Tecnología
TitleArt recupera el WordArt de los 90, gratis y desde el navegador
TitleArt devuelve al navegador el WordArt de 1997 con letras curvas, sombras y degradados. Su creador reconstruyó los estilos a partir de capturas.
Resumen
- TitleArt recupera gratis el WordArt de 1997 desde el navegador
- Permite crear títulos curvos, degradados y efectos 3D sin instalar Word
- Microsoft sigue ofreciendo WordArt, pero con una apariencia diferente
El mítico WordArt de los años 90 vuelve a estar de actualidad gracias a TitleArt, una herramienta gratuita que recupera los textos curvados, los degradados de colores imposibles y las sombras tridimensionales que marcaron toda una época de Microsoft Office. Funciona directamente desde el navegador, sin necesidad de instalar programas ni desempolvar un ordenador con Windows 95.
Detrás del proyecto está Davey Barker, un desarrollador que ha reconstruido la estética del WordArt clásico de 1997. TitleArt no es una nueva versión oficial de Microsoft, sino una recreación independiente que permite diseñar títulos, carteles y composiciones gráficas con los efectos originales que hicieron famosa aquella herramienta.
Para quienes utilizaron Word en el colegio, prepararon invitaciones de cumpleaños o diseñaron sus primeras presentaciones, el resultado resulta inmediatamente reconocible. Letras arqueadas, contornos exagerados y relieves metálicos que parecían competir por ver cuál llamaba más la atención.
Lo curioso es que WordArt nunca desapareció por completo. Microsoft sigue incluyéndolo en sus aplicaciones actuales, aunque su apariencia y sus posibilidades han evolucionado considerablemente. Lo que recupera TitleArt es algo más concreto: aquella estética de finales del siglo XX en la que una palabra podía tener cinco efectos diferentes y todavía parecía que le faltaba algún adorno.
Qué es TitleArt y cómo recupera el WordArt original
TitleArt es un editor gráfico gratuito que reproduce los estilos decorativos del WordArt que se popularizó durante los años 90. Su principal atractivo está en la fidelidad visual: no se limita a ofrecer letras con sombras o efectos modernos, sino que intenta recuperar el aspecto de las antiguas galerías de Microsoft Office.
Barker explicó al presentar el proyecto en la comunidad tecnológica Hacker News que reconstruyó los diseños a partir de capturas de pantalla del WordArt original. Fue ajustando los estilos visualmente hasta conseguir que se parecieran a los que recordaba de sus años escolares.
Esa atención al detalle permite recuperar una colección de efectos que hoy parecen casi caricaturescos. Hay textos curvados, letras inclinadas, perspectivas tridimensionales, rellenos degradados y contornos de gran grosor. Buena parte de su encanto consiste precisamente en que no intenta modernizarlos.
La herramienta también permite combinar textos con imágenes, formas, pegatinas e ilustraciones prediseñadas, conocidas como clip art. Son recursos que formaban parte del vocabulario visual de los primeros documentos domésticos hechos con ordenador.
Cómo utilizar TitleArt para crear textos al estilo de los 90
El funcionamiento es sencillo. Basta con acceder a la página de TitleArt desde un navegador, elegir uno de los estilos disponibles e introducir el texto que se desea transformar.
A partir de ahí se pueden modificar sus características visuales y experimentar con distintas formas, colores y efectos tridimensionales. No hace falta tener instalado Microsoft Office ni utilizar una versión antigua de Windows.
Letras curvas, efectos 3D y tipografías clásicas
Una de las señas de identidad del WordArt original era la posibilidad de deformar una palabra sin necesitar conocimientos de diseño. Un título podía adoptar una forma circular, ensancharse por los extremos o inclinarse hasta parecer que se alejaba hacia el horizonte.
TitleArt recupera ese repertorio. También permite trabajar con tipografías asociadas a aquella época, como Comic Sans, Impact y Times New Roman, protagonistas habituales de documentos escolares, anuncios improvisados y presentaciones de finales de los noventa.
El editor incorpora asimismo recursos para combinar imágenes y crear composiciones animadas. Estas posibilidades amplían su utilidad más allá de la nostalgia: pueden servir para preparar felicitaciones, carteles de estética retro o elementos gráficos inspirados en los primeros años de Internet.
Eso sí, conviene distinguir entre una herramienta recreativa y un programa profesional de diseño. TitleArt está concebido principalmente para reproducir un estilo muy concreto, no para sustituir a aplicaciones de maquetación o edición gráfica.
WordArt sigue existiendo en Microsoft 365, pero es diferente
El regreso de estos diseños puede provocar cierta confusión. Microsoft no ha recuperado una función desaparecida, porque WordArt continúa disponible en versiones actuales de Word, Excel y PowerPoint.
En Word para escritorio, por ejemplo, se puede acceder a esta herramienta desde la pestaña Insertar > WordArt. Microsoft permite aplicar rellenos, contornos, sombras, reflejos, efectos tridimensionales y transformaciones al texto.
La diferencia está en su evolución. Las versiones modernas utilizan estilos más acordes con las interfaces actuales y ofrecen otras posibilidades de personalización. TitleArt, por su parte, reproduce deliberadamente el aspecto de los diseños de 1997.
Hay otra distinción práctica: aunque Microsoft 365 en la web permite visualizar elementos de WordArt existentes, para incorporar otros nuevos en determinadas aplicaciones sigue siendo necesario recurrir a la versión de escritorio. TitleArt permite crear sus composiciones directamente desde una página web.
Por eso, su propuesta no consiste tanto en competir con Microsoft como en recuperar una experiencia visual que las nuevas versiones de Office dejaron atrás.
Por qué el WordArt de los 90 sigue despertando tanta nostalgia
Para entender el atractivo de TitleArt hay que recordar lo que significó WordArt en su momento. Durante buena parte de los años 90, crear un título llamativo desde un ordenador personal dejó de ser una tarea reservada a quienes manejaban programas especializados.
Microsoft puso al alcance de millones de usuarios una galería de estilos gráficos que podían aplicarse con unos pocos clics. Era una forma sencilla de transformar un documento corriente en algo aparentemente más elaborado.
El resultado fue una auténtica invasión de letras multicolores, sombras gigantescas y efectos tridimensionales. Aparecían en trabajos escolares, carteles de asociaciones, boletines, felicitaciones y presentaciones. Algunas combinaciones eran bastante discutibles, pero ofrecían una libertad creativa que muchos usuarios descubrían por primera vez.
La herramienta también tiene interés como testimonio de una época en la que el diseño digital todavía estaba definiendo sus convenciones. Los efectos que hoy pueden parecer anticuados eran entonces una demostración visible de lo que podía hacer un ordenador.
Con el tiempo se impusieron otras tendencias: composiciones más limpias, tipografías sencillas y un uso más contenido de los elementos decorativos. El viejo WordArt terminó convertido en símbolo del exceso gráfico, junto con los fondos de colores chillones, los GIF animados y algunas páginas personales de los primeros años de la web.
TitleArt recupera precisamente ese lenguaje visual de los años 90, sin tratar de disimularlo. El proyecto demuestra que aquellos recursos también pueden tener interés cuando se utilizan de forma consciente, con humor o como referencia histórica.
El regreso de una estética que nunca quiso ser discreta
La acogida de TitleArt en Hacker News refleja que el WordArt clásico conserva un público interesado décadas después de su popularización. Entre los comentarios sobre el proyecto aparecen recuerdos de trabajos escolares, impresoras matriciales y las primeras experiencias de diseño con un ordenador.
Pero reducir esta iniciativa a un ejercicio de nostalgia sería quedarse a medias. También recuerda una etapa importante de la informática doméstica, cuando las herramientas gráficas empezaron a ser accesibles para cualquier usuario, aunque sus resultados no siempre convencieran a los profesionales del diseño.
TitleArt permite recuperar esa experiencia con una ventaja considerable: ya no hace falta utilizar un ordenador de hace treinta años. Basta con abrir el navegador y elegir cuánto color, relieve y distorsión se quiere añadir.
El buen gusto, por supuesto, sigue siendo opcional. Como en 1997.
-
NaturalezaTerremotos 28 de octubre: seísmo de 2,6 en Murcia y cuatro en Granada
-
NaturalezaIncendios en España, 28 de octubre: Sevilla y tres fuegos controlados
-
EconomíaEl SOS del metal en Murcia: 1.200 euros y segundos empleos en negro
-
NaturalezaLos embalses de España bajan al 56,8 % este 28 de octubre de 2026
-
MundoSerbia: los estudiantes derrotan a Vucic y preparan el nuevo Gobierno
-
EspañaChoque de AVE e Iryo en Urda (Toledo): 68 muertos y 15 muy graves
-
TecnologíaNvidia invertirá 3.000 millones de dólares en Meta para impulsar Muse
-
EspañaChoque AVE-Iryo en Urda: las posibles causas y la orden de Atocha
-
TecnologíaiOS 27.2 llega al iPhone con 163 parches, pero sin Siri AI en España
-
EspañaBenidorm vetará las sillas motorizadas de varias plazas en sus calles
-
MundoElecciones en Israel: el 66,7 % ha votado, 9 puntos más que en 2022
-
EconomíaRenfe compra a Siemens 30 trenes de alta velocidad por 1.218 millones