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Economía

La pesca pide al próximo Gobierno relevo generacional y marineros

Armadores y cofradías alertan de la escasez de marineros y el envejecimiento de la pesca española. Reclaman medidas al Gobierno que salga del 29N.

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La pesca pide soluciones

Resumen

  • Armadores y cofradías piden medidas ante la falta de marineros
  • El 73 % de los trabajadores del mar superaba los 40 años en 2025
  • La formación y la modernización de la flota son retos pendientes

El sector pesquero español reclama soluciones urgentes a la falta de marineros y al envejecimiento de sus trabajadores. Los armadores y las cofradías de pescadores han pedido este martes, 3 de noviembre de 2026, a los partidos políticos que concurren a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre que incorporen medidas concretas para garantizar el futuro de la flota.

La petición se dirige también al Gobierno que salga de las urnas. La escasez de tripulantes y las dificultades para incorporar nuevas generaciones amenazan la continuidad de una actividad esencial para numerosas localidades costeras. El problema no se limita a encontrar personas dispuestas a trabajar en el mar: también afecta a la formación profesional, las condiciones laborales, la renovación de los barcos y los trámites necesarios para contratar personal cualificado.

El sector lleva años advirtiendo de esta situación. Ahora pretende que sus reivindicaciones ocupen un lugar en los compromisos electorales y, sobre todo, en las decisiones del próximo Ejecutivo. Porque una cosa es reconocer la importancia económica y social de la pesca y otra bastante distinta es conseguir que haya suficientes profesionales para mantenerla.

La preocupación cuenta con respaldo estadístico. Según los datos difundidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en junio de 2025, el 73 % de los trabajadores del mar superaba los 40 años, mientras que la edad media de los buques españoles sobrepasaba los 35. Dos cifras que ayudan a entender por qué el relevo generacional se ha convertido en una prioridad.

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La falta de relevo generacional amenaza el futuro de la pesca

El envejecimiento de los profesionales representa uno de los principales desafíos del sector pesquero español. La jubilación de trabajadores experimentados obliga a encontrar sustitutos capaces de asumir tareas que requieren conocimientos específicos, preparación técnica y experiencia a bordo.

La situación afecta tanto a la pesca artesanal como a las flotas de altura y gran altura, aunque sus necesidades son diferentes. En las embarcaciones pequeñas resulta especialmente importante mantener la continuidad de negocios familiares y actividades vinculadas a las economías locales. En los barcos de mayor tamaño, cubrir determinados puestos de responsabilidad puede convertirse en un problema operativo.

No se trata únicamente de sustituir a quienes se jubilan. La pesca necesita atraer profesionales jóvenes capaces de desarrollar una carrera laboral estable, acceder a las titulaciones correspondientes y asumir progresivamente responsabilidades dentro de las tripulaciones.

El problema tampoco es exclusivo de España. En julio de 2026, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, advirtió de que el empleo pesquero europeo había descendido un 15 % y de que la proporción de trabajadores menores de 40 años había pasado del 31 % al 26 %, según los datos del Comité Científico, Técnico y Económico de Pesca de la Unión Europea.

La pérdida de profesionales jóvenes pone de manifiesto una dificultad estructural que trasciende las fronteras nacionales y exige actuaciones coordinadas.

La escasez de marineros complica la actividad de los barcos

La falta de personal cualificado constituye el problema más inmediato para numerosos armadores. Una embarcación necesita disponer de una tripulación suficiente y cumplir los requisitos profesionales y de seguridad establecidos para poder desarrollar su actividad.

Encontrar trabajadores no siempre resulta sencillo. Las jornadas, las condiciones de navegación y el tiempo que los profesionales deben permanecer alejados de sus familias dificultan la incorporación de nuevos candidatos.

A ello se suma la competencia con otras actividades marítimas que pueden ofrecer condiciones laborales o posibilidades de conciliación diferentes.

La Confederación Española de Pesca (Cepesca) ya había identificado la escasez de tripulantes como uno de los principales problemas del sector en sus propuestas a los partidos políticos para las elecciones generales de 2023. Entre las medidas planteadas figuraban mejorar la formación y facilitar la contratación de trabajadores extranjeros.

Esta última posibilidad continúa siendo relevante. La pesca española cuenta con profesionales procedentes de países como Indonesia, Perú, Ghana, Senegal y Cabo Verde, cuya contribución ha sido reconocida por el propio Ministerio de Agricultura.

Sin embargo, incorporar trabajadores de otros países requiere resolver cuestiones administrativas y profesionales, entre ellas el reconocimiento de determinadas titulaciones y el cumplimiento de los requisitos necesarios para embarcar.

Formación, prácticas y titulaciones: las barreras de entrada

La formación marítimo-pesquera es otra pieza fundamental para garantizar el relevo generacional. Determinados puestos exigen titulaciones específicas y experiencia práctica, de manera que no basta con encontrar candidatos interesados en trabajar.

