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Trump afirma que Daniel J. Sullivan desapareció en campaña en Alaska

Trump afirma que Daniel J. Sullivan ha desaparecido en plena campaña de Alaska, mientras el FBI investiga el supuesto reclutamiento de candidatos.

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candidato al Senado de Alaska

Imagen: Ifly6, CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • Trump afirma que Daniel J. Sullivan ha desaparecido en plena campaña
  • El FBI investiga el supuesto reclutamiento de candidatos en Alaska
  • Una jueza rechazó frenar la certificación de los resultados electorales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este domingo 1 de noviembre que Daniel J. Sullivan Jr., uno de los candidatos al Senado por Alaska, ha «desaparecido» y que ni siquiera las fuerzas del orden consiguen localizarlo. La afirmación llega en plena investigación sobre el supuesto reclutamiento de aspirantes destinados a restar votos al senador republicano Dan S. Sullivan, que busca la reelección frente a la demócrata Mary Peltola.

Por ahora, sin embargo, no existe confirmación pública de que Sullivan Jr. haya sido declarado oficialmente desaparecido. El candidato no ha respondido a varios intentos de contacto durante los últimos días y su reciente ausencia de la escena pública precedió al mensaje de Trump. El presidente fue bastante más lejos: sostuvo que «nadie puede encontrarlo, ni siquiera las fuerzas del orden» y afirmó, sin aportar pruebas en ese mensaje, que Sullivan sabe que ha cometido un delito.

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Trump eleva la presión sobre el «otro» Dan Sullivan

La peculiaridad que ha convertido Alaska en uno de los focos de las elecciones legislativas estadounidenses es fácil de entender y bastante difícil de ignorar: en la papeleta aparecen dos candidatos llamados prácticamente igual.

Por un lado está Dan S. Sullivan, senador republicano que aspira a renovar su escaño. Por otro, Daniel J. Sullivan Jr., un profesor jubilado de Petersburg, una pequeña localidad del sureste de Alaska, que consiguió avanzar desde las primarias y figura en la elección general como candidato independiente.

El segundo Sullivan obtuvo aproximadamente un 2,5% de los votos en las primarias de agosto, suficiente para entrar entre los cuatro candidatos que pasaron a la elección general del 3 de noviembre. Los tribunales estatales, incluido el Supremo de Alaska, rechazaron previamente los intentos de impedir su candidatura.

Trump y el senador republicano llevan meses sosteniendo que la candidatura puede provocar confusión entre los electores que pretendan votar al titular del escaño. El propio senador aseguró este domingo que espera perder votos por esa circunstancia.

La acusación de un supuesto candidato señuelo

El conflicto cambió de dimensión después de que una investigación periodística publicada el 28 de octubre apuntara a que personas vinculadas a la campaña de Mary Peltola habrían participado en esfuerzos para encontrar y reclutar candidatos capaces de restar apoyos al republicano.

Entre ellos estaría Daniel J. Sullivan Jr. La información señalaba que miembros del equipo demócrata y operadores políticos habrían buscado incluso a personas con el mismo apellido y nombre del senador. Esa acusación se encuentra entre los aspectos sometidos a escrutinio y no equivale por sí sola a una prueba de delito.

Peltola niega haber conocido o autorizado esa operación. Su campaña y el Comité Demócrata de Campaña Senatorial también rechazan haber participado en el reclutamiento, mientras que Daniel J. Sullivan ha negado que presentase su candidatura coordinado con el equipo de la demócrata. No se ha anunciado ninguna acusación penal contra ellos.

El FBI y los fiscales investigan qué ocurrió

Las sospechas ya han salido del terreno puramente electoral. El fiscal federal para Alaska, Michael Heyman, confirmó que las autoridades están investigando el caso y que se han destinado más recursos del FBI y fiscales federales para esclarecer si se produjo alguna conducta delictiva.

Heyman explicó que la investigación avanzaba de manera «intensa y rápida», aunque evitó concretar qué posibles delitos se están examinando. Esa cautela importa: existe una investigación abierta, pero determinar que una maniobra política resulta cuestionable no equivale automáticamente a establecer que sea ilegal.

También el gobernador republicano de Alaska, Mike Dunleavy, ordenó investigar si las supuestas maniobras para incorporar candidatos a la carrera electoral pudieron infringir las leyes estatales. Agentes federales han contactado, entre otros, con personas que hicieron donaciones a Daniel J. Sullivan para averiguar si sabían con claridad a qué candidato estaban financiando.

Trump, entretanto, ha pedido que Peltola sea procesada y llegó a calificar el asunto de fraude electoral. Las autoridades federales no han establecido públicamente que se haya cometido ese delito. La investigación sigue abierta, y las acusaciones políticas van por delante de cualquier conclusión judicial.

Una jueza frena la ofensiva del Gobierno de Trump

El caso ha dejado este domingo otro giro importante. La jueza federal Sharon Gleason rechazó una demanda del Departamento de Justicia que pretendía impedir la certificación del resultado de Alaska si Dan S. Sullivan perdía y los votos obtenidos por Daniel J. Sullivan podían haber alterado el desenlace.

El Gobierno había planteado incluso separar las papeletas en las que apareciera Daniel J. Sullivan para investigar posteriormente si algunos electores querían en realidad votar al senador republicano.

Gleason concluyó que el planteamiento no ofrecía un mecanismo viable para hacerlo sin comprometer el secreto del voto. También determinó que el Gobierno federal carecía de la legitimación jurídica necesaria para sostener la demanda en esos términos. El Departamento de Justicia ha anunciado que recurrirá la decisión.

La resolución no pone fin a las investigaciones sobre cómo nació la candidatura de Sullivan Jr. Son asuntos distintos. Sí impide, de momento, que esa demanda federal sirva para dejar en suspenso preventivamente una eventual victoria demócrata.

El voto preferencial cambia el efecto de la confusión

Alaska utiliza un sistema de voto por orden de preferencia. Los electores pueden clasificar a los candidatos y, si nadie alcanza inicialmente más del 50%, se elimina al último clasificado y sus votos se trasladan a la segunda opción marcada por cada elector. El proceso continúa hasta que alguien supera la mayoría.

Eso hace que el supuesto efecto de un candidato señuelo sea menos sencillo que en una elección convencional. Un votante que escogiera primero a Daniel J. Sullivan pero colocase después al senador Dan S. Sullivan podría terminar transfiriéndole su voto cuando el primero fuese eliminado.

No significa que una posible confusión sea irrelevante. Un elector puede no marcar una segunda preferencia o elegir a otra persona. Pero el sistema introduce una diferencia fundamental respecto a una votación en la que cada ciudadano dispone únicamente de una opción. No todos los votos obtenidos por el segundo Sullivan pueden darse automáticamente por perdidos para el primero.

Alaska llega a las urnas con el caso todavía abierto

La polémica irrumpe en una elección especialmente delicada. Mary Peltola y Dan S. Sullivan protagonizan una de las carreras al Senado que pueden influir en el control de la Cámara durante los dos últimos años del mandato de Trump. La votación se celebra el martes 3 de noviembre.

A dos días de las urnas hay, por tanto, varias cuestiones diferentes que conviene no mezclar. Está bajo investigación el supuesto reclutamiento de candidatos para alterar la competición electoral. Peltola niega conocer esa operación. Daniel J. Sullivan ha negado haberse presentado por encargo de su campaña. Una jueza ha rechazado el intento del Gobierno federal de condicionar de antemano la certificación de los resultados.

Y Trump sostiene que el candidato ha desaparecido. Eso sigue siendo una afirmación del presidente, no una desaparición oficialmente confirmada por las autoridades. En una campaña que ya tiene dos Dan Sullivan en la misma papeleta, distinguir entre acusaciones, investigaciones y hechos probados no es precisamente un detalle menor.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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