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Economía

España oficializa a Hernández de Cos para relevar a Lagarde en el BCE

El Gobierno formaliza la candidatura de Pablo Hernández de Cos para suceder a Christine Lagarde al frente del BCE. Klaas Knot es su principal rival.

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Hernández de Cos

Foto: Chospo, CC0 (dominio público).

Resumen

  • España oficializa la candidatura de Hernández de Cos al BCE
  • El economista español competirá con Klaas Knot por el relevo de Lagarde
  • El Eurogrupo examinará las candidaturas el próximo 9 de noviembre

El Gobierno de España ha presentado oficialmente este viernes, 6 de noviembre, la candidatura de Pablo Hernández de Cos para presidir el Banco Central Europeo (BCE) en sustitución de Christine Lagarde, que abandonará el cargo anticipadamente el 7 de febrero de 2027. El exgobernador del Banco de España entra así en la carrera por dirigir una de las instituciones económicas más influyentes de Europa.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha formalizado la propuesta mediante una carta dirigida al presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, coincidiendo con el último día del plazo establecido para presentar candidaturas. El próximo 9 de noviembre, los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona examinarán las propuestas recibidas.

Hernández de Cos, que actualmente dirige el Banco de Pagos Internacionales (BPI), parte como uno de los principales aspirantes al puesto junto al neerlandés Klaas Knot, antiguo gobernador del banco central de Países Bajos. Su nombramiento, sin embargo, no está asegurado: la decisión dependerá de las negociaciones entre los gobiernos europeos y del procedimiento institucional previsto para elegir al presidente del BCE.

La candidatura española cuenta con el respaldo del Gobierno de Pedro Sánchez y del principal partido de la oposición, el PP. Un apoyo político poco habitual en un país donde los acuerdos entre los grandes partidos no abundan, pero que refleja la importancia de conseguir la presidencia de la autoridad monetaria europea.

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Pablo Hernández de Cos, la apuesta española para dirigir el BCE

La elección de Hernández de Cos responde a una trayectoria estrechamente vinculada a los bancos centrales y a la supervisión financiera internacional. Gobernó el Banco de España entre 2018 y 2024, un periodo marcado por la pandemia, la posterior escalada inflacionista y el endurecimiento de los tipos de interés en la eurozona.

Durante esos seis años también formó parte del Consejo de Gobierno del BCE, por lo que participó directamente en las deliberaciones sobre política monetaria europea. No sería, por tanto, un recién llegado a Fráncfort.

Desde julio de 2025 ocupa la dirección general del Banco de Pagos Internacionales, institución con sede en Basilea que desempeña un papel destacado en la cooperación entre bancos centrales. Anteriormente presidió el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y el Comité Técnico Consultivo de la Junta Europea de Riesgo Sistémico.

Su carrera comenzó en 1997 en el Banco de España, donde llegó a dirigir el Departamento de Economía, Estadística e Investigación. También trabajó como asesor del Comité Ejecutivo del BCE y es doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid.

Carlos Cuerpo ha defendido su candidatura destacando el prestigio internacional, la independencia y la capacidad de diálogo del economista español. El ministro considera que su experiencia al frente del Banco de España constituye una garantía para asumir la dirección de la institución monetaria europea.

El principal argumento de España es precisamente ese: Hernández de Cos combina conocimientos técnicos, experiencia directa en el BCE y responsabilidades internacionales de primer nivel. Pero esas credenciales no bastarán por sí solas para conseguir el nombramiento.

Klaas Knot, el principal rival del candidato español

El principal competidor de Hernández de Cos es Klaas Knot, exgobernador del banco central de Países Bajos, que también ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional dentro del sistema europeo de bancos centrales.

Ambos conocen el funcionamiento del BCE desde dentro y poseen experiencia en decisiones monetarias complejas. Knot ha destacado por sus posiciones favorables a mantener una política monetaria rigurosa frente a la inflación, aunque su perfil no puede reducirse únicamente a esa orientación.

La disputa entre España y Países Bajos incorpora una dimensión política inevitable. Los gobiernos europeos deberán valorar la preparación de los candidatos, pero también los equilibrios nacionales y el reparto de responsabilidades en las instituciones comunitarias.

Hernández de Cos cuenta con una ventaja relevante: su experiencia reciente al frente del BPI le ha permitido mantener relaciones profesionales con autoridades monetarias de numerosas economías. Knot, por su parte, también dispone de una extensa red de contactos europeos y de una sólida reputación entre los responsables de los bancos centrales.

Ninguno tiene garantizada la victoria. La presidencia del BCE no se decide mediante una competición pública de méritos, sino a través de un acuerdo político e institucional en el que el respaldo de otros Estados resulta determinante.

Christine Lagarde dejará el BCE el 7 de febrero de 2027

La carrera por la presidencia del Banco Central Europeo se ha acelerado después de que Christine Lagarde anunciara el 29 de octubre su intención de abandonar el cargo el próximo 7 de febrero de 2027.

La dirigente francesa había asumido la presidencia el 1 de noviembre de 2019 y su mandato debía terminar el 31 de octubre de 2027. Su marcha adelantará el relevo casi nueve meses respecto al calendario inicialmente previsto.

