Síguenos

España

Se suicida en Brians 1 el exprofesor de kárate condenado por abusos

El exprofesor de kárate de Barcelona condenado a 26 años y medio por abusos sexuales a cinco alumnos menores ha muerto por suicidio en Brians 1.

Publicado

el

Carcel de Brians entrada

Imagen: Jordiferrer, CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • El exprofesor de kárate condenado por abusos se suicida en Brians 1
  • Había aceptado 26 años y medio de cárcel por abusar de cinco menores
  • La sentencia incluía 140.000 euros de indemnización a las víctimas

El exprofesor de kárate de Barcelona condenado a 26 años y medio de prisión por abusar y agredir sexualmente a cinco alumnos menores de edad se ha suicidado este jueves, 29 de octubre de 2026, en la cárcel de Brians 1, situada en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). El fallecimiento se ha producido apenas dos días después de que aceptara su condena ante la Audiencia de Barcelona, según han informado fuentes cercanas al caso.

El hombre, de 67 años, permanecía en prisión preventiva desde mayo de 2023. El pasado martes, 27 de octubre, reconoció los delitos cometidos contra cinco alumnos y aceptó una pena de cárcel pactada entre su defensa, la Fiscalía y las acusaciones particulares. El acuerdo incluía el pago de 140.000 euros en indemnizaciones a las víctimas y evitó la celebración del juicio.

El condenado, Carlos Fernández, había impartido clases en el Centro Deportivo Claret de Barcelona y en otras instalaciones deportivas de la ciudad. Los hechos reconocidos se produjeron entre 2015 y 2023, cuando aprovechó su posición de autoridad como instructor para cometer agresiones sexuales contra alumnos que tenían entre 11 y 17 años.

Por el momento, no se han facilitado detalles suficientes sobre las circunstancias concretas de su muerte en Brians 1. Tampoco se ha establecido públicamente qué pudo llevarle a quitarse la vida. La proximidad entre la sentencia y el fallecimiento es un dato temporal, pero no permite atribuirle una causa.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Una condena de 26 años y medio por abusar de cinco menores

La Audiencia de Barcelona condenó al antiguo instructor después de que reconociera los hechos incluidos en la acusación. La Fiscalía había solicitado inicialmente 40 años y medio de prisión, una petición que se redujo mediante un acuerdo de conformidad alcanzado con la defensa y las acusaciones particulares.

La rebaja se produjo tras la confesión de los delitos y la aplicación de una circunstancia atenuante relacionada con el pago de las indemnizaciones. La pena finalmente aceptada ascendía a 26 años y seis meses de cárcel, aunque el tiempo máximo de cumplimiento efectivo previsto era de 18 años. De ese periodo debía descontarse el tiempo que ya había permanecido privado de libertad desde su detención en mayo de 2023.

La sentencia también contemplaba nueve años de libertad vigilada tras su excarcelación y una inhabilitación de 36 años para desempeñar actividades profesionales que implicaran contacto habitual con menores.

A estas medidas se sumaba la prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros de las víctimas y de comunicarse con ellas durante distintos periodos, de entre cinco y siete años, una vez recuperada la libertad.

Las indemnizaciones acordadas ascendían a 48.800 euros para una de las víctimas y a 22.800 euros para cada una de las otras cuatro. El condenado también debía asumir las costas procesales de las acusaciones particulares.

Los abusos sexuales en el Centro Deportivo Claret de Barcelona

Fernández comenzó a trabajar en el Centro Deportivo Claret, situado en el barrio barcelonés de Gràcia y vinculado a los Misioneros Claretianos, en 2013. Allí impartía clases de kárate, incluidas sesiones de perfeccionamiento para alumnos aventajados.

Según los hechos recogidos por la Fiscalía y posteriormente reconocidos por el acusado, el profesor utilizaba su autoridad como sensei, término japonés empleado para referirse a un maestro, para ganarse la confianza de los menores y conseguir que obedecieran sus indicaciones.

Su posición dentro del centro le permitía acceder a determinadas instalaciones cuando había pocos usuarios. Disponía de llaves y organizaba entrenamientos individuales en los que podía quedarse a solas con sus alumnos.

Las agresiones se produjeron en diferentes dependencias, entre ellas despachos, vestuarios y espacios destinados al entrenamiento. El condenado también mantuvo encuentros con alguna de las víctimas fuera de las instalaciones deportivas.

La manipulación de los alumnos y las grabaciones de las agresiones

La investigación reveló que el profesor conocía las circunstancias personales de sus alumnos y utilizaba esa información para reforzar la relación de dependencia y confianza.

En algunos casos presentaba la atención individual que les prestaba como un privilegio. Después de las agresiones, trataba de convencerlos de que no contaran lo ocurrido a otros compañeros, utilizando argumentos relacionados con el supuesto trato especial que recibían.

Uno de los aspectos más graves del procedimiento fue la existencia de grabaciones de las agresiones sexuales.

Tras su detención, los Mossos d’Esquadra registraron las instalaciones deportivas y el domicilio del acusado. Durante esas actuaciones localizaron dispositivos y archivos informáticos que contenían vídeos de agresiones contra menores, así como material de abuso sexual infantil.

La condena también incluyó delitos relacionados con la elaboración y tenencia de material de abuso sexual infantil. No consta que las grabaciones de las agresiones fueran difundidas por el condenado.

Ya había sido condenado por abusos sexuales en el año 2000

El procedimiento judicial de 2026 no era el primer antecedente penal del exentrenador.

En el año 2000 ya había sido condenado por un delito de abusos sexuales, por el que recibió una sanción económica de 1.620 euros. Pese a ese antecedente, continuó desarrollando su actividad como profesor de kárate durante años en distintos centros deportivos de Barcelona.

Después de su detención en mayo de 2023 aparecieron otras denuncias de antiguos alumnos que afirmaban haber sufrido conductas similares.

Sin embargo, varios de aquellos hechos no pudieron incorporarse al proceso porque los delitos habían prescrito. La condena impuesta el pasado martes se refería, por tanto, a los delitos acreditados y reconocidos en relación con cinco víctimas, aunque las denuncias recibidas durante la investigación fueron más numerosas.

Este antecedente aporta un contexto especialmente relevante: los hechos por los que fue condenado en octubre de 2026 no constituían su primer contacto con la justicia por delitos sexuales.

La muerte del condenado en la prisión de Brians 1

Fernández se encontraba interno en Brians 1, uno de los centros penitenciarios situados en el municipio barcelonés de Sant Esteve Sesrovires, cuando se ha producido su fallecimiento este jueves.

Había ingresado en prisión preventiva en mayo de 2023, tras su detención en el marco de la investigación de los Mossos d’Esquadra. Desde entonces permanecía privado de libertad mientras avanzaba el procedimiento judicial.

La resolución del caso había llegado el martes 27 de octubre, cuando las partes ratificaron el acuerdo de conformidad ante la Audiencia de Barcelona.

La muerte se produce, por tanto, cuando ya existía una condena y el acusado había reconocido los delitos, pero apenas habían transcurrido dos días desde la ratificación judicial.

No han trascendido datos suficientes para determinar si existían circunstancias personales o penitenciarias que pudieran haber influido en el fallecimiento. Cualquier interpretación sobre sus motivos carecería, por ahora, de una base contrastada.

Una sentencia que reconoció los delitos cometidos contra cinco alumnos

La muerte del exprofesor pone fin a su responsabilidad penal personal, pero no modifica los hechos que reconoció ante la Audiencia de Barcelona ni el contenido de la resolución judicial dictada tras el acuerdo.

Las cinco víctimas habían conseguido el reconocimiento de los delitos, una condena de prisión y el establecimiento de las correspondientes indemnizaciones económicas.

El caso había puesto de manifiesto cómo un entrenador con autoridad sobre sus alumnos pudo utilizar durante años esa relación de confianza para cometer agresiones sexuales, incluso después de haber sido condenado anteriormente por hechos de la misma naturaleza.

El fallecimiento en Brians 1 añade un último episodio a un procedimiento judicial que acababa de resolverse. Los hechos reconocidos, la condena impuesta y las consecuencias sufridas por los menores permanecen como elementos centrales de un caso que afectó durante años a varias familias de Barcelona.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído