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Cultura

Muere Elke Sommer a los 85 años: de «El premio» al inspector Clouseau

La actriz alemana Elke Sommer falleció a los 85 años en Los Ángeles. Ganó un Globo de Oro por El premio y brilló junto a Peter Sellers en Clouseau.

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Elke Sommer

Imagen: NBC Television, dominio público.

Resumen

  • Elke Sommer murió el 28 de octubre a los 85 años en su casa de Los Ángeles
  • Su entorno atribuye el fallecimiento a una insuficiencia cardíaca
  • Ganó un Globo de Oro por El premio y actuó junto a Peter Sellers

La actriz alemana Elke Sommer ha muerto a los 85 años en su domicilio de Bel Air, en Los Ángeles, el miércoles 28 de octubre de 2026. La intérprete, una de las figuras europeas que consiguieron hacerse un nombre en el Hollywood de los años sesenta, alcanzó la fama internacional gracias a películas como El premio (1963), junto a Paul Newman, y El nuevo caso del inspector Clouseau (1964), en la que compartió protagonismo con Peter Sellers.

Sommer falleció a causa de una insuficiencia cardíaca, según la información facilitada por su entorno familiar, después de permanecer un largo periodo postrada en la cama. Su muerte se produjo apenas tres meses después de la de su marido, Wolf Walther, fallecido en julio a los 77 años tras padecer cáncer. La actriz habría cumplido 86 años el próximo 5 de noviembre.

Nacida en Berlín en 1940, Elke Sommer desarrolló una carrera que abarcó cerca de seis décadas, con alrededor de un centenar de apariciones en producciones cinematográficas y televisivas. Trabajó con algunas de las principales estrellas estadounidenses de su generación, ganó un Globo de Oro en 1964 y encontró también espacio para el teatro, la música y la pintura.

Su trayectoria refleja una época en la que Hollywood convirtió a varias actrices europeas en símbolos de sofisticación y glamour. Sommer aprovechó aquella oportunidad, aunque durante buena parte de su carrera tuvo que convivir con una etiqueta, la de símbolo sexual, que a menudo eclipsaba su trabajo interpretativo.

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De qué ha muerto Elke Sommer y qué se sabe de sus últimos días

El fallecimiento de Elke Sommer se produjo alrededor de las diez de la noche del miércoles 28 de octubre, hora de Los Ángeles, en su residencia del exclusivo barrio de Bel Air.

Su hijastro, Sebastian Walther, confirmó la noticia a la prensa alemana. Las informaciones difundidas por personas próximas a la familia señalan que la actriz atravesaba una etapa de salud delicada y que había permanecido encamada durante un periodo prolongado.

La causa comunicada de su muerte fue una insuficiencia cardíaca, aunque no se han hecho públicos detalles médicos adicionales sobre las enfermedades que pudiera padecer.

Su situación personal había cambiado considerablemente desde el 22 de julio de 2026, cuando murió su segundo marido, el empresario hotelero alemán Wolf Walther. Ambos estaban casados desde 1993 y habían compartido más de tres décadas de vida.

El fotógrafo alemán Erwin Schneider, amigo de la actriz desde hacía años, explicó que su estado de salud había empeorado después de aquella pérdida. No obstante, no existe información médica que permita establecer una relación causal entre el fallecimiento de su marido y el de Sommer.

De acuerdo con los deseos expresados por la intérprete, está previsto que sus cenizas y las de Walther sean trasladadas a Marloffstein, en Baviera, donde se encuentra la tumba familiar y donde la pareja contrajo matrimonio.

De Berlín a Hollywood: el inesperado comienzo de su carrera

Elke Sommer nació el 5 de noviembre de 1940 en Berlín, con el nombre de Elke Schletz. Era hija de un pastor protestante y pasó parte de su infancia en Baviera, adonde su familia se trasladó durante la Segunda Guerra Mundial.

Su primera aspiración profesional no estaba relacionada con la interpretación. Tenía una considerable facilidad para los idiomas, llegó a hablar seis lenguas y contemplaba dedicarse a la traducción.

El cine apareció durante unas vacaciones en Italia en 1958. Tras participar en un concurso de belleza en Viareggio, su imagen llamó la atención de profesionales de la industria cinematográfica, entre ellos el actor y director Vittorio De Sica.

Aquella circunstancia abrió las puertas de sus primeros trabajos como actriz en Europa. Pronto comenzó a participar en producciones italianas y alemanas, mientras su dominio de los idiomas facilitaba que pudiera trabajar en distintos países.

En 1959 intervino en El barco de la muerte, junto a Horst Buchholz, y posteriormente amplió su carrera a producciones británicas.

El salto decisivo llegaría a principios de los años sesenta, cuando el productor estadounidense Pandro S. Berman se interesó por ella y le ofreció participar en una película que acabaría cambiando su trayectoria.

«El premio», la película que le dio su primer gran reconocimiento

En 1963, Elke Sommer compartió reparto con Paul Newman y Edward G. Robinson en El premio, un thriller dirigido por Mark Robson y ambientado alrededor de la ceremonia de entrega de los premios Nobel en Estocolmo.

La actriz interpretaba a una mujer encargada de acompañar al personaje de Newman, un escritor galardonado que termina involucrado en una trama de intriga internacional.

Aunque no era el papel principal, su participación llamó la atención de la industria cinematográfica estadounidense.

En 1964 recibió el Globo de Oro a la nueva estrella del año en la categoría femenina, un reconocimiento que consolidó su llegada a Hollywood.

El galardón coincidió con el comienzo de una etapa especialmente intensa. En pocos años pasó de intervenir en producciones europeas a compartir pantalla con algunas de las figuras más conocidas del cine estadounidense.

Elke Sommer y Peter Sellers: su éxito con el inspector Clouseau

Una de las interpretaciones más recordadas de Sommer llegó en 1964 con El nuevo caso del inspector Clouseau, cuyo título original es A Shot in the Dark.

La comedia, dirigida por Blake Edwards, era la segunda película de la saga iniciada con La Pantera Rosa y volvió a situar a Peter Sellers en el papel del inspector Jacques Clouseau.

Sommer interpretó a Maria Gambrelli, una criada que se convierte en sospechosa de asesinato. Clouseau, convencido de su inocencia y atraído por ella, acaba provocando una sucesión de situaciones disparatadas mientras intenta resolver el caso.

La película contribuyó decisivamente a consolidar el personaje de Sellers y se convirtió en uno de los títulos más reconocibles de la serie.

Para Sommer supuso también una oportunidad de demostrar sus posibilidades en la comedia cinematográfica, un género en el que continuaría trabajando durante buena parte de aquella década.

Su presencia en Hollywood se extendió a películas como El arte de amar (1965), junto a James Garner y Dick Van Dyke, y Boy, Did I Get a Wrong Number! (1966), con Bob Hope.

También apareció en The Wrecking Crew (1968), una aventura de espionaje protagonizada por Dean Martin y en cuyo reparto figuraba Sharon Tate.

La actriz se movía con soltura entre la comedia romántica, el cine de espionaje y las producciones de entretenimiento. No siempre le ofrecieron personajes especialmente complejos, pero consiguió mantener una actividad profesional poco habitual para una intérprete europea en el Hollywood de aquella época.

Del cine de terror a la pintura: una trayectoria más amplia

Aunque su imagen pública quedó especialmente asociada a las comedias de los sesenta, Elke Sommer siguió trabajando en diferentes géneros cinematográficos durante las décadas posteriores.

En los años setenta participó en dos películas del cineasta italiano Mario Bava, Barón sanguinario (1972) y Lisa y el diablo (1973), obras que posteriormente adquirieron notoriedad entre los aficionados al cine de terror europeo.

También intervino en una adaptación cinematográfica de Agatha Christie, And Then There Were None (1974), y en la comedia británica Carry On Behind (1975).

Su carrera incluyó actuaciones teatrales, programas de televisión y colaboraciones musicales. En 1978 apareció en El show de los Teleñecos, una de las producciones televisivas más populares de la época.

Sin embargo, la interpretación nunca fue su única dedicación artística.

Desde mediados de los años sesenta desarrolló una actividad paralela como pintora, utilizando también el seudónimo E. Schwartz. Con el paso del tiempo, especialmente a partir de los noventa, la pintura fue adquiriendo mayor importancia mientras reducía progresivamente sus apariciones cinematográficas.

En el año 2000 participó en el doblaje alemán de El emperador y sus locuras, de Disney, prestando su voz al personaje de Yzma.

Todavía volvió a trabajar ante las cámaras en etapas posteriores, aunque ya lejos de la intensa actividad cinematográfica que había mantenido durante sus años de mayor popularidad.

Sommer tampoco estuvo completamente alejada de los conflictos propios de la industria del espectáculo. En 1993 ganó un importante litigio por difamación contra Zsa Zsa Gabor y su marido, que fueron condenados a pagarle 3,3 millones de dólares después de una disputa pública.

El episodio recibió una considerable atención mediática, aunque representa una parte menor de una biografía profesional mucho más extensa.

Elke Sommer, una de las actrices europeas que conquistaron Hollywood

La muerte de Elke Sommer supone la desaparición de una de las intérpretes alemanas con mayor proyección internacional durante la segunda mitad del siglo XX.

Su llegada a Estados Unidos coincidió con un momento en el que los estudios buscaban rostros europeos capaces de aportar atractivo internacional a sus producciones. En ese contexto, la actriz construyó una carrera que la llevó a trabajar con Paul Newman, Peter Sellers, Dean Martin, Bob Hope y James Garner.

Hollywood destacó durante años su apariencia física, pero su filmografía muestra una profesional capaz de desenvolverse en distintos idiomas, países y géneros cinematográficos.

La propia Sommer había restado importancia en diversas entrevistas a su consideración como símbolo sexual. Entendía el atractivo de sus personajes como parte de la interpretación y no como una característica que definiera por completo su identidad artística.

Su legado está especialmente vinculado a dos películas que siguen identificándola ante el gran público: El premio, que le proporcionó su Globo de Oro, y El nuevo caso del inspector Clouseau, donde compartió pantalla con uno de los grandes nombres de la comedia cinematográfica.

Elke Sommer murió el 28 de octubre de 2026, ocho días antes de cumplir 86 años. Deja una filmografía internacional que permite recordar una trayectoria bastante más amplia que la imagen de estrella glamurosa con la que Hollywood la presentó al mundo.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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