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Roquetas pasa de la Guardia Civil a la Policía Nacional en diciembre

Roquetas afronta en diciembre el relevo entre Guardia Civil y Policía Nacional, con 180 agentes afectados y dudas sobre el despliegue inicial.

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Marlaska hablando

Foto: Benjamin Applebaum / U.S. Department of Homeland Security, dominio público.

Resumen

  • Roquetas cambia de la Guardia Civil a la Policía Nacional en diciembre
  • El relevo afecta a unos 180 guardias civiles destinados en el municipio
  • Interior prevé 210 policías, aunque el despliegue inicial será escalonado

Roquetas de Mar afronta un cambio profundo en su modelo de seguridad. La Guardia Civil dejará de asumir las funciones ordinarias de seguridad ciudadana en el municipio durante diciembre y la Policía Nacional tomará el relevo, una reorganización que afecta a alrededor de 180 agentes del Instituto Armado y que ha provocado un fuerte rechazo entre sus asociaciones profesionales.

El cambio, sin embargo, llega acompañado de una paradoja administrativa. Mientras la Dirección General de la Guardia Civil ha comunicado a los agentes la desaparición del Puesto Principal de Roquetas-Aguadulce y su redistribución, el alcalde, Gabriel Amat, asegura que en la Junta Local de Seguridad celebrada esta semana no constaba en Almería ninguna orden, resolución o instrucción oficial que plasmase formalmente las decisiones anunciadas. El Ayuntamiento ha reclamado explicaciones por escrito al Ministerio del Interior.

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La Guardia Civil dejará la seguridad ciudadana de Roquetas

El nuevo esquema supone que la Policía Nacional pasará a ejercer las competencias de seguridad ciudadana que hasta ahora recaían principalmente sobre la Guardia Civil. No es un simple cambio de nombre en la puerta del cuartel: desaparece como unidad el Puesto Principal de Roquetas-Aguadulce y sus efectivos tendrán que ser redistribuidos.

Las cifras oscilan ligeramente según la información manejada por las distintas organizaciones. Algunas asociaciones hablan de unos 180 guardias civiles afectados, mientras que otras informaciones elevan la cifra concreta a 183. En cualquier caso, el cambio obliga a reorganizar una de las unidades con mayor volumen de trabajo del Poniente almeriense.

La previsión trasladada a los representantes de los agentes sitúa el cese de los destinos actuales el 1 de diciembre. Las asociaciones sostienen que los guardias civiles permanecerían temporalmente en comisión de servicio mientras se concreta su traslado y se publican las correspondientes vacantes.

Ahí aparece uno de los principales focos del conflicto: no estamos hablando únicamente de casillas en un organigrama. Hay agentes con vivienda, hijos escolarizados y parejas que trabajan en la zona. Cambiar el destino administrativo sobre el papel es sencillo; cambiar una vida familiar en pleno diciembre, bastante menos.

La Policía Nacional llegará con una plantilla prevista de 210 agentes

La implantación de la Policía Nacional en Roquetas no es una decisión improvisada de las últimas semanas. El Ayuntamiento y la Dirección General de la Policía firmaron el pasado 26 de junio el protocolo para poner en marcha una comisaría en el municipio.

Interior anunció entonces una plantilla de al menos 210 policías nacionales. El acuerdo contempla instalaciones compartidas con la Policía Local en un inmueble municipal de la avenida de Alicún y una sede temporal para facilitar el inicio del servicio.

El problema está en el calendario. Las informaciones conocidas en los últimos días apuntan a que el despliegue comenzaría con unos 85 policías nacionales, antes de completar progresivamente la plantilla prevista. Esa diferencia entre los efectivos iniciales y los 210 anunciados ha encendido las alarmas de asociaciones profesionales y sindicatos policiales.

No significa necesariamente que Roquetas vaya a quedarse con 85 policías de forma permanente. Sí significa que la transición será escalonada y que todavía existen dudas sobre el número exacto de agentes disponibles durante las primeras semanas.

El calendario sigue teniendo zonas grises

Tampoco está completamente despejada la fecha en la que la Policía Nacional asumirá de manera efectiva todas las funciones. Parte de las asociaciones sitúan el relevo el 1 de diciembre, mientras que otras informaciones manejan el 15 de diciembre como fecha para la incorporación del grueso de los policías nacionales.

El escenario intermedio contempla que los guardias civiles continúen temporalmente comisionados durante la transición. Precisamente por eso el Ayuntamiento exige un calendario oficial. La discusión no es menor: cuando se reorganiza la seguridad de una ciudad de más de 100.000 habitantes, conviene que alguien pueda señalar qué cuerpo patrulla qué zona y desde qué día. Parece elemental, pero todavía quedan detalles por concretar.

El Ayuntamiento quería mantener a Guardia Civil y Policía Nacional

El Gobierno municipal de Gabriel Amat, del PP, lleva meses defendiendo una fórmula diferente: que la llegada de la Policía Nacional no implicase la salida de la Guardia Civil.

El planteamiento del Ayuntamiento y de varias asociaciones profesionales consiste en establecer una demarcación compartida. La Policía Nacional asumiría una parte del municipio y el Instituto Armado mantendría presencia y competencias en otras zonas, especialmente en núcleos como Aguadulce y El Parador o determinadas áreas periféricas.

El argumento es sencillo. Si llegan nuevos policías nacionales, consideran que podrían sumarse a los guardias civiles que ya conocen el territorio en lugar de sustituirlos. Interior, en cambio, ha optado por una reorganización de las demarcaciones y por trasladar esos efectivos de la Guardia Civil a otras unidades de la provincia.

La Guardia Civil ya había confirmado en julio que alrededor de 180 agentes serían reubicados en otros destinos almerienses después de la implantación de la nueva comisaría. El debate, por tanto, viene de meses atrás; lo nuevo es que diciembre aparece ya como horizonte operativo.

La criminalidad añade presión al cambio policial

La polémica tiene también un fondo estadístico. Roquetas de Mar registró 3.326 infracciones penales durante el primer semestre de 2026, un 4,5% más que en el mismo periodo de 2025.

La criminalidad convencional creció un 10,6%, mientras que la ciberdelincuencia descendió. También aumentaron categorías especialmente sensibles para los vecinos, como los robos con fuerza en viviendas. Los últimos datos disponibles correspondientes al segundo trimestre permiten poner cifras al debate sobre la seguridad del municipio.

Estas estadísticas sirven para contextualizar la preocupación, pero conviene evitar un salto fácil: un incremento semestral de determinados delitos no demuestra por sí solo que exista un colapso de la seguridad ni que un cuerpo policial sea más eficaz que otro.

Sí explica, en cambio, por qué el número de agentes que estarán realmente disponibles durante la transición importa tanto. Roquetas supera los 100.000 habitantes, recibe una elevada población turística y mueve un volumen significativo de intervenciones policiales. Reducir temporalmente efectivos sería difícil de explicar; reforzarlos es precisamente el objetivo que Interior atribuye a la llegada de la Policía Nacional.

Qué ocurrirá con los guardias civiles destinados en Roquetas

La previsión es que los agentes afectados puedan optar a otros destinos dentro de la provincia de Almería y que, durante el proceso, algunos sigan prestando servicio en unidades cercanas. Las asociaciones reclaman que la reubicación de los agentes se realice con garantías y tiempo suficiente.

Su preocupación se concentra especialmente en los destinos definitivos y en el efecto que el cambio tendrá sobre las familias asentadas en Roquetas de Mar y Aguadulce. El traslado administrativo tiene consecuencias bastante más concretas cuando implica vivienda, colegios, desplazamientos diarios y organización familiar.

Cinco organizaciones profesionales —JUCIL, APC, AEGC, IGC y UniónGC— han coordinado su oposición a la retirada del cuerpo y reclaman mantener presencia de la Guardia Civil junto a la Policía Nacional. También cuestionan que se ejecute una reorganización de esta magnitud coincidiendo con diciembre y el curso escolar avanzado.

La cuestión de fondo es distinta a discutir qué uniforme debe verse más. Los agentes de ambos cuerpos son funcionarios del Estado y la competencia última sobre el despliegue corresponde al Ministerio del Interior. Lo relevante para los vecinos será comprobar si el nuevo reparto mantiene o incrementa la capacidad policial efectiva en la calle.

Un relevo que todavía necesita certezas

La dirección política del cambio parece decidida: la Policía Nacional asumirá la seguridad ciudadana de Roquetas de Mar y el Puesto Principal de la Guardia Civil desaparecerá como unidad en su configuración actual.

Quedan, sin embargo, piezas relevantes por colocar. El número exacto de policías disponibles desde el primer día, el calendario definitivo del traspaso, las condiciones de reubicación de los guardias civiles y la documentación formal reclamada por el Ayuntamiento siguen alimentando una transición policial todavía por concretar.

Interior había anunciado 210 policías nacionales para la futura comisaría. Las informaciones sobre la primera fase apuntan a una cifra bastante menor. Esa distancia deberá cerrarse si el objetivo es que Roquetas no perciba el cambio como una simple sustitución de efectivos, sino como una mejora real de su seguridad.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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