Síguenos

Mundo

Sudán: un ataque en el mercado de Nyala deja 36 muertos y 150 heridos

Un ataque con drones atribuido al Ejército sudanés causa al menos 36 muertos y más de 150 heridos en un mercado de Nyala, según Médicos Sin Fronteras.

Publicado

el

mapa conflicto Sudan octubre 2026

Resumen

  • Al menos 36 muertos y más de 150 heridos por drones en un mercado de Nyala
  • MSF atribuye el ataque al Ejército sudanés, que aún no se ha pronunciado
  • La ONU contabiliza 306 muertos por drones en tres semanas de octubre

Al menos 36 personas han muerto y más de 150 han resultado heridas en un ataque con drones atribuido al Ejército de Sudán contra un mercado de Nyala, capital del estado de Darfur del Sur, en el oeste del país. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha confirmado este martes, 27 de octubre de 2026, el balance de víctimas de un bombardeo que golpeó una zona concurrida de la ciudad durante la noche del lunes.

El ataque se produjo alrededor de las 20.00 horas del 26 de octubre, cuando un dron alcanzó un mercado situado al oeste de Nyala. Otro impacto afectó a un barrio residencial. El Hospital Docente de Nyala, que recibe apoyo de MSF, ha recibido los cuerpos de 36 fallecidos y atendido a más de 150 heridos, aunque el número definitivo de víctimas podría variar conforme avance la atención sanitaria.

Entre los cuerpos recibidos en el hospital, 21 correspondían a personas vestidas de civil, un dato que no permite establecer por sí solo la condición de todas las víctimas. Los equipos médicos describen una llegada constante de pacientes con heridas de metralla, quemaduras graves y otras lesiones provocadas por las explosiones.

El bombardeo supone un nuevo episodio de violencia contra zonas habitadas en una guerra que comenzó en abril de 2023 y que enfrenta a las Fuerzas Armadas Sudanesas con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). Nyala, uno de los principales bastiones de estas últimas, se ha convertido en un objetivo recurrente de las operaciones aéreas del Ejército.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

El hospital de Nyala atiende a más de 150 heridos tras el bombardeo

La dimensión del ataque quedó reflejada en la actividad del Hospital Docente de Nyala. Los equipos sanitarios tuvieron que atender a numerosos pacientes trasladados desde el mercado en vehículos de tres ruedas y carros tirados por burros, mientras continuaba la llegada de afectados por las explosiones.

Dale Koninckx, coordinador de proyectos de Médicos Sin Fronteras en Nyala, explicó que los profesionales sanitarios recibieron a personas con heridas de metralla, quemaduras y lesiones graves. Entre los pacientes atendidos había mujeres y niños.

La organización humanitaria ha condenado el ataque y ha recordado que los mercados, las viviendas y las instalaciones civiles esenciales deben quedar protegidos frente a las operaciones militares.

La situación resulta especialmente preocupante porque los mercados son fundamentales para el abastecimiento de alimentos en una región donde la población lleva años sufriendo desplazamientos, dificultades económicas y problemas de acceso a productos básicos.

Cuando un bombardeo alcanza uno de estos espacios, las consecuencias no se limitan a los muertos y heridos. También pueden quedar interrumpidas actividades comerciales y vías de suministro de las que dependen numerosas familias.

La cifra de víctimas podría ser mayor, según los paramilitares

El balance comunicado por Médicos Sin Fronteras no coincide con las cifras difundidas por el entorno político de las Fuerzas de Apoyo Rápido.

La Alianza de la Fundación Sudanesa, conocida como Tasis y vinculada a los paramilitares, sostiene que el bombardeo ha causado 102 civiles muertos y 113 heridos. Sin embargo, esas cifras no han podido verificarse de forma independiente.

El dato confirmado por MSF corresponde a los fallecidos recibidos y a los pacientes atendidos en el hospital al que presta apoyo. No constituye necesariamente un recuento exhaustivo de todas las víctimas que pudiera haber en la ciudad.

Por el momento, el Ejército sudanés no ha ofrecido declaraciones sobre el ataque denunciado por la organización humanitaria. La atribución del bombardeo a las Fuerzas Armadas procede de MSF, mientras continúa sin conocerse públicamente una explicación militar sobre los objetivos de la operación.

La discrepancia entre los balances refleja también las dificultades para documentar las consecuencias de los ataques en territorios sometidos a combates continuos.

Por qué Nyala es uno de los principales objetivos del Ejército sudanés

Nyala ocupa una posición estratégica dentro de la guerra. Es la capital de Darfur del Sur y uno de los principales centros de poder de las Fuerzas de Apoyo Rápido, que mantienen allí estructuras de mando y han establecido una administración rival de las autoridades respaldadas por el Ejército.

