Deportes
El Valencia, penúltimo con seis puntos: el descenso deja de ser tabú
Seis puntos de 30, penúltimo puesto y derrota ante el Villarreal: el Valencia vuelve a convivir con un escenario que ya conoce demasiado bien.
Imagen: Sparky0910 / CC BY-SA 4.0.
Resumen
- El Valencia suma seis puntos de 30 y ocupa el penúltimo puesto
- Solo el Málaga tiene menos puntos tras diez jornadas de Liga
- El club recibe nuevo capital, pero el equipo sigue sin reaccionar
El Valencia tiene seis puntos después de diez jornadas, una sola victoria y únicamente al Málaga por debajo en la clasificación. La derrota por 1-2 ante el Villarreal ha dejado al equipo de Javier Aguirre en el puesto 19 de LaLiga, con un balance de un triunfo, tres empates y seis derrotas. Ya no es una mala racha de septiembre. Son diez partidos y el descenso forma parte, por pura aritmética, de la temporada valencianista.
La jornada tampoco concedió el consuelo de mirar alrededor y comprobar que los rivales sufren igual. El Elche ganó 0-3 al Rayo Vallecano y alcanzó los diez puntos; el Racing remontó al Espanyol por 2-1 y se fue hasta los 11. El Espanyol queda en zona de descenso con ocho. El Valencia tiene seis y el Málaga, cinco. Así de sencilla, y de desagradable, ha quedado la parte baja.
Un día después de que el club anunciara la entrada de Pitchwise Holdings y 100 millones de euros de nuevo capital, Mestalla recordó una obviedad bastante antigua: el dinero no marca goles. Ni defiende contragolpes en el descuento.
Seis puntos de 30: los números ya son de descenso
El Valencia ha sumado el 20% de los puntos disponibles. Ha marcado siete goles y ha recibido 17. Para poner la cifra en perspectiva, necesita dejar de comportarse estadísticamente como un equipo de descenso durante prácticamente todo lo que queda de campeonato.
No existe una cifra mágica para salvarse. En la pasada temporada, el Mallorca descendió con 42 puntos mientras Osasuna sobrevivió también con 42 gracias a los criterios de desempate. Un curso antes, el Sevilla consiguió mantenerse con 41. La zona razonable de seguridad suele moverse, por tanto, alrededor de los 41-43 puntos, aunque cada Liga tiene su propia historia.
Si el Valencia tomara 42 puntos como referencia, necesitaría sumar otros 36 en las 28 jornadas restantes: 1,29 puntos por partido. Para alcanzar 43 tendría que conseguir 37, a un ritmo de 1,32. No es una misión extraordinaria para una plantilla de Primera División. El problema es que hasta ahora está produciendo apenas 0,6.
Es decir, puede salvarse. Perfectamente. Pero necesita más que una pequeña mejora.
Y hay algo más preocupante: el Valencia ya cambió de entrenador. Carlos Corberán fue destituido durante el mal comienzo de curso, Óscar Sánchez asumió provisionalmente el equipo y Javier Aguirre llegó en septiembre para enderezar la situación. Tres jornadas ligueras después, el mexicano sigue sin ganar: empate ante el Racing, empate frente al Athletic y derrota contra el Villarreal.
Mestalla volvió a castigar al Valencia
Durante bastante tiempo, el derbi parecía ofrecer exactamente el partido que necesitaba el Valencia. Pepelu convirtió un penalti en el minuto 38 y permitió al equipo marcharse al descanso con ventaja. César Tárrega llegó incluso a marcar el que habría sido el 2-0, pero la acción quedó anulada por fuera de juego.
Era uno de esos momentos en los que un equipo que vive abajo tiene que cerrar el partido. No lo hizo.
El Villarreal, que tampoco llegaba precisamente rebosante de confianza, fue creciendo hasta empatar por medio de Alex Freeman en el minuto 69. Después apareció una situación todavía más favorable para el Valencia: Pape Gueye fue expulsado en el 79 y los locales dispusieron de superioridad numérica para buscar la victoria.
Duró poco. Harvey Elliott vio dos amarillas y terminó expulsado en el 89. Y en el minuto 96 llegó el golpe definitivo: Georges Mikautadze culminó un contragolpe para establecer el 1-2.
