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Putin llama «genio» a Musk y asegura contactos espaciales con EE. UU.

El presidente ruso elogia la tecnología de SpaceX, dice mantener contactos con Estados Unidos para coordinar órbitas y destaca el proyecto Rassvet.

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Putin con su equipo tecnico

Imagen: Kremlin.ru, CC BY 4.0.

Resumen

  • Putin llama «genio» a Elon Musk y asegura contactos con Estados Unidos
  • Putin habló de más de 5.000 satélites, pero Starlink supera los 11.000
  • Rusia desarrolla Rassvet, su alternativa al internet por satélite de SpaceX

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha calificado este miércoles 28 de octubre de 2026 a Elon Musk de «genio» y ha asegurado que Moscú mantiene estrechos contactos con Estados Unidos, incluido el empresario estadounidense, en asuntos relacionados con la cooperación espacial. Las declaraciones se han producido durante una exposición celebrada en el marco de la cumbre Rusia-África, que tiene lugar en Moscú.

«Elon Musk es un genio, un verdadero genio», afirmó el mandatario ruso al referirse a los avances de SpaceX, la compañía aeroespacial dirigida por el multimillonario. Putin destacó especialmente la capacidad de la empresa para desplegar miles de satélites alrededor de la Tierra, una tecnología que ha transformado las comunicaciones y que Rusia también aspira a desarrollar.

El elogio llega en un momento de fuertes tensiones entre Moscú y Occidente por la guerra de Ucrania, donde el sistema de internet por satélite Starlink desempeña un papel estratégico. Pese a ese enfrentamiento, Putin sostuvo que Rusia y Estados Unidos siguen manteniendo canales de comunicación para coordinar sus actividades espaciales.

La declaración tiene otra particularidad: Rusia está desarrollando su propia alternativa a Starlink, denominada Rassvet, con la intención de reducir su dependencia de las infraestructuras extranjeras de telecomunicaciones. Moscú reconoce así la superioridad tecnológica que ha alcanzado SpaceX mientras intenta construir una red capaz de competir con ella.

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Putin elogia a Musk y reconoce la importancia de SpaceX

Durante su recorrido por la exposición del foro Rusia-África, Putin se detuvo en los avances relacionados con las comunicaciones por satélite y aprovechó para destacar los logros del empresario estadounidense. El presidente ruso mencionó que Musk dispone de más de 5.000 aparatos en órbita, una cifra que utilizó para ilustrar la dimensión de sus proyectos.

El mandatario también aseguró que Rusia mantiene contactos con sus socios estadounidenses, entre ellos Musk, por motivos relacionados con la seguridad y la organización de las operaciones espaciales. Según explicó, resulta imprescindible que los distintos operadores respeten unas normas comunes para evitar interferencias entre sus satélites.

No obstante, Putin no ofreció detalles sobre la frecuencia de esos contactos, los interlocutores que participan en ellos ni la existencia de nuevos acuerdos. Tampoco precisó si mantiene conversaciones personales con el propietario de SpaceX. Sus palabras describen una relación de coordinación técnica, pero no permiten concluir que exista una colaboración empresarial o política más amplia.

La distinción importa. La cooperación para evitar incidentes en el espacio es una necesidad práctica incluso entre países enfrentados. Otra cosa muy distinta sería interpretar esos contactos como una aproximación diplomática entre Washington y Moscú.

Starlink tiene más del doble de satélites de los que citó Putin

Uno de los detalles más llamativos de la intervención fue la cifra utilizada por el presidente ruso para describir el tamaño de la red de Elon Musk.

Putin habló de más de 5.000 satélites, pero Starlink supera actualmente los 11.000 aparatos en órbita. Según el seguimiento independiente del astrónomo Jonathan McDowell, la constelación contaba el 28 de octubre de 2026 con aproximadamente 11.190 satélites alrededor de la Tierra, de los cuales 11.176 estaban clasificados como operativos, aunque no todos se encontraban todavía en sus órbitas definitivas de servicio.

La cifra citada por Putin no era literalmente falsa, pero se quedaba bastante corta. La red de SpaceX ha crecido hasta convertirse en la mayor constelación de satélites de la historia, con una presencia que supera ampliamente la de sus competidores.

La particularidad de Starlink es que utiliza miles de pequeños satélites situados en órbita terrestre baja para proporcionar conexión a internet. A diferencia de los sistemas tradicionales basados en unos pocos satélites geoestacionarios, esta arquitectura permite reducir considerablemente la latencia y ofrecer cobertura en regiones donde resulta difícil desplegar redes terrestres.

Su desarrollo también ha consolidado a SpaceX como uno de los principales actores de la industria espacial. La compañía no solo fabrica y opera satélites: dispone de lanzadores reutilizables, como el Falcon 9, que le permiten desplegar nuevos aparatos con una frecuencia difícil de igualar para buena parte de sus competidores.

Rassvet, la alternativa rusa con la que Moscú quiere competir

El reconocimiento de Putin coincide con los esfuerzos de Rusia por poner en marcha una infraestructura propia de internet por satélite. El proyecto se llama Rassvet y está impulsado por la empresa aeroespacial rusa Bureau 1440, integrada en el grupo ICS Holding.

La iniciativa pretende desarrollar una constelación de cientos de satélites de órbita baja capaz de ofrecer acceso a internet de banda ancha. Su objetivo es cubrir territorios extensos y regiones con infraestructuras de telecomunicaciones limitadas, una necesidad especialmente relevante para un país de las dimensiones de Rusia.

El proyecto dio un paso importante el 24 de marzo de 2026, cuando fueron puestos en órbita los primeros 16 satélites de su constelación de comunicaciones. La empresa prevé ampliar progresivamente el sistema mediante nuevos lanzamientos y sitúa en 2027 el comienzo de su explotación comercial.

Por el momento, sin embargo, existe una diferencia considerable entre las capacidades de ambas redes. Mientras Starlink cuenta con miles de satélites desplegados y presta servicios comerciales, Rassvet continúa en una fase inicial de desarrollo.

El desafío de construir una red de satélites competitiva

Para Rusia, el principal obstáculo no consiste únicamente en fabricar y lanzar satélites. Una red de estas características necesita una constelación suficientemente numerosa para garantizar conexiones continuas, estaciones terrestres, terminales de usuario y una infraestructura capaz de gestionar grandes volúmenes de datos.

También exige inversiones constantes. Los satélites de órbita baja tienen una vida útil limitada y deben sustituirse periódicamente, lo que obliga a mantener una capacidad de lanzamiento sostenida durante años.

El modelo de SpaceX ofrece precisamente esa ventaja: integra la fabricación de satélites, los lanzamientos y la explotación comercial del servicio. Rusia pretende desarrollar capacidades semejantes, aunque todavía deberá demostrar que puede desplegarlas a una escala comparable.

La seguridad orbital obliga a entenderse

Las declaraciones de Putin sobre la necesidad de mantener el orden en el espacio tienen un fundamento técnico importante.

Cuantos más satélites orbitan alrededor de la Tierra, mayor es la necesidad de controlar sus trayectorias y coordinar maniobras para reducir el riesgo de colisiones. Un accidente puede generar fragmentos de basura espacial capaces de poner en peligro otros aparatos.

La coordinación internacional resulta fundamental para compartir información orbital, calcular aproximaciones peligrosas y evitar maniobras incompatibles.

Rusia y Estados Unidos tienen intereses comunes en la seguridad espacial, aunque compitan por las comunicaciones, la tecnología y la influencia geopolítica. La física orbital, al fin y al cabo, no distingue entre aliados y adversarios.

Starlink y la guerra de Ucrania, el trasfondo del elogio

El reconocimiento de Putin a Musk adquiere una dimensión política particular por la importancia que Starlink ha alcanzado durante la guerra de Ucrania.

Desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, la red de SpaceX se ha convertido en una infraestructura relevante para mantener comunicaciones en territorio ucraniano. Su utilización abarca desde servicios civiles hasta operaciones militares, donde las conexiones por satélite permiten transmitir información y coordinar unidades.

Esta dependencia también ha provocado controversias sobre las condiciones de utilización del servicio. Las restricciones de acceso y las decisiones de SpaceX sobre determinados usos militares han demostrado hasta qué punto una infraestructura comercial puede influir en un conflicto armado.

Moscú conoce perfectamente esa importancia estratégica. El desarrollo de Rassvet responde también al interés de contar con comunicaciones satelitales propias, sin depender de decisiones empresariales o tecnológicas adoptadas fuera del país.

El elogio del presidente ruso, por tanto, no implica que hayan desaparecido las diferencias entre ambos. Reconocer los logros industriales de Musk es compatible con considerar su tecnología un elemento de competencia estratégica.

Rusia y Estados Unidos mantienen la cooperación espacial

A pesar del deterioro de sus relaciones diplomáticas, Washington y Moscú conservan mecanismos de cooperación en determinados programas espaciales, especialmente en la Estación Espacial Internacional (EEI).

Una muestra reciente se produjo el 1 de octubre de 2026, cuando SpaceX lanzó la misión Crew-13 de la NASA con cuatro tripulantes, entre ellos el cosmonauta ruso Serguéi Teteryatnikov. Su participación forma parte de los acuerdos de intercambio de tripulaciones entre la agencia espacial estadounidense y Roscosmos.

Este sistema permite que astronautas estadounidenses y cosmonautas rusos viajen en vehículos de ambas partes y contribuyan al funcionamiento continuo de la estación. La cooperación técnica continúa porque la seguridad y el mantenimiento de la infraestructura compartida dependen de ella.

En cuanto a la relación entre Putin y Musk, los contactos ya habían sido objeto de atención pública. En octubre de 2024, varios medios estadounidenses informaron de conversaciones entre ambos. El Kremlin negó entonces que mantuvieran comunicaciones periódicas y reconoció únicamente una llamada anterior a la invasión de Ucrania.

Las nuevas declaraciones de Putin no aclaran si esa situación ha cambiado en el plano personal. El mandatario se ha referido a contactos rusos con interlocutores estadounidenses, incluido Musk, pero no ha confirmado nuevas conversaciones directas con el empresario.

Lo que sí refleja su intervención es una realidad difícil de ignorar: SpaceX se ha convertido en una empresa de tal importancia para las comunicaciones y el transporte espacial que incluso sus competidores reconocen su capacidad tecnológica.

Rusia quiere construir su propia alternativa y reducir su dependencia de sistemas occidentales. Mientras tanto, sus responsables saben que la convivencia de miles de satélites requiere cierto entendimiento con Estados Unidos.

Putin ha elegido elogiar a Elon Musk precisamente en ese contexto. La admiración por sus avances tecnológicos no elimina la rivalidad política, pero demuestra que, incluso en una relación marcada por el enfrentamiento, hay ámbitos donde competir y cooperar siguen siendo dos necesidades inseparables.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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