Lagarde explicó que deseaba recuperar la libertad para expresar opiniones y participar en asuntos ajenos a la política monetaria, una posibilidad condicionada por las obligaciones de independencia y neutralidad que acompañan a la presidencia del BCE.

Su salida llegará en un momento especialmente delicado para la economía europea. La institución continúa enfrentándose a las consecuencias de las tensiones energéticas, los riesgos inflacionistas y la necesidad de sostener la estabilidad monetaria sin perjudicar innecesariamente la actividad económica.

El relevo tampoco será un movimiento aislado. La institución afronta otros cambios en su Comité Ejecutivo durante 2027, entre ellos la salida de Isabel Schnabel, prevista para el 3 de enero, y la finalización del mandato del economista jefe, Philip Lane, en mayo.

Cómo se elige al nuevo presidente del Banco Central Europeo

La presentación oficial de Hernández de Cos constituye el primer paso de un procedimiento institucional en el que intervienen varias instituciones europeas.

El Eurogrupo, integrado por los ministros de Economía y Finanzas de los países que utilizan el euro, debe examinar las candidaturas y buscar un acuerdo sobre quién debería asumir la presidencia.

Posteriormente, el Consejo de la Unión Europea formula una recomendación al Consejo Europeo, que consulta al Parlamento Europeo y al Consejo de Gobierno del BCE antes de efectuar el nombramiento.

La mayoría necesaria para conseguir el nombramiento

La decisión definitiva corresponde al Consejo Europeo, reunido con los representantes de los Estados de la eurozona, mediante una mayoría cualificada reforzada.

Con los 21 países que actualmente integran el área del euro, el candidato necesita el respaldo de al menos 16 Estados, que representen conjuntamente el 65 % de la población de la eurozona.

Esta exigencia obliga a construir una coalición amplia y explica por qué el apoyo inicial de España, aunque importante, no resulta suficiente.

El presidente elegido tendrá un mandato de ocho años no renovable. Se trata de una de las principales garantías institucionales para proteger su independencia frente a las presiones de los gobiernos nacionales.

Qué supondría para España presidir el BCE

La llegada de Hernández de Cos a la presidencia del BCE tendría una considerable relevancia institucional para España. El país recuperaría presencia en la cúpula de la autoridad monetaria después de que Luis de Guindos concluyera su etapa como vicepresidente en mayo de 2026.

Sin embargo, un presidente español no significa que el BCE vaya a adoptar decisiones favorables específicamente a España. La institución está obligada a actuar con independencia y su mandato se refiere al conjunto de la zona euro, no a los intereses particulares de un Estado.

Las decisiones sobre los tipos de interés corresponden al Consejo de Gobierno del BCE, integrado por los miembros del Comité Ejecutivo y los gobernadores de los bancos centrales nacionales. El presidente dirige las reuniones y ejerce una influencia importante, pero no decide unilateralmente cuánto cuesta el dinero.

Eso afecta directamente a millones de ciudadanos. Los tipos oficiales condicionan el coste de financiación de los bancos y terminan influyendo sobre las hipotecas variables, los préstamos empresariales, el crédito al consumo y la remuneración del ahorro.

La política monetaria también repercute en el crecimiento económico, las inversiones y la evolución de los precios. El BCE mantiene como objetivo una inflación del 2 % a medio plazo, y quien suceda a Lagarde tendrá que gestionar ese compromiso en un entorno de incertidumbre económica internacional.

La experiencia de Hernández de Cos durante las subidas de tipos posteriores a la pandemia constituye uno de los elementos relevantes de su candidatura. Conoce las dificultades de combatir la inflación sin deteriorar excesivamente el empleo y la actividad económica.

Su elección no permitiría anticipar automáticamente futuras bajadas o subidas de tipos. Esas decisiones dependerán de la situación económica, las perspectivas de inflación y el criterio colectivo del Consejo de Gobierno.

El 9 de noviembre comienza la negociación decisiva

La próxima fecha del calendario es el lunes 9 de noviembre, cuando el Eurogrupo examine las candidaturas presentadas para sustituir a Christine Lagarde.

Carlos Cuerpo defenderá la propuesta española ante sus homólogos europeos. Será la primera oportunidad para comprobar hasta qué punto Hernández de Cos puede reunir el respaldo necesario entre los países de la moneda única.

España llega a esta negociación con un candidato que conoce el BCE, ha dirigido el Banco de España y ocupa una de las mayores responsabilidades de la banca central internacional. El respaldo de los principales partidos españoles también fortalece su candidatura.

Queda, no obstante, lo más difícil: convencer a suficientes gobiernos europeos de que es la persona adecuada para dirigir la política monetaria de la eurozona durante los próximos ocho años.

Hernández de Cos es oficialmente candidato a presidir el BCE, pero todavía no su futuro presidente. La diferencia es fundamental. Su trayectoria le sitúa entre los aspirantes más relevantes y la decisión dependerá de una negociación europea cuyo resultado todavía está abierto.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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