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España supera los 17.000 centenarios: Soria tiene la mayor proporción

España registra 17.038 centenarios en 2025. Soria, Zamora y Salamanca lideran por proporción; Madrid y Barcelona concentran el mayor número.

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los 17.000 centenarios

Resumen

  • España registró 17.038 personas centenarias en 2025
  • Soria, Zamora y Salamanca tienen la mayor proporción de centenarios
  • Madrid y Barcelona concentran el mayor número, con 4.746 entre ambas

España cuenta cada vez con más personas que alcanzan los 100 años, pero la longevidad no se distribuye de manera uniforme por el territorio. Soria, Zamora y Salamanca encabezan la clasificación de provincias con mayor proporción de centenarios, mientras que Madrid y Barcelona concentran el mayor número absoluto. Es una de las principales conclusiones del mapa del envejecimiento elaborado a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y analizados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En 2025, España registró 17.038 personas centenarias, frente a las 3.021 contabilizadas en 1981. La cifra se ha multiplicado por más de cinco en apenas cuatro décadas y refleja una transformación demográfica que va mucho más allá del aumento de la esperanza de vida. El país no solo tiene más mayores: también crece el peso de quienes alcanzan edades extraordinariamente avanzadas, un fenómeno conocido como sobreenvejecimiento.

La distribución territorial revela dos realidades distintas. Las grandes provincias urbanas reúnen a más centenarios porque tienen muchos más habitantes. Sin embargo, las provincias menos pobladas del interior y del noroeste presentan las mayores concentraciones relativas. Esa diferencia resulta fundamental para interpretar correctamente los datos.

El informe Un perfil de las personas mayores en España, elaborado por el Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC, permite entender cómo han evolucionado estas cifras y por qué el envejecimiento de la población se manifiesta de forma tan desigual entre unas provincias y otras.

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Soria, Zamora y Salamanca: las provincias con más centenarios por habitante

El mapa de la longevidad española sitúa a varias provincias de Castilla y León y Galicia entre las que presentan una mayor proporción de personas de 100 años o más.

Según las cifras del INE correspondientes a 2025 recogidas en el análisis, Soria, Zamora y Salamanca presentan una proporción de centenarios del 0,11 % de su población total. Traducido a una medida más intuitiva, equivale aproximadamente a 110 personas centenarias por cada 100.000 habitantes.

A continuación aparecen Ávila, con un 0,10 %, y Ourense y Palencia, ambas con un 0,09 %. Son porcentajes pequeños si se observan aisladamente, pero adquieren importancia al compararlos con los de las grandes provincias españolas.

Madrid y Barcelona, por ejemplo, presentan una proporción cercana al 0,04 %. Esto significa que las provincias que encabezan la clasificación relativa tienen una concentración de centenarios aproximadamente dos veces y media superior a la de estas grandes áreas urbanas.

La presencia destacada de Soria, Zamora, Salamanca, Ávila, Ourense y Palencia tampoco es casual. Todas comparten, en diferente medida, una estructura demográfica envejecida, marcada por décadas de salida de población joven y una menor renovación generacional.

No significa necesariamente que vivir en esos territorios garantice una vida más larga. Tener más centenarios por habitante no equivale automáticamente a tener una mayor probabilidad individual de cumplir 100 años. La composición por edades de cada provincia influye decisivamente en el resultado.

Madrid y Barcelona reúnen casi un tercio de los centenarios españoles

La clasificación cambia cuando se utiliza el número absoluto de residentes centenarios en lugar de su proporción respecto a la población.

Madrid concentra el 15,2 % de los centenarios españoles y Barcelona, el 12,6 %. Entre ambas provincias suman 4.746 personas de al menos 100 años, aproximadamente el 28 % del total nacional contabilizado en 2025.

La explicación principal es demográfica. Madrid y Barcelona reúnen poblaciones muy numerosas y, en consecuencia, también acumulan una cantidad elevada de residentes en edades avanzadas.

Esta distinción permite entender por qué una provincia como Soria puede encabezar el mapa relativo mientras Madrid registra muchos más centenarios en términos absolutos.

El fenómeno no se limita a las grandes ciudades o al medio rural. La longevidad avanza en el conjunto de España, aunque lo hace sobre poblaciones con historias migratorias, estructuras familiares y características económicas muy diferentes.

Por qué el interior y el noroeste están más envejecidos

La distribución de los centenarios está relacionada con uno de los grandes cambios demográficos que ha experimentado España desde mediados del siglo XX: la emigración desde numerosas zonas rurales hacia los principales centros urbanos.

Durante décadas, miles de jóvenes abandonaron municipios del interior y del noroeste en busca de empleo y mejores oportunidades. Muchas de esas localidades perdieron habitantes en edad de trabajar y, posteriormente, también registraron menos nacimientos.

El resultado es una población en la que las personas mayores representan una parte especialmente elevada del total.

El CSIC identifica este proceso de despoblación y envejecimiento como uno de los factores que explican las diferencias territoriales. En muchas provincias de la meseta norte y del interior, la salida sostenida de población joven ha modificado profundamente su estructura por edades.

En el extremo contrario aparecen numerosas provincias del sur y los territorios insulares, donde la proporción de centenarios es menor.

Entre las provincias con menor presencia relativa destacan Almería, Málaga y Cádiz, además de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. También figuran en los tramos bajos Murcia, Sevilla, Huelva y Alicante.

El informe relaciona estas diferencias con las mayores tasas de natalidad de algunas zonas del sur, las distintas trayectorias migratorias y las desigualdades territoriales en esperanza de vida.

Hay, por tanto, varias explicaciones que actúan simultáneamente. La distribución de los centenarios no puede atribuirse únicamente al clima, la alimentación o los hábitos personales.

España pasa de 3.021 a 17.038 centenarios en cuatro décadas

El incremento de la población centenaria constituye uno de los cambios más significativos de la demografía española reciente.

En 1981 había 3.021 personas de 100 años o más. En 2025, esa cifra había alcanzado las 17.038, un crecimiento superior al 460 %.

La aceleración ha sido especialmente intensa desde comienzos del siglo XXI, cuando empezaron a alcanzar edades muy avanzadas generaciones que se habían beneficiado de mejoras sanitarias, sociales y materiales a lo largo de su vida.

El progreso de la medicina, la reducción de determinadas causas de mortalidad y las mejoras generales de las condiciones de vida han contribuido a elevar la supervivencia.

Pero cumplir 100 años sigue siendo excepcional. Lo significativo es que cada vez son más las personas que alcanzan esa edad y que este crecimiento se está produciendo en un contexto de envejecimiento general de la población.

La diferencia entre hombres y mujeres también merece atención. En 2024, cuando España contabilizaba 15.911 centenarios, el 82,2 % eran mujeres, según los datos recogidos por el CSIC. La mayor supervivencia femenina continúa siendo una característica destacada de las edades más avanzadas.

Más de 10 millones de españoles tienen 65 años o más

El crecimiento de los centenarios es la parte más visible de una transformación demográfica mucho mayor.

La población española de 65 años o más superó los 10 millones de personas en 2025, hasta representar el 20,7 % del total. En 1975, este grupo suponía el 10,2 % de los habitantes.

En medio siglo, su peso demográfico se ha duplicado. Sin embargo, los grupos de edad más avanzada han crecido todavía más deprisa.

La población de 80 años o más se ha multiplicado por cuatro, mientras que la de 90 años o más lo ha hecho por más de nueve durante ese periodo.

El demógrafo Julio Pérez, coordinador del informe del CSIC, identifica en esta evolución un proceso de sobreenvejecimiento: no solo aumenta el número de personas mayores, sino también la presencia de individuos de edades especialmente avanzadas dentro de ese colectivo.

El cambio se aprecia igualmente en la edad media de la población española, que ha pasado de aproximadamente 33 años en 1975 a 44,55 años en 2025.

Las diferencias geográficas vuelven a ser notables. Zamora, Ourense, Lugo y León presentan edades medias superiores a los 50 años, mientras que distintas provincias del sur y del Mediterráneo, así como Ceuta y Melilla, mantienen estructuras demográficas sensiblemente más jóvenes.

El reto de atender a una población cada vez más longeva

El aumento de los centenarios representa un avance en términos de supervivencia, pero plantea necesidades que no pueden analizarse únicamente a partir de las cifras de esperanza de vida.

Una población con más personas de 80, 90 y 100 años necesita adaptar sus servicios sanitarios, sus recursos sociales y sus sistemas de atención a la dependencia.

El desafío es especialmente complejo en las provincias rurales envejecidas, donde la población se encuentra dispersa y el acceso a determinados servicios puede exigir desplazamientos largos.

La atención domiciliaria, la prevención de la dependencia, el transporte accesible y la disponibilidad de profesionales sanitarios adquieren una importancia creciente en esos territorios.

También resulta necesario distinguir entre vivir más años y hacerlo con buena salud. Alcanzar edades avanzadas no implica necesariamente mantener la autonomía personal durante todo ese tiempo.

España se enfrenta, además, a un cambio generacional de gran alcance. La llegada progresiva a la jubilación de las generaciones del baby boom incrementará durante las próximas décadas el número de personas mayores y, posteriormente, el de quienes alcancen edades muy avanzadas.

Las proyecciones demográficas apuntan a que este proceso continuará, aunque su intensidad dependerá de factores como la mortalidad, la natalidad y los movimientos migratorios.

Un mapa que refleja dos Españas demográficas

La distribución de los centenarios resume una de las grandes diferencias territoriales del país. Madrid y Barcelona destacan por volumen de población, mientras que Soria, Zamora, Salamanca y otras provincias del interior presentan una proporción mucho mayor de residentes que han cumplido 100 años.

Son dos formas distintas de observar el mismo fenómeno y ambas resultan necesarias para entenderlo.

La España más envejecida no siempre es aquella donde viven más personas mayores, sino aquella en la que estas representan una parte más importante de sus habitantes.

Los 17.038 centenarios registrados en 2025 muestran hasta qué punto ha avanzado la longevidad. El verdadero desafío demográfico estará en conseguir que ese aumento de años de vida vaya acompañado de salud, autonomía y servicios adecuados, tanto en las grandes ciudades como en los municipios que llevan décadas perdiendo población.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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