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Naturaleza

La AIE avisa: no se triplicará la potencia renovable mundial en 2030

La AIE prevé que la potencia renovable se multiplique por 2,6 hasta 2030, por debajo del objetivo acordado en la COP28, que se retrasaría a 2032.

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la potencia renovable en 2030

Resumen

  • La potencia renovable mundial crecerá 2,6 veces hasta 2030, según la AIE
  • El compromiso de triplicarla de la COP28 se retrasaría hasta 2032
  • China desacelera y las redes eléctricas frenan nuevas instalaciones

La expansión mundial de las energías renovables no será suficiente para cumplir el compromiso climático alcanzado en la COP28 de Dubái. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que la capacidad instalada de fuentes limpias se multiplique por 2,6 hasta 2030, por debajo del objetivo de triplicarla que acordaron cerca de 200 países en 2023. El organismo sitúa ahora el cumplimiento de esa meta en 2032 si se mantienen las políticas y las condiciones actuales.

La advertencia figura en el informe Renewables 2026, publicado este viernes 6 de noviembre, apenas tres días antes del inicio de la COP31 en Antalya, Turquía. Según sus cálculos, el planeta dispondrá de unos 9.710 gigavatios (GW) de potencia renovable en 2030. Es un crecimiento considerable, pero insuficiente para alcanzar el compromiso internacional. La diferencia entre lo prometido y lo que realmente se instalará sigue siendo importante.

El diagnóstico no significa que la transición energética se haya detenido. Todo lo contrario. La producción de electricidad limpia continuará aumentando, la energía solar ganará protagonismo y numerosos países emergentes acelerarán sus inversiones. El problema es que ese desarrollo sigue siendo más lento de lo necesario para cumplir los objetivos climáticos.

La AIE identifica una combinación de obstáculos administrativos, limitaciones de las redes eléctricas, dificultades de financiación y cambios regulatorios que están frenando nuevas instalaciones. También influye la desaceleración de China, el país que más ha contribuido al crecimiento mundial de las renovables durante los últimos años.

La cuestión adquiere especial relevancia en un contexto de inestabilidad energética internacional, con tensiones en Oriente Medio y volatilidad en los mercados de combustibles fósiles. Las renovables no se consideran únicamente una herramienta para reducir emisiones. También permiten disminuir la dependencia de las importaciones de petróleo y gas, una prioridad cada vez más urgente para numerosos gobiernos.

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El mundo necesitará más potencia renovable de la prevista

El compromiso de la COP28 estableció que la capacidad mundial de generación renovable debía triplicarse entre 2022 y 2030. La referencia incluye instalaciones solares, eólicas, hidroeléctricas y otras tecnologías capaces de producir electricidad a partir de fuentes renovables.

Con las previsiones actuales, el mundo quedará a unos 1.500 GW de ese objetivo, una diferencia considerable que refleja las dificultades para transformar los compromisos políticos en nuevas infraestructuras energéticas.

Conviene distinguir entre potencia instalada y electricidad efectivamente producida. Un gigavatio mide la capacidad de generación de una instalación, pero no significa que esa energía se produzca continuamente. La disponibilidad del viento, la radiación solar y las condiciones de funcionamiento determinan cuánta electricidad acaba llegando a la red.

La AIE señala que, con las medidas vigentes, el objetivo de triplicar la capacidad mundial no se alcanzaría hasta 2032, dos años después de lo acordado en Dubái.

China frena la expansión tras 21 años de récords

El informe identifica un cambio significativo en 2026. Las nuevas instalaciones renovables disminuirán un 11 % respecto al año anterior, interrumpiendo una trayectoria de 21 años consecutivos de récords mundiales de nueva potencia instalada.

La principal explicación está en China. Durante los primeros nueve meses de 2026, las nuevas instalaciones fotovoltaicas del país se redujeron cerca de un 55 % frente al mismo periodo de 2025.

El retroceso coincide con una reforma del sistema chino de apoyo a la energía solar. Las tarifas de remuneración fija han dejado paso a mecanismos de subastas competitivas, modificando las condiciones económicas para promotores e inversores.

La industria también atraviesa una etapa complicada. Según las estimaciones de la AIE, más del 90 % de los principales fabricantes chinos de componentes solares han comunicado pérdidas durante 2026 y más de 70 empresas han solicitado la declaración de quiebra desde 2024.

La sobrecapacidad industrial y la presión sobre los precios han reducido los márgenes de beneficio. China continúa dominando la fabricación de paneles solares, pero esa posición no impide que una parte importante de sus empresas esté atravesando dificultades financieras.

India y los países emergentes aceleran la transición

Pese al descenso previsto para 2026, las perspectivas a medio plazo siguen mostrando una expansión considerable de las renovables.

