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Naturaleza

España cierra 2026 con 275.000 hectáreas quemadas y 21 fallecidos

Los incendios forestales dejan en España 275.209 hectáreas quemadas, 21 muertos y 118.000 evacuados durante una de las campañas más graves del siglo.

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275.000 hectáreas quemadas

Resumen

  • España suma 275.209 hectáreas quemadas, el segundo peor dato del siglo
  • Los incendios dejan 21 fallecidos y unas 118.000 personas evacuadas
  • Los 45 grandes incendios concentran casi el 80 % de la superficie arrasada

España llega al final de la campaña de incendios forestales de 2026 con 275.209 hectáreas calcinadas, el segundo peor registro de lo que va de siglo por superficie afectada. Solo 2025 fue más destructivo, con cerca de 355.000 hectáreas quemadas. En apenas dos años, el fuego ha arrasado alrededor de 630.000 hectáreas del territorio español.

El balance va bastante más allá del monte perdido. Protección Civil contabiliza 8.122 siniestros forestales, 21 fallecidos y 70 heridos durante 2026. Cerca de 118.000 personas tuvieron que ser evacuadas preventivamente en algún momento del año. La campaña estatal, que comenzó de forma anticipada el 1 de junio, permanece activa hasta el 31 de octubre ante la persistencia del riesgo.

La superficie afectada se sitúa un 151 % por encima de la media del último decenio. Ese porcentaje corresponde al terreno quemado, no al número de incendios, una diferencia importante para entender correctamente la dimensión de la campaña.

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El segundo peor año del siglo, solo por detrás de 2025

La comparación con el ejercicio anterior da la medida de lo ocurrido. En 2025 ardieron casi 355.000 hectáreas; en 2026 la cifra ha bajado, pero continúa instalada en niveles excepcionalmente elevados. España no enlazaba dos campañas consecutivas con semejante superficie forestal afectada desde mediados de los años ochenta.

No estamos, por tanto, ante un verano especialmente malo colocado entre temporadas normales. Los dos últimos ejercicios han concentrado unas 630.000 hectáreas quemadas, una extensión equivalente aproximadamente a toda la provincia de Tarragona.

Las condiciones meteorológicas han pesado de forma decisiva. El dispositivo estatal se adelantó ante las previsiones de temperaturas superiores a la media y un verano especialmente seco. Finalmente, 2026 dejó el verano más cálido en España desde que existen registros modernos y casi dos de cada tres jornadas transcurrieron bajo condiciones de ola de calor.

Temperaturas elevadas, vegetación seca y grandes cantidades de combustible forestal forman una combinación especialmente peligrosa. Cuando entran también en juego el viento y una orografía complicada, algunos fuegos alcanzan una intensidad que dificulta incluso el ataque directo de los equipos de extinción.

Los grandes incendios concentraron casi el 80 % del terreno quemado

España registró 45 grandes incendios forestales durante la campaña, el tercer peor dato de la última década. Estos fuegos afectaron a más de 221.000 hectáreas, cerca del 80 % de toda la superficie quemada durante 2026.

El dato retrata uno de los cambios que más preocupan en la evolución del riesgo forestal: buena parte del daño termina concentrándose en unos pocos incendios capaces de crecer con enorme rapidez y superar durante horas o días la capacidad ordinaria de extinción.

Niebla, Burgohondo y La Mierla, los grandes fuegos de 2026

El incendio de Niebla, en Huelva, iniciado el 6 de agosto, encabeza provisionalmente el balance con unas 39.821 hectáreas afectadas. Le siguen Burgohondo, en Ávila, con unas 33.943 hectáreas, y La Mierla, en Guadalajara, con alrededor de 32.000.

Los tres figuran entre los mayores incendios forestales registrados en España desde que existen series comparables. De hecho, cuatro de los mayores fuegos documentados desde 1961 se han producido entre 2025 y 2026, todos por encima de las 30.000 hectáreas.

Es una concentración temporal difícil de ignorar. Las olas de calor, el estrés hídrico de la vegetación, la sequedad del combustible y el aumento de las temperaturas favorecen escenarios en los que los incendios pueden alcanzar una virulencia extrema y comportamientos mucho más difíciles de contener.

Una campaña con 21 fallecidos y 118.000 evacuados

La estadística más grave no se mide en hectáreas. Los incendios forestales dejaron 21 personas fallecidas en 2026, frente a las ocho registradas durante todo 2025. También se contabilizaron 70 heridos.

El episodio más trágico se produjo el 9 de julio en Los Gallardos, Almería, donde murieron 15 personas. El rápido avance de las llamas, junto con el viento, la vegetación seca y una orografía difícil, convirtió la evacuación en una situación especialmente peligrosa.

El incendio volvió a poner el foco sobre las zonas de interfaz urbano-forestal, aquellos lugares donde viviendas, urbanizaciones o pequeños núcleos habitados entran directamente en contacto con el monte. Allí el incendio puede dejar de ser un problema estrictamente forestal para convertirse, en cuestión de minutos, en una emergencia para la población.

En el conjunto de la campaña, 77 incendios obligaron a realizar evacuaciones, 29 requirieron alojamiento temporal para afectados y 68 provocaron cortes de carreteras. Cerca de 118.000 personas fueron evacuadas preventivamente a lo largo del año.

España activó por primera vez la máxima respuesta nacional

Uno de los momentos más delicados llegó con los incendios de Burgohondo, Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, cuya evolución terminó afectando también a la provincia de Toledo.

El 23 de julio, el Gobierno declaró por primera vez en España una emergencia de interés nacional por incendios forestales y activó la Situación Operativa 3, el máximo nivel de respuesta previsto en el Sistema Nacional de Protección Civil para crisis de esta naturaleza.

Durante los ocho días en los que permaneció activada la emergencia se desplegaron 1.300 efectivos de la UME, 44 medios aéreos y 18 medios terrestres estatales, además de 4.775 agentes de la Guardia Civil y 378 policías nacionales. También participaron medios internacionales de apoyo.

La magnitud de las medidas de protección fue extraordinaria: 63.152 personas fueron evacuadas, otras 35.073 permanecieron confinadas y 6.418 necesitaron alojamiento. Se enviaron 27 mensajes ES-Alert y se cortaron 26 carreteras. Pese a la gravedad del episodio, no hubo víctimas mortales entre la población afectada por aquella emergencia concreta.

Por qué las cifras de superficie quemada pueden ser diferentes

Las estadísticas sobre terreno afectado pueden variar según la fuente y el momento de consulta. El balance nacional se sitúa en torno a las 275.000 hectáreas, mientras que los sistemas europeos de observación de la Tierra han ofrecido estimaciones superiores.

No es necesariamente una contradicción. Los datos nacionales se elaboran con información remitida por las comunidades autónomas y se corrigen a medida que se revisan los perímetros. Los sistemas satelitales utilizan sensores, imágenes y estimaciones automatizadas capaces de detectar rápidamente las zonas afectadas, pero aplican una metodología distinta.

Por eso, para comparar la evolución histórica de los incendios en España conviene utilizar series construidas con criterios homogéneos. Las cifras de 2026, además, mantienen todavía un carácter provisional y pueden sufrir ajustes posteriores.

Dos años que cambian la dimensión de los incendios en España

Entre 2025 y 2026 han ardido alrededor de 630.000 hectáreas en España. Son dos campañas consecutivas excepcionalmente duras que han dejado grandes incendios, evacuaciones masivas y, este año, una cifra especialmente elevada de víctimas.

El balance también muestra que el problema no depende únicamente de cuántos fuegos comienzan. Cada vez resulta más determinante hasta dónde puede crecer un gran incendio cuando coinciden calor extremo, vegetación muy seca, viento y unas condiciones del terreno que dificultan la extinción y la evacuación.

2026 queda por debajo del devastador 2025 en superficie quemada, pero termina como el segundo peor año del siglo. Que los dos registros más graves se hayan producido de forma consecutiva convierte estas campañas en una referencia inevitable para la prevención, la gestión de los montes y la protección de las poblaciones expuestas al fuego.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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