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Victoria de Lula en Brasil: las felicitaciones y el silencio de Trump
Lula gana las elecciones de Brasil y líderes de América, Europa y Asia le felicitan. Trump guarda silencio y Flávio Bolsonaro no acepta la derrota.
Foto: Ricardo Stuckert/PR / Agência Brasil / Wikimedia Commons, CC BY 3.0 BR.
Resumen
- Lula logra su cuarto mandato con el 51,79 % frente a Flávio Bolsonaro
- Dirigentes de América, Europa y Asia felicitan al presidente brasileño
- Trump no se pronuncia y Flávio Bolsonaro anuncia que impugnará el resultado
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil, este domingo 25 de octubre de 2026, ha desencadenado una oleada de reacciones internacionales. Desde México hasta la Unión Europea, pasando por Estados Unidos, India y Sudáfrica, presidentes, primeros ministros y dirigentes políticos han respondido a una victoria que altera el equilibrio político de América Latina. Claudia Sheinbaum, Ursula von der Leyen, José Antonio Kast, Keiko Fujimori y Narendra Modi figuran entre quienes han felicitado al mandatario brasileño, mientras Donald Trump permanece sin pronunciarse públicamente sobre el resultado.
Lula se ha impuesto al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, con el 51,79 % de los votos válidos frente al 48,21 % de su adversario. El Tribunal Superior Electoral brasileño ha confirmado 64.256.232 votos para el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), casi 4,43 millones más que los obtenidos por Bolsonaro. El presidente, de 80 años, iniciará su cuarto mandato, el segundo consecutivo, el próximo 5 de enero de 2027.
Las felicitaciones no se limitan a gobiernos progresistas. Presidentes conservadores como José Antonio Kast, de Chile; Keiko Fujimori, de Perú, y Santiago Peña, de Paraguay, han reconocido la victoria de Lula y expresado su voluntad de mantener la cooperación con Brasil. Una reacción diplomática que contrasta con la del propio Flávio Bolsonaro, que rechaza reconocer su derrota y pretende solicitar la anulación de las elecciones.
El resultado tiene también una dimensión internacional difícil de ignorar. Brasil es la mayor economía de América Latina, uno de los principales socios comerciales de China y una pieza fundamental de los BRICS. Su continuidad bajo el liderazgo de Lula influirá en las relaciones con Washington, las negociaciones comerciales con Europa y la posición de las economías emergentes ante los grandes conflictos internacionales.
América Latina: Sheinbaum celebra la victoria y los presidentes conservadores felicitan a Lula
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha sido una de las dirigentes que más claramente han celebrado el resultado. Su felicitación, difundida en redes sociales, fue breve y directa: «Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!».
La victoria brasileña permite que México y Brasil, las dos mayores economías latinoamericanas, continúen gobernados por fuerzas progresistas. Sheinbaum y Lula comparten posiciones en materia de política social, defensa de la soberanía nacional y cooperación regional, aunque sus respectivos gobiernos mantienen prioridades económicas y diplomáticas propias.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel ha calificado el triunfo de histórico y ha felicitado a su «hermano Lula». El mandatario cubano considera que la reelección permitirá dar continuidad a las políticas de paz, soberanía y justicia social del Gobierno brasileño. También ha reivindicado el papel de Brasil en la integración latinoamericana y caribeña.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, ha destacado la fortaleza de las instituciones democráticas brasileñas. En su mensaje ha relacionado la victoria de Lula con la defensa del bien común y la necesidad de construir sociedades más justas. Guatemala, ha añadido, quiere continuar fortaleciendo sus relaciones con Brasil durante el nuevo mandato.
Las felicitaciones más significativas desde el punto de vista diplomático han llegado, sin embargo, de algunos gobiernos conservadores.
El presidente chileno, José Antonio Kast, ha anunciado que mantuvo una conversación telefónica con Lula para felicitarle. Lejos de sus diferencias ideológicas, Kast ha defendido la continuidad de una agenda bilateral centrada en la integración económica y la lucha contra el crimen organizado. Chile considera imprescindible mantener una relación estrecha con Brasil, independientemente del signo político de sus respectivos gobiernos.
