Síguenos

Economía

Boeing cae un 10% en Bolsa por sus resultados y el ritmo del 737 MAX

Boeing cae cerca de un 10% en Wall Street tras presentar resultados por debajo de lo esperado y retrasar el aumento de producción del 737 MAX.

Publicado

el

Boeing cae un 10% en Bolsa

Resumen

  • Boeing cae cerca de un 10% en Bolsa por sus cuentas y previsiones
  • El 737 MAX no alcanzará 52 aviones mensuales hasta la segunda mitad de 2027
  • Las pérdidas en aviación comercial siguen frenando la recuperación

Boeing se desploma cerca de un 10% en Wall Street este martes, 27 de octubre de 2026, después de presentar unos resultados trimestrales inferiores a las expectativas de beneficio y reconocer que necesitará más tiempo para aumentar la producción de su avión más vendido, el 737 MAX. La compañía estadounidense también ha presentado unas previsiones financieras para 2027 más débiles de lo que esperaba el mercado, lo que ha provocado una fuerte reacción entre los inversores.

Las acciones del fabricante aeronáutico llegaron a caer un 9,89%, hasta los 169,69 dólares, durante la sesión bursátil. El principal motivo del desplome no es únicamente el resultado del tercer trimestre, sino el retraso de sus planes industriales: Boeing prevé alcanzar una producción de 52 unidades mensuales del 737 MAX en la segunda mitad de 2027, mientras todavía trabaja para estabilizar el ritmo de 47 aparatos al mes.

El golpe bursátil llega en un momento delicado para la empresa, inmersa en una recuperación industrial y financiera después de varios años marcados por problemas de fabricación, dificultades regulatorias y pérdidas millonarias. Aunque algunas de sus cifras muestran una mejora importante respecto a 2025, la recuperación está avanzando más despacio de lo previsto.

La compañía dirigida por Kelly Ortberg afronta así una contradicción incómoda: tiene una cartera de pedidos histórica y la demanda de sus aviones continúa siendo elevada, pero sus fábricas todavía encuentran dificultades para transformar esos contratos en entregas y beneficios.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Los resultados de Boeing decepcionan pese al aumento de ingresos

Boeing cerró el tercer trimestre de 2026 con unos ingresos de 24.188 millones de dólares, un 4% más que los 23.270 millones registrados durante el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el incremento de la facturación no ha sido suficiente para compensar la decepción provocada por otras cifras de sus resultados.

La compañía declaró unas pérdidas ajustadas de 0,34 dólares por acción, frente a los 0,21 dólares que esperaba el consenso de analistas recogido por Reuters. La diferencia ha contribuido a alimentar las ventas de acciones, especialmente después de conocerse las previsiones para los próximos ejercicios.

En términos contables, Boeing registró unas pérdidas netas de 116 millones de dólares, muy inferiores a los 5.339 millones perdidos en el tercer trimestre de 2025. También consiguió un beneficio operativo de 354 millones, frente a las pérdidas operativas de 4.781 millones del ejercicio anterior.

Son avances relevantes. Pero la comparación tiene matices: las cuentas de 2025 estuvieron especialmente perjudicadas por importantes cargos vinculados al programa 777X. La mejora interanual, por sí sola, no garantiza que Boeing haya superado sus dificultades estructurales.

El negocio de aviación comercial continúa siendo especialmente vulnerable. Esta división facturó 10.720 millones de dólares, un 3% menos que un año antes, y acumuló pérdidas operativas de 697 millones. El aumento de determinados costes de producción, los problemas de suministro y una combinación de entregas menos rentable explican buena parte del resultado.

El 737 MAX retrasa su aumento de producción hasta 2027

El dato que más preocupa a los inversores procede de las fábricas. Boeing reconoce que no conseguirá estabilizar completamente durante 2026 la producción del 737 MAX a un ritmo de 47 aviones mensuales, un objetivo que esperaba alcanzar antes.

Kelly Ortberg explicó durante la conferencia de resultados que la compañía necesitará probablemente hasta principios de 2027 para consolidar ese nivel de fabricación. La empresa puede aproximarse actualmente a las 47 unidades mensuales, pero todavía no ha demostrado que sea capaz de mantener ese volumen de manera continuada.

El siguiente objetivo consiste en elevar la producción hasta 52 aparatos al mes durante la segunda mitad de 2027. Esto supone un incremento de cinco unidades mensuales respecto al ritmo que Boeing trata de estabilizar, aproximadamente un 10,6% más.

La diferencia parece modesta, pero fabricar cinco aviones adicionales cada mes exige que toda la cadena industrial funcione a la misma velocidad. No basta con aumentar el trabajo en la línea de montaje final.

Uno de los principales obstáculos está en la fabricación de las alas. Boeing también necesita adaptar otras instalaciones, consolidar el suministro de fuselajes procedentes de Wichita y obtener las autorizaciones correspondientes para incrementar su capacidad productiva.

Ortberg ha insistido en que la compañía dará prioridad a la seguridad, la calidad y la estabilidad industrial antes que a cumplir una fecha concreta de aumento de producción. Es una posición comprensible después de los problemas acumulados por el fabricante, aunque implique aplazar parte de los ingresos previstos.

Boeing tampoco alcanzará su objetivo de entregas del 737 en 2026

Las dificultades industriales tendrán consecuencias inmediatas. El director financiero, Jay Malave, confirmó que Boeing no llegará a su objetivo de entregar 500 aviones de la familia 737 durante 2026.

En el tercer trimestre, el fabricante entregó 161 aeronaves comerciales de distintos modelos, de las cuales 124 pertenecían a la familia 737. En los nueve primeros meses del año, las entregas comerciales totales alcanzaron las 475 unidades, frente a las 440 del mismo periodo de 2025.

