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Economía

La OPEP+ congela su oferta de petróleo en diciembre por tercer mes

La alianza liderada por Arabia Saudí y Rusia mantendrá en diciembre los niveles de septiembre y aplaza a finales de noviembre el debate de 2027.

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OPEP+ congela su oferta de petróle

Resumen

  • La OPEP+ mantendrá sin cambios su oferta de petróleo en diciembre
  • Es el tercer mes consecutivo con los niveles de producción congelados
  • El 29 de noviembre se negociarán las cuotas de producción para 2027

La OPEP+ mantendrá sin cambios su oferta de petróleo en diciembre, prolongando por tercer mes consecutivo los niveles de producción fijados para septiembre. Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán acordaron este domingo 1 de noviembre conservar sus actuales objetivos de bombeo tras una reunión celebrada por videoconferencia.

La decisión supone que la alianza vuelve a pisar el freno después de los incrementos aplicados durante buena parte de 2026. No es un movimiento espectacular, precisamente. Y ahí está su importancia: en un mercado condicionado por las guerras en Oriente Próximo, las dificultades para transportar crudo y unos precios todavía elevados, la OPEP+ prefiere no añadir más petróleo antes de afrontar la negociación que realmente importa, la de las cuotas de 2027.

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La producción de septiembre seguirá vigente en diciembre

Los siete países que participan en estas revisiones mensuales han acordado mantener en diciembre los niveles de producción exigidos para septiembre de 2026. La misma política se aplicó en octubre y noviembre, de modo que el último trimestre del año quedará marcado por tres meses consecutivos sin cambios.

Durante los meses anteriores, estos productores habían ido aumentando progresivamente sus objetivos para retirar los recortes voluntarios introducidos en 2023 con el objetivo de sostener los precios. Aquellas reducciones sumaban 3,85 millones de barriles diarios y fueron revirtiéndose gradualmente hasta septiembre, al menos sobre el papel.

El matiz importa. Una cosa son las cuotas establecidas y otra el petróleo que realmente consigue llegar al mercado. Las alteraciones sufridas por las exportaciones del golfo Pérsico han provocado una creciente distancia entre las cifras oficiales de producción y el volumen efectivo disponible.

La OPEP+ ha optado, así, por mantener estable esa referencia durante el último trimestre. Octubre, noviembre y diciembre. Tres meses sin mover la aguja después de una etapa marcada por el aumento gradual de la producción.

La guerra y las rutas del petróleo condicionan la decisión

La situación geopolítica explica buena parte de la cautela. Los conflictos en Irán y Yemen han afectado a rutas marítimas fundamentales para el comercio energético mundial y han complicado las previsiones sobre cuánto petróleo puede ponerse realmente en circulación.

El estrecho de Ormuz, puerta de salida de una parte esencial del crudo del golfo Pérsico, continúa siendo uno de los principales puntos de preocupación. Algo similar ocurre con Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Una interrupción relevante en cualquiera de estos pasos puede alterar rápidamente los flujos internacionales y añadir presión a los precios.

Rusia afronta sus propios problemas. Los ataques ucranianos contra infraestructuras energéticas rusas han reducido parte de su capacidad de exportación, añadiendo otra variable a una ecuación que ya estaba bastante cargada.

El Brent refleja la tensión del mercado petrolero

El petróleo llega a noviembre todavía condicionado por la incertidumbre sobre el suministro. El Brent, referencia habitual en Europa, cerró la última semana en 102,25 dólares por barril, mientras el mercado sigue observando de cerca la evolución de las rutas marítimas y de la capacidad exportadora de los grandes productores.

Los operadores descuentan el riesgo de nuevas interrupciones, pero existe también el escenario contrario: que una normalización del tráfico por el golfo Pérsico devuelva más barriles al mercado y transforme la preocupación por la escasez en un posible exceso de oferta durante 2027.

Ese es el pequeño laberinto de la OPEP+. Incrementar demasiado la producción mientras las exportaciones siguen dañadas puede tener un efecto limitado en el suministro real. Mantenerla restringida durante demasiado tiempo, si las rutas comerciales se normalizan, podría dejar espacio a otros productores. El equilibrio, como suele ocurrir con el petróleo, dura lo que tarda en aparecer la siguiente crisis.

Todavía quedan dos millones de barriles diarios recortados

La pausa de diciembre no significa que hayan desaparecido todas las restricciones. La alianza mantiene otro recorte de unos dos millones de barriles diarios, aprobado a finales de 2022 y vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.

Es una de las piezas que deberán revisarse antes del próximo año. La organización necesita decidir cuánto pueden producir realmente sus socios, cómo repartir las nuevas cuotas y qué hacer con las restricciones todavía pendientes cuando comience 2027.

El problema es que las capacidades declaradas y la producción física no siempre coinciden. Guerras, daños en infraestructuras, inversiones y problemas logísticos han ampliado esa distancia. Repartir cuotas partiendo de capacidades poco realistas sirve para tener una tabla muy ordenada y bastante menos para saber cuánto crudo llegará realmente al mercado.

El 29 de noviembre será la reunión decisiva para 2027

La cita realmente importante está fijada para el 29 de noviembre. Ese día está previsto que los 21 integrantes de la OPEP+ celebren su conferencia ministerial y revisen las restricciones de producción que continúan vigentes.

El objetivo será establecer nuevas cuotas de bombeo desde el 1 de enero de 2027 que reflejen mejor la capacidad real de cada productor. Esa negociación será mucho más delicada que la decisión adoptada para diciembre.

Arabia Saudí, Rusia y el resto de grandes productores necesitan conciliar intereses distintos mientras persisten las dudas sobre la guerra con Irán, la circulación por Ormuz, las exportaciones rusas y la recuperación de proyectos energéticos afectados durante 2026.

El riesgo de pasar de la escasez al exceso de oferta

Parte del mercado mira ya más allá de diciembre. Si las exportaciones del golfo regresan a niveles próximos a la normalidad durante 2027, podría aparecer un superávit de petróleo después de meses caracterizados precisamente por la preocupación sobre el suministro.

Ese escenario obligaría a la OPEP+ a decidir si prolonga algunos recortes para evitar una caída brusca de los precios. Si, por el contrario, continúan las interrupciones, mantener demasiadas restricciones podría contribuir a que el crudo siga cotizando en niveles elevados.

Por eso la decisión de diciembre era relativamente cómoda. La siguiente no lo será tanto.

Qué puede significar para los precios de los carburantes

Mantener estable la oferta de la OPEP+ no implica que gasolina y diésel vayan a conservar automáticamente sus precios. El coste que termina pagando un conductor depende también de los mercados de productos refinados, los márgenes de distribución, los impuestos, la cotización del dólar y la situación de las refinerías.

Pero el petróleo sigue siendo la materia prima fundamental. Con el Brent todavía en niveles elevados y sin una ampliación adicional de la oferta de los principales productores, la presión sobre los precios energéticos continúa presente.

Para Europa, especialmente dependiente de las importaciones, cualquier alteración de las rutas marítimas puede añadir costes de transporte y seguros incluso aunque exista suficiente petróleo disponible en origen.

Diciembre queda congelado y 2027 decidirá el siguiente movimiento

La OPEP+ ha elegido la opción menos arriesgada para diciembre: mantener las cifras de septiembre y observar cómo evoluciona un mercado dominado por factores que difícilmente controla. El tercer mes consecutivo sin cambios confirma que la etapa de aumentos de producción ha entrado, al menos temporalmente, en pausa.

El próximo gran movimiento llegará el 29 de noviembre, cuando la alianza deberá afrontar el reparto de cuotas para 2027 y decidir qué hacer con los recortes todavía vigentes. Hasta entonces, la oferta oficial de petróleo queda congelada. El mercado, bastante menos.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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