También ha felicitado a Lula la presidenta peruana, Keiko Fujimori, quien ha saludado la jornada electoral y defendido el fortalecimiento de la alianza estratégica entre ambos países. Fujimori ha destacado especialmente la cooperación económica y el desarrollo sostenible de la Amazonía, una región compartida cuya protección plantea importantes desafíos ambientales y económicos.
El presidente paraguayo, Santiago Peña, ha reconocido la victoria y felicitado al pueblo brasileño por el proceso democrático. Su mensaje insiste en mantener la colaboración bilateral para impulsar la integración y el desarrollo. Paraguay comparte con Brasil intereses fundamentales en materia energética, comercial y de infraestructuras.
En Uruguay, el presidente Yamandú Orsi ha explicado que habló personalmente con Lula tras conocerse el resultado. Orsi, que ha definido al brasileño como un amigo, ha celebrado tanto su victoria como el desarrollo del proceso electoral.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, ha trasladado su felicitación y subrayado la condición de países vecinos y hermanos de Bolivia y Brasil. Ambos gobiernos, según su mensaje, continuarán trabajando para generar nuevas oportunidades económicas y fortalecer las relaciones bilaterales.
También ha reaccionado el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, con un mensaje centrado en la cooperación regional. El mandatario ha recordado que los países latinoamericanos comparten amenazas y desafíos que requieren respuestas conjuntas, al margen de sus diferencias políticas.
Desde Panamá, José Raúl Mulino ha felicitado a Lula y al pueblo brasileño por la jornada democrática y se ha comprometido a seguir colaborando con el nuevo Ejecutivo. El presidente dominicano, Luis Abinader, ha celebrado igualmente la participación electoral y ha expresado su deseo de avanzar hacia una América Latina más integrada y próspera durante los próximos cuatro años.
La coincidencia es llamativa: presidentes de izquierda, centro y derecha han reconocido el resultado y han situado las relaciones entre Estados por delante de sus discrepancias ideológicas.
Argentina: Milei guarda silencio mientras el peronismo celebra
Argentina ofrece uno de los contrastes políticos más evidentes. El presidente Javier Milei no había felicitado públicamente a Lula en las primeras horas posteriores al resultado, pese a que sí celebró el triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta del pasado 4 de octubre.
La relación entre Milei y Lula está marcada por importantes diferencias políticas y económicas. Sin embargo, ambos países son socios fundamentales del Mercosur y mantienen una intensa interdependencia comercial, especialmente en sectores como la automoción y la industria.
El peronismo argentino ha recibido la victoria brasileña con entusiasmo. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner ha felicitado al pueblo brasileño y a Lula, a quien ha reconocido su capacidad para movilizar a sus compatriotas y revertir una elección complicada.
El también expresidente Alberto Fernández ha recordado su relación personal y política con Lula, así como los momentos difíciles que atravesó el mandatario brasileño antes de regresar al poder. Para Fernández, la cuarta victoria electoral del dirigente del PT representa un motivo de celebración para el progresismo regional.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha interpretado el resultado como una demostración de que las campañas políticas pueden remontarse incluso en circunstancias adversas. Sergio Massa y Juan Grabois también se han sumado a las felicitaciones.
Otros antiguos mandatarios latinoamericanos han hecho una lectura más ideológica. El expresidente colombiano Gustavo Petro ha celebrado lo que considera un freno al fascismo en América Latina, mientras que el exmandatario chileno Gabriel Boric ha agradecido a Lula su perseverancia política. El expresidente boliviano Evo Morales ha vinculado el resultado con la lucha por la justicia social y la soberanía de los pueblos.
Estados Unidos: Trump guarda silencio y su hijo cuestiona las elecciones
Una de las reacciones más esperadas es la del presidente estadounidense, Donald Trump, cuya relación con Lula ha estado condicionada por las tensiones comerciales y las profundas diferencias políticas entre ambos gobiernos.
Hasta las primeras horas de este lunes 26 de octubre, Trump no había realizado una declaración pública confirmada sobre la victoria de Lula. Antes de conocerse el resultado, afirmó a los periodistas que seguía la situación brasileña, pero evitó manifestar su apoyo explícito a alguno de los dos candidatos.
El matiz es importante. Una supuesta declaración de Trump que cuestionaba el triunfo de Lula fue difundida inicialmente en informaciones periodísticas, pero posteriormente se rectificó su atribución. No existe confirmación fiable de que el presidente estadounidense pronunciara esas palabras.
Quien sí ha reaccionado es su hijo, Donald Trump Jr., que ha cuestionado la ampliación excepcional del horario de votación decretada por la justicia brasileña. En su mensaje ha acusado a los grandes medios estadounidenses de aplicar un doble rasero ante una decisión que, según sostiene, habría provocado un escándalo si hubiese beneficiado a un gobierno conservador.
En el Partido Demócrata y entre los sectores progresistas estadounidenses, las declaraciones han sido muy diferentes.
El senador Bernie Sanders ha felicitado a Lula por su extraordinaria reelección y ha elogiado su trayectoria en defensa de los trabajadores y de la democracia brasileña. Sanders confía en que esas prioridades continúen durante el próximo mandato.
El congresista Ro Khanna ha interpretado el triunfo como una victoria frente al extremismo político y ha reclamado expresamente que Trump respete los resultados electorales brasileños.
También se ha pronunciado el gobernador de California, Gavin Newsom, cuya oficina ha manifestado su satisfacción por mantener la cooperación con Brasil en democracia, medioambiente, derechos laborales y políticas económicas favorables a las familias trabajadoras.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se ha sumado a las celebraciones con un mensaje que reivindica la fuerza de la movilización popular.
Desde Canadá, el primer ministro Mark Carney ha felicitado a Lula y destacado la mejora de las relaciones bilaterales. Carney quiere aprovechar el nuevo mandato para ampliar las oportunidades comerciales, proteger el medioambiente y aumentar la prosperidad económica de ambos países.
El contraste dentro de Norteamérica es evidente: mientras Canadá plantea una agenda de cooperación y políticos demócratas estadounidenses celebran el resultado, el entorno familiar de Trump ha puesto el foco en la controversia electoral brasileña.
Europa: Von der Leyen celebra el triunfo y Sánchez ya había respaldado a Lula
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha sido una de las principales dirigentes europeas en reaccionar a la reelección brasileña.
En su felicitación ha asegurado que la democracia y el multilateralismo han ganado en Brasil. Von der Leyen ha destacado la buena marcha de las relaciones entre la Unión Europea y el Gobierno de Lula y ha defendido la continuidad de la cooperación durante los próximos años.
Su mensaje señala tres prioridades: el comercio libre y abierto, la defensa de un orden internacional basado en reglas y la ambición climática. Son asuntos especialmente importantes para las relaciones entre Brasil y Europa.
El resultado electoral llega en un momento en el que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur ocupa una posición central en las relaciones transatlánticas. La continuidad de Lula aporta estabilidad a las negociaciones políticas y económicas, aunque las diferencias sobre agricultura, protección ambiental y competencia comercial siguen siendo relevantes.
En España, Pedro Sánchez había expresado públicamente su apoyo a Lula antes de la segunda vuelta. El pasado 14 de octubre, el presidente del Gobierno defendió que el mandatario brasileño representaba un proyecto comprometido con la reducción de las desigualdades, la ampliación de derechos y la defensa de la democracia frente al autoritarismo.
Sánchez llegó a trasladarle todo su apoyo para la votación del 25 de octubre. Ese posicionamiento debe distinguirse de una felicitación posterior a las elecciones: en las primeras informaciones contrastadas de este lunes no figuraba todavía una nueva declaración suya tras conocerse el resultado definitivo.
