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Una red prorrusa amplifica bulos de fraude electoral antes del 29N

Golden Owl analiza miles de publicaciones y detecta canales prorrusos, contenidos falsos y campañas coordinadas que cuestionan el voto del 29N.

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Una red prorrusa de noticias

Resumen

  • Golden Owl detecta bulos electorales amplificados por canales prorrusos
  • El voto por correo centra parte de las acusaciones de fraude sin pruebas
  • El informe no acredita coordinación de PP o Vox con estas redes

La empresa alicantina Golden Owl ha identificado una red de canales prorrusos y otras estructuras digitales extranjeras que difunden o amplifican mensajes falsos y acusaciones sin pruebas sobre un supuesto fraude en las elecciones generales del 29 de noviembre. Su investigación documenta campañas coordinadas, contenidos fabricados con inteligencia artificial y páginas que simulan ser medios españoles para influir en la conversación política antes de la votación.

El informe también encuentra coincidencias entre algunas de estas narrativas y las sospechas sobre el voto por correo expresadas por dirigentes del PP y Vox. Sin embargo, la investigación no acredita que ambos partidos coordinen estas redes ni que todas las actividades detectadas respondan a una operación dirigida desde Moscú. La distinción es importante: los investigadores describen un ecosistema de desinformación en el que confluyen actores nacionales y extranjeros, con distintos objetivos y métodos.

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Una investigación de 54.737 publicaciones y más de 10.000 cuentas

El estudio de Golden Owl, titulado El arsenal invisible: amenazas híbridas a las elecciones españolas de 2026 y a la seguridad nacional, examina la actividad digital registrada entre el 20 de agosto y el 5 de noviembre de 2026.

La compañía, vinculada al Parque Científico de la Universidad de Alicante y especializada en inteligencia de fuentes abiertas, ha recopilado 54.737 elementos digitales, cartografiado 10.773 cuentas y reconstruido 3.284 conexiones entre perfiles distribuidos en 58 comunidades.

El análisis abarca Facebook, Instagram, TikTok, YouTube, X y Telegram. También incorpora información sobre páginas administradas desde el extranjero, campañas de amplificación coordinada y contenidos que se presentan como noticias auténticas sin serlo.

Los investigadores localizaron 3.994 publicaciones con acusaciones de fraude electoral. Entre ellas figuran 1.483 referencias genéricas a un supuesto pucherazo, 1.021 mensajes que cuestionan el voto por correo, 760 que denuncian presuntas irregularidades en el censo y 397 que relacionan el fraude con votantes extranjeros o nuevos ciudadanos.

El estudio registra también 1.075 contenidos con explicaciones incorrectas sobre los procedimientos electorales, 587 encuestas manipuladas o desactualizadas y 79 posibles casos de suplantación de instituciones, medios de comunicación o personajes públicos.

Estas cifras no significan que cada publicación proceda de una cuenta rusa ni que todos los mensajes formen parte de una misma campaña. Lo que muestran es la extensión de un discurso de sospecha electoral que se reproduce mediante diferentes plataformas y mecanismos de difusión.

El voto por correo, principal objetivo de las acusaciones de fraude

La investigación identifica tres grandes mensajes recurrentes: desaconsejar el voto postal, cuestionar la fiabilidad del censo y presentar anticipadamente una posible victoria electoral como resultado de una manipulación.

El mecanismo es especialmente eficaz cuando combina afirmaciones políticas reconocibles con contenidos falsificados. Uno de los ejemplos documentados utiliza una imagen generada mediante inteligencia artificial en la que un empleado de Correos aparece destruyendo papeletas de voto.

La escena no constituye una prueba de irregularidades. Se trata de una representación artificial utilizada para reforzar una acusación que carece de respaldo documental.

Golden Owl también ha detectado publicaciones sincronizadas que trasladan a España argumentos sobre un supuesto fraude electoral difundidos previamente en Latinoamérica. En uno de los casos analizados, cuatro cuentas publicaron textos prácticamente idénticos con diferencias temporales de apenas nueve segundos, una pauta compatible con una distribución coordinada.

La finalidad de estos contenidos no tiene por qué ser modificar materialmente los resultados. Basta con extender la idea de que cualquier desenlace desfavorable para una determinada opción política será necesariamente fraudulento.

Las declaraciones de PP y Vox y su relación con estos mensajes

La investigación adquiere relevancia política porque algunas de las sospechas difundidas en Internet coinciden con declaraciones públicas realizadas por dirigentes de la oposición.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, animó el 5 de octubre a los ciudadanos a evitar el voto por correo porque, según explicó, desconfiaba de las actuaciones del Gobierno de Pedro Sánchez.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, también recomendó votar presencialmente. Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado medidas adicionales de seguridad y expresado desconfianza sobre la gestión del voto postal.

Hay diferencias entre las posiciones de estos dirigentes, pero las intervenciones han contribuido a situar la fiabilidad del sistema electoral en el centro del debate político.

El discurso también se ha extendido fuera de España. Tras las declaraciones de Abascal, una investigación de Maldita.es localizó publicaciones en inglés, francés, alemán e italiano que reproducían sus palabras y alimentaban las especulaciones sobre un posible fraude.

No hay pruebas de que el PP o Vox hayan organizado las redes extranjeras identificadas por Golden Owl. La coincidencia entre determinados mensajes políticos y contenidos amplificados desde otros países tampoco demuestra una colaboración entre sus responsables.

Lo que sí está documentado es que las sospechas sobre el voto por correo han circulado ampliamente sin que se hayan presentado evidencias de un plan para manipular las elecciones generales del 29 de noviembre.

Canales prorrusos y falsas páginas españolas gestionadas desde Vietnam

Una de las partes más relevantes del informe describe una red de canales de Telegram en castellano que distribuyen contenidos favorables a Moscú, reproducen publicaciones de medios estatales rusos y amplifican mensajes de otros canales vinculados al ecosistema propagandístico prorruso.

Según los datos de Golden Owl, este conjunto de canales acumula aproximadamente 350.000 suscripciones y registró 8,5 millones de visualizaciones en 16 días. No se trata necesariamente de 350.000 personas diferentes, pues un mismo usuario puede seguir varios canales.

El estudio sitúa entre los principales nodos de esta estructura a un canal administrado por el español Enrique Arias Gil, residente en Rusia y buscado por las autoridades españolas por una investigación relacionada con presuntas actividades de sabotaje.

La red no se limita a las elecciones. Sus contenidos también abordan la guerra de Ucrania, la OTAN y diferentes acontecimientos españoles, incluida la circulación de acusaciones sin pruebas sobre las causas del accidente ferroviario de Urda, en Toledo.

Por otro lado, Golden Owl ha localizado una estructura de ocho páginas de Facebook administradas desde Vietnam que se presentan ante los usuarios como espacios informativos españoles.

En conjunto, estas páginas reúnen alrededor de 270.000 seguidores, con una presencia destacada de usuarios mayores de 65 años. Los investigadores observaron que, después de publicar contenidos aparentemente cotidianos, algunas comenzaron a difundir desde el 27 de octubre relatos electorales fabricados con inteligencia artificial y mensajes de marcado sesgo antigubernamental.

El mecanismo permite construir primero una audiencia y utilizarla después para propagar contenidos políticos que aparentan proceder de medios españoles.

También se han detectado páginas o canales con conexiones geográficas con Sri Lanka, Indonesia, Pakistán y Argentina.

La investigación advierte de que estas actividades presentan características diferentes. No acredita la existencia de un mando único que controle simultáneamente las operaciones prorrusas, las páginas administradas desde Vietnam y las campañas de origen nacional.

Su posible efecto conjunto es, sin embargo, significativo: contenidos fabricados en países distintos pueden terminar reforzando las mismas sospechas entre los electores españoles.

La inteligencia artificial multiplica el alcance de los bulos

La manipulación electoral mediante contenidos digitales no es nueva, pero la inteligencia artificial permite producir imágenes y vídeos falsos con una apariencia cada vez más convincente y a una velocidad considerable.

Golden Owl ha identificado 716 posibles contenidos sintéticos dentro del material estudiado. Esta clasificación requiere cautela: la sospecha de que una imagen haya sido generada artificialmente no equivale, por sí sola, a una comprobación definitiva de su origen.

Entre los mecanismos utilizados figuran las imágenes que simulan irregularidades electorales, las noticias inventadas, las encuestas descontextualizadas y los perfiles que imitan a organizaciones o medios de comunicación conocidos.

Hay una diferencia entre expresar dudas sobre la gestión de unas elecciones y fabricar pruebas para dar apariencia de realidad a un fraude inexistente. La primera conducta forma parte del debate público; la segunda introduce información falsa en ese debate.

El problema se agrava cuando varias cuentas publican un mismo contenido de manera sincronizada. La repetición genera la impresión de que muchas personas han llegado independientemente a una conclusión cuando, en realidad, pueden estar reproduciendo un mismo material preparado para su difusión.

España refuerza la vigilancia electoral antes del 29N

El Gobierno español ha activado mecanismos específicos de seguridad para afrontar los riesgos relacionados con las elecciones generales.

El 4 de noviembre, el Ministerio del Interior puso en funcionamiento la Red de Coordinación para la Seguridad del proceso electoral, un organismo creado en 2019 para facilitar la cooperación entre administraciones y organismos públicos.

Su actividad comprende la seguridad física, la ciberseguridad, la protección de datos personales y la detección de campañas de desinformación que puedan perjudicar el desarrollo de los comicios.

En esta coordinación participan organismos como la Junta Electoral Central, el Instituto Nacional de Estadística, Correos, el Centro Nacional de Inteligencia y el Instituto Nacional de Ciberseguridad, dentro de sus respectivas competencias.

Conviene recordar que el voto por correo está regulado por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General y sometido a requisitos de identificación, custodia y control.

El elector debe solicitar esta modalidad mediante los procedimientos establecidos y acreditar su identidad. La documentación electoral se remite siguiendo un circuito regulado y los sobres se incorporan al procedimiento de votación bajo las garantías previstas legalmente.

La existencia de controles no significa que cualquier procedimiento administrativo sea inmune a errores o delitos concretos. Pero una sospecha difundida en redes no demuestra un fraude generalizado, y hasta el momento no se han acreditado las acusaciones que presentan el voto postal como un sistema manipulado para favorecer al Gobierno.

Tampoco el informe de Golden Owl demuestra que se haya comprometido la infraestructura encargada de gestionar las elecciones españolas.

El riesgo de desacreditar los resultados antes del recuento

El escenario que más preocupa a los investigadores no se limita a la campaña electoral. Golden Owl señala la noche del 29 de noviembre y la jornada posterior como momentos especialmente sensibles para la circulación de acusaciones de fraude.

Si el resultado es ajustado, las redes que llevan semanas cuestionando la limpieza del proceso podrían utilizar esa incertidumbre para intensificar los mensajes y presentar cifras provisionales, incidencias aisladas o diferencias respecto a las encuestas como supuestas pruebas de manipulación.

Es una estrategia que altera el orden de los acontecimientos: primero se construye la sospecha y después se busca cualquier episodio que permita alimentarla.

El informe no demuestra que estas campañas hayan determinado la intención de voto de los españoles ni permite anticipar su impacto electoral. Sí documenta una infraestructura digital capaz de propagar rápidamente mensajes engañosos en un momento políticamente delicado.

La preocupación principal es que la desconfianza en las urnas se extienda antes de conocer el resultado, con el respaldo aparente de imágenes, cuentas y publicaciones que no ofrecen garantías sobre su autenticidad.

La existencia de campañas extranjeras de desinformación tampoco invalida las críticas legítimas al Gobierno, a la administración electoral o a cualquier partido. Una democracia debe permitir el escrutinio de sus instituciones. Precisamente por eso, las denuncias de fraude necesitan pruebas verificables.

A tres semanas de las elecciones, la investigación de Golden Owl plantea una advertencia concreta: el sistema electoral español no solo tiene que proteger la integridad del voto y del recuento, sino afrontar campañas destinadas a convencer a parte de los ciudadanos de que el resultado estará amañado incluso antes de que se abran las urnas.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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