Cultura
Que canten los niños: el himno de Perales que sorprendió a Letizia
Los alumnos de una escuela de Helsinki cantaron a Letizia «Que canten los niños», la canción solidaria que José Luis Perales publicó en 1986.
Foto: Esteban González / Emiliano García-Page, CC BY-SA 4.0.
Resumen
- Alumnos de Helsinki cantaron a Letizia «Que canten los niños»
- El tema de Perales nació tras conocer Aldeas Infantiles SOS en Argentina
- La canción, publicada en 1986, sigue ligada a la defensa de la infancia
Una canción española de 1986 ha terminado protagonizando una de las imágenes más singulares de la visita de Estado de los Reyes a Finlandia. Un grupo de alumnos de la escuela pública Käpylä, en Helsinki, recibió a la reina Letizia interpretando «Que canten los niños», el conocido tema de José Luis Perales nacido de su relación con Aldeas Infantiles SOS y convertido con los años en un himno informal en defensa de la infancia.
Ocurrió el 6 de octubre. Letizia visitaba el centro acompañada por la primera dama de Finlandia, Suzanne Innes-Stubb, cuando los estudiantes interpretaron la canción en español. La elección tenía bastante más fondo que el habitual detalle musical de una visita oficial: Käpylä ofrece enseñanza bilingüe en finés y español, y la canción de Perales lleva cuatro décadas asociada a un mensaje de paz, protección de los niños y solidaridad.
La reacción de la Reina fue espontánea. Tras escuchar a los escolares, los felicitó con un «Os ha salido de maravilla». Una frase sencilla, casi doméstica, después de una escena poco frecuente: niños finlandeses cantando en castellano una pieza que varias generaciones de españoles reconocen apenas empiezan sus primeros compases.
Una canción española en un aula de Helsinki
La escena se produjo durante la visita de Letizia a la escuela pública Käpylä, dentro de la agenda paralela que la Reina desarrolló durante el viaje de Estado de Felipe VI y Letizia a Finlandia. El centro no había escogido el español para adornar la recepción. Forma parte de su programa educativo.
Käpylä mantiene educación bilingüe finés-español y ofrece el castellano en diferentes etapas de la enseñanza. La visita incluyó también el contacto de Letizia con alumnos que estudian el idioma y una aproximación a cómo se enseña una lengua que, a miles de kilómetros de Madrid, Barcelona o Sevilla, entra cada mañana en las aulas con acentos, verbos irregulares y esa bendita batalla que supone explicar el subjuntivo.
Precisamente por eso, la interpretación de Perales funcionó en dos planos. Era un homenaje a la visitante española, claro, pero también una demostración del aprendizaje lingüístico de los estudiantes. Y había un tercer elemento, menos evidente: la historia de la propia canción.
No se escogió un éxito cualquiera. «Que canten los niños» arrastra detrás una historia solidaria que ayuda a entender por qué continúa apareciendo en colegios, coros infantiles y actos dedicados a la paz cuatro décadas después.
Por qué «Que canten los niños» no es una elección casual
José Luis Perales publicó «Que canten los niños» en 1986, dentro del álbum Con el paso del tiempo. La canción terminaría siendo una de sus composiciones más reconocibles, aunque su origen se encuentra lejos de los mecanismos habituales de la industria musical.
Perales la escribió después de conocer el trabajo de Aldeas Infantiles SOS durante una gira por América a comienzos de los años 80. El propio compositor ha relatado que en Argentina visitó una aldea próxima a Buenos Aires donde vivían niños que habían atravesado situaciones de abandono, exclusión o pérdida de sus familias.
Aquella visita le impresionó. No por una abstracción —la infancia vulnerable queda estupenda en los discursos—, sino por algo mucho más concreto: vio las casas, conoció a los niños y observó el modelo de mujeres que ejercían como figuras maternas dentro de aquellos hogares.
El viaje a Argentina que terminó convertido en canción
Cuando regresó a España, Perales buscó la manera de colaborar con la organización. Entró en contacto con responsables de Aldeas Infantiles SOS y planteó qué podía aportar él.
La respuesta parecía bastante obvia vista desde fuera: canciones. Era lo que sabía hacer. De ahí nació «Que canten los niños», una composición concebida para prestar atención a quienes normalmente tenían menos posibilidades de hacerse escuchar.
Perales vinculó también los derechos de autor del tema a la labor de Aldeas Infantiles SOS, reforzando una relación que trascendió la promoción puntual de un disco y convirtió la canción en algo más que otro éxito dentro de su repertorio.
La letra habla de niños que viven realidades muy distintas, de la paz y del dolor, de la necesidad de escuchar sus voces y de un mundo que los adultos administran no siempre con resultados precisamente brillantes. Cuatro décadas después, ese mensaje explica buena parte de su resistencia al paso del tiempo.
De 1986 a Helsinki: un himno que sigue circulando
«Que canten los niños» pertenece a esa rara categoría de canciones que terminan viviendo fuera de su disco original. Ha pasado por colegios, actos solidarios y coros infantiles, hasta quedar vinculada de manera casi natural a la defensa de los derechos de la infancia.
En 2023, por ejemplo, niños ucranianos volvieron a interpretarla en Kiev en una iniciativa respaldada por Aldeas Infantiles SOS para reclamar la paz en plena guerra. No hace falta retorcer demasiado el significado: una composición escrita en los años 80 continúa encontrando escenarios porque las circunstancias que la inspiraron, por desgracia, tampoco han desaparecido.
Ahí reside parte de la fuerza de la escena de Helsinki. Los estudiantes finlandeses podían haber recurrido a cualquier canción española conocida. Eligieron una pieza que permite practicar castellano y que, al mismo tiempo, transporta una historia de solidaridad.
Y esa historia viajó bien. De Argentina a España, de un estudio de grabación en los años 80 a colegios de distintos países; finalmente, hasta una escuela pública finlandesa ante la reina Letizia.
El español como puente en la escuela finlandesa
La visita también dejó una fotografía interesante sobre la presencia del castellano lejos de España. La escuela Käpylä tiene un programa oficial en el que el español aparece desde los primeros cursos y forma parte de su oferta de educación bilingüe.
No es un detalle menor. Enseñar una lengua a un niño significa mucho más que hacerle memorizar vocabulario. Entran canciones, referencias culturales, maneras distintas de ordenar una frase y, poco a poco, otra forma de mirar. Perales entró en aquella aula por la música, pero detrás había horas de aprendizaje del español.
Letizia pudo comprobarlo durante su paso por las clases y en las conversaciones con los alumnos. La ceremonia institucional se transformó así durante unos minutos en algo bastante reconocible para cualquiera que haya pisado un colegio: estudiantes mostrando lo que han aprendido y esperando comprobar, con cierta mezcla de orgullo y nervios, si había salido bien.
Había salido bien. Y la interpretación consiguió que una visita protocolaria dejase una de esas imágenes que sobreviven con más facilidad que los discursos: niños finlandeses cantando en castellano una canción escrita cuatro décadas antes.
Una canción de hace 40 años que todavía encuentra su lugar
La anécdota de Helsinki tiene una segunda vida porque recupera una historia que muchos conocen solo a medias. «Que canten los niños» nació de una experiencia real de José Luis Perales con la infancia vulnerable, no simplemente del deseo de escribir una canción emotiva.
Fue publicada en 1986, quedó ligada a Aldeas Infantiles SOS y terminó creciendo mucho más allá del álbum que la contenía. Su letra ha sobrevivido a modas musicales, generaciones y fronteras; algo nada fácil en un oficio donde canciones que parecían eternas desaparecen de la conversación en dos veranos.
Esta vez reapareció en Finlandia, cantada en español por un grupo de escolares ante la reina Letizia. Sin grandes artificios. Ni falta que hacían. Una vieja canción española, unas cuantas voces infantiles y una historia que todavía se entiende perfectamente cuarenta años después.
-
EspañaCuatro jóvenes agreden a un conductor del tranvía durante el Pilar
-
TecnologíaMuere Richard ‘Levelord’ Gray, el diseñador detrás de Duke Nukem 3D
-
EconomíaVillajoyosa plantea dos años sin nuevas licencias de pisos turísticos
-
MundoVenezuela retoma el diálogo y negocia una reforma electoral clave
-
CienciaRejuvenecen células de sangre de 80 años y las convierten en neuronas
-
MundoJapón sopesa submarinos de propulsión nuclear con Takaichi al frente
-
EspañaCayetana Álvarez de Toledo gana peso como número dos del PP por Madrid
-
EstiloCabello en la menopausia: cuidados, color y tratamientos adecuados
-
TecnologíaLa PS5 con jailbreak emula Xbox, Switch y PS2 y avanza hacia el PC
-
SaludNavarra registra 305 casos de salmonelosis y alerta por las tortillas
-
CienciaTres galaxias sin materia oscura refuerzan la idea de que sí existe
-
HistoriaLa Casa de Oldemburgo une a todos los monarcas hereditarios europeos