Economía
España no regaló 1.500 millones a Marruecos: eran créditos para trenes
La polémica sobre Marruecos mezcla financiación pública con regalos. Los préstamos ferroviarios deben devolverse y benefician a empresas españolas.
La cifra de 1.500 millones de euros no sale de la nada. La trampa está en el verbo. España sí ha aprobado financiación pública para proyectos ferroviarios en Marruecos, Egipto y Uzbekistán. Lo que no ha hecho es regalar ese dinero a esos países para que se lo gasten en sus trenes. Son créditos que deben devolverse y que, además, están vinculados a contratos con empresas españolas.
El asunto ha vuelto a circular después del accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Santiago Abascal aseguró que 1.500 millones de euros de los impuestos de los españoles se destinan a pagar infraestructuras ferroviarias en Marruecos, Uzbekistán y El Cairo. La comparación con el estado de la red española es políticamente efectiva. El problema es que presenta préstamos destinados a impulsar exportaciones españolas como si fueran una transferencia de dinero sin retorno. Y no es lo mismo.
Marruecos debe devolver el dinero
Marruecos concentra buena parte de la polémica. En febrero de 2025 España formalizó un crédito de 754,3 millones de euros para que la Oficina Nacional de Ferrocarriles marroquí comprara 40 trenes interurbanos.
La adjudicataria fue CAF, una empresa española con fábricas en España. El préstamo se articula a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa, el FIEM, y cuenta con la garantía soberana del Reino de Marruecos. Rabat contrae la deuda; no recibe un cheque para utilizarlo como quiera.
El dinero está ligado a contratos españoles
Los pagos tampoco funcionan como sugiere la imagen de una maleta de millones viajando de Madrid a Rabat. En los créditos FIEM, el comprador extranjero firma la deuda y el ICO va pagando directamente al exportador español conforme se cumplen los hitos del contrato.
Es, básicamente, una herramienta pública para ayudar a una empresa española a cerrar una venta internacional que quizá tendría más difícil financiar en el mercado.
En este caso, los 40 trenes los suministra CAF. El Gobierno calculó cuando anunció la operación que el contrato podría generar alrededor de 1.000 empleos directos al año en España y unos 3.000 indirectos. Es una estimación oficial, no una garantía de empleo futuro, pero explica para qué existe este tipo de financiación: apoyar a la industria española para competir en grandes concursos internacionales.
No es la primera operación de este tipo
También hay antecedentes. En abril de 2019 el Consejo de Ministros aprobó hasta 190 millones para financiar material rodante destinado a las líneas T3 y T4 del tranvía de Casablanca. La operación estaba condicionada al resultado de una licitación en la que participaban empresas con actividad industrial en España.
Ese mismo día se aprobaron otros 57,5 millones de euros para que Uzbekistán adquiriera trenes Talgo y material ferroviario con un elevado componente español.
A esas operaciones se suman créditos para proyectos ferroviarios en Egipto, entre ellos la modernización del metro de El Cairo. Al juntar Marruecos, Uzbekistán y Egipto aparecen cifras cercanas a esos 1.500 millones que estos días se repiten en redes sociales.
Lo engañoso no es afirmar que España ha puesto financiación pública encima de la mesa. Lo engañoso es borrar la palabra crédito, omitir que debe devolverse y dejar fuera que el dinero está ligado a contratos de exportación españoles.
Que sea un crédito no impide discutirlo
Eso tampoco convierte la operación en algo intocable. Se puede discutir perfectamente si el Estado debe asumir riesgo financiero para facilitar contratos privados en Marruecos, si las condiciones concedidas son demasiado favorables o si el retorno industrial compensa.
Los créditos FIEM son dinero público y no aparecen por generación espontánea. Pero esa discusión exige contar qué son antes de indignarse con ellos.
Tampoco existe una bolsa común en la que el Gobierno tenga que elegir entre arreglar una vía española o financiar un tren de CAF vendido en Marruecos. El FIEM depende de Economía y tiene como finalidad apoyar la internacionalización de empresas españolas. El mantenimiento y las inversiones en la red ferroviaria española se financian por otras vías y organismos.
Comparar ambas cosas puede servir para un mitin; contablemente son asuntos distintos.
El crédito marroquí, además, tiene una característica bastante poco compatible con la palabra “regalo”: Marruecos debe devolverlo y el acuerdo está respaldado por una garantía soberana de su propio Estado. España financia la compra; CAF vende los trenes; la ONCF marroquí asume la deuda. Se puede estar a favor o en contra del mecanismo. Lo que resulta bastante más difícil es llamarlo regalo sin cargarse por el camino la mitad de la historia.
-
NaturalezaTerremotos hoy en España: Granada, Navarra, Ourense y Guadalajara
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 29 de octubre: focos detectados y avisos
-
NaturalezaLos embalses de España bajan al 56,8 %: cuatro cuencas bajo el 50 %
-
EspañaChoque de AVE e Iryo en Urda (Toledo): 69 muertos y 50 ingresados
-
EspañaMuere Fátima Báñez en Urda: era pasajera del último vagón del Iryo
-
EspañaAccidente de Urda: el fallo del LZB, el ASFA y la señal roja del AVE
-
EspañaUrda: 24 de los 42 extranjeros sin localizar tras el choque de trenes
-
EspañaEl Iryo pidió reanudar la marcha antes del choque con un AVE en Urda
-
EconomíaLa Fed mantiene los tipos en el 3,75%-4% y deja abierta otra subida
-
MundoLa UE retira «miembro asociado» del borrador para la cumbre con Canadá
-
EspañaEl sindicato cuestiona el error humano en Urda y pide auditar la vía
-
EspañaAccidente de Urda: identificación, autopsias y entrega de los cuerpos