España
Feijóo marca límites en RTVE: Cintora fuera, Intxaurrondo en duda
Feijóo limita sus entrevistas en RTVE a espacios de producción propia, una condición que excluye a Cintora y deja dudas sobre Intxaurrondo aún.
Por European People's Party - EPP Athens, 2-3 December, 2022, CC BY 2.0, Wikimedia Commons
Resumen
- Feijóo exige producción propia para sus entrevistas electorales en RTVE
- La condición deja fuera a Cintora y su programa Mañaneros 360
- Intxaurrondo no está vetada y La Hora de La 1 sí cumple el requisito
Alberto Núñez Feijóo ha decidido acudir a entrevistas electorales en RTVE, pero con una condición que altera bastante el mapa de platós disponibles: el líder del PP exige que se celebren en espacios de producción propia de la corporación pública y que sean profesionales vinculados a RTVE quienes asuman la entrevista. La fórmula deja prácticamente fuera a Jesús Cintora en Mañaneros 360 y abre una situación bastante más compleja alrededor de Silvia Intxaurrondo.
Conviene afinar porque aquí una palabra cambia la noticia. El PP no ha comunicado un veto nominal contra Cintora ni contra Intxaurrondo. Génova sostiene que pretende poner en valor a los trabajadores de RTVE y separar las entrevistas electorales de los espacios realizados por productoras externas. El efecto práctico, sin embargo, no es neutro: Cintora queda fuera mediante esa condición; Intxaurrondo, en cambio, podría volver a entrevistar a Feijóo porque La Hora de La 1 es actualmente un programa de producción propia.
El movimiento llega con España metida de lleno en la carrera hacia las elecciones generales del 29 de noviembre. Feijóo ha elegido dónde quiere medirse con Pedro Sánchez y dónde prefiere no hacerlo. Y, como ocurre tantas veces en campaña, el escenario empieza a formar parte del mensaje: no solo importa qué se pregunta, también quién pregunta y en qué cadena.
La condición de Feijóo que cambia sus entrevistas en RTVE
El PP trasladó su postura a los principales grupos de comunicación a través de su secretario general y director de campaña, Miguel Tellado. Feijóo está dispuesto a conceder entrevistas a RTVE siempre que se desarrollen en un espacio de producción propia. La formación justifica la exigencia con una crítica severa a la dirección de la corporación, a la que acusa de parcialidad y sumisión al Gobierno, mientras distingue de ella a los profesionales de la casa.
Es una frontera aparentemente técnica —quién produce un programa— que produce consecuencias muy políticas. Porque una parte importante de la programación de actualidad de la televisión pública funciona mediante formatos en los que participan empresas externas.
La semántica hace el resto. Génova rechaza hablar de vetos personales. Formalmente, el comunicado no presenta una lista negra de periodistas. Pero una condición puede excluir a determinados espacios con la misma eficacia que un nombre escrito en rojo. En el caso de Cintora, el resultado es bastante claro.
Cintora queda fuera de la ecuación de Feijóo
Jesús Cintora conduce esta temporada Mañaneros 360 junto a Adela González. El programa no responde al modelo de producción íntegramente propia que reclama el PP, por lo que no cumple la condición fijada por Feijóo para sentarse a una entrevista electoral en RTVE.
El dato tiene bastante más recorrido que una simple cuestión de parrilla. Cintora dirige entrevistas y tertulias políticas con un tono incisivo y ha dedicado numerosos espacios al PP y a su líder. En septiembre, además, Mañaneros 360 acogió una entrevista a Pedro Sánchez realizada por Cintora y Esther Palomera, un precedente que inevitablemente entra en la comparación.
No habrá, al menos bajo las condiciones anunciadas por el PP, una imagen equivalente de Feijóo sentado frente a Cintora en ese mismo formato. No porque Génova haya escrito el nombre del periodista en su comunicado, sino porque ha dibujado un perímetro que deja su programa fuera.
Intxaurrondo no está formalmente vetada
Con Silvia Intxaurrondo la situación es distinta y merece precisión. La Hora de La 1, el espacio que presenta, sí es actualmente de producción propia de RTVE. La corporación internalizó el programa después de una etapa de coproducción y, por esa parte, cumple el requisito impuesto por los populares.
La duda nace de la otra parte de la formulación de Génova: el PP habla de que sean los profesionales de la corporación quienes afronten estas entrevistas. La situación contractual de Intxaurrondo ha sido señalada como un posible punto de fricción. De ahí que, por el momento, resulte más exacto decir que su entrevista está en el aire que presentar como hecho consumado un veto que el PP niega.
También existe una salida mucho menos cargada políticamente: los informativos de RTVE. Una entrevista dentro de la estructura estrictamente informativa de la corporación encajaría sin demasiadas piruetas en las condiciones anunciadas por el PP. El quién, sin embargo, todavía importa. Mucho.
La entrevista de 2023 que todavía pesa
Que el nombre de Silvia Intxaurrondo aparezca inmediatamente cuando se habla de Feijóo y RTVE no es casual. Ambos protagonizaron uno de los momentos televisivos más recordados de la campaña de las elecciones generales de julio de 2023.
Durante aquella entrevista en La Hora de La 1, Feijóo afirmó que el Partido Popular había revalorizado “siempre” las pensiones conforme al IPC. Intxaurrondo le corrigió en directo y señaló que esa afirmación no era correcta. El dirigente popular insistió inicialmente y pidió revisar la hemeroteca. La hemeroteca, criatura poco dada a negociar, terminó entrando en escena.
Horas después, Feijóo matizó sus palabras. Al día siguiente reconoció abiertamente la “inexactitud” y admitió que hubo años en los que los gobiernos del PP no actualizaron las pensiones conforme al IPC. El episodio adquirió una fuerte repercusión política porque ocurrió durante la recta final de una campaña especialmente ajustada.
Tres años después, aquel intercambio continúa formando parte del contexto cuando se plantea una nueva entrevista entre ambos. Eso no permite afirmar que la condición actual del PP haya sido diseñada específicamente para apartar a Intxaurrondo. Sí explica por qué cualquier decisión sobre ese plató deja de parecer un simple asunto de programación televisiva.
Feijóo elige Mediaset y Atresmedia para los grandes debates
La estrategia televisiva popular se entiende mejor al mirar el tablero completo. Feijóo ha aceptado el cara a cara con Pedro Sánchez propuesto por Mediaset y ha planteado celebrarlo el 16 de noviembre, primer lunes de campaña. También ha aceptado participar en el debate entre los principales candidatos organizado por Atresmedia, para el que el PP propone el 26 de noviembre, apenas tres días antes de las elecciones.
RTVE había planteado su propio cara a cara Sánchez-Feijóo para el 17 de noviembre, además de un debate con los portavoces de los ocho grupos parlamentarios el día 23 y otro entre los cuatro principales candidatos el 26. La corporación anunció que todos se emitirían en directo, en horario de máxima audiencia y con señal gratuita para otros operadores.
La respuesta del PP modifica ese diseño. Feijóo apuesta por Mediaset para el enfrentamiento directo con Sánchez y por Atresmedia para el debate entre candidatos. En RTVE, los populares aceptan participar en el encuentro de portavoces parlamentarios, pero el líder del partido no se apunta al cara a cara propuesto por la cadena pública.
La foto queda así bastante definida: Feijóo no se esconde de los debates, pero selecciona los terrenos de juego. Una táctica perfectamente legítima dentro de la negociación electoral y, al mismo tiempo, inevitablemente política. Los partidos llevan décadas discutiendo fechas, moderadores, formatos, atriles y hasta la temperatura de los estudios. La televisión democrática tiene estas cosas: hasta una mesa puede convertirse en territorio disputado.
RTVE vuelve a convertirse en campo de batalla político
La relación del PP con la actual dirección de RTVE lleva tiempo siendo áspera. Feijóo y otros dirigentes populares han acusado repetidamente a la corporación de falta de neutralidad, mientras RTVE reivindica su función de servicio público y presenta sus debates electorales como un instrumento para garantizar pluralismo y neutralidad.
Ese enfrentamiento explica que una condición aparentemente industrial —producción propia frente a producción externa— termine convertida en discusión electoral. El PP presenta su criterio como una defensa de los profesionales internos de RTVE. Sus críticos pueden interpretarlo como una fórmula para escoger indirectamente determinados formatos y entrevistadores sin formular un veto personal.
Las dos lecturas no son idénticas, pero parten del mismo hecho. Génova quiere controlar, dentro de unos límites, las condiciones en las que su candidato se expone en la televisión pública. Algo nada excepcional en política, aunque el antecedente de 2023 convierte cualquier movimiento relacionado con Intxaurrondo en material inflamable.
Hay otro elemento: tanto La Hora de La 1 como Mañaneros 360 se encuentran entre los espacios con mayor peso de la mañana de RTVE. El 7 de octubre, la corporación comunicó un 23,2 % de cuota para el programa de Intxaurrondo y un 19,6 % para el de Cintora y Adela González. No estamos hablando, por tanto, de rincones residuales de la parrilla. Son escaparates políticos de primer orden.
La campaña también se juega en el plató
El episodio deja una conclusión menos estridente que algunos titulares, pero más interesante. Feijóo no ha vetado oficialmente a Silvia Intxaurrondo ni a Jesús Cintora por su nombre. Ha establecido una condición sobre la producción y los profesionales encargados de sus entrevistas en RTVE. Esa condición aparta, de hecho, el espacio de Cintora y mantiene abierta —con matices— la posibilidad de que Intxaurrondo vuelva a entrevistarlo.
Y ahí reside la verdadera historia. A pocas semanas del 29-N, los partidos no solo preparan programas electorales, mítines y eslóganes. También escogen cuidadosamente los escenarios donde sus candidatos tendrán que responder sin red. Feijóo acepta el combate televisivo, pero quiere decidir parte del ring. RTVE, Cintora e Intxaurrondo han terminado en medio de esa negociación.
En 2023, una frase sobre las pensiones bastó para convertir una entrevista matinal en uno de los momentos más comentados de la campaña. En 2026 nadie parece haberlo olvidado. Ni los periodistas. Ni los partidos. Y, desde luego, tampoco la hemeroteca.
-
EspañaCuatro jóvenes agreden a un conductor del tranvía durante el Pilar
-
TecnologíaMuere Richard ‘Levelord’ Gray, el diseñador detrás de Duke Nukem 3D
-
EconomíaVillajoyosa plantea dos años sin nuevas licencias de pisos turísticos
-
MundoJapón sopesa submarinos de propulsión nuclear con Takaichi al frente
-
MundoVenezuela retoma el diálogo y negocia una reforma electoral clave
-
CienciaRejuvenecen células de sangre de 80 años y las convierten en neuronas
-
EspañaCayetana Álvarez de Toledo gana peso como número dos del PP por Madrid
-
EstiloCabello en la menopausia: cuidados, color y tratamientos adecuados
-
TecnologíaLa PS5 con jailbreak emula Xbox, Switch y PS2 y avanza hacia el PC
-
SaludNavarra registra 305 casos de salmonelosis y alerta por las tortillas
-
CienciaTres galaxias sin materia oscura refuerzan la idea de que sí existe
-
HistoriaLa Casa de Oldemburgo une a todos los monarcas hereditarios europeos