Entre 2026 y 2031 se incorporarán casi 4.800 GW de nueva capacidad renovable, un 57 % más que durante los seis años anteriores. La energía solar fotovoltaica concentrará más de tres cuartas partes de ese crecimiento.

El protagonismo tampoco estará limitado a China, Europa y Estados Unidos. India se consolidará como el segundo mayor mercado de crecimiento de las renovables, mientras que el sudeste asiático, África, Oriente Medio y América Latina aumentarán su participación.

Por primera vez, la nueva capacidad instalada en el conjunto de las economías emergentes y en desarrollo, excluida China, igualará a la de los países avanzados durante el periodo analizado.

Esta evolución responde a varios factores. La reducción de los costes de determinadas tecnologías, la necesidad de ampliar el acceso a la electricidad y el deseo de limitar la dependencia energética exterior están impulsando nuevas inversiones.

La crisis en Oriente Medio ha reforzado este último argumento. Para los países que importan grandes cantidades de combustibles fósiles, generar electricidad con recursos propios puede reducir su exposición a las oscilaciones de los mercados internacionales.

La energía solar ganará peso, pero las redes serán decisivas

La AIE también anticipa cambios importantes en la composición de la generación eléctrica mundial.

La electricidad procedente de fuentes renovables pasará de representar aproximadamente el 33 % del total en 2025 a casi el 45 % en 2031. La fotovoltaica superará previsiblemente a la hidroeléctrica en 2029 y se convertirá en la mayor fuente renovable de generación eléctrica del planeta.

La expansión solar y eólica plantea, sin embargo, una dificultad que ya resulta visible en distintos mercados: producir electricidad no garantiza que el sistema pueda aprovecharla en todo momento.

Las redes necesitan absorber cantidades crecientes de energía cuya producción varía según las condiciones meteorológicas. Cuando la generación supera la demanda y no existe suficiente almacenamiento o capacidad de transporte, pueden aparecer vertidos de energía, restricciones de producción y precios mayoristas negativos.

La AIE considera prioritario desarrollar baterías, interconexiones eléctricas y sistemas de gestión flexible de la demanda. También reclama agilizar los permisos de construcción y mejorar las condiciones de conexión de los nuevos proyectos.

España, ante el reto de aprovechar toda su electricidad renovable

España ofrece un ejemplo de las oportunidades y dificultades de esta transformación.

Según la revisión de su política energética publicada por la AIE el 5 de noviembre, las renovables pasaron de aportar el 35 % de la generación eléctrica española en 2015 al 56 % en 2025.

El avance ha reducido la dependencia del gas para producir electricidad y ha contribuido a contener los precios mayoristas. Pero también ha hecho más evidentes las limitaciones del sistema eléctrico para absorber grandes cantidades de energía solar durante determinadas horas.

En España, los precios mayoristas negativos se registraron durante el 17 % de las horas del primer semestre de 2026, frente al 10 % del mismo periodo de 2025. Esto no significa que los consumidores domésticos cobrasen por utilizar electricidad: los precios negativos corresponden al mercado mayorista y no se trasladan automáticamente a la factura final.

La limitada capacidad de interconexión con Francia y la concentración de la producción fotovoltaica en las horas centrales del día explican parte de estos desequilibrios.

Para España, el desafío ya no consiste únicamente en instalar más paneles solares o aerogeneradores. También exige aumentar el almacenamiento, reforzar las redes y electrificar el transporte y la industria, de manera que una mayor parte de la energía renovable pueda aprovecharse.

Las reformas pueden adelantar la meta renovable a 2031

La previsión de la AIE no es irreversible. El organismo contempla un escenario de crecimiento acelerado en el que los gobiernos adoptan reformas para reducir las trabas administrativas, impulsar las inversiones y facilitar la conexión de nuevas instalaciones.

En esa hipótesis, la capacidad renovable mundial se multiplicaría por 2,8 en 2030, todavía por debajo del objetivo de la COP28, pero suficientemente cerca como para alcanzar la triplicación en 2031.

La diferencia entre los dos escenarios muestra cuánto depende la transición de decisiones que van más allá de la tecnología. Los costes de producción, las subastas, las autorizaciones y la modernización de las redes condicionarán el ritmo al que pueden instalarse y utilizarse nuevas fuentes limpias.

El mensaje llega en vísperas de la COP31 de Antalya, donde la ejecución de los compromisos climáticos volverá a ocupar un lugar central en las negociaciones internacionales.

La expansión renovable mundial continúa avanzando, incluso en medio de tensiones geopolíticas y dificultades industriales. Sin embargo, el cumplimiento de los compromisos de 2030 exige algo más que mantener el crecimiento actual. La capacidad tecnológica existe; lo que falta, según la AIE, es acelerar su despliegue y adaptar los sistemas eléctricos para aprovecharla.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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