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Irán amenaza con atacar bases de EEUU en Europa si atacan desde allí
Un diputado iraní amenaza con lanzar misiles a bases de EEUU en Europa si se usan contra su país. Los Guardianes de la Revolución elevan el tono.
Resumen
- Irán amenaza con misiles a bases de EEUU en Europa si se usan contra Teherán
- Un diputado iraní señala expresamente instalaciones en Italia y Alemania
- Los Guardianes de la Revolución prometen responder sin límites geográficos
Irán ha amenazado con lanzar misiles contra bases militares estadounidenses situadas en Europa si Washington utiliza esas instalaciones para emprender nuevos ataques contra territorio iraní. La advertencia, formulada este miércoles 4 de noviembre por un miembro de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento de Teherán, menciona expresamente a Italia y Alemania y amplía el alcance de las represalias que la República Islámica contempla ante una nueva ofensiva de Estados Unidos.
El diputado Ahmad Bakhshayesh Ardestani ha declarado a Euronews que los misiles iraníes podrían dirigirse hacia Europa si las fuerzas estadounidenses emplean sus bases en el continente para atacar Irán. Sus palabras llegan después de que el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ordenara preparar una respuesta militar sin restricciones geográficas ante nuevas amenazas. Los Guardianes de la Revolución han reiterado este miércoles esa disposición, aunque no han identificado públicamente instalaciones europeas concretas como objetivos.
La advertencia supone una escalada en el discurso militar de Teherán. Hasta ahora, las amenazas de represalias iraníes se habían concentrado principalmente en Oriente Próximo y en las instalaciones estadounidenses desplegadas en la región. La posibilidad de extender los ataques a territorio europeo introduce un escenario especialmente delicado para los gobiernos que albergan fuerzas de Estados Unidos.
No se trata de una declaración de guerra contra Europa ni de un anuncio de ataques inminentes. La amenaza está condicionada a que las bases europeas participen en operaciones militares contra Irán, una distinción importante para interpretar el alcance de las declaraciones.
Irán señala a Italia y Alemania ante una posible ofensiva de EEUU
Ardestani ha sido explícito al identificar los países europeos que podrían verse afectados por una nueva confrontación. Italia y Alemania, dos aliados importantes de Washington dentro de la OTAN, aparecen mencionados directamente en su advertencia.
«Si Estados Unidos utiliza sus bases en Europa, incluidas las de Italia y Alemania, los misiles iraníes serán lanzados hacia Europa», ha afirmado el parlamentario.
El diputado sostiene que Teherán no está dispuesto a permitir que la colaboración militar europea con Washington quede fuera del alcance de sus represalias. Según su interpretación, los países que facilitan instalaciones para operaciones contra Irán participan indirectamente en el conflicto, aunque sus gobiernos no ejecuten personalmente los ataques.
«En los dos conflictos anteriores no lo hicimos, pero esta vez no permitiremos que el apoyo de Europa a Estados Unidos para atacar Irán quede sin consecuencias», ha advertido.
La declaración introduce un cambio relevante: las bases estadounidenses situadas fuera de Oriente Próximo también podrían convertirse en objetivos, al menos según el planteamiento defendido por este miembro de la comisión parlamentaria.
Ardestani ha ido más allá al asegurar que Irán podría actuar contra los «bienes materiales e inmateriales» de los países que apoyen una ofensiva estadounidense. No ha precisado qué infraestructuras, intereses económicos o capacidades incluiría esa expresión.
Otro integrante de la comisión, Fada Hossein Maleki, ha asegurado que las autoridades iraníes han preparado un nuevo planteamiento para una eventual confrontación. Según sus declaraciones, ese escenario sorprendería tanto a Estados Unidos como a los países europeos.
Ninguno de los dos parlamentarios ha presentado detalles operativos verificables sobre esos planes.
Los Guardianes de la Revolución anuncian una respuesta sin límites geográficos
La amenaza contra las bases europeas coincide con el endurecimiento de las instrucciones transmitidas a las Fuerzas Armadas iraníes. El pasado 31 de octubre, las autoridades de Teherán comunicaron una nueva estrategia atribuida al líder supremo, Mojtaba Jameneí, que contempla una respuesta militar inmediata y eficaz, sin limitaciones geográficas, frente a nuevas amenazas.
Este miércoles, los Guardianes de la Revolución, uno de los principales pilares militares del régimen, han difundido un comunicado en el que reiteran su disposición a responder a cualquier amenaza, independientemente de su naturaleza o alcance.
La organización también ha hecho referencia a la actualización de su lista de objetivos militares y estratégicos, siguiendo las instrucciones atribuidas al líder supremo.
El lenguaje empleado por las autoridades iraníes no es casual. Durante años, Teherán ha utilizado la amenaza de represalias contra instalaciones estadounidenses en Oriente Próximo para intentar disuadir a Washington de emprender operaciones militares. La novedad es que representantes políticos iraníes están trasladando públicamente esa presión a Europa.
El periódico iraní Kayhan, vinculado al entorno del poder político y religioso de Teherán, ha advertido de que una nueva confrontación podría alcanzar incluso el «corazón de Europa».
Conviene distinguir, sin embargo, entre las declaraciones de los parlamentarios, los mensajes de los medios afines al régimen y las instrucciones generales de los mandos militares. La Guardia Revolucionaria ha anunciado una respuesta sin límites geográficos, pero no ha confirmado públicamente una orden específica para bombardear bases en Alemania o Italia.
Las bases estadounidenses de Europa entran en el debate militar
Estados Unidos mantiene una extensa red de instalaciones militares en territorio europeo que permite el despliegue de aviones de combate, operaciones logísticas, transporte estratégico y coordinación con sus aliados. Alemania e Italia ocupan un lugar importante dentro de esa estructura.
En Alemania se encuentran instalaciones como Ramstein, uno de los principales centros de operaciones aéreas estadounidenses en Europa, y Spangdahlem, que también forma parte del dispositivo militar norteamericano.
Italia alberga la base aérea de Aviano, utilizada por las fuerzas estadounidenses, además de otras instalaciones de cooperación militar, entre ellas Sigonella, en Sicilia.
La presencia de estas infraestructuras explica por qué los dos países aparecen expresamente mencionados en las declaraciones del diputado iraní.
Ahora bien, Ardestani no ha identificado ninguna de esas bases por su nombre. Tampoco existe, en las declaraciones examinadas, una confirmación de que alguna de ellas haya sido seleccionada formalmente como objetivo militar.
La diferencia entre una amenaza genérica contra instalaciones estadounidenses y la designación de objetivos concretos resulta esencial para valorar la situación.
España cuenta con bases utilizadas por Estados Unidos, pero no ha sido señalada
España también participa en el sistema de cooperación militar con Washington mediante instalaciones como la base naval de Rota, en Cádiz, y la base aérea de Morón de la Frontera, en Sevilla.
Ambas tienen un papel relevante en la presencia militar estadounidense en el sur de Europa y en las operaciones relacionadas con el Mediterráneo.
Sin embargo, España no figura entre los países mencionados expresamente por Ardestani. Sus declaraciones se han referido a Italia y Alemania, aunque la advertencia general comprende cualquier instalación europea utilizada para atacar territorio iraní.
La existencia de fuerzas estadounidenses en España no significa, por sí sola, que las bases españolas estén amenazadas de manera específica ni que exista un riesgo inmediato de ataque.
La situación dependería de las decisiones militares estadounidenses, del papel efectivo de cada instalación y de la evolución del enfrentamiento.
El alcance de los misiles iraníes plantea importantes incógnitas
La posibilidad de atacar objetivos en Europa también plantea una cuestión militar: la capacidad real de Irán para alcanzar instalaciones situadas a miles de kilómetros.
Teherán dispone de un importante arsenal de misiles balísticos y de crucero. Durante años, las autoridades iraníes defendieron un límite de aproximadamente 2.000 kilómetros para el alcance de sus misiles balísticos, aunque determinados desarrollos tecnológicos podrían permitir superar esa distancia.
En particular, el misil Khorramshahr presenta características que podrían permitir distancias superiores a las oficialmente declaradas, dependiendo de la carga transportada y de su configuración. Algunas estimaciones técnicas sitúan el alcance potencial de determinadas variantes en torno a los 3.000 kilómetros, aunque las capacidades efectivas siguen sujetas a incertidumbre.
No obstante, que un país disponga de tecnología capaz de ampliar el alcance de sus proyectiles no demuestra que pueda efectuar con garantías un ataque preciso contra cualquier objetivo de Europa occidental.
Para evaluar una operación de ese tipo habría que considerar la distancia real desde el punto de lanzamiento, la capacidad de carga, la precisión, las defensas antimisiles y la disponibilidad operativa de los sistemas.
No existe confirmación pública de que Irán haya desplegado un dispositivo específico para atacar las bases europeas citadas por sus representantes políticos.
Por eso, las amenazas deben entenderse como una señal de presión militar y política cuyo cumplimiento efectivo dependería de capacidades y decisiones todavía no verificadas.
Una advertencia que eleva la presión sobre Washington y Europa
Las declaraciones se producen en un momento de tensión entre Washington y Teherán, con la posibilidad de nuevos enfrentamientos militares y contactos diplomáticos destinados a evitar una escalada.
El mensaje iraní persigue presentar cualquier futura ofensiva estadounidense como una operación que podría tener consecuencias más allá de Oriente Próximo.
Para los gobiernos europeos, el problema no se limita a la protección de las instalaciones militares. También afecta a la relación entre sus compromisos de cooperación con Estados Unidos y el riesgo de quedar implicados en una confrontación de mayor alcance.
Permitir la utilización de una base no equivale automáticamente a declarar la guerra a otro país. Las condiciones jurídicas y políticas dependen de los acuerdos existentes, las autorizaciones concedidas y la naturaleza de cada operación. Teherán, sin embargo, está defendiendo una interpretación mucho más amplia de la participación europea en el conflicto.
La advertencia del 4 de noviembre amplía el alcance declarado de las posibles represalias iraníes, pero no confirma un ataque en preparación. Por el momento, el elemento decisivo continúa siendo el mismo: si Estados Unidos emprende una nueva ofensiva utilizando instalaciones europeas, Irán amenaza con extender allí su respuesta militar.
Italia y Alemania han sido los países europeos señalados expresamente en esta nueva advertencia. El riesgo de una escalada dependerá, sobre todo, de si las amenazas se mantienen como instrumento de disuasión o terminan acompañadas de decisiones militares concretas.
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