de que incumpliera el plazo establecido para entregarlos. Los investigadores intentan determinar si el senador salió de Brasil y, en ese caso, cómo logró hacerlo, ya que inicialmente no encontraron registros de su paso por los controles migratorios oficiales. Tampoco se ha confirmado que embarcara en el avión privado que, según las primeras informaciones, debía trasladarlo desde Argentina hasta Estados Unidos.

La noticia ha sacudido la política brasileña en un momento especialmente delicado. El candidato del Partido Liberal (PL) acababa de sufrir una derrota electoral inesperada y había anunciado su intención de impugnar los resultados. Su posible marcha introduce un nuevo conflicto con la Justicia y deja en una situación comprometida a una oposición que todavía estaba asimilando la victoria de Lula.

La situación presenta una contradicción difícil de ignorar. El lunes, Bolsonaro aseguró públicamente que no tenía intención de abandonar Brasil y que cumpliría la orden judicial. Menos de 24 horas después, sus pasaportes habían sido anulados y sus principales colaboradores reconocían que desconocían su paradero. Las informaciones sobre su viaje a Estados Unidos llegaron mientras la Policía seguía tratando de reconstruir sus movimientos.

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Flávio Bolsonaro abandona Brasil mientras la Policía investiga su posible fuga

Las primeras informaciones sobre la salida del país comenzaron a circular durante la madrugada del martes 27 de octubre. Una primera versión publicada en Argentina señalaba que Bolsonaro podría haber cruzado la frontera durante la noche anterior para continuar después hacia Estados Unidos en un avión privado.

En un principio, su equipo rechazó esa versión. Rogério Marinho, senador y coordinador general de su campaña presidencial, aseguró que Bolsonaro no había salido del país. Sin embargo, otros colaboradores reconocieron que llevaban horas sin conseguir contactar con él.

La situación cambió cuando distintos medios brasileños informaron, citando a personas cercanas a la familia, de que el senador había abandonado Brasil junto a su esposa y sus dos hijas. Su destino sería Estados Unidos, posiblemente Florida, aunque no se había confirmado públicamente su llegada.

Según las informaciones conocidas, su último mensaje a Marinho se produjo alrededor de las ocho de la mañana del martes. En aquella comunicación, Bolsonaro afirmó que necesitaba despejarse, pero no aclaró dónde se encontraba. Tampoco respondió cuando le preguntaron si seguía en territorio brasileño.

Los testimonios de personas próximas a la familia apuntan a un desplazamiento hacia Estados Unidos, pero no resuelven las dudas sobre el itinerario. Las autoridades todavía deben determinar las circunstancias exactas de su salida, una cuestión fundamental por la prohibición judicial que pesaba sobre el senador.

El misterio del avión privado y el paso por Argentina

La hipótesis de una salida por Argentina ha concentrado buena parte de las pesquisas policiales. Un avión privado Gulfstream G400, con matrícula LV-JQW y operado por la empresa Baires Fly, aterrizó el lunes por la noche en el aeropuerto argentino de Puerto Iguazú, cerca de la frontera brasileña.

La aeronave llegó procedente de Buenos Aires alrededor de las 23.45 horas. Según las informaciones difundidas, tenía previsto realizar otro vuelo durante la madrugada con cuatro pasajeros y tres tripulantes, posiblemente con destino a Estados Unidos.

El vuelo, sin embargo, no llegó a despegar en las condiciones inicialmente previstas. Fuentes de seguridad argentinas señalaron que faltaba uno de los pasajeros, mientras que otras versiones apuntaban a que el senador podría haber cruzado la frontera por un paso no habilitado.

El Gobierno argentino ha negado que exista constancia oficial de la entrada de Bolsonaro en su territorio. Las autoridades migratorias también señalaron que no se había acreditado su presencia en el país. El avión identificado en las primeras informaciones permanecía en Puerto Iguazú durante las comprobaciones iniciales.

La Policía Federal brasileña sigue comprobando los movimientos en los pasos fronterizos y los registros aeronáuticos. La proximidad entre Brasil y Argentina permite determinados desplazamientos utilizando el documento nacional de identidad, sin necesidad de presentar pasaporte, aunque eso no demuestra que Bolsonaro utilizara esa ruta.

La ausencia de registros migratorios añade incertidumbre. Salir de un país sin pasar por un control oficial puede constituir una infracción, dependiendo de las circunstancias, pero no basta con constatar que falta un registro para afirmar que hubo una fuga clandestina. Esa es precisamente una de las cuestiones pendientes de investigación.

El Supremo le prohibió salir del país y ordenó retirar sus pasaportes

La posible salida de Flávio Bolsonaro adquiere especial gravedad por la resolución dictada por Alexandre de Moraes, magistrado del Supremo Tribunal Federal brasileño.

El lunes 26 de octubre, apenas unas horas después de las elecciones, Bolsonaro recibió una notificación judicial que le obligaba a entregar sus documentos de viaje y le prohibía abandonar territorio brasileño.

La orden afectaba tanto al pasaporte ordinario como al diplomático, del que dispone por su condición de senador. La Justicia estableció un plazo de 24 horas para cumplir la medida.

Bolsonaro explicó que agentes de la Policía Federal le habían comunicado la decisión cuando salía de visitar a su padre, Jair Bolsonaro, en Brasilia.

En un vídeo difundido en sus redes sociales, calificó la actuación judicial de intimidatoria y sostuvo que no tenía intención de abandonar Brasil. También aseguró que entregaría los pasaportes y se defendería de las investigaciones.

Los hechos posteriores contradicen, al menos, su compromiso de presentar los documentos. El plazo terminó durante la mañana del martes sin que acudiera a entregarlos, por lo que la Policía Federal procedió a cancelar su validez.

La anulación de los pasaportes no supone por sí sola que el senador haya cometido un delito relacionado con su salida del país. Sí acredita, en cambio, el incumplimiento de una obligación judicial que puede motivar nuevas decisiones del Supremo.

La investigación por presunto blanqueo de dinero

La decisión del Supremo está relacionada con una investigación que afecta al senador y al abogado Willer Tomaz, vinculada a presuntas operaciones de blanqueo de capitales y movimientos financieros irregulares.

Los investigadores examinan posibles relaciones económicas entre Bolsonaro, el abogado y sociedades conectadas con negocios de apuestas digitales. El político niega haber cometido irregularidades.

El procedimiento permanece parcialmente bajo secreto judicial. Por ese motivo, no se conocen todos los detalles de las pruebas ni el alcance definitivo de las responsabilidades que podrían atribuirse a los investigados.

Bolsonaro también aparece relacionado con otra investigación sobre la financiación de una película dedicada a la trayectoria política de su padre, titulada Dark Horse. En ese expediente se analizan posibles irregularidades económicas relacionadas con fondos aportados al proyecto.

Conviene distinguir ambas causas: las investigaciones no equivalen a una condena, y la responsabilidad penal deberá determinarse mediante los procedimientos judiciales correspondientes.

La posible salida del país pese a una prohibición expresa abre, no obstante, un problema independiente. El Supremo tendrá que valorar las circunstancias del desplazamiento y las consecuencias del incumplimiento de sus medidas cautelares.

La derrota ante Lula precedió a su salida de Brasil

El episodio llega después de unas elecciones presidenciales especialmente tensas. El domingo 25 de octubre, Lula da Silva consiguió la reelección al imponerse a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta.

El presidente obtuvo el 51,79 % de los votos frente al 48,21 % de su adversario, una diferencia suficiente para asegurarle un nuevo mandato hasta 2030.

Bolsonaro no reconoció inicialmente su derrota y anunció que intentaría impugnar el resultado electoral. Cuestionó distintas decisiones adoptadas durante la votación y acusó a sus adversarios de beneficiarse de actuaciones institucionales que consideraba irregulares.

El Partido Liberal, sin embargo, terminó reconociendo oficialmente la victoria de Lula, aunque defendió que determinadas controversias electorales debían ser aclaradas.

La reacción dejó al candidato derrotado en una posición complicada. Mientras su formación aceptaba el resultado, él mantenía sus críticas y se presentaba como futuro referente de la oposición.

Su posible marcha a Estados Unidos supone una dificultad añadida para ese proyecto político. El senador pretendía ejercer como principal dirigente opositor tras unos comicios que dejaron patente la profunda división política brasileña. La investigación sobre su paradero ha desplazado buena parte de la atención desde la disputa electoral hacia sus problemas judiciales.

El precedente de Jair Bolsonaro y el papel de su hermano Eduardo

La decisión de abandonar Brasil recuerda inevitablemente a la trayectoria de su padre, Jair Bolsonaro, que viajó a Estados Unidos después de perder las elecciones presidenciales de 2022 frente a Lula.

El expresidente regresó posteriormente a Brasil y fue condenado a más de 27 años de prisión por su participación en la trama golpista relacionada con aquel proceso electoral. Actualmente cumple la pena bajo arresto domiciliario.

Otro miembro de la familia, Eduardo Bolsonaro, también reside en Estados Unidos y mantiene un enfrentamiento abierto con las autoridades judiciales brasileñas.

Días antes de la segunda vuelta, Eduardo había defendido públicamente que su hermano Flávio debería abandonar Brasil si perdía las elecciones.

El propio senador aseguró que aquellas declaraciones habían influido en la decisión judicial de retirarle los pasaportes, aunque esa interpretación corresponde a su versión de los hechos.

Estados Unidos se ha convertido en un destino recurrente para distintos integrantes de la familia Bolsonaro en momentos de tensión política o judicial. Los motivos y las circunstancias de cada desplazamiento, sin embargo, son diferentes y deben examinarse por separado.

La comparación tiene también sus límites legales. Jair Bolsonaro abandonó Brasil después de su derrota de 2022 en unas circunstancias distintas. En el caso de Flávio, la cuestión esencial es que existía una prohibición expresa de salir del país antes de que comenzaran a circular las noticias sobre su viaje.

El paradero de Bolsonaro y las consecuencias de desafiar al Supremo

Las informaciones que sitúan a Flávio Bolsonaro camino de Estados Unidos no resuelven todas las incógnitas. Las autoridades todavía deben reconstruir cómo habría abandonado el territorio brasileño, qué documentos pudo utilizar y si contó con ayuda para realizar el desplazamiento pese a la prohibición judicial.

También queda por aclarar si pretende permanecer en Estados Unidos de manera prolongada o solicitar algún tipo de protección. No existe, por el momento, confirmación de una petición formal de asilo político.

Las consecuencias judiciales dependerán de los hechos que logren acreditar los investigadores y de las decisiones posteriores del Supremo Tribunal Federal. La cancelación de los pasaportes es una medida ya ejecutada; cualquier otra actuación deberá seguir su correspondiente procedimiento legal.

El senador pasa así de disputar la presidencia de la mayor democracia de América Latina a afrontar una investigación sobre su propia salida del país. Todo ello en menos de 48 horas desde su derrota electoral.

La victoria de Lula ha quedado reconocida por el Partido Liberal, pero el futuro político de Flávio Bolsonaro se encuentra ahora condicionado por un asunto distinto al resultado de las urnas: su relación con la Justicia brasileña y el cumplimiento de las resoluciones del Supremo. La confirmación oficial de su paradero será determinante para establecer si la crisis desemboca en nuevas medidas judiciales contra el senador.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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