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Dos británicos acusados por RAF Fairford y las sospechas sobre Irán

Dos hombres de 24 años, acusados por el incidente cerca de RAF Fairford. Los investigadores examinan posibles vínculos con los servicios de Irán.

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RAF Fairford

Foto: Departamento de Defensa de Estados Unidos (Dominio público).

Resumen

  • Dos británicos están acusados por el incidente cerca de RAF Fairford
  • La policía investiga una posible colaboración con la inteligencia iraní
  • EE. UU. retiró sus bombarderos de la base tras la alerta de septiembre

La Fiscalía del Reino Unido ha presentado cargos contra dos ciudadanos británicos de 24 años por presuntos delitos contra la seguridad nacional relacionados con un posible complot terrorista en las inmediaciones de la base aérea de RAF Fairford, en Gloucestershire, al oeste de Inglaterra. La investigación se remonta al 27 de septiembre, cuando la policía detuvo a cinco hombres después de detectar varios vehículos sospechosos cerca de las instalaciones militares.

Los acusados son Mohmed Abdulkarim y Nouman Essghir, ambos residentes en Londres. El primero está acusado de realizar actividades que podrían haber ayudado a un servicio de inteligencia extranjero, que los investigadores británicos creen vinculado a Irán. El segundo deberá responder por haber accedido presuntamente a un lugar restringido con una finalidad perjudicial para la seguridad del Reino Unido. Los dos tenían prevista su comparecencia este martes, 27 de octubre, ante el Tribunal de Magistrados de Westminster.

El caso ha adquirido una dimensión internacional por la importancia estratégica de RAF Fairford, una instalación de la Real Fuerza Aérea británica utilizada por Estados Unidos para desplegar bombarderos empleados en operaciones contra Irán. Tras el incidente de septiembre, las autoridades estadounidenses decidieron retirar los aviones de la base por motivos de seguridad.

La investigación continúa abierta y la posible implicación del Estado iraní sigue siendo una hipótesis policial, no una responsabilidad judicialmente acreditada. Teherán ha rechazado las acusaciones de participación en los hechos.

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Dos acusaciones distintas por delitos contra la seguridad nacional

Los cargos presentados por la Fiscalía británica se fundamentan en la Ley de Seguridad Nacional de 2023, una norma que contempla delitos relacionados con la colaboración con servicios de inteligencia extranjeros y determinadas actividades que puedan perjudicar los intereses del país.

Mohmed Abdulkarim está acusado de realizar actividades que podrían haber facilitado materialmente la actuación de un servicio de inteligencia extranjero entre el 31 de agosto y el 28 de septiembre. La Policía Antiterrorista británica considera que el país beneficiario de esa supuesta colaboración sería Irán.

Por su parte, Nouman Essghir está acusado de acceder el 22 de agosto a un lugar prohibido con un propósito perjudicial para el Reino Unido. Fue detenido inicialmente el 27 de septiembre en las inmediaciones de Fairford y volvió a ser arrestado el 20 de octubre, durante una nueva fase de las pesquisas.

Aunque ambos procedimientos están relacionados con la investigación sobre la base militar, ninguno de los dos ha sido declarado culpable. Tampoco debe confundirse la investigación inicial de un posible atentado con los delitos concretos que ahora les atribuye la Fiscalía.

Frank Ferguson, responsable de la división de delitos especiales y contraterrorismo de la Fiscalía británica, ha confirmado la decisión de presentar cargos contra los dos hombres tras una investigación policial que continúa desarrollándose.

Tres vehículos sospechosos y 85 viviendas evacuadas

El incidente que desencadenó la operación policial ocurrió durante la madrugada del 27 de septiembre, cuando las autoridades recibieron información sobre tres vehículos que circulaban de manera sospechosa cerca de RAF Fairford, en la localidad de Whelford.

La alerta movilizó a agentes armados, investigadores antiterroristas y especialistas militares en desactivación de explosivos. Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad alrededor de los vehículos y ordenaron la evacuación preventiva de unas 85 viviendas próximas al lugar.

En aquella primera intervención fueron detenidos cinco hombres de entre 23 y 25 años, inicialmente investigados por posibles infracciones relacionadas con explosivos y preparación de actos terroristas.

La policía encontró gasolina, pero no explosivos

La inspección de los vehículos permitió localizar cierta cantidad de gasolina, aunque los especialistas no encontraron artefactos explosivos improvisados.