Las Fuerzas Armadas Sudanesas han intensificado sus operaciones aéreas sobre la ciudad, dirigidas contra posiciones, instalaciones y capacidades militares de los paramilitares.

La ofensiva forma parte de los enfrentamientos que se desarrollan en Darfur y Kordofán, dos de las regiones donde la guerra continúa causando numerosas víctimas y obligando a abandonar sus hogares a miles de personas.

La presencia de combatientes en áreas urbanas aumenta los riesgos para la población. Sin embargo, el control militar de una ciudad no convierte sus mercados ni sus barrios residenciales en objetivos legítimos. Las normas internacionales obligan a distinguir entre combatientes y civiles y a evitar ataques indiscriminados.

Otro mercado de Nyala fue bombardeado el 16 de octubre

El ataque del lunes no es un episodio aislado. Médicos Sin Fronteras ha recordado que el pasado 16 de octubre un dron alcanzó el mercado de Al Mawashi, también en Nyala.

Aquel bombardeo dejó al menos cuatro muertos y numerosos heridos, según los datos difundidos por la organización humanitaria.

La repetición de ataques contra espacios comerciales preocupa especialmente a las organizaciones de ayuda, porque reduce la seguridad de lugares que resultan imprescindibles para conseguir alimentos y otros productos de primera necesidad.

La ONU denuncia más de 300 muertos por ataques con drones en octubre

El bombardeo de Nyala se produce en un contexto de creciente utilización de aeronaves no tripuladas por los dos bandos enfrentados.

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, alertó el 23 de octubre de que al menos 306 personas habían muerto y cientos habían resultado heridas en ataques con drones durante las tres primeras semanas del mes.

La ONU documentó operaciones atribuidas tanto al Ejército como a las Fuerzas de Apoyo Rápido que alcanzaron viviendas, mercados, hospitales, refugios para desplazados, instalaciones eléctricas y fuentes de agua.

Los ataques se han extendido por distintas regiones, desde Darfur y Kordofán hasta Jartum y Nilo Azul.

Las FAR también han sido señaladas por ataques contra infraestructuras eléctricas de Jartum, Gezira, Gedaref, Sennar y el estado del Nilo Blanco. Estas operaciones han provocado interrupciones del suministro eléctrico en amplias zonas del país.

El recurso creciente a los drones permite atacar posiciones alejadas sin desplegar tropas terrestres, pero también ha multiplicado los riesgos para poblaciones que viven lejos de los principales frentes de combate.

Naciones Unidas ha insistido en que las dos partes deben respetar el derecho internacional humanitario y abstenerse de atacar deliberadamente a civiles o instalaciones protegidas. La posible presencia de combatientes en un mercado tampoco elimina las obligaciones de distinguir los objetivos militares y evitar daños desproporcionados a la población.

Una guerra que ha desplazado a millones de sudaneses

La guerra de Sudán comenzó el 15 de abril de 2023, cuando estallaron los enfrentamientos entre el Ejército, dirigido por Abdel Fattah al Burhan, y las Fuerzas de Apoyo Rápido, encabezadas por Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti.

Lo que comenzó como una disputa por el control del aparato militar y del poder político se transformó en un conflicto prolongado, con graves consecuencias humanitarias.

La guerra ha causado decenas de miles de muertos, aunque las estimaciones sobre la mortalidad total son mucho mayores y siguen sujetas a importantes incertidumbres. Alrededor de 14 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares, entre desplazados internos y refugiados en otros países.

La inseguridad alimentaria constituye otra de las grandes emergencias. Según estimaciones internacionales, alrededor de 20 millones de personas afrontan hambre aguda, mientras persiste el riesgo de hambruna en zonas de Darfur y Kordofán.

Los bombardeos contra mercados, zonas residenciales e infraestructuras esenciales agravan estas condiciones. También dificultan el trabajo de las organizaciones humanitarias y el funcionamiento de unos servicios sanitarios sometidos a una presión constante.

El ataque de Nyala vuelve a situar la protección de los civiles en el centro de una guerra para la que no se vislumbra una solución inmediata. El alto comisionado de la ONU ha reclamado un alto el fuego, el fin de los ataques contra la población y una salida negociada al conflicto.

Mientras tanto, el balance confirmado por Médicos Sin Fronteras es de al menos 36 muertos y más de 150 heridos. La cifra corresponde a una sola noche de bombardeos en Nyala, una ciudad donde los enfrentamientos y los ataques aéreos siguen condicionando la vida de quienes permanecen allí.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído