Síguenos

España

Adif trasladará a Ourense el control del AVE entre Ourense y Santiago

Adif llevará a Ourense el control del AVE hacia Santiago dentro de un nuevo centro que gestionará 1.151 kilómetros de red ferroviaria gallega.

Publicado

el

Adif llevará a Ourense

Imagen: JT Curses, CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • Adif trasladará a Ourense el control del AVE hacia Santiago
  • El nuevo centro gestionará 1.151 kilómetros de la red ferroviaria gallega
  • Atocha mantendrá el control del corredor de alta velocidad desde Madrid

Adif trasladará desde Madrid a Galicia la gestión de la circulación ferroviaria de la línea de alta velocidad Ourense-Santiago. El tramo, controlado actualmente desde el centro de Atocha, pasará a depender del renovado Centro de Regulación de Circulación de Ourense, instalado en la antigua estación de San Francisco.

El cambio convertirá a Ourense en un gran centro operativo de la red ferroviaria gallega. Desde allí se supervisarán 1.151 kilómetros de vías, incluidas líneas de tres anchos diferentes, frente a los aproximadamente 920 kilómetros que cubre el actual centro. La transferencia todavía no tiene una fecha concreta de entrada en servicio: las instalaciones continúan en proceso de renovación y Adif sigue desplegando los sistemas tecnológicos necesarios.

Hay un matiz importante. No se trata de una decisión improvisada en las últimas semanas ni de un traslado planteado de repente. Adif anunció en diciembre de 2023 que el futuro centro de Ourense asumiría expresamente la línea Ourense-Santiago dentro de un proyecto para centralizar en Galicia la gestión de la red autonómica.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

El AVE Ourense-Santiago dejará de depender de Atocha

Actualmente, el centro gallego controla fundamentalmente la red convencional, mientras determinados tramos de la alta velocidad siguen bajo supervisión desde Madrid. Entre ellos está el Ourense-Santiago, abierto al tráfico en diciembre de 2011 e integrado en la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Galicia y la Meseta.

Cuando el nuevo centro entre plenamente en funcionamiento, esa situación cambiará. Los reguladores de Ourense podrán gestionar a distancia y en tiempo real la circulación del tramo hacia Santiago mediante el sistema de Control de Tráfico Centralizado, conocido por sus siglas CTC.

Conviene precisar el término: aunque habitualmente se hable del «control del AVE», Adif no está trasladando el mando de un tren concreto o de una marca comercial. Lo que cambia de ubicación es el control operativo de la infraestructura y de las circulaciones que utilizan esa línea de alta velocidad.

Un Centro de Regulación de Circulación coordina elementos esenciales para que los trenes puedan circular: señalización, itinerarios, comunicaciones, incidencias y otros sistemas asociados a la explotación ferroviaria. El CTC permite, entre otras funciones, manejar de forma remota los enclavamientos, señales y desvíos.

Ourense controlará 1.151 kilómetros de red gallega

El nuevo centro de San Francisco tendrá bastante más trabajo que el actual. Adif prevé que gestione 1.151 kilómetros de red ferroviaria en Galicia, con infraestructuras de características distintas y varios anchos de vía.

Eso incluye la alta velocidad Ourense-Santiago, pero también otra incorporación relevante: la línea de ancho métrico entre Ferrol y Ribadeo. El centro se convertirá así en un nodo capaz de integrar infraestructuras ferroviarias diferentes bajo una misma estructura de regulación.

La instalación renovada dispondrá de más capacidad operativa y tecnológica, algo necesario si se tiene en cuenta que asumirá funciones actualmente repartidas entre diferentes ámbitos de control.

De 920 a 1.151 kilómetros bajo un mismo centro

El salto no es menor. El proyecto diseñado por Adif amplía la red gestionada desde Ourense desde unos 920 hasta 1.151 kilómetros, reforzando el peso de la ciudad dentro del sistema ferroviario gallego.

También crecerá físicamente el centro. Las nuevas dependencias tendrán alrededor de 415 metros cuadrados, aproximadamente el doble que las actuales, y pasarán a disponer de cinco puestos de regulación de circulación después de incorporar dos adicionales.