El marcador tampoco fue una anomalía dentro del partido. El Villarreal terminó con 19 remates por ocho del Valencia y un 62% de posesión. El conjunto de Aguirre volvió a tener dificultades para controlar un encuentro incluso cuando las circunstancias parecían empujarlo hacia delante.
Perder puede entrar en cualquier temporada. Perder en casa, después de adelantarse, dejar vivo al rival y encajar el 1-2 en el descuento cuando se necesitan puntos con urgencia ya describe algo más serio.
Los 100 millones no son un delantero centro
La coincidencia temporal resulta casi demasiado perfecta. El viernes, el Valencia anunció una operación que valora al club en 1.250 millones de euros y por la que Pitchwise Holdings alcanzará una participación del 42%, mientras Meriton Holdings continuará siendo el accionista mayoritario y Kiat Lim seguirá como presidente.
Pitchwise aportará 100 millones de euros de nuevo capital para inversión directa en el club. Entre quienes respaldan el consorcio figuran George Roberts y Henry Kravis, cofundadores de KKR, junto a Penner Sports Group. Conviene hacer aquí una precisión: hablar simplemente de «los 100 millones de KKR» resulta atractivo, pero no es exactamente lo anunciado. El capital lo aporta Pitchwise, un consorcio con distintos inversores, entre ellos los dos cofundadores de KKR.
Y tampoco se ha comunicado que esos 100 millones vayan íntegramente a fichajes. La operación, además, está sujeta a las condiciones habituales de cierre y autorizaciones correspondientes.
En cualquier caso, el dinero llega para cambiar el futuro, no para modificar retrospectivamente los primeros diez partidos de Liga. La estructura accionarial puede reforzarse, el Nou Mestalla puede avanzar y la plantilla puede recibir inversión. Todo eso importa. Mucho. Pero a corto plazo el problema tiene botas: siete goles en diez jornadas, seis puntos y una clasificación que no entiende de valoraciones empresariales.
Racing y Elche corren; el Valencia se queda atrás
La victoria del Elche en Vallecas tuvo especial importancia para el Valencia. Los ilicitanos comenzaron la jornada con siete puntos y terminaron con diez después de vencer 0-3 al Rayo. Federico Redondo y Fer Niño marcaron de penalti y Germán Valera completó el triunfo.
Unas horas después, el Racing hizo algo parecido en El Sardinero. El Espanyol se adelantó, pero Belocian empató y Zabiri firmó el 2-1 en el minuto 84. Los cántabros alcanzaron los 11 puntos.
Dos rivales que estaban metidos en el mismo barro han sacado de golpe cuatro y cinco puntos de ventaja al Valencia. No es una distancia dramática en octubre, claro. Dos partidos buenos pueden cambiar media clasificación. Pero obliga al conjunto valencianista a empezar a ganarlos.
El Espanyol, con ocho puntos, ocupa ahora la tercera plaza de descenso. El Valencia está dos puntos por detrás. Solo el Málaga, con cinco, presenta un balance inferior una vez disputados diez encuentros por los equipos de la zona baja implicados este sábado.
La situación resulta todavía más incómoda porque el problema no se limita a los puntos. El Valencia ha perdido seis veces. El Málaga, último, ha perdido cinco y al menos ha conseguido cinco empates. Cuando casi todos los caminos terminan dando muy poco, el margen de error empieza a desaparecer pronto.
El precedente de 2024 demuestra que todavía hay salida
Aquí conviene rebajar el fatalismo. Hace apenas dos años el Valencia estaba prácticamente en la misma fotografía. Tras diez jornadas de la temporada 2024-25 tenía seis puntos, ocupaba el último puesto y firmaba uno de los peores comienzos ligueros de su historia.
No descendió.
Acabó aquella Liga en la duodécima posición con 46 puntos, después de una reacción que transformó por completo la temporada. El precedente importa porque demuestra que seis puntos después de diez partidos no condenan matemáticamente a nadie, ni mucho menos a un equipo con todavía 84 puntos por disputar.
Eso sí: aquel Valencia tuvo que sumar 40 puntos en las 28 jornadas siguientes. Pasó de una media de 0,6 puntos por partido a conseguir 1,43. Esa es la dimensión real de una remontada. No basta con dejar de perder tanto; hay que convertirse durante siete meses en un equipo claramente mejor que el que ha comenzado el campeonato.
La historia reciente, por tanto, permite esperanza, pero no indulgencia. El Valencia ya gastó diez jornadas.
El Villarreal conoce el otro desenlace
Y luego está el vecino.
El Villarreal ofrece esta temporada una paradoja curiosa. Acabó el pasado curso tercero con 72 puntos y 72 goles, logró otra clasificación para la Liga de Campeones y despidió a Marcelino García Toral después de una segunda etapa extraordinariamente productiva. Íñigo Pérez asumió el banquillo en verano.
El cambio no funcionó de inmediato. El Villarreal arrancó con dos puntos en cinco jornadas, igualando su peor comienzo histórico en Primera. Después reaccionó, aunque llegó a Mestalla todavía lejos de las posiciones que corresponden a una plantilla construida para competir en Europa. Venía, además, de perder 4-3 ante el Liverpool en Champions.
Y ganó.
Ese resultado le permite alcanzar los 12 puntos y alejarse de la zona de máximo peligro. Es una diferencia pequeña en términos absolutos, seis puntos respecto al Valencia, pero gigantesca psicológicamente cuando uno consigue una remontada en el minuto 96 y el otro vuelve al vestuario preguntándose cómo dejó escapar otro partido.
Hay un precedente más oscuro que nadie alrededor de Mestalla necesita dramatizar, pero que tampoco conviene olvidar. En la temporada 2010-11, el Villarreal terminó cuarto y se clasificó para la Champions. Un año después descendió a Segunda con 41 puntos.
Tenía futbolistas de calidad, presupuesto, competición europea y antecedentes recientes de éxito. Nada de eso funcionó como salvoconducto.
Los escudos tampoco suman puntos.
Elche y Real Madrid aprietan todavía más el calendario
Al Valencia le quedan 28 jornadas y tiempo suficiente para salir. La palabra descenso no debe convertirse en una profecía después de diez partidos, pero tampoco tiene sentido tratarla como una exageración propia de octubre. El equipo está en descenso porque sus números son de descenso.
El siguiente partido liguero resulta especialmente revelador. El domingo 1 de noviembre visitará al Elche en el Martínez Valero. El conjunto ilicitano acaba de alcanzar los diez puntos y, de ganar, podría colocarse a siete del Valencia. Si vence el equipo de Aguirre, la distancia quedaría reducida a uno. Un partido puede cambiar mucho cuando la clasificación está comprimida.
Después llegará el Real Madrid a Mestalla el 7 de noviembre. Antes, el miércoles, espera el compromiso de Copa del Rey ante el Tavernes.
El nuevo capital permitirá pensar en enero, en una plantilla distinta y en un Valencia económicamente más fuerte. Pero enero todavía queda lejos. Aguirre necesita puntos antes.
Los 100 millones pueden servir para reconstruir un club. Para sacar un balón de la línea en el minuto 96, de momento, sigue haciendo falta un futbolista.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España, 24 de octubre: Galicia registra un 2,1
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 24 de octubre: seis fuegos bajo seguimiento
-
NaturalezaEstado de los embalses en España hoy, 24 de octubre: siguen al 57,2%
-
MundoEl ataque a una iglesia en Jordania deja nueve muertos y 40 heridos
-
CulturaMuere el padre de Dani Martín y se aplazan sus conciertos en Barcelona
-
HistoriaHallan en Roses dos iglesias del desaparecido monasterio de Magrigul
-
EstiloHoróscopo de hoy, 24 de octubre: amor, trabajo y suerte signo a signo
-
NaturalezaEl tiempo hoy 24 de octubre en España: lluvias, viento y avisos AEMET
-
CulturaPremios Princesa de Asturias 2026: Messi, Leonor y Smith en Oviedo
-
DeportesMadrid-Barça: 124 años de empate, millones y secretos del Clásico
-
CulturaSantoral de hoy 24 de octubre: San Antonio María Claret y otros santos
-
MundoFrancia detiene a tres allegados del sospechoso del atentado racista