La situación tampoco está completamente resuelta en otros programas. Boeing mantiene estabilizada la fabricación del 787 Dreamliner en ocho unidades mensuales, pero encuentra dificultades para elevarla a diez. Los retrasos relacionados con componentes, motores y certificaciones siguen condicionando el ritmo de producción y las entregas.

Respecto al 777X, el fabricante conserva su previsión de realizar las primeras entregas del 777-9 en 2027, aunque todavía debe completar determinadas fases de certificación.

El flujo de caja agrava el castigo de Wall Street

Más allá de los aviones fabricados, los inversores prestan especial atención al dinero que Boeing consigue generar después de cubrir sus necesidades operativas y sus inversiones.

Ese indicador, conocido como flujo de caja libre, es fundamental para evaluar la capacidad de la compañía de financiar su actividad, reducir deuda y recuperar estabilidad financiera.

Durante el tercer trimestre, Boeing consiguió un flujo de caja libre positivo de 464 millones de dólares, frente a los 238 millones registrados un año antes. Sin embargo, en el conjunto de los nueve primeros meses de 2026 todavía presenta un saldo negativo de 359 millones.

Las previsiones para 2027 explican buena parte del desplome bursátil.

La dirección espera obtener aproximadamente 3.000 millones de dólares de flujo de caja libre el próximo año. Es una cifra considerablemente inferior a los cerca de 5.500 millones que esperaba el consenso de analistas.

Para 2026, Boeing calcula generar alrededor de 2.000 millones de dólares. Sus proyecciones contemplan posteriormente 6.000 millones en 2028 y 10.000 millones en 2029, aunque estas cantidades dependen del cumplimiento de sus planes industriales y financieros.

La empresa también afronta importantes compromisos financieros. Al cierre de septiembre acumulaba una deuda consolidada de 45.900 millones de dólares, mientras que su efectivo y sus inversiones financieras a corto plazo sumaban 20.700 millones.

Aunque su posición de liquidez ha mejorado, la deuda continúa siendo uno de los grandes condicionantes de la recuperación. Cada retraso en las entregas supone posponer ingresos y dificulta acelerar la reducción de esa carga financiera.

Defensa y servicios compensan parte de las pérdidas

No todas las áreas de Boeing atraviesan las mismas dificultades. Sus negocios de defensa y servicios han conseguido resultados más favorables que la división de aviones comerciales.

El área de Defensa, Espacio y Seguridad registró unos ingresos de 7.935 millones de dólares, un 15% superiores a los del mismo trimestre de 2025. Su beneficio operativo alcanzó los 492 millones, frente a los 114 millones del año anterior.

Parte de esta mejora procede de una ganancia de 252 millones de dólares vinculada a la venta de una participación empresarial, por lo que no todo el crecimiento corresponde a una mejora recurrente de la actividad.

La división de Servicios Globales, dedicada principalmente al mantenimiento, la asistencia técnica y otras actividades relacionadas con aeronaves, también evolucionó favorablemente. Obtuvo unos ingresos de 5.574 millones de dólares y un beneficio operativo de 1.019 millones, con un margen del 18,3%.

Boeing ha conseguido, asimismo, avances industriales y comerciales importantes. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) certificó el 737-7 durante el tercer trimestre y el 737-10 en octubre, dos pasos relevantes para ampliar las entregas de la familia MAX.

En defensa, la compañía fue seleccionada por la Marina estadounidense para desarrollar y fabricar su futuro avión de combate F/A-XX. Este programa constituye una oportunidad comercial de largo recorrido, aunque también requerirá inversiones significativas durante los próximos ejercicios.

Una cartera récord que todavía debe convertirse en beneficios

La paradoja de Boeing aparece con claridad al examinar sus pedidos pendientes. Al finalizar septiembre, la compañía acumulaba una cartera de contratos valorada en 745.000 millones de dólares, una cifra récord que incluye más de 6.300 aeronaves comerciales.

La división de aviación comercial concentraba aproximadamente 612.000 millones de dólares en pedidos pendientes. Durante el tercer trimestre incorporó 300 encargos netos, con operaciones de clientes como Turkish Airlines, Ethiopian Airlines y Lufthansa.

Estos datos muestran que el problema central de Boeing no es la ausencia de compradores. La demanda internacional de aeronaves continúa ofreciendo oportunidades al fabricante estadounidense, que compite principalmente con el grupo europeo Airbus en el mercado de grandes aviones comerciales.

El desafío está en cumplir los contratos en los plazos previstos y hacerlo con unos costes que permitan recuperar la rentabilidad. Una cartera de pedidos elevada representa ingresos potenciales futuros, pero no equivale a dinero disponible ni a beneficios garantizados.

La reacción de Wall Street refleja precisamente esa diferencia entre las perspectivas comerciales y la capacidad de ejecución. Boeing ha logrado progresos en certificaciones, entregas y resultados financieros, pero todavía necesita demostrar que puede aumentar la producción del 737 MAX de forma sostenida.

El objetivo de 2027 se convierte en una referencia fundamental para la recuperación del fabricante. Si consigue estabilizar sus fábricas, incrementar las entregas y generar más efectivo, tendrá margen para mejorar sus cuentas. Si los retrasos continúan, la presión sobre sus resultados y su cotización seguirá siendo considerable.

Boeing tiene pedidos suficientes para sostener su actividad durante años. Lo que necesita demostrar es que puede fabricar y entregar esos aviones al ritmo previsto, sin volver a comprometer la calidad ni sus finanzas.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído