España
La Acampada 26S abandona Sol para preparar la huelga general del 11N
La mayoría de las comisiones de la Acampada 26S deja la Puerta del Sol y traslada su actividad a los barrios antes de la huelga general del 11N.
Imagen: Mestik78, CC0 1.0.
Resumen
- La mayoría de las comisiones de la Acampada 26S abandona Sol
- El movimiento centra sus fuerzas en la huelga general del 11 de noviembre
- La protesta se trasladará a los barrios y mantendrá actividad organizada
La mayoría de las comisiones que han sostenido durante más de un mes la Acampada 26S en la Puerta del Sol ha decidido abandonar progresivamente la plaza y trasladar su actividad a los barrios de Madrid. El objetivo inmediato es concentrar fuerzas en la huelga general del 11 de noviembre, convocada alrededor de reivindicaciones como la vivienda, los salarios y el coste de la vida.
La decisión no supone, según sus organizadores, el final de la movilización. La estructura creada durante estas semanas pretende transformarse en el denominado Movimiento 26S, con presencia territorial y capacidad para mantener la protesta fuera de Sol. El repliegue llega también después de que la Delegación del Gobierno considerara que podía resultar legítimo poner fin a la concentración.
De la Puerta del Sol a los barrios de Madrid
La decisión pone fin, al menos para la mayoría de sus organizadores, a una etapa iniciada el 26 de septiembre. Durante más de un mes, la acampada convirtió uno de los lugares más visibles de Madrid en el centro de una movilización centrada en el derecho a la vivienda y las dificultades para acceder a un alquiler asequible.
Las comisiones reconocen cierto desgaste tras semanas de actividad continuada, aunque presentan la salida de Sol como una transformación y no como una retirada política. La intención es trasladar a los barrios las redes construidas durante la protesta, precisamente cuando faltan pocos días para el paro general.
La organización territorial tampoco parte de cero. Durante octubre, la acampada ya había planteado la creación de comités de barrio y asambleas sectoriales con la intención de mantener la movilización cuando desaparecieran las tiendas de campaña. Sol deja de ser el centro físico de la protesta, pero la estructura aspira a seguir funcionando.
La salida será progresiva y Sol no queda vacío de inmediato
El desmontaje no significa que la Puerta del Sol vaya a quedar despejada de un momento para otro. La marcha se está produciendo de forma progresiva y algunas personas han expresado su intención de permanecer en la plaza pese a la decisión adoptada por las principales comisiones.
También existen diferencias entre los propios acampados. Mientras las estructuras que han llevado buena parte de la organización trasladan su actividad, otros participantes no vinculados directamente a esas comisiones rechazan marcharse. Continúa asimismo el colectivo formado por personas sin hogar surgido durante las semanas de protesta.
El escenario es, por tanto, menos sencillo que un desmontaje completo. La organización política de la acampada considera agotada esta fase, pero todavía queda presencia en la plaza y la desaparición total del asentamiento no tiene por qué producirse de manera inmediata.
La advertencia de la Delegación marcó el escenario
La salida llega después de varias semanas de disputa institucional sobre la continuidad de la protesta. A comienzos de octubre, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó la medida cautelar solicitada por la Comunidad de Madrid para forzar una actuación contra el campamento.
Con el paso de las semanas, sin embargo, la situación administrativa cambió. La Delegación del Gobierno comunicó a la asesoría legal de la acampada que, una vez transcurrido más de un mes de concentración y atendiendo a la evolución de los acontecimientos, podía resultar legítimo ponerle fin.
Los organizadores sostienen que su decisión de abandonar Sol responde a una valoración interna sobre el momento de la movilización y no a un desalojo. La diferencia no es menor: una cosa es que una administración considere agotada la cobertura de una concentración y otra que se produzca una expulsión forzosa de los acampados.
La huelga general del 11 de noviembre pasa al primer plano
El calendario explica buena parte del movimiento. La huelga general del 11 de noviembre está llamada a convertirse en la siguiente gran prueba para las organizaciones que han participado en la protesta de Sol y para los sindicatos que respaldan la convocatoria.
Las reivindicaciones van más allá de un único asunto. El paro incorpora demandas relacionadas con vivienda, salarios, precariedad, jornada laboral y coste de la vida, aunque el acceso a un hogar asequible ocupa un espacio central después de meses de presión sobre los alquileres y los precios inmobiliarios.
Ahí quiere concentrar ahora su capacidad organizativa el Movimiento 26S. La apuesta consiste en pasar de una protesta muy visible, pero físicamente limitada a una plaza, a una movilización distribuida que pueda extenderse por centros de trabajo, barrios y otros puntos de Madrid.
Una huelga en plena cuenta atrás electoral
La fecha incorpora además un evidente componente político. La huelga llegará poco antes del inicio de la campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre, lo que coloca asuntos como la vivienda, los salarios y el coste de la vida en pleno debate electoral.
La propia Acampada 26S reivindica haber contribuido a situar la crisis de la vivienda entre los principales asuntos políticos del momento. Más allá de la valoración que haga el movimiento sobre su influencia, el problema del acceso a una casa se ha consolidado como una cuestión central para partidos, sindicatos y organizaciones sociales.
El 11N permitirá medir algo bastante más concreto que los comunicados. Servirá para comprobar hasta dónde llega la capacidad de movilización construida durante las semanas de acampada cuando abandona Sol y tiene que trasladarse a los centros de trabajo y a los barrios.
La protesta cambia de escenario antes del 11N
La Acampada 26S pone así fin a su principal etapa en la Puerta del Sol después de más de un mes de movilización. La mayoría de sus comisiones abandona el campamento, pero pretende conservar la estructura creada y convertirla en un movimiento con actividad fuera del centro de Madrid.
El siguiente examen tiene fecha: 11 de noviembre. Hasta entonces, la prioridad de los organizadores será preparar la huelga general y trasladar a los barrios una protesta que nació alrededor de las tiendas de campaña. Sol pierde buena parte del campamento, pero siguen abiertas las cuestiones que lo llevaron hasta allí: alquileres, salarios, desahucios y acceso a la vivienda.
-
NaturalezaTerremotos en España: León y Granada suman seísmos este 31 de octubre
-
NaturalezaIncendios en España: 2026 deja 21 muertos y 275.000 hectáreas quemadas
-
NaturalezaLos embalses de España cierran octubre al 56,8%: reservas por cuencas
-
EspañaAccidente de Urda: qué se sabe tres días después y cuál es el balance
-
CulturaDaddy Yankee estrena ‘La Postal’: 15 canciones con Cardi B y Bizarrap
-
EspañaEl rescate de Urda se reanuda este sábado con perros en la zona cero
-
HistoriaSantoral de hoy, 31 de octubre: San Quintín y San Alonso Rodríguez
-
EspañaEl AVE avisó de que la vía estaba ocupada y Atocha le dio paso en Urda
-
EspañaAdif repara la catenaria de Aranjuez para normalizar Madrid-Valencia
-
MundoUn tribunal de EE.UU. abre la puerta a restablecer el TPS venezolano
-
MundoPolonia se tensa tras la suspensión del presidente del Constitucional
-
EstiloHoróscopo de hoy 31 de octubre: amor, trabajo y dinero signo a signo