La idea es concentrar en un único nodo gallego una gestión que todavía presenta excepciones. La alta velocidad hacia Santiago es precisamente una de las principales.

Un centro de 14,7 millones con un nuevo cerebro tecnológico

La transformación de la antigua estación de Ourense-San Francisco forma parte de una inversión global anunciada por Adif de 14,7 millones de euros.

Una de las piezas principales es el nuevo CTC. Adif adjudicó una inversión de 4,7 millones para desplegar este sistema, que funcionará como el cerebro tecnológico del centro y contará también con un sistema de respaldo. Si la instalación principal registra una incidencia, esa infraestructura alternativa está diseñada para mantener la capacidad de gestión de la circulación.

A ello se suma el equipamiento del edificio. Adif anunció otros 1,1 millones de euros para instalar hardware, 16 consolas, 44 monitores y una gran pantalla mural de 35,14 metros cuadrados en la que los operadores podrán seguir en tiempo real los esquemas ferroviarios y las circulaciones.

La pantalla tendrá algo más de 20 metros de longitud y 1,75 metros de altura. Tecnología bastante más sofisticada que la imagen clásica de un controlador mirando un panel de luces, aunque el principio sigue siendo el mismo: conocer la posición de las circulaciones y garantizar que los movimientos ferroviarios sean compatibles y seguros.

Atocha seguirá controlando la conexión con Madrid

El traslado no significa que Madrid vaya a desaparecer del esquema de control de los trenes que entran y salen de Galicia. Atocha seguirá gestionando el corredor de alta velocidad procedente de Madrid hasta el entorno de Ourense.

Lo que se modifica es la frontera entre las áreas de control de ambos centros. Actualmente, esa división se sitúa en el entorno de Taboadela. Con la futura puesta en servicio de las infraestructuras previstas en la entrada ferroviaria a Ourense, el límite gestionado desde Madrid se desplazará hacia Seixalbo, más próximo a la ciudad.

El trazado actualmente existente entre Taboadela y Seixalbo continuará bajo la gestión de Ourense, mientras el reparto definitivo se irá adaptando a la nueva configuración ferroviaria.

Es una cuestión técnica, pero importante: no se traslada a Galicia toda la supervisión del corredor Madrid-Galicia. Se traslada, de forma específica, el control del Ourense-Santiago y se reorganizan los límites operativos próximos a la capital ourensana.

Un proyecto anunciado años antes del traslado efectivo

La conversión de San Francisco en el nuevo centro gallego se anunció públicamente el 11 de diciembre de 2023. Ya entonces Adif especificó que pasaría de controlar 920 kilómetros a 1.151 y que incorporaría tanto el Ourense-Santiago como Ferrol-Ribadeo.

En abril de 2024 se concretó el despliegue del nuevo CTC y posteriormente avanzó el equipamiento de las instalaciones. Es decir, la descentralización del control hacia Ourense forma parte de una reorganización diseñada desde hace años, vinculada a la ampliación de la red y a su modernización tecnológica.

A 31 de octubre de 2026 continúa faltando, sin embargo, un dato relevante: Adif no ha comunicado una fecha definitiva para la entrada plena en servicio del nuevo centro. Los trabajos de adecuación y el despliegue tecnológico siguen avanzando.

Ourense gana peso en el mapa ferroviario de Galicia

El traslado del control de la alta velocidad hacia Santiago completa un movimiento más amplio. Ourense no será únicamente una estación clave para distribuir los trenes que llegan desde Madrid: también concentrará buena parte de la gestión operativa ferroviaria de Galicia.

Desde la antigua estación de San Francisco se supervisarán líneas convencionales, de alta velocidad y de ancho métrico. Una red compleja, con 1.151 kilómetros y tecnologías distintas, reunida bajo un mismo centro de regulación.

Atocha mantendrá su papel en el corredor procedente de Madrid, pero el tramo Ourense-Santiago dejará de dirigirse desde la capital. El cambio estaba previsto desde 2023 y, cuando el nuevo centro esté plenamente operativo, una parte decisiva del tráfico ferroviario gallego pasará también a gestionarse desde Galicia.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído