Síguenos

Mundo

Muere Antonio Navarro Wolff, excomandante del M-19 y constituyente

Antonio Navarro Wolff, excomandante del M-19 y constituyente de 1991, muere a los 78 años tras una larga trayectoria en la política colombiana.

Publicado

el

Antonio Navarro Wolff

Imagen: DiegoFuerteB, CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • Antonio Navarro Wolff muere a los 78 años en Bogotá
  • Fue comandante del M-19 y participó en su desmovilización
  • Copresidió la Constituyente que dio lugar a la Carta de 1991

Antonio Navarro Wolff, histórico dirigente colombiano, antiguo comandante de la guerrilla M-19 y uno de los protagonistas de la Constitución de 1991, murió este domingo 1 de noviembre a los 78 años en Bogotá. Su familia confirmó el fallecimiento mediante un comunicado y pidió respeto a su intimidad durante la despedida.

El político falleció a las 14.42 horas, hora colombiana, según la información difundida por sus allegados. La familia no comunicó públicamente la causa de la muerte. Navarro Wolff deja una trayectoria difícil de separar de algunos de los grandes cambios políticos de la Colombia contemporánea: pasó de dirigir una organización guerrillera a participar en su desmovilización, competir en las urnas y ocupar cargos en distintos niveles de la administración.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

La muerte de Antonio Navarro Wolff a los 78 años

La familia informó del fallecimiento y anunció su intención de realizar la despedida en la intimidad familiar, aunque también avanzó que facilitaría información sobre el último recorrido del dirigente para quienes quisieran acompañarlo.

No se ha hecho pública una causa concreta del fallecimiento. Durante las horas posteriores a la noticia circularon referencias a su estado de salud, pero sus familiares no detallaron ninguna enfermedad ni atribuyeron oficialmente la muerte a una dolencia determinada.

Su desaparición provocó reacciones desde sectores políticos muy diferentes. Y eso, en una Colombia donde los consensos suelen durar poco, ayuda a medir el espacio que había terminado ocupando Navarro Wolff en la vida pública.

Del M-19 al acuerdo de paz de 1990

Nacido en Pasto, Nariño, el 9 de julio de 1948, Navarro Wolff estudió Ingeniería Sanitaria en la Universidad del Valle y ejerció como profesor antes de incorporarse durante la década de 1970 al Movimiento 19 de Abril, el M-19. Con el paso de los años llegó a formar parte de la dirección de la organización y se convirtió en uno de sus principales dirigentes.

Su vida quedó marcada físicamente por un atentado sufrido en Cali en mayo de 1985. Una granada explotó cerca de él y las heridas obligaron a amputarle la pierna izquierda; también sufrió graves lesiones en el rostro y otras secuelas que le acompañaron durante el resto de su vida.

Pero su papel histórico acabaría estando ligado sobre todo a otra decisión: abandonar las armas y apostar por la política legal.

Navarro fue uno de los protagonistas del proceso que desembocó en el acuerdo de paz del M-19 con el Gobierno de Virgilio Barco en marzo de 1990. La organización dejó las armas y emprendió su transformación en una fuerza política, un paso que posteriormente se convertiría en una referencia recurrente en Colombia al hablar de desmovilización, reinserción y participación electoral.

El asesinato de Carlos Pizarro cambió su papel político

El proceso sufrió un golpe decisivo pocas semanas después. Carlos Pizarro Leongómez, candidato presidencial de la recién creada Alianza Democrática M-19, fue asesinado en abril de 1990 cuando viajaba en un avión.

Navarro Wolff asumió entonces el liderazgo político y sustituyó a Pizarro como candidato presidencial. Fue uno de esos momentos en los que su biografía abandonó definitivamente la lógica clandestina de la guerrilla y pasó a desarrollarse dentro de la competición electoral y las instituciones.

Ese tránsito no borró su pasado, ni podía hacerlo, pero sí definió buena parte de su carrera posterior: el antiguo comandante acabaría convertido en uno de los rostros más reconocibles de la izquierda institucional colombiana.

Su papel en la Constitución colombiana de 1991

Un año después de la desmovilización llegó probablemente el episodio de mayor peso en su legado político. Antonio Navarro Wolff fue uno de los tres copresidentes de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, junto con el liberal Horacio Serpa y el conservador Álvaro Gómez Hurtado.

De aquel proceso nació la Constitución colombiana de 1991, todavía base del ordenamiento institucional del país. La presidencia compartida de la Constituyente tenía, además, una evidente carga política: reunía en la dirección del proceso a representantes de tradiciones que habían estado enfrentadas durante años, incluido un dirigente procedente de una guerrilla recién desmovilizada.

Navarro defendió posteriormente aquella Carta Magna como una herramienta para ampliar derechos ciudadanos, participación política y garantías democráticas, aunque también sostuvo con el paso de los años que determinados aspectos necesitaban desarrollo o reformas.

Alcalde, gobernador, ministro y congresista

Su carrera institucional fue mucho más larga que aquel momento constituyente. Fue ministro de Salud, alcalde de Pasto, gobernador de Nariño, senador y representante a la Cámara, además de ocupar responsabilidades en la administración de Bogotá.

Ejerció como alcalde de Pasto entre 1995 y 1997, fue representante a la Cámara por Bogotá entre 1998 y 2002 y ocupó un escaño en el Senado en diferentes etapas. Más tarde gobernó Nariño entre 2008 y 2011 y ejerció como secretario de Gobierno de Bogotá en 2012.

Esa acumulación de responsabilidades convirtió a Navarro en un caso especialmente singular dentro de la política colombiana: un hombre que había ocupado puestos de mando en una organización armada acabó administrando ciudades y departamentos, legislando y participando en una Constitución.

No fue una trayectoria libre de controversias. Difícilmente podía serlo. Pero con el paso del tiempo, la paz del M-19 y la Constituyente de 1991 se convirtieron en dos de las referencias centrales de su perfil público.

Las reacciones políticas a la muerte de Navarro Wolff

Las primeras reacciones mostraron precisamente ese reconocimiento transversal. Dirigentes procedentes de posiciones políticas enfrentadas durante décadas destacaron su papel en la paz y en la institucionalización del M-19, además de su participación en la Constitución.

El expresidente Álvaro Uribe, situado durante años en las antípodas ideológicas de Navarro, recordó que sus diferencias políticas no impidieron mantener una relación respetuosa cuando coincidieron en responsabilidades institucionales.

También llegaron mensajes desde otros expresidentes, dirigentes de izquierda y representantes de distintas formaciones. Entre los aspectos más repetidos aparecieron su actuación tras el asesinato de Carlos Pizarro, su apuesta por la salida negociada del conflicto y su trabajo durante la Asamblea Constituyente.

Las condolencias procedentes de sectores políticos muy distintos ilustran hasta qué punto Navarro había pasado de ser un dirigente guerrillero a convertirse, con todas las discusiones que acompañan a semejante biografía, en una figura reconocible de la historia institucional colombiana.

Una vida atravesada por la guerra, la paz y la política

La biografía de Antonio Navarro Wolff reúne, casi en orden cronológico, varias de las grandes tensiones de la Colombia de las últimas décadas: guerrilla, violencia política, negociación, desmovilización, elecciones y reforma constitucional.

Fue comandante del M-19, sobrevivió a un atentado que le dejó secuelas permanentes y asumió responsabilidades políticas después del asesinato de Pizarro. Después participó en una Constituyente y pasó décadas dentro de las mismas instituciones contra las que anteriormente había combatido.

Ese recorrido explica por qué su muerte rebasa el ámbito de un partido. Navarro Wolff fue una figura de la izquierda colombiana, pero su nombre quedó también asociado a uno de los procesos políticos más relevantes de la historia reciente del país: el paso de una organización armada a la participación política mediante las urnas.

Antonio Navarro Wolff murió a los 78 años. Quedan el antiguo comandante guerrillero, el negociador de paz, el constituyente, el alcalde, el gobernador y el senador. Muchas vidas políticas, en realidad, dentro de una sola, y una trayectoria ligada de forma inseparable a la Colombia que intentó pasar de las armas a la política.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído