Mundo
Trump cerrará la campaña de las midterms junto al Lincoln Memorial
Trump cerrará su campaña para las midterms en Washington, junto al Lincoln Memorial, antes de una jornada que decidirá el control del Congreso.
Imagen: Tyler Loveless, CC BY-SA 3.0.
Resumen
- Trump hablará el 2 de noviembre junto al Reflecting Pool de Washington
- El acto será su último gran mensaje antes de las midterms del día 3
- El control de Cámara y Senado marcará la segunda mitad de su mandato
Donald Trump ha elegido uno de los escenarios más reconocibles de Washington para lanzar su último mensaje antes de las elecciones de medio mandato de Estados Unidos. El presidente tiene previsto intervenir este lunes 2 de noviembre junto al Reflecting Pool del Lincoln Memorial, a apenas unas horas de que los estadounidenses voten para renovar la Cámara de Representantes y parte del Senado.
La Casa Blanca prepara el discurso como el mensaje final de Trump antes de las midterms del 3 de noviembre, centrado en defender la agenda impulsada por su Administración y por los republicanos del Congreso desde el comienzo de su segundo mandato. El escenario tampoco es casual: el presidente ha dedicado una atención considerable a la remodelación del estanque frente al Lincoln Memorial, convertido durante meses en uno de sus proyectos más personales en la capital.
Trump elige Washington para su último mensaje electoral
El acto llegará después de una frenética recta final. Este domingo Trump volvió a la carretera electoral con mítines en Dubuque, Iowa, y Salina, Kansas, dos estados donde los republicanos afrontan carreras más disputadas de lo habitual. El presidente había cancelado inicialmente esas apariciones para sustituirlas por actos telefónicos, pero acabó recuperándolas ante la importancia de varias contiendas.
El lunes cambiará los pabellones de campaña por Washington. Según los planes conocidos, Trump utilizará el entorno del Lincoln Memorial Reflecting Pool para presentar el balance de sus dos primeros años de segundo mandato y pedir a los votantes que mantengan el control republicano del Capitolio.
No es una elección presidencial, claro. Pero Trump lleva semanas comportándose como si su nombre estuviera, al menos políticamente, en todas las papeletas. En distintos actos ha pedido a sus seguidores que voten como si él fuese candidato. Las midterms se han convertido así en un examen bastante directo sobre su presidencia y sobre la capacidad del movimiento MAGA para movilizar a su base cuando el propio Trump no aspira a ningún cargo.
La Cámara y el Senado, en juego
Los republicanos llegan al 3 de noviembre intentando conservar el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Esa es la verdadera dimensión del voto: una victoria demócrata en cualquiera de las dos cámaras complicaría considerablemente la segunda mitad del mandato presidencial.
La Cámara puede determinar la capacidad de Trump para aprobar legislación y presupuestos. El Senado, por su parte, resulta decisivo para confirmaciones y buena parte de la agenda presidencial. La propia Casa Blanca lleva meses preparando distintos escenarios para gobernar si los demócratas recuperan terreno en el Congreso.
Más de 52 millones de estadounidenses ya habían votado anticipadamente antes de la jornada electoral, una cifra que confirma hasta qué punto buena parte de la elección se está resolviendo antes de que abran los colegios el martes.
Economía, precios y guerra marcan las midterms
Trump llega al cierre de campaña intentando convencer a los estadounidenses de que la situación económica es mejor de lo que refleja el malestar de muchos hogares. El presidente ha destacado durante sus mítines el crecimiento económico, el empleo y sus políticas fiscales.
El problema para los republicanos está en otro sitio: el coste de la vida sigue pesando sobre el electorado. Precios de alimentos, vivienda y combustible aparecen repetidamente entre las preocupaciones de los votantes, mientras los demócratas intentan convertir el bolsillo en el gran argumento contra la Administración.
La guerra con Irán también atraviesa la campaña y se mezcla con el debate sobre precios, gasto público y política exterior. Para Trump, la apuesta consiste en convencer a sus votantes de que un Congreso republicano es necesario para continuar su programa. Para los demócratas, la elección ofrece la oportunidad de imponer un contrapeso institucional a la Casa Blanca.
El presidente afronta ese examen con unos índices de popularidad modestos. Una encuesta Reuters/Ipsos publicada el 26 de octubre situó su aprobación en el 32%, después de haber tocado mínimos anteriormente.
Iowa y Kansas muestran por qué Trump sigue haciendo campaña
La presencia del presidente este domingo en Iowa y Kansas resume bastante bien la inquietud republicana. Son territorios donde el partido suele competir desde posiciones favorables, pero varias carreras se han estrechado durante la campaña.
En Iowa, los republicanos defienden un escaño del Senado, la gobernación y distritos de la Cámara que han ganado competitividad. En Kansas, el demócrata Adam Hamilton ha planteado una batalla más complicada de lo esperado por el escaño senatorial republicano.
Trump había decidido inicialmente cancelar los dos desplazamientos y multiplicar los denominados tele-rallies, actos telefónicos capaces de alcanzar varios estados en poco tiempo. Terminó dando marcha atrás. A dos días de las urnas, al parecer, hasta un mitin que parecía prescindible vuelve a caber en la agenda.
El simbolismo del Lincoln Memorial y un estanque problemático
El escenario escogido para el lunes añade otra capa a la historia. El Reflecting Pool se extiende entre el Lincoln Memorial y el Washington Monument, en pleno National Mall, uno de los espacios con mayor carga histórica y política de Estados Unidos.
Trump ha convertido la renovación del Reflecting Pool en una de las actuaciones más visibles de su remodelación de Washington. El proyecto, sin embargo, ha estado acompañado de problemas técnicos, reparaciones adicionales y controversia durante buena parte del año.
Hay además un detalle peculiar para el acto electoral: el Servicio de Parques Nacionales mantiene restricciones temporales de acceso al propio estanque, los caminos adyacentes y algunas zonas de césped mientras continúan los trabajos. La orden vigente prolonga esas limitaciones hasta el 20 de noviembre de 2026, aunque un acontecimiento presidencial puede desarrollarse con un dispositivo específico y zonas de acceso controladas.
El lugar tiene, por supuesto, una dimensión que va mucho más allá de Trump. Desde las escalinatas del Lincoln Memorial, Martin Luther King Jr. pronunció en 1963 su histórico discurso durante la Marcha sobre Washington. El entorno sigue siendo utilizado para manifestaciones políticas y actos vinculados a los derechos civiles.
Un discurso para intentar mantener el Congreso republicano
El mensaje del lunes tendrá un destinatario evidente: el votante republicano que todavía no haya acudido a las urnas. La intención será movilizarlo antes de una jornada electoral en la que cada escaño puede alterar el margen de maniobra de Trump durante los dos años siguientes.
El presidente llega además después de una campaña inusualmente personal. Ha recorrido estados tradicionalmente republicanos, ha intensificado sus intervenciones telefónicas y ha colocado su propia gestión en el centro de elecciones en las que, formalmente, se eligen congresistas, senadores, gobernadores y cargos estatales.
Para los candidatos republicanos existe una paradoja conocida. Necesitan a Trump para movilizar a una parte decisiva de la base conservadora, pero el presidente también puede activar el voto contrario en distritos y estados competitivos. Las elecciones del martes medirán precisamente hasta dónde sigue funcionando esa capacidad de arrastre electoral.
El 3 de noviembre medirá el poder político de Trump
El Lincoln Memorial proporcionará a Trump un último escenario antes de que hablen las urnas. El resultado de las midterms determinará mucho más que el reparto de escaños: decidirá si el presidente puede seguir gobernando con un Congreso aliado o si tendrá que convivir durante la segunda mitad de su mandato con una oposición reforzada y capacidad para bloquear parte de su agenda.
La fotografía política, por tanto, llegará después del discurso. Trump puede cerrar la campaña junto a uno de los monumentos más reconocibles de Estados Unidos, defender sus dos primeros años de mandato y reclamar otra victoria republicana. Desde el martes, serán los votantes quienes decidan cuánto poder conserva realmente.
-
NaturalezaTerremotos en España: Granada registra dos seísmos este 1 de noviembre
-
NaturalezaIncendios en España este 1 de noviembre: calma y riesgo creciente
-
MundoKast cae al 29% tras rebajar penas a 56 agresores sexuales de menores
-
EspañaAccidente de Urda: balance, víctimas y novedades cuatro días después
-
MundoEE.UU. cambia la hora este domingo con la reforma frenada en el Senado
-
Historia1 de noviembre: efemérides de España y del mundo que hicieron historia
-
CulturaSantoral de hoy, 1 de noviembre: Todos los Santos y qué se celebra
-
DeportesAntonelli, a dos puntos del Mundial: qué necesita en el GP de México
-
EstiloHoróscopo de hoy 1 de noviembre: qué espera a cada signo del zodiaco
-
HistoriaDescubren en Caraca un templo romano de hace 2.000 años en Guadalajara
-
EspañaOKDiario reúne a jueces y fiscales tras pagos y apoyo ligado al PP
-
EspañaUn escalador de 30 años muere electrocutado por un cable caído en Plan