Economía
EU Inc: la UE da luz verde al régimen para crear empresas en 48 horas
EU Inc acerca un régimen societario común para crear empresas en 48 horas, pagar como máximo 100 euros y reducir trámites al crecer por la UE.
Resumen
- La UE avala EU Inc, un régimen societario común y voluntario
- Permitirá registrar empresas en 48 horas y por un máximo de 100 euros
- Aún falta el acuerdo con el Parlamento Europeo antes de que entre en vigor
La Unión Europea ha dado un paso decisivo hacia la creación de EU Inc, una nueva forma societaria común que permitirá constituir una empresa por vía digital en un máximo de 48 horas, con un coste administrativo de hasta 100 euros y sin exigir un capital social mínimo. Los Veintisiete han fijado este 23 de octubre su posición negociadora sobre el llamado Régimen 28, concebido para que una compañía pueda crecer por el mercado único sin tener que reconstruir buena parte de su arquitectura societaria cada vez que cruza una frontera.
Hay, sin embargo, un matiz importante. EU Inc todavía no está en vigor y ninguna empresa puede registrarse bajo ese formato por el momento. El acuerdo alcanzado por los Estados miembros no es la aprobación definitiva de la ley, sino el mandato con el que el Consejo negociará con el Parlamento Europeo. Cuando la Eurocámara cierre su propia posición podrán comenzar las conversaciones sobre el texto final.
La idea, sobre el papel, es bastante sencilla: que una startup nacida en Madrid, Lisboa, Berlín o Tallin pueda elegir unas mismas reglas societarias europeas en vez de navegar entre 27 sistemas nacionales. Algo parecido a poner una puerta común en un edificio que hasta ahora tenía 27 entradas, cada una con su cerradura, sus formularios y, naturalmente, su propia ventanilla.
Qué ha aprobado realmente la UE con EU Inc
El Consejo ha respaldado la creación de un régimen societario número 28, denominado EU Inc, que convivirá con las legislaciones de sociedades de los 27 Estados miembros. Será voluntario. Una empresa podrá seguir constituyéndose como sociedad limitada española, GmbH alemana, SARL francesa o cualquier otra figura nacional, o acogerse al nuevo marco europeo si cumple sus requisitos.
Bruselas parte de un problema conocido desde hace años: existe un mercado único para vender bienes, prestar servicios o mover capitales, pero el Derecho societario continúa muy fragmentado. La Unión Europea cuenta con decenas de formas jurídicas nacionales, una maraña que pesa especialmente sobre las compañías pequeñas cuando intentan crecer fuera de su país de origen.
Eso no significa que EU Inc vaya a borrar de un plumazo todas las leyes nacionales. El régimen pretende unificar cuestiones societarias esenciales —constitución, gobierno corporativo, acciones, determinadas operaciones de financiación o cierre de la empresa—, mientras que otras normas nacionales y sectoriales seguirán aplicándose. No nace un sistema jurídico paralelo, aunque el nombre pueda sonar a ello.
Cómo funcionará el nuevo régimen EU Inc
El corazón de la reforma es digital. La sociedad podrá constituirse en línea y, cuando se utilicen los procedimientos estandarizados previstos, el registro deberá completarse en 48 horas con un coste máximo de 100 euros. Tampoco se impondrá un capital social mínimo, de manera que la puesta en marcha de una compañía dejaría de depender de desembolsos iniciales exigidos por determinadas legislaciones nacionales.
El Consejo también quiere reducir al mínimo los intercambios de información con las administraciones y aplicar dos principios bastante sencillos sobre el papel: procedimientos exclusivamente digitales y datos que la empresa solo tenga que facilitar una vez. En otras palabras, menos formularios repetidos y menos peregrinación administrativa cada vez que una compañía cruza una frontera interior de la UE.
Registro en 48 horas y sin capital mínimo
Para una startup, el ahorro no está únicamente en el coste de abrir la sociedad. El atractivo real aparece cuando la empresa intenta expandirse: evitar que cada desembarco en otro país obligue a estudiar desde cero otra legislación mercantil, adaptar determinados documentos, acudir a intermediarios distintos y repetir procedimientos administrativos.
EU Inc pretende crear una especie de idioma jurídico común para las empresas que quieren crecer dentro del mercado único. El modelo está pensado especialmente para startups y compañías innovadoras en expansión, aunque el régimen no se limita a proyectos tecnológicos ni a sociedades recién creadas.
Una compañía podrá acogerse a esta estructura europea y desarrollar su actividad en distintos países utilizando un marco societario armonizado. Eso sí: elegir EU Inc no elimina automáticamente las obligaciones fiscales, laborales, regulatorias o sectoriales que correspondan en cada territorio. El mapa se simplifica, pero Europa no se convierte de repente en una única jurisdicción.
Acciones para empleados y una vía para atraer talento
El proyecto también intenta resolver una desventaja habitual de muchas empresas europeas frente a compañías estadounidenses: la dificultad para utilizar participaciones u opciones sobre acciones para empleados como parte de la remuneración y como herramienta para retener talento.
Los Estados han mantenido este mecanismo, aunque introduciendo límites. El Consejo quiere restringir el sistema europeo de opciones sobre acciones a pequeñas empresas de mediana capitalización, tomando como referencia compañías de hasta 750 empleados y 150 millones de euros de facturación anual.
El régimen contempla igualmente un registro digital de acciones y procedimientos más simples para transmitir participaciones, ampliar capital o facilitar determinadas operaciones de financiación. Para inversores y fondos de capital riesgo, esa homogeneidad jurídica puede terminar siendo tan relevante como las famosas 48 horas del registro: invertir bajo reglas reconocibles en distintos países reduce parte del coste de entrar, crecer y salir de una compañía.
El frente laboral sigue siendo el punto más delicado
Donde desaparece parte de la burocracia aparece la política. Los derechos de los trabajadores se han convertido en uno de los asuntos más sensibles del proyecto EU Inc y probablemente seguirán ocupando buena parte de la negociación que queda por delante.
La posición del Consejo establece que una empresa acogida a EU Inc estará sometida a las normas sobre participación de los trabajadores del Estado miembro donde tenga su domicilio social. También incorpora un mecanismo para los casos en que una compañía supere en otro país los umbrales que activan determinadas obligaciones de representación laboral.
El temor de los sindicatos es que las empresas tengan incentivos para registrarse en países con legislaciones menos exigentes y organizar desde allí estructuras repartidas por varios Estados. Las organizaciones sindicales europeas han advertido del riesgo de dumping social, debilitamiento de la negociación colectiva y utilización del nuevo régimen para sortear determinadas obligaciones nacionales.
También existe inquietud por la posibilidad de que las opciones sobre acciones terminen sustituyendo parte de los salarios o por las consecuencias de procedimientos acelerados de liquidación empresarial. La batalla, en este punto, no está tanto en las 48 horas de registro como en impedir que una simplificación mercantil termine convirtiéndose en una simplificación de derechos.
Habrá, además, controles para impedir que la facilidad de apertura se transforme en una autopista para sociedades opacas. Los Estados podrán rechazar el registro por motivos relacionados con el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo u otras actividades delictivas conforme a sus leyes nacionales.
Qué falta para que EU Inc pueda utilizarse
Lo aprobado el 23 de octubre desbloquea la posición del Consejo, pero no termina la reforma. El siguiente paso será negociar con el Parlamento Europeo cuando la Eurocámara disponga de su propio mandato. Después llegará el habitual diálogo entre las instituciones para cerrar una versión común del reglamento.
Bruselas había situado 2026 como un año clave para avanzar políticamente en el nuevo régimen, pero eso no equivale a una fecha inmediata de entrada en funcionamiento. La posición de los Estados contempla un periodo posterior para adaptar los sistemas nacionales, de manera que EU Inc no aparecerá de un día para otro en los registros mercantiles europeos.
Quedan asuntos capaces de mover bastante la negociación: la relación exacta con determinadas leyes nacionales, las salvaguardias laborales, las opciones sobre acciones y el encaje del nuevo régimen con otras piezas del mercado único. El debate también roza uno de los grandes elefantes de la sala: la fragmentación fiscal europea.
Conviene distinguir ambas cosas. EU Inc es, ante todo, un régimen societario común. No significa que todas las empresas acogidas a él vayan a pagar exactamente los mismos impuestos en cualquier país de la Unión ni que desaparezcan las legislaciones laborales nacionales.
Europa prueba una puerta común para que sus empresas crezcan
La UE lleva décadas hablando de mercado único mientras muchas empresas descubren que vender en otro Estado resulta bastante más sencillo que instalarse, financiarse y crecer allí. EU Inc intenta atacar esa contradicción desde un lugar muy concreto: el Derecho de sociedades.
Para una pequeña empresa española con ambición europea, el cambio potencial es notable. Crear una sociedad en dos días por un máximo de 100 euros llama la atención, pero probablemente importe más poder utilizar una estructura societaria reconocible en toda la Unión, captar inversores bajo reglas comunes y reducir la cantidad de trámites duplicados cuando el negocio cruza fronteras.
No resolverá por sí sola la falta de financiación, las diferencias fiscales, la regulación laboral o los problemas de productividad que arrastra Europa. Sería bastante pedirle eso a un registro mercantil digital. Pero sí puede eliminar una de esas capas de burocracia que, acumuladas una sobre otra, convierten el mercado único en algo menos único de lo que promete su nombre.
El acuerdo de los Veintisiete deja a EU Inc mucho más cerca de convertirse en realidad, aunque todavía falta el pacto con el Parlamento Europeo y la aprobación definitiva. La dirección política está clara: que para una empresa europea crecer de Valencia a Viena resulte algo más parecido a expandirse dentro de un mismo mercado y algo menos a volver a empezar cada vez que cambia el idioma de los formularios.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España del 23 de octubre: León registra un 2,1
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 23 de octubre: sin grandes fuegos activos
-
NaturalezaEstado de los embalses en España hoy, 23 de octubre: bajan al 57,2%
-
CulturaQué ver en cines del 23 al 25 de octubre de 2026: estrenos destacados
-
DeportesMáximo Quiles, a Marc Márquez: «Messi es un falso humilde, como tú»
-
HistoriaSantoral de hoy 23 de octubre: San Juan de Capistrano y otros santos
-
NaturalezaEl tifón Champi paraliza Taiwán y deja casi 1.000 vuelos cancelados
-
NaturalezaNacen seis torillos andaluces en Jerez, una especie extinta en España
-
EspañaBretos aprieta a Feijóo por el candidato de Vox y él responde con ETA
-
TecnologíaOracle alerta de un fallo crítico en Java explotable sin credenciales
-
HistoriaEfemérides del 23 de octubre: Hendaya, Budapest, Beirut y el iPod
-
EspañaTrashumancia Madrid 2026: itinerario, horarios, cortes y dónde verla