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Detenido en Campillo de Arenas por tres perros muertos encadenados

La Guardia Civil investiga la muerte de tres perros hallados encadenados en Campillo de Arenas y el grave estado de un cuarto animal rescatado.

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perros muertos encadenados

Resumen

  • La Guardia Civil halló tres perros muertos y encadenados en el patio
  • Un cuarto perro fue rescatado con heridas, bajo peso y leishmaniosis
  • El informe apunta a falta de agua, calor y exposición directa al sol

La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 68 años, vecino de Campillo de Arenas (Jaén), como presunto autor de un delito contra los animales después de que agentes del Seprona encontraran tres perros muertos y encadenados en el patio de una vivienda. En el interior localizaron un cuarto animal, también atado, con bajo peso, heridas sin tratar y unas condiciones higiénico-sanitarias deficientes.

El informe del veterinario que examinó a los perros fallecidos apunta a la falta de agua, las altas temperaturas y la exposición directa al sol como posibles factores que contribuyeron a sus muertes. Es un matiz importante: la investigación no establece públicamente una causa única y definitiva, sino varios elementos que pudieron intervenir en el fallecimiento de los animales.

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Tres perros muertos, todos ellos atados con cadenas

La actuación comenzó después de que la Guardia Civil recibiera una comunicación ciudadana alertando de la posible desatención de varios animales en una vivienda de Campillo de Arenas. El aviso llevó hasta el inmueble a agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza, el Seprona, de la Comandancia de Jaén.

Durante la inspección encontraron a tres perros ya muertos, sujetos mediante cadenas en el patio. El veterinario inspector examinó posteriormente los cadáveres y dejó constancia de unas circunstancias especialmente relevantes para la investigación: ausencia de agua, calor y exposición directa al sol.

La Guardia Civil atribuye al propietario una presunta falta de los cuidados básicos necesarios para los animales que tenía a su cargo. La responsabilidad penal, como corresponde, tendrá que determinarse dentro del procedimiento judicial y a partir de las pruebas reunidas.

El cuarto perro sobrevivió, pero necesitaba atención veterinaria

Había un cuarto animal. Los agentes lo encontraron dentro de la vivienda, también atado. Se trata de un pastor alemán que presentaba bajo peso, varias heridas que no habían recibido tratamiento y deficientes condiciones higiénico-sanitarias.

El perro fue trasladado a una clínica veterinaria para atender las lesiones, intentar que recuperase peso y comenzar el tratamiento de la leishmaniosis que padecía. Esta enfermedad parasitaria, transmitida principalmente por la picadura de flebótomos, puede tener consecuencias graves para los perros y requiere valoración y seguimiento veterinario.

En este caso, sin embargo, la leishmaniosis es solo una parte de su estado clínico. La investigación abierta por la Guardia Civil se centra en las condiciones en las que permanecían los cuatro animales y en la posible ausencia de los cuidados que necesitaban.

El informe veterinario será una pieza relevante

La valoración del veterinario resulta especialmente importante porque permite separar lo que los agentes encontraron al entrar en la vivienda de lo que puede sostenerse médicamente sobre las muertes. Por el momento, el informe señala como posibles factores la falta de agua, las altas temperaturas y la exposición al sol.

No consta públicamente que se haya comunicado una causa definitiva más precisa. Los tres perros estaban muertos y encadenados cuando llegó el Seprona; el cuarto sobrevivió en unas condiciones que obligaron a trasladarlo a una clínica para recibir atención veterinaria.

A partir de ahí será la investigación la que determine la relación entre las condiciones de mantenimiento de los animales y el resultado sufrido por cada uno. Esa diferencia importa: una cosa son las circunstancias observadas y otra, la causa de la muerte que pueda quedar acreditada en el procedimiento.

Un aviso ciudadano puso en marcha la intervención

La investigación no nació de una inspección rutinaria. Fue una comunicación ciudadana sobre la posible desatención de los animales la que llevó a los agentes hasta la vivienda de Campillo de Arenas.

Ese aviso permitió localizar al cuarto perro todavía con vida y documentar las circunstancias en las que se encontraban los otros tres. La Guardia Civil procedió después a detener al hombre de 68 años como presunto responsable de un delito contra los animales.

Las diligencias instruidas por el Seprona fueron remitidas a la autoridad judicial competente. La información conocida hasta el momento no permite atribuir al investigado una responsabilidad penal definitiva, que deberá establecerse durante el procedimiento.

Qué contempla el Código Penal en los delitos contra animales

El Código Penal español regula estos hechos dentro de los delitos contra los animales. La legislación contempla penas cuando se provocan lesiones que requieren tratamiento veterinario y establece también supuestos específicos cuando los hechos causan la muerte de un animal doméstico o de otro animal que vive bajo control humano.

Cuando se acredita penalmente la muerte de un animal doméstico en las circunstancias previstas por la ley, pueden imponerse penas de prisión y periodos de inhabilitación para determinadas actividades relacionadas con animales y para su tenencia. La condición de propietario o responsable del cuidado también puede tener relevancia en la valoración penal del caso.

Eso no significa que esas consecuencias puedan trasladarse de forma automática al caso de Campillo de Arenas. La calificación jurídica concreta dependerá de lo que determine la investigación, de las pruebas disponibles y, en su caso, de la resolución judicial. El hombre permanece señalado como presunto autor mientras el procedimiento sigue su curso.

Tres muertes y un perro que pudo ser atendido

Lo que sí está documentado deja poco margen para interpretaciones: tres animales fueron encontrados muertos y atados en un patio, mientras que otro permanecía encadenado en el interior de la vivienda con heridas, bajo peso y problemas de salud.

El aviso recibido por la Guardia Civil permitió que el pastor alemán fuese retirado y trasladado para recibir atención veterinaria. Los otros tres forman parte de una investigación en la que el informe veterinario apunta a la ausencia de agua, el calor y la exposición directa al sol entre los factores que pudieron contribuir a sus muertes.

El procedimiento queda en manos de la justicia. El hombre de 68 años mantiene la condición de presunto autor mientras se determina qué ocurrió exactamente y qué responsabilidad penal, si la hubiera, corresponde por las condiciones en las que fueron encontrados los cuatro perros.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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