El documento sobre formación y relevo generacional elaborado por la Secretaría General de Pesca en 2024 identificaba varias líneas de actuación: impulsar la Formación Profesional Dual, facilitar las prácticas a bordo, mejorar la conexión entre estudiantes y armadores y adaptar las oportunidades formativas a las necesidades reales de las embarcaciones.

La experiencia práctica tiene especial importancia. Para obtener algunas titulaciones profesionales es necesario acreditar períodos de embarque, lo que obliga a disponer de barcos que puedan acoger a estudiantes.

En Galicia, una de las comunidades con mayor tradición pesquera, la Xunta convocó en 2026 ayudas financiadas con fondos europeos para facilitar estas prácticas. Las subvenciones estaban dirigidas a armadores que permitieran embarcar a alumnos de ciclos formativos náutico-pesqueros.

Se trata de una medida concreta para reducir las dificultades de acceso a la profesión, aunque por sí sola no resuelve los problemas de contratación ni garantiza que quienes terminan su formación permanezcan trabajando en el sector.

Renovar una flota envejecida para atraer trabajadores

El relevo generacional también está relacionado con las características de los barcos.

La antigüedad de parte de la flota supone un desafío para la modernización tecnológica, la eficiencia energética y las condiciones de trabajo. En julio de 2026, Planas recordó que la edad media de los buques pesqueros europeos se situaba entre los 35 y los 40 años.

La renovación de embarcaciones puede permitir incorporar tecnologías más eficientes, mejorar la seguridad y ofrecer instalaciones más adecuadas para las tripulaciones.

No obstante, modernizar la flota implica inversiones importantes y está condicionado por la normativa pesquera europea, que establece límites y requisitos relacionados con la capacidad de pesca.

El Gobierno español ha defendido ante la Unión Europea la necesidad de revisar determinadas reglas de la Política Pesquera Común para facilitar la modernización de los buques sin comprometer la sostenibilidad de los recursos.

La cuestión económica resulta decisiva. Un barco más moderno puede mejorar las condiciones laborales, pero las empresas necesitan disponer de financiación y perspectivas de rentabilidad suficientes para acometer esas inversiones.

Qué medidas reclama la pesca al próximo Gobierno

Las elecciones generales del 29 de noviembre ofrecen al sector una oportunidad para trasladar sus necesidades a los partidos que aspiran a gobernar España.

La petición formulada por armadores y cofradías este 3 de noviembre se centra en garantizar el relevo generacional y solucionar la falta de marineros. Ambas cuestiones están relacionadas, pero requieren respuestas que actúen sobre problemas diferentes.

Entre las medidas que las organizaciones pesqueras han defendido en los últimos años aparecen la adaptación de la formación profesional a las necesidades de la flota, la agilización de los procedimientos para incorporar trabajadores extranjeros y la modernización de las embarcaciones.

También han reclamado mejores condiciones para mantener la competitividad de las empresas y favorecer la incorporación de profesionales.

El futuro Ejecutivo tendrá que actuar, además, dentro del marco de la Política Pesquera Común de la Unión Europea. La regulación de la actividad, las posibilidades de pesca y buena parte de las ayudas disponibles dependen de decisiones comunitarias.

El Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), correspondiente al período 2021-2027, contempla instrumentos de apoyo a la capacitación profesional, la incorporación de jóvenes y la mejora de las condiciones a bordo.

España dispone, por tanto, de mecanismos sobre los que trabajar. El desafío consiste en convertir los compromisos políticos y los recursos disponibles en resultados efectivos para las tripulaciones y los armadores.

El futuro de los puertos depende de quienes trabajan en el mar

La falta de relevo en la pesca tiene consecuencias que van más allá de las propias embarcaciones. La actividad pesquera sostiene empleo en lonjas, instalaciones frigoríficas, astilleros, empresas de mantenimiento, transporte y comercialización de productos del mar.

Cuando disminuye la actividad de una flota, sus efectos pueden extenderse a otros negocios y trabajadores vinculados a los puertos.

La situación adquiere especial importancia en aquellas localidades costeras donde la pesca continúa siendo una fuente relevante de empleo y actividad económica.

Garantizar su continuidad exige encontrar un equilibrio entre rentabilidad, condiciones laborales y sostenibilidad de los recursos marinos. Incorporar jóvenes será difícil si la profesión no ofrece perspectivas razonables de futuro, del mismo modo que modernizar los barcos servirá de poco si no existen trabajadores preparados para tripularlos.

Con las elecciones generales a menos de un mes, los armadores y las cofradías han vuelto a colocar sus problemas sobre la mesa de los partidos políticos.

La falta de marineros ya es una realidad y el envejecimiento de las tripulaciones seguirá avanzando. El próximo Gobierno tendrá que decidir qué medidas adopta para garantizar que la flota española siga teniendo profesionales capaces de salir a pescar.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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