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El Gobierno de Ayuso exige la dimisión de Sánchez y Puente tras Urda

El Gobierno de Ayuso reclama la salida de Sánchez y Puente tras Urda, mientras la investigación sigue abierta y el ministro rechaza dimitir.

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El Gobierno de Ayuso exige la dimisión

Imagen: PP Comunidad de Madrid, CC BY 2.0.

Resumen

  • El Gobierno de Ayuso exige la salida de Sánchez y Puente tras Urda
  • Puente rechaza dimitir mientras continúa la investigación del accidente
  • Las causas del choque siguen abiertas y aún no hay responsabilidades cerradas

El Gobierno de la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso ha reclamado este viernes la dimisión de Pedro Sánchez y Óscar Puente tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Su portavoz, Miguel Ángel García Martín, ha asegurado que el presidente del Gobierno y el ministro de Transportes «no pueden seguir ni un minuto más» en sus cargos y ha ido todavía más lejos: considera que ambos «deben abandonar la política para siempre».

La exigencia llega después del choque entre un AVE de Renfe y un tren Iryo, una tragedia que ha dejado al menos 69 muertos y más de un centenar de heridos. La investigación continúa abierta y todavía no ha establecido definitivamente la cadena completa de causas y responsabilidades del siniestro. Ese matiz importa: una cosa es la responsabilidad política que reclaman distintos partidos y otra, bastante distinta, lo que terminen acreditando las investigaciones técnica y judicial.

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El Gobierno madrileño eleva la presión sobre Sánchez y Puente

Las declaraciones de García Martín han llegado después de la reunión del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid. El Ejecutivo regional ha aprobado una declaración institucional en la que reclama el «total esclarecimiento» del accidente y la «inmediata asunción de responsabilidades».

El portavoz madrileño ha vinculado lo ocurrido en Urda con el accidente de Adamuz, registrado meses antes, y ha señalado que ambas catástrofes ferroviarias suman 115 víctimas mortales. A partir de ahí ha endurecido considerablemente el mensaje político contra Moncloa y el Ministerio de Transportes.

«Ya se les han terminado las excusas», ha sostenido García Martín al pedir la marcha de Sánchez y Puente. También ha acusado al ministro de estar más pendiente de las redes sociales que de gestionar el ferrocarril y ha señalado directamente años de falta de inversión, presupuestos y gestión como origen del deterioro que, a juicio del Gobierno madrileño, padece la red.

Se trata, en este punto, de acusaciones políticas. La investigación del accidente de Urda todavía no ha establecido que una falta general de inversión sea la causa de la colisión ni ha cerrado la atribución de responsabilidades.

Madrid sostiene que el accidente «se podría haber evitado»

El Gobierno autonómico considera que el Ejecutivo central debería haber adoptado medidas después de la tragedia de Adamuz. García Martín ha asegurado que el accidente de Urda «se podría haber evitado» si se hubiesen extraído entonces las conclusiones adecuadas.

La afirmación contrasta con el estado todavía provisional de las pesquisas. Los investigadores están reconstruyendo las comunicaciones, las decisiones adoptadas desde el centro de control y el comportamiento de los sistemas de seguridad para determinar qué falló exactamente y por qué el AVE terminó encontrándose con el Iryo detenido en la misma vía.

La investigación de Urda sigue abierta

Uno de los elementos que se examinan es la incidencia registrada en el sistema LZB, utilizado para supervisar la circulación ferroviaria. Tras el problema técnico se activaron los procedimientos previstos para operar en condiciones degradadas. Lo que debe aclararse es cómo se desarrolló posteriormente la gestión de los trenes y qué decisiones desembocaron en la colisión.

El trabajador del centro de control de Adif relacionado con la autorización para que el AVE reanudara la circulación se ha acogido a su derecho a no declarar durante las pesquisas. Ese hecho, por sí solo, no determina ninguna responsabilidad penal ni permite cerrar las causas del accidente.

