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Naturaleza

La Ruta del Cares, cerrada entre Caín y Poncebos por mantenimiento

La Ruta del Cares está cerrada entre Caín y Poncebos por trabajos en los puentes de los Rebecos y Bolín, sin fecha confirmada de reapertura.

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La Ruta del Cares

Por Mikel Ortega - Flickr, CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons

Resumen

  • La Ruta del Cares está cortada entre Caín y Poncebos por obras
  • Dos puentes obligan a interrumpir la travesía completa
  • Solo pueden hacerse recorridos parciales de ida y vuelta

La Ruta del Cares está cortada entre Caín y Poncebos y no puede recorrerse completa. La Dirección del Parque Nacional de los Picos de Europa ha cerrado el paso en dos puntos de la senda por trabajos de mantenimiento y reparación de infraestructuras deterioradas: el Puente de los Rebecos, situado a unos tres kilómetros de Caín, en León, y el Puente de Bolín, a unos ocho kilómetros de Poncebos, en Asturias.

Eso no significa que toda la senda haya quedado fuera de uso. Los visitantes pueden acceder desde cualquiera de sus dos extremos y realizar recorridos parciales de ida y vuelta, siempre regresando al mismo lugar por el que entraron. Lo que no es posible, hasta nuevo aviso, es completar el itinerario clásico que enlaza Caín con Poncebos atravesando la garganta del Cares. No existe todavía una fecha concreta de reapertura.

Dos puentes obligan a cortar la Ruta del Cares

El problema se concentra en dos infraestructuras esenciales para dar continuidad a la senda. Desde el lado leonés, quien comience a caminar en Caín podrá avanzar aproximadamente hasta el Puente de los Rebecos, pero deberá darse la vuelta al llegar al corte. Desde Asturias ocurre algo parecido: el acceso desde Poncebos permite adentrarse en la garganta hasta el entorno del Puente de Bolín, sin posibilidad de continuar atravesándolo.

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Para quien tenía previsto hacer la ruta completa, por tanto, el matiz importa poco: Caín y Poncebos han dejado temporalmente de estar conectados a pie por la senda. No hay un paso alternativo dentro del itinerario que permita sortear ambos puntos afectados.

La dirección del Parque Nacional ha señalado que las intervenciones responden a la necesidad de actuar sobre infraestructuras deterioradas y que los trabajos se están acelerando para reducir en lo posible las molestias a los visitantes. El cierre se mantendrá hasta que esas actuaciones hayan terminado.

El cierre llega días después de un desprendimiento

La restricción se produce pocos días después de un desprendimiento de rocas cerca de Caín durante el fin de semana. El episodio ocurrió el sábado 10 de octubre y dejó imágenes llamativas de material rocoso precipitándose en las inmediaciones de la ruta, aunque no constan heridos.

Conviene separar ambos hechos. El aviso que mantiene cortada la Ruta del Cares atribuye la medida actual al mantenimiento de infraestructuras deterioradas y no establece expresamente que los trabajos en los puentes sean consecuencia directa de aquel desprendimiento. La cercanía temporal explica parte de la inquietud, pero una cosa no convierte automáticamente a la otra en su causa.

No es una distinción menor. En una garganta estrecha, vertical y excavada en roca caliza, los desprendimientos forman parte de los riesgos naturales asociados al terreno; el estado de pasarelas, puentes y otros elementos de paso pertenece, en cambio, al mantenimiento de la propia ruta.

Qué parte de la Senda del Cares puede recorrerse

La alternativa mientras duren las obras es sencilla: entrar y salir por el mismo extremo. No hay un desvío habilitado para salvar los dos puentes ni una variante señalizada que mantenga la travesía habitual entre León y Asturias.

Desde Caín

Desde la vertiente leonesa puede realizarse un tramo de ida y vuelta hasta el entorno del Puente de los Rebecos, situado aproximadamente a tres kilómetros del núcleo de Caín. Al alcanzar el corte hay que regresar por el mismo camino.

Desde Poncebos

Quienes entren desde Asturias podrán caminar desde Poncebos hacia el interior de la garganta hasta el Puente de Bolín, situado aproximadamente a ocho kilómetros del inicio indicado por el Parque Nacional. Tampoco desde este lado puede superarse el punto afectado.

Eso cambia bastante la planificación habitual. La Ruta del Cares suele plantearse como una travesía lineal, con transporte organizado para regresar desde el extremo contrario, o como un recorrido largo de ida y vuelta. Mientras continúe el cierre, esa logística deja de servir: cada excursionista debe calcular tiempo, fuerzas y regreso contando con que tendrá que desandar lo recorrido.

Una de las rutas más conocidas de Picos de Europa

El tramo tradicional entre Caín y Poncebos ronda los 11 kilómetros y requiere aproximadamente tres horas en un solo sentido. El itinerario oficial más amplio, desde Posada de Valdeón hasta Poncebos, alcanza los 21 kilómetros.

Buena parte de su fama está precisamente en esa geografía improbable: un sendero abierto en la roca sobre el río Cares, entre los macizos Central y Occidental de los Picos de Europa. Hay túneles, paredones casi verticales y tramos estrechos donde el vacío queda a pocos pasos. La Garganta Divina ofrece una de las estampas más conocidas de la montaña cantábrica, pero el paisaje no elimina los riesgos propios de un recorrido de alta montaña.

El tramo entre Caín y Poncebos discurre junto a precipicios sin protección lateral en numerosos puntos y existe riesgo de caída de piedras. Es necesario llevar calzado adecuado, agua suficiente y evitar aproximarse innecesariamente a los bordes. Las bicicletas, además, están prohibidas en la senda.

La ausencia de una fecha cerrada para terminar los trabajos añade una precaución evidente para quienes preparaban un viaje específicamente para recorrer el Cares. Hasta que los dos pasos vuelvan a estar operativos, la travesía completa seguirá interrumpida y la visita deberá plantearse como un recorrido parcial.

La Garganta Divina, abierta a medias

El Cares sigue ahí: la pared caliza, el río encajonado cientos de metros más abajo, los túneles y ese camino casi suspendido que convirtió la antigua infraestructura asociada al canal en una de las rutas de montaña más populares de España. Pero la travesía Caín-Poncebos permanece cortada.

Se puede caminar por la senda, sí, aunque con una condición decisiva: hay que regresar por donde se ha entrado. Mientras continúen las obras en los puentes de Rebecos y Bolín, la Ruta del Cares no podrá hacerse de extremo a extremo, un cambio que obliga a replantear tiempos, transporte y distancia antes de acercarse a Picos de Europa.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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