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Francia moviliza 70.000 agentes por riesgo de disturbios en Halloween

El Gobierno francés prepara un despliegue de 70.000 agentes para Halloween ante protestas, concentraciones radicales y posibles disturbios urbanos.

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Polcias de Francia rn moto

Imagen: Dickelbers, CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • Francia desplegará 70.000 policías y gendarmes el 31 de octubre
  • Interior teme disturbios nocturnos y concentraciones radicales
  • Las protestas sociales coincidirán con la noche de Halloween

Francia prepara un despliegue excepcional de 70.000 policías y gendarmes para este sábado 31 de octubre ante el riesgo de que las movilizaciones sociales desemboquen en disturbios coincidiendo con la noche de Halloween. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha calificado la jornada como de riesgo muy elevado para el orden público.

El dispositivo abarcará todo el territorio francés, con una vigilancia especialmente intensa en las grandes ciudades y durante las horas posteriores a las manifestaciones. El Gobierno teme que grupos radicalizados aprovechen las protestas y las concentraciones nocturnas de Halloween para provocar saqueos, incendios o enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

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Francia vuelve a movilizar 70.000 agentes

La cifra no es nueva. Francia ya desplegó 70.000 miembros de las fuerzas de seguridad durante la jornada de movilizaciones del 24 de octubre, después de los graves episodios de violencia registrados una semana antes. El Ejecutivo considera que aquel refuerzo permitió controlar mejor los principales focos de tensión.

En aquella jornada participaron alrededor de 410.000 manifestantes según el Ministerio del Interior, mientras que los sindicatos ofrecieron cifras superiores. París concentró una parte importante de la movilización y, aunque la mayoría de las marchas transcurrió sin incidentes graves, al caer la tarde se produjeron enfrentamientos y actos vandálicos en varias ciudades.

La estrategia del 31 de octubre seguirá esa misma línea: proteger las manifestaciones autorizadas y actuar de forma rápida contra grupos que intenten utilizar los cortejos como cobertura para causar daños. Interior insiste en que el dispositivo no supone una prohibición general de las protestas.

El mayor temor llega con la noche de Halloween

La principal preocupación de las autoridades empieza cuando terminen las grandes movilizaciones sociales. Interior ha detectado en redes sociales llamamientos a concentrarse a partir de las 20.00 horas en plazas y centros urbanos durante la noche de Halloween.

Según el Gobierno francés, parte de esos mensajes procede de ambientes vinculados a la ultraizquierda, grupos radicalizados y sectores de los chalecos amarillos. Algunas convocatorias incluyen referencias a una insurrección, ataques contra comercios y acciones violentas, por lo que las prefecturas podrán prohibirlas.

Máscaras y disfraces no permitirán ocultar el rostro

Halloween introduce un elemento adicional para las fuerzas de seguridad. Las autoridades han advertido de que los disfraces no servirán como justificación para ocultarse el rostro cuando esa conducta esté relacionada con alteraciones del orden público o con la intención de dificultar la identificación policial.

La coincidencia entre protestas, concentraciones nocturnas y miles de personas celebrando Halloween convierte la jornada en un escenario especialmente complejo. Interior teme la aparición de cortejos espontáneos o no autorizados una vez finalicen las manifestaciones principales.

Manifestaciones alejadas de los centros urbanos

El Gobierno quiere evitar que las protestas más sensibles atraviesen las principales zonas comerciales. Cuando exista un riesgo elevado, los prefectos podrán desplazar determinados recorridos hacia áreas periféricas y restringir concentraciones en puntos especialmente vulnerables de los centros urbanos.

Los organizadores deberán contar también con servicios de orden suficientes para garantizar el desarrollo de sus convocatorias. El objetivo es evitar que pequeños grupos violentos rompan los cortejos, ataquen establecimientos o desencadenen enfrentamientos con la policía.

Francia movilizará todas las unidades disponibles que considere necesarias. El dispositivo incluye fuerzas móviles y unidades especializadas como BRI, RAID y GIGN, además de drones, helicópteros, unidades caninas, brigadas a caballo y vehículos blindados de la Gendarmería.

También se reforzará la vigilancia de comercios, edificios públicos y puntos estratégicos. Los saqueos registrados durante las anteriores movilizaciones han convertido la protección de las zonas comerciales en una de las principales prioridades del Ministerio del Interior.

Una protesta que ya va más allá de los estudiantes

El conflicto que atraviesa Francia no se limita a Halloween. Las primeras movilizaciones estuvieron especialmente vinculadas a estudiantes y alumnos de secundaria, pero la protesta se ha ampliado durante las últimas semanas hacia sectores sociales muy distintos.

El coste de la vida, los salarios y los servicios públicos se encuentran entre las principales reivindicaciones. Sindicatos, estudiantes y movimientos sociales han llamado a mantener la presión en las calles y ya existe una nueva jornada nacional de huelga prevista para el 5 de noviembre.

El sábado 31 será el tercer fin de semana consecutivo de grandes movilizaciones. Esa continuidad preocupa al Ejecutivo porque aumenta las posibilidades de que grupos violentos se incorporen a marchas inicialmente pacíficas o aparezcan después de su finalización.

El precedente más grave sigue siendo el 17 de octubre, cuando los disturbios, saqueos y daños en comercios obligaron a replantear el dispositivo de seguridad. Una semana después, Francia aumentó la presencia policial hasta los 70.000 efectivos que volverán a desplegarse para Halloween.

El Gobierno francés endurece su estrategia de seguridad

Laurent Nuñez ha anunciado una política de máxima firmeza frente a saqueos y actos violentos. La prioridad será intervenir cuanto antes para evitar que los incidentes se extiendan de un barrio a otro o que los grupos más radicales alcancen las zonas comerciales.

La policía también tendrá que mantener una separación clara entre manifestantes pacíficos y participantes violentos. Es una diferencia fundamental en una jornada en la que decenas de miles de personas pueden salir a protestar sin tener ninguna relación con los disturbios que teme el Gobierno.

Francia intenta así combinar dos obligaciones difíciles de gestionar al mismo tiempo: garantizar el derecho de manifestación y proteger las ciudades frente a una posible repetición de los episodios de violencia registrados durante las últimas semanas.

Una noche que pondrá a prueba el dispositivo francés

Francia llegará al 31 de octubre con 70.000 policías y gendarmes movilizados, protestas convocadas en distintas ciudades y una vigilancia reforzada para las horas posteriores a las marchas. El momento más delicado, según las autoridades, puede comenzar precisamente cuando terminen las concentraciones autorizadas.

Halloween añade disfraces, grandes concentraciones nocturnas y movimientos de personas por los centros urbanos a una situación social que ya venía cargada de tensión. El Gobierno pretende impedir que esa mezcla se convierta en una nueva noche de saqueos y violencia callejera.

La dimensión del despliegue deja clara la preocupación de las autoridades francesas. Más allá de Halloween, el sábado será otra prueba para medir hasta dónde llega el malestar social que recorre Francia y si el refuerzo policial consigue contener los disturbios sin impedir el desarrollo de las protestas legales.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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