Este dato resulta importante para comprender el alcance de la investigación. La presencia de combustible motivó nuevas comprobaciones, pero no demuestra por sí sola que existiera un dispositivo preparado para cometer un atentado.

Después de los primeros arrestos, la Policía Antiterrorista amplió sus pesquisas a Londres y practicó nuevas detenciones y registros.

Otros cinco hombres investigados permanecen en libertad bajo fianza policial. También continúa bajo fianza un ciudadano con doble nacionalidad británica e iraní, de 25 años, que fue detenido nuevamente el 20 de octubre y posteriormente puesto en libertad sin cargos en relación con esa última detención. Sigue investigado por su arresto anterior, ocurrido el 1 de octubre.

Por qué RAF Fairford es una base militar estratégica

RAF Fairford se encuentra en Gloucestershire, en el oeste de Inglaterra, y forma parte de las instalaciones militares británicas utilizadas por las fuerzas estadounidenses para determinadas operaciones aéreas.

Su importancia no depende únicamente de su ubicación. La base dispone de infraestructura adecuada para recibir bombarderos estratégicos de largo alcance, lo que la convierte en un punto de apoyo relevante para la presencia militar estadounidense en Europa.

Durante las operaciones contra Irán, Estados Unidos utilizó estas instalaciones para desplegar bombarderos. Esa circunstancia explica que los investigadores presten especial atención a una posible conexión entre las actividades sospechosas y los intereses iraníes.

El incidente de septiembre tuvo consecuencias militares concretas. Washington decidió trasladar los bombarderos estadounidenses desplegados en Fairford a otra ubicación por razones de seguridad.

La retirada muestra hasta qué punto una amenaza todavía bajo investigación puede modificar temporalmente los despliegues militares. Sin embargo, la decisión estadounidense no demuestra la existencia de un complot dirigido desde Teherán ni acredita la participación de los acusados en una operación terrorista.

Las sospechas sobre Irán complican la investigación británica

La Policía Antiterrorista del Reino Unido considera altamente probable que exista alguna forma de participación estatal iraní en los hechos investigados.

Laurence Taylor, responsable nacional de la lucha antiterrorista, ha advertido de que los servicios de seguridad británicos han detectado durante los últimos meses diferentes incidentes que consideran relacionados con actividades dirigidas desde Irán.

Estas sospechas se producen en un contexto de preocupación por las operaciones de inteligencia extranjeras en territorio británico. El servicio de seguridad interior, MI5, también ha alertado del aumento de las amenazas asociadas a actores estatales, entre ellos Irán y Rusia.

Las autoridades británicas investigan si determinados individuos pueden actuar en beneficio de servicios de inteligencia extranjeros sin pertenecer formalmente a sus estructuras. Precisamente por eso, la legislación permite perseguir conductas de colaboración que no necesariamente implican la ejecución de un atentado.

El primer ministro británico, Andy Burnham, ha señalado públicamente a la Guardia Revolucionaria iraní como posible responsable de dirigir el supuesto plan. Las autoridades de Irán, por su parte, han negado cualquier participación.

Conviene distinguir ambos planos. Las sospechas de los servicios de inteligencia no equivalen a una prueba judicial y deberán sostenerse con elementos concretos si las investigaciones desembocan en nuevas acusaciones.

Una causa abierta con dos acusados y más personas investigadas

La presentación de cargos contra Abdulkarim y Essghir supone el primer avance judicial relevante de una investigación que comenzó hace exactamente un mes.

El procedimiento deberá determinar qué actividades desarrollaron los acusados, qué relación guardaban con las instalaciones militares y si existió alguna coordinación con un servicio de inteligencia extranjero.

También continúa pendiente esclarecer el papel de los demás detenidos y el alcance real del supuesto plan investigado cerca de RAF Fairford.

Por el momento, hay dos hombres formalmente acusados, otros seis investigados en libertad bajo fianza y una posible conexión iraní pendiente de esclarecer. Esos son los hechos que delimitan el caso.

La investigación ha afectado a una instalación utilizada por bombarderos estadounidenses y ha obligado a adoptar medidas extraordinarias de seguridad. Corresponde ahora a los tribunales determinar si las acusaciones cuentan con pruebas suficientes y hasta dónde llega la responsabilidad de cada investigado.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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