La relación política entre Sánchez y Lula tiene una dimensión que supera las afinidades ideológicas. España mantiene importantes inversiones en Brasil y ambos gobiernos comparten intereses en las relaciones entre la Unión Europea y América Latina, la cooperación internacional y la transición energética.
En Portugal, el secretario general del Partido Socialista, José Luís Carneiro, ha felicitado a Lula y ha definido su elección como una importante victoria para la democracia. El dirigente portugués ha recordado los vínculos históricos, culturales, lingüísticos y económicos que unen a los dos países.
Las primeras reacciones europeas confirmadas muestran así una acogida favorable entre las instituciones comunitarias y dirigentes socialdemócratas. En el caso de otros líderes importantes, como Emmanuel Macron o Keir Starmer, no se había podido verificar todavía una declaración posterior al resultado en las informaciones consultadas durante la mañana del lunes.
Asia y África: India, Corea del Sur y Sudáfrica reivindican la cooperación
La repercusión de la victoria brasileña no se ha limitado al continente americano y a Europa. También han llegado mensajes desde Asia y África, donde Brasil mantiene relaciones estratégicas con algunas de las principales economías emergentes.
El primer ministro de India, Narendra Modi, ha felicitado personalmente a Lula por su reelección. Modi ha expresado su intención de profundizar en la asociación estratégica entre India y Brasil y ampliar la cooperación bilateral en distintos sectores.
El dirigente indio ha situado el resultado en un marco internacional más amplio: la defensa de los intereses del Sur Global y la construcción de un sistema internacional más inclusivo, equitativo y sostenible.
India y Brasil forman parte de los BRICS, un foro de cooperación de economías emergentes que ha ampliado su composición y que busca reforzar la influencia de estos países en la gobernanza económica internacional.
Desde Corea del Sur, el presidente Lee Jae-myung ha remitido una felicitación especialmente cercana. Ha expresado su satisfacción por la reelección de Lula, a quien ha presentado como un amigo y compañero, y ha confiado en que continúe desempeñando un papel relevante en el futuro de Brasil.
El mandatario surcoreano también ha recordado sus encuentros anteriores con Lula y ha manifestado su deseo de volver a reunirse con él. El mensaje refleja la importancia que Seúl concede a sus relaciones con una de las mayores economías del hemisferio sur.
Otro respaldo destacado ha llegado desde Sri Lanka. Su presidente, Anura Kumara Dissanayake, ha interpretado la victoria brasileña como una derrota de la corrupción, la división política y los discursos engañosos. Dissanayake ha felicitado al dirigente del PT y defendido la capacidad de los ciudadanos para rechazar proyectos políticos basados en el poder de las dinastías familiares.
En África, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, ha enviado uno de los mensajes más significativos por su contenido geopolítico.
Ramaphosa considera que la victoria de Lula tendrá consecuencias más allá de las fronteras brasileñas y representa un respaldo a las fuerzas progresistas y a los países del Sur Global. Su Gobierno pretende continuar fortaleciendo las relaciones bilaterales y la cooperación en los organismos internacionales.
Sudáfrica y Brasil comparten intereses en cuestiones como la reforma de las instituciones multilaterales, el desarrollo económico y la defensa de una mayor participación de las economías emergentes en las decisiones mundiales.
Estas felicitaciones reflejan que Lula mantiene relaciones políticas que trascienden las divisiones tradicionales entre izquierda y derecha. Modi, por ejemplo, dirige un Gobierno nacionalista y conservador, pero considera a Brasil un socio estratégico fundamental.
Flávio Bolsonaro rechaza la derrota y anuncia una ofensiva judicial
Mientras los mensajes internacionales reconocen mayoritariamente la victoria de Lula, su adversario ha optado por cuestionar el proceso electoral.
El senador Flávio Bolsonaro ha anunciado que no reconoce el resultado de la segunda vuelta y que recurrirá a sus abogados para intentar conseguir la anulación de los comicios.
Su principal argumento se centra en la decisión del magistrado del Tribunal Supremo Federal Cristiano Zanin de ampliar excepcionalmente dos horas el horario de votación en determinados colegios electorales que continuaban abiertos.
La decisión estuvo relacionada con problemas de transporte y condiciones meteorológicas que dificultaron la participación de algunos electores. La ampliación fue solicitada por ambas candidaturas, incluida la de Flávio Bolsonaro, aunque posteriormente su campaña cuestionó las circunstancias en las que se adoptó.
Bolsonaro ha alegado que la medida alteró las condiciones previstas para las elecciones y ha recordado que Zanin fue abogado de Lula antes de convertirse en magistrado.
No obstante, la impugnación anunciada no equivale a la existencia de un fraude demostrado. La justicia electoral brasileña ha proclamado la victoria del presidente y las objeciones de Bolsonaro deberán someterse a los procedimientos legales correspondientes.
El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, ha reconocido que la ampliación del horario generó dificultades técnicas y operativas, especialmente porque algunas urnas ya habían cerrado cuando se comunicó la decisión. Pese a ello, la autoridad electoral ha dado por válido el resultado del escrutinio.
La diferencia entre ambos candidatos supera los 4,4 millones de votos. Es un margen considerablemente mayor que el de las elecciones de 2022, cuando Lula derrotó al entonces presidente Jair Bolsonaro por algo más de 2,1 millones de sufragios.
El propio Lula ha interpretado su triunfo como una derrota del negacionismo y la mentira. En su discurso después de las elecciones prometió gobernar para todos los brasileños y defendió la soberanía nacional, en una referencia política que también puede entenderse dentro de sus tensiones con Washington.
La victoria tiene otra particularidad histórica: es la primera vez desde el restablecimiento de la democracia brasileña que el candidato que quedó segundo en la primera vuelta consigue imponerse en la segunda.
Brasil inicia una nueva etapa con Lula y un escenario internacional dividido
El resultado del 25 de octubre permite a Lula alcanzar un cuarto mandato presidencial, una circunstancia inédita en la historia democrática brasileña. También confirma su capacidad para recuperar apoyos después de haber quedado por detrás de Flávio Bolsonaro en la primera ronda electoral.
Las reacciones internacionales muestran dos tendencias. Por un lado, los dirigentes progresistas interpretan el resultado como una victoria frente al avance de la derecha radical en América Latina. Por otro, numerosos gobiernos conservadores han optado por felicitar al vencedor y defender la continuidad de sus relaciones económicas y diplomáticas con Brasil.
La posición de Estados Unidos merece especial atención. La ausencia inicial de una declaración oficial de Trump contrasta con la rápida felicitación de Canadá y con los mensajes de destacados representantes del Partido Demócrata estadounidense. Las relaciones comerciales, los aranceles y la soberanía brasileña seguirán siendo cuestiones delicadas para ambos gobiernos.
En Europa, la reacción de Ursula von der Leyen demuestra el interés comunitario por mantener a Brasil como un socio internacional relevante. En Asia y África, las declaraciones de Modi, Ramaphosa y otros mandatarios refuerzan la posición de Lula como interlocutor de las economías emergentes.
Pero las felicitaciones no resuelven los desafíos que tiene por delante el presidente brasileño. La inflación, el coste de la vida, la seguridad pública, la desigualdad y la protección de la Amazonía continuarán siendo asuntos centrales de su mandato. También deberá afrontar las consecuencias políticas de unas elecciones muy polarizadas y la ofensiva judicial anunciada por su adversario.
Lula llega a esta nueva etapa con una victoria clara en votos, una importante red de apoyos internacionales y un país profundamente dividido. El reconocimiento diplomático ha llegado con rapidez. El desafío será convertir ese respaldo exterior y el resultado de las urnas en capacidad efectiva de gobierno durante los próximos cuatro años.
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