La investigación debe establecer qué información tenía disponible el centro de control, qué instrucciones recibieron los maquinistas, qué protocolos se aplicaron y cómo respondieron los distintos sistemas de protección ferroviaria durante los minutos previos al impacto.

También se analiza por qué el Iryo que permanecía detenido no consiguió reanudar la marcha antes de ser alcanzado. Los investigadores trabajan con registros técnicos, comunicaciones, documentación operativa y otros datos para reconstruir una secuencia que todavía presenta interrogantes esenciales.

Puente rechaza dimitir y promete asumir responsabilidades

Mientras el Gobierno de Ayuso exige su salida, Óscar Puente ha descartado abandonar el Ministerio. El titular de Transportes sostiene que su responsabilidad inmediata consiste en esclarecer lo sucedido, ofrecer explicaciones y plantear medidas para recuperar la confianza en el sistema ferroviario.

Puente ha rechazado convertir al trabajador del centro de control en único responsable antes de que terminen las investigaciones. El ministro ha defendido que no utilizará a ningún empleado como «escudo» y que las responsabilidades deberán determinarse cuando existan conclusiones suficientes.

Sobre su propia continuidad, la posición del ministro es clara: no dimite. Puente entiende que asumir responsabilidades pasa en este momento por comparecer, explicar lo ocurrido, revisar los protocolos y aplicar las medidas que resulten necesarias.

También ha señalado que, si se acreditan deficiencias organizativas o de control, se actuará sobre ellas y que se exigirán las responsabilidades individuales que puedan corresponder. Según su versión, Pedro Sánchez tampoco le ha pedido que abandone el cargo.

Sánchez admite que la confianza en la alta velocidad está dañada

Pedro Sánchez también ha reconocido la gravedad de la situación. El presidente del Gobierno ha admitido que existe una confianza quebrada en la alta velocidad y que resulta inasumible que España haya sufrido dos accidentes ferroviarios de gran magnitud en un periodo tan corto.

El Ejecutivo sostiene que su prioridad es recuperar la seguridad y la confianza mediante inversiones, cambios técnicos y las medidas que se desprendan de las investigaciones. Transportes estudia incluso fórmulas más drásticas para determinadas obras, como suspender temporalmente algunos servicios mientras se acometen renovaciones de gran envergadura.

La respuesta no convence al Gobierno madrileño. Para el Ejecutivo de Ayuso, la responsabilidad política debe alcanzar tanto al ministro de Transportes como al presidente que lo mantiene en el cargo.

Urda abre una batalla política por las responsabilidades

El accidente de Urda ha dejado de ser únicamente una emergencia ferroviaria y una investigación técnica. Se ha convertido también en una crisis política de primer nivel sobre quién debe responder por el funcionamiento de la red y en qué momento corresponde hacerlo.

El Gobierno de Ayuso ha elegido una posición especialmente contundente: no pide solo explicaciones o cambios en Transportes, sino la dimisión de Sánchez y Puente y su abandono de la política. Frente a esa exigencia, el ministro reivindica esperar a conocer los hechos y sostiene que marcharse no es, en este momento, la forma adecuada de asumir responsabilidades.

Entre ambos discursos permanece lo esencial. Hay 69 personas fallecidas, más de un centenar de heridos y una investigación que todavía debe explicar cómo dos trenes terminaron compartiendo una vía en circunstancias que nunca deberían haber desembocado en una colisión.

Las responsabilidades políticas se adelantan a las conclusiones

La presión sobre el Gobierno crecerá mientras avancen las investigaciones sobre Urda y se conozcan nuevos detalles de las comunicaciones y los protocolos aplicados. La petición de Ayuso sitúa ya las responsabilidades políticas en el centro de la discusión pública, incluso antes de que exista una conclusión técnica definitiva.

Las dimisiones pueden debatirse desde este momento. Las causas del accidente, en cambio, tendrán que demostrarse. Y esa diferencia será decisiva para separar la batalla partidista de las responsabilidades que finalmente determine la investigación.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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