Síguenos

Economía

Texas recibe el primer millón de barriles de crudo venezolano de NABEP

Dos petroleros llevan a Texas un millón de barriles de crudo de NABEP. EE. UU. lo comercializará con Exxon y Citgo bajo el acuerdo con Venezuela.

Publicado

el

Texas recibe el primer envío de crudo venezolano

Resumen

  • Dos petroleros llevan a Texas un millón de barriles de crudo venezolano
  • EE. UU. venderá el petróleo a refinerías de Exxon Mobil y Citgo
  • EE. UU. podrá comprar el 20 % de la producción de NABEP a precio de coste

Estados Unidos ha recibido el primer millón de barriles de petróleo venezolano procedente del acuerdo energético alcanzado con la compañía North American Blue Energy Partners (NABEP). El cargamento llegó este martes, 27 de octubre, al puerto de Corpus Christi, en Texas, a bordo de dos petroleros. El Gobierno estadounidense tiene previsto vender el crudo a refinerías operadas por Exxon Mobil y Citgo Petroleum.

La operación supone el estreno comercial de un pacto anunciado en agosto por la Administración de Donald Trump y el Gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez. El acuerdo concede a Washington el derecho a adquirir el 20 % de la producción de NABEP a precio de coste, sin margen comercial, y derechos sobre una participación del 35 % en el capital de su empresa matriz.

Hay una particularidad en este primer envío. NABEP asegura que ha entregado el millón de barriles sin coste para los contribuyentes estadounidenses, una excepción a las condiciones habituales de compra previstas en el acuerdo. La compañía modificó su comunicado inicial para aclarar ese extremo.

La llegada de los petroleros coincide con la visita de Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, a Corpus Christi, donde el presidente aprovechó un acto electoral para presentar la operación como un éxito de su política energética. El desembarco del crudo tiene, por tanto, una dimensión económica evidente, pero también política: Washington comienza a recibir petróleo de un acuerdo que amplía considerablemente su influencia sobre la industria petrolera venezolana.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Un millón de barriles para las refinerías de Exxon Mobil y Citgo

Los dos buques transportaron conjuntamente un millón de barriles de crudo venezolano. El petróleo pesado que produce Venezuela requiere instalaciones de procesamiento adecuadas, y existen refinerías especializadas en este tipo de materia prima en la costa estadounidense del golfo de México.

El destino comercial anunciado son instalaciones operadas por Exxon Mobil y Citgo Petroleum. Esta última, de propiedad venezolana, mantiene una importante presencia en el negocio de refino estadounidense.

El Gobierno de Estados Unidos actuará como vendedor del cargamento, aunque no se han comunicado públicamente el precio definitivo de las operaciones ni los ingresos que espera obtener.

Para NABEP, dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, el envío supone el comienzo de una nueva etapa exportadora.

Betancourt destacó que la carga llegó a Texas en poco más de una semana, frente a los plazos superiores a un mes que pueden necesitar algunos suministros procedentes de Oriente Medio. La proximidad geográfica constituye una ventaja logística: reduce las distancias de transporte y permite organizar entregas con mayor rapidez.

La compañía prevé que este primer cargamento vaya seguido de numerosos envíos adicionales. De momento, el millón de barriles acredita el inicio de las operaciones comerciales, pero no permite anticipar por sí solo el volumen efectivo de exportaciones futuras.

Estados Unidos obtiene el 35 % de NABEP y petróleo a precio de coste

El alcance del acuerdo va bastante más allá de una compraventa de crudo.

Washington ha obtenido derechos sobre una participación accionarial del 35 % en la matriz de NABEP y el derecho a comprar una quinta parte de su producción al coste de extracción, sin el margen de beneficio habitual del productor.

Esta disposición permite al Gobierno estadounidense acceder a petróleo en condiciones preferentes, independientemente de las fluctuaciones del mercado internacional.

La Casa Blanca también dispone de un derecho de adquisición preferente sobre el 80 % restante de la producción de la compañía. Esto no significa que Estados Unidos compre automáticamente todo ese volumen, sino que obtiene prioridad para adquirirlo bajo las condiciones previstas en el pacto.

El acuerdo incorpora igualmente mecanismos de supervisión empresarial. Washington cuenta con capacidad de veto sobre determinados nombramientos del consejo de administración de la matriz de NABEP, cuya composición debe incluir una mayoría de ciudadanos estadounidenses.

Por qué el primer cargamento se ha entregado sin coste

La entrega inicial presenta una diferencia respecto al mecanismo ordinario de compra.

En su primera comunicación, NABEP vinculó el envío al derecho estadounidense de adquirir petróleo a precio de coste. Posteriormente, la compañía corrigió el comunicado para precisar que este primer millón de barriles se había suministrado sin coste para el contribuyente estadounidense, como reconocimiento al carácter excepcional del acuerdo.

La Casa Blanca también confirmó esa condición y Trump describió la entrega como un regalo.

Conviene distinguir ambas situaciones. La gratuidad anunciada corresponde al cargamento inaugural, mientras que el pacto establece para los suministros posteriores el derecho de compra al coste de producción.

Tampoco debe confundirse el valor de la mercancía con los beneficios finales de la operación. Si Washington vende el crudo a las refinerías, el resultado económico dependerá de las condiciones comerciales aplicadas, que no se han detallado públicamente.

NABEP controla operaciones en 17 campos petroleros venezolanos

La dimensión del acuerdo se entiende mejor al examinar los derechos de explotación concedidos a la empresa.

Según las condiciones difundidas por la Administración estadounidense, NABEP dispone de concesiones sobre 17 campos petroleros venezolanos, que albergarían alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas probadas.

La cifra equivale aproximadamente a una quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela, país que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo.

El acuerdo incorpora 14 campos adicionales a los tres sobre los que NABEP ya tenía derechos. Estas nuevas adjudicaciones se realizaron sin un procedimiento competitivo de licitación, según la información conocida sobre la operación.

La Casa Blanca ha presentado las concesiones con una duración de hasta 100 años, aunque las autoridades venezolanas han defendido públicamente que el país conserva la propiedad de sus recursos naturales.

El Gobierno de Delcy Rodríguez ha insistido en que la participación extranjera no implica la pérdida de soberanía sobre el petróleo del subsuelo. Existe, por tanto, una distinción importante entre la propiedad de los recursos, los derechos concedidos para explotarlos y el control de las operaciones comerciales.

La ampliación de la actividad petrolera llega después de años de deterioro de infraestructuras, falta de inversiones y restricciones que han limitado la capacidad productiva venezolana.

NABEP sostiene que ha invertido aproximadamente 1.000 millones de dólares en los últimos dos años para recuperar instalaciones y aumentar la extracción.

La compañía asegura que su producción ha pasado de unos 18.000 barriles diarios a alcanzar, el 19 de octubre, 223.509 barriles equivalentes de petróleo al día. Esta última medida incluye distintos hidrocarburos expresados en una unidad energética común.

Su objetivo declarado es superar el millón de barriles diarios de producción, una previsión que dependerá de nuevas inversiones, capacidad operativa e infraestructura disponible.

Trump presenta el petróleo venezolano como una victoria económica

La llegada del crudo se produce en un momento especialmente sensible para la política estadounidense.

Trump visitó Corpus Christi acompañado por Marco Rubio y participó en un acto electoral en el que exhibió la entrega como resultado de su estrategia hacia Venezuela.

El presidente aseguró que los precios de la gasolina y el diésel bajarían considerablemente para los consumidores estadounidenses.

Su promesa llega después de un importante encarecimiento de los combustibles. El precio medio de la gasolina en Estados Unidos se situaba el martes en torno a 4,27 dólares por galón, frente a los 2,98 dólares registrados al comienzo del conflicto con Irán, según los datos de la asociación automovilística AAA.

Sin embargo, un único cargamento de un millón de barriles no garantiza una reducción significativa de los precios en las gasolineras. Las cotizaciones internacionales dependen de numerosos factores, entre ellos la oferta mundial, las tensiones geopolíticas, la demanda, el coste del transporte y la capacidad de refino.

El acuerdo puede facilitar suministros a largo plazo, pero convertir ese acceso preferente al petróleo en combustible más barato para los ciudadanos es otra cuestión.

El acontecimiento también se produce a pocos días de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, en las que el coste de la vida y los precios energéticos ocupan un lugar destacado en el debate político.

Trump trata de presentar la nueva relación petrolera con Venezuela como una prueba de los beneficios económicos de su Administración.

Una nueva relación energética tras la caída de Maduro

El pacto entre Washington y NABEP forma parte de la transformación de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela después de la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026, que culminó con la captura y salida del poder de Nicolás Maduro.

Desde entonces, la Administración Trump ha estrechado su colaboración con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez, especialmente en materia energética.

El acuerdo anunciado en agosto se convirtió en uno de los principales instrumentos de esta nueva etapa. La Casa Blanca lo considera una vía para asegurar suministros de petróleo a largo plazo y aumentar la presencia estadounidense en un sector estratégico de la economía venezolana.

Por su parte, las autoridades de Caracas defienden que la entrada de inversiones extranjeras permitirá recuperar la capacidad productiva, generar actividad económica y obtener ingresos públicos mediante impuestos y regalías.

No obstante, la magnitud de los derechos concedidos a NABEP y la participación del Gobierno estadounidense plantean un debate sobre quién controla las decisiones económicas fundamentales y cómo se distribuirán los beneficios de la explotación.

La propia estructura del pacto refleja esa complejidad: una empresa privada mantiene el control operativo, Estados Unidos obtiene derechos económicos y de supervisión, y Venezuela asegura conservar la propiedad de sus recursos naturales.

El primer cargamento abre una etapa decisiva para el petróleo de Venezuela

El desembarco de los dos petroleros en Texas convierte en una operación comercial efectiva un acuerdo que hasta ahora se había presentado principalmente mediante anuncios políticos y compromisos empresariales.

La llegada del primer millón de barriles venezolanos confirma que los suministros previstos han comenzado y que Washington puede comercializar el crudo recibido con las refinerías estadounidenses.

El siguiente paso será comprobar si NABEP consigue elevar sostenidamente su producción y mantener un flujo regular de exportaciones. También importará conocer el rendimiento económico de estas operaciones, tanto para Estados Unidos como para Venezuela.

La principal novedad no es que petróleo venezolano llegue a territorio estadounidense, algo que ya había ocurrido anteriormente, sino que lo hace bajo un nuevo sistema de participación pública, derechos de compra preferentes y concesiones de explotación a largo plazo.

Para Washington representa una fuente adicional de suministro y una posición privilegiada en la industria petrolera venezolana. Para Caracas, la oportunidad de recuperar producción e inversiones, aunque bajo una estructura que concede a Estados Unidos una influencia considerable.

El millón de barriles recibido en Corpus Christi es, de momento, el primer resultado tangible. El verdadero alcance del acuerdo dependerá de cuánto petróleo consiga producir NABEP, de las condiciones de su comercialización y de cómo se repartan los ingresos de uno de los recursos estratégicos más importantes